El panorama
Tras palabras de esperanza para los muertos, Isaías, un profeta que habla por Dios, describe la derrota de un gran enemigo. Un monstruo marino cae ante Dios, mientras una viña recibe su cuidado. Esa viña representa a Israel, el pueblo de Dios, también llamado Jacob por su antepasado. Su culto falso debe desaparecer, y las viviendas en ruinas muestran el costo de su pecado. Sin embargo, no todos los dispersos seguirán perdidos. Dios los reunirá en Jerusalem, su ciudad santa, donde una trompeta los llama a adorar.
En este capítulo
- El monstruo marino cae ante Dios Isaías 27:1
Isaías anuncia que Dios golpeará con su espada a un gran monstruo marino.
- El guardián riega una viña fructífera Isaías 27:2-6
Ahora un canto celebra una viña de buen vino.
- El juicio elimina objetos de culto falso Isaías 27:7-11
Isaías pregunta si Dios ha golpeado a su pueblo tan duramente como a sus atacantes.
- Una trompeta llama a los dispersos a casa Isaías 27:12-13
Dios reunirá a su pueblo a lo largo de la amplia región entre el gran río y un arroyo de la frontera de Egipto, el reino del sur.
Verdad central
Dios vence al poder destructivo, guarda a su pueblo mediante un juicio que lo limpia y reúne a los sobrevivientes dispersos para adorar en la ciudad santa.

Las Escrituras junto al resumen
Isaías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Isaías 27:1
El monstruo marino cae ante Dios
Isaías anuncia que Dios golpeará con su espada a un gran monstruo marino. La criatura recibe el nombre de leviathán, serpiente retorcida y dragón del mar. Esos nombres la hacen parecer feroz y difícil de atrapar. Sin embargo, Dios la matará. La criatura representa una fuerza opuesta a él. Los lectores difieren sobre qué enemigo terrenal o espiritual designa. Isaías no resuelve aquí esa cuestión. Su afirmación sigue siendo clara: lo que ninguna mano humana puede domar todavía está al alcance de la espada de Dios.

En la vida diaria
Una buceadora de aguas profundas espera detrás de la jaula de seguridad mientras una sombra enorme atraviesa el agua. Sabe lo pequeña que es su propia fuerza junto a lo que se mueve fuera. Su seguridad depende de ayuda externa a su cuerpo. Dios derrota al monstruo de Isaías; no se limita a mantenerlo a distancia con un equipo protector.
Observe
Isaías 27:1 La serpiente se describe más de una vez antes de su derrota. Los nombres repetidos agrandan la amenaza, pero ninguno le da poder para resistir la espada del Señor.
Isaías 27:1
Santa Biblia Reina Valera 19091EN aquel día Jehová visitará con su espada dura, grande y fuerte, sobre leviathán, serpiente rolliza, y sobre leviathán serpiente retuerta; y matará al dragón que está en la mar.
Isaías 27:2-6
El guardián riega una viña fructífera
Ahora un canto celebra una viña de buen vino. Dios mismo la cuida y la riega, vigilándola de día y de noche. No guarda enojo contra ella. Las espinas que se alcen contra él arderán juntas, pero permanece una invitación: aferrarse a su fuerza y hacer la paz. El pueblo de Jacob echará raíces, florecerá y llenará el mundo de fruto. La viña ya no queda abandonada a la ruina. Su futuro depende del cuidado y la paz ofrecidos por el mismo Dios cuya fuerza destruye la oposición.

En la vida diaria
Una cuidadora de acuario revisa el agua tarde por la noche y vuelve al amanecer para quitar una planta que ahoga el tanque. Despeja espacio alrededor de los peces jóvenes y vuelve a comprobar la corriente. Crecen bien porque ella vigila cuando el edificio está cerrado. El pueblo de Dios puede elegir la paz con él; los peces no pueden tomar esa decisión.
Observe
Isaías 27:3 El guardián promete atención tanto de noche como de día. El crecimiento cuenta con un cuidado constante, así que el futuro de la viña no queda sujeto a un solo riego.
Isaías 27:2-6
Santa Biblia Reina Valera 19092En aquel día cantad de la viña del vino rojo.
3Yo Jehová la guardo, cada momento la regaré; guardaréla de noche y de día, porque nadie la visite.
4No hay en mí enojo. ¿Quién pondrá contra mí en batalla espinas y cardos? Yo los hollaré, quemarélos juntamente.
5¿O forzará [alguien] mi fortaleza? Haga conmigo paz, [sí], haga paz conmigo.
6Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la haz del mundo se henchirá de fruto.
Isaías 27:7-11
El juicio elimina objetos de culto falso
Isaías pregunta si Dios ha golpeado a su pueblo tan duramente como a sus atacantes. Su dolor es real, pero él le ha puesto un límite. La culpa de Jacob debe ser quitada. Los altares falsos quedarán reducidos a polvo, y no permanecerán los objetos usados para adorar a otros dioses. Sin embargo, la ciudad amurallada está vacía. Allí pastan becerros, y las mujeres recogen ramas secas para hacer fuego. Estas personas no entienden ni atienden a su Hacedor. Él les niega su misericordia. La promesa de nuevo crecimiento no cancela esta grave advertencia.


En la vida diaria
Un albañil especializado en puentes retira piedra desmoronada de un paso antiguo antes de comenzar las reparaciones. Piezas antes admiradas yacen rotas en el contenedor. Cierra el sendero y quita los bloques sueltos de cada arco. Para usar el puente con seguridad hay que retirar el material dañado. Isaías condena el culto falso y amenaza a una ciudad con la ruina, no con un cierre por reparaciones.
Observe
Isaías 27:9 La destrucción de los altares falsos se presenta como fruto de la limpieza de la culpa. El cambio llega a los objetos de culto, no solo a una declaración verbal de pesar.
Isaías 27:7-11
Santa Biblia Reina Valera 19097¿Acaso ha sido herido como quien lo hirió? ¿ó ha sido muerto como los que lo mataron?
8Con medida la castigarás en sus vástagos. El reprime su recio viento en el día del aire solano.
9De esta manera pues será purgada la iniquidad de Jacob; y éste será todo el fruto, la remoción de su pecado, cuando tornare todas las piedras del altar como piedras de cal desmenuzadas, y no se levantarán los bosques, ni las imágenes del sol.
10Porque la ciudad fortalecida será asolada, la morada será desamparada y dejada como un desierto: allí se apacentará el becerro, allí tendrá su majada, y acabará sus ramas.
11Cuando sus ramas se secaren, serán quebradas; mujeres vendrán á encenderlas: porque aquél no es pueblo de entendimiento; por tanto su Hacedor no tendrá de él misericordia, ni se compadecerá de él el que lo formó.
Isaías 27:12-13
Una trompeta llama a los dispersos a casa
Dios reunirá a su pueblo a lo largo de la amplia región entre el gran río y un arroyo de la frontera de Egipto, el reino del sur. La reunión se compara con golpear una cosecha para sacar el grano, pero cada persona es recogida una por una. Suena una gran trompeta. Quienes están cerca de morir en Asiria, el imperio del norte, y quienes fueron expulsados a Egipto vuelven a casa. Adoran en el monte santo de Dios, en la ciudad. La imagen final hace presentes de nuevo a los dispersos. Ni el dominio extranjero ni la debilidad extrema han alejado demasiado a ningún sobreviviente del llamado de Dios.
En la vida diaria
Una empleada consular lee nombres mientras viajeros varados llegan al mostrador desde pueblos dispersos. Compara cada rostro con la lista y entrega los documentos necesarios para volver a casa. Nadie desaparece dentro de una cifra colectiva. Isaías promete un rescate para adorar, no documentos de viaje que aún dejan a cada viajero la tarea de encontrar cómo volver.
Observe
Isaías 27:12 La reunión ocurre persona por persona. Una cosecha puede sonar como una masa sin nombres, pero este detalle da a cada sobreviviente disperso un lugar en el regreso que Dios promete.
Isaías 27:12-13
Santa Biblia Reina Valera 190912Y acontecerá en aquel día, que herirá Jehová desde el álveo del río hasta el torrente de Egipto, y vosotros, hijos de Israel, seréis reunidos uno á uno.
13Acontecerá también en aquel día, que se tañerá con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido echados en tierra de Egipto, y adorarán á Jehová en el monte santo, en Jerusalem.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Isaías 27:1 comienza con “EN aquel día Jehová visitará con su espada dura, grande y fuerte, sobre leviathán, serpiente rolliza, y sobre leviathán serpiente retuerta; y matará al…”
Dónde cambia el capítulo
Isaías 27:7 forma un giro natural: “¿Acaso ha sido herido como quien lo hirió? ¿ó ha sido muerto como los que lo mataron?”
La nota final
Isaías 27:13 deja al lector con “Acontecerá también en aquel día, que se tañerá con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria, y los que habían sido…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras aquel, como, Jehov, sido, cuando, porque ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- leviathán
- Gran serpiente o monstruo marino que representa un poder hostil.
- álveo
- Cauce o lecho por donde corren las aguas de un río.
- aire solano
- Viento que sopla desde el este, aquí fuerte y dañino.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



