El panorama
Ariel, otro nombre de Jerusalem, es la ciudad donde vivió David, antiguo rey de Israel, el pueblo de Dios. Isaías, el profeta de Dios, advierte que el culto anual no evitará un ataque. Sin embargo, Dios también ahuyentará a los ejércitos que la rodean. Al pueblo le cuesta comprender su advertencia. Lo honra con palabras, pero mantiene lejos su corazón. Dios promete cambiar eso. Los ojos ciegos verán, los oídos sordos oirán y los pobres se alegrarán cuando quienes los dañan pierdan su poder.
En este capítulo
- El culto anual no impide el asedio Isaías 29:1-4
Dios se dirige a la ciudad donde vivió el antiguo rey y permite que siga su ciclo de fiestas anuales.
- Los sitiadores despiertan con las manos vacías Isaías 29:5-8
Los numerosos atacantes se vuelven como polvo fino y paja arrastrada por el viento.
- Los labios honran; el corazón está lejos Isaías 29:9-14
El pueblo se tambalea sin vino porque Dios lo ha sumido en un sueño profundo.
- Los planes ocultos olvidan al Hacedor Isaías 29:15-16
Quienes hacen planes ocultos actúan como si Dios no pudiera verlos, e Isaías condena su orgullo.
- Los humildes vuelven a oír y reciben justicia Isaías 29:17-24
El Líbano, una región boscosa del norte, se convierte en tierra fértil de cultivo.
Verdad central
Dios humilla el culto vacío y la falsa sabiduría de Jerusalem, vence a sus atacantes y promete nueva comprensión y alegría a los pobres.

Las Escrituras junto al resumen
Isaías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 24Isaías 29:1-4
El culto anual no impide el asedio
Dios se dirige a la ciudad donde vivió el antiguo rey y permite que siga su ciclo de fiestas anuales. Sin embargo, se acerca el dolor. La rodeará como un ejército, levantará obras de asedio y la abatirá. La ciudad que habla con confianza susurrará desde el polvo, como una voz débil asociada con los muertos. Su pasado honroso y sus ofrendas repetidas no cancelan la advertencia. La imagen rebaja la voz de una ciudad viva hasta que apenas puede oírse desde el suelo donde yace.

En la vida diaria
El encargado de un centro histórico prepara la celebración anual mientras un aviso de cierre cuelga de la puerta principal. Se colocan las banderas de siempre, pero las salas que hay detrás han sido declaradas inseguras. Repetir el evento no elimina la resolución. Jerusalem enfrenta un asedio por el juicio de Dios, no el cierre temporal de un edificio.
Observe
Isaías 29:1 Pasan los años y la ciudad sigue ofreciendo regalos a Dios. La advertencia se dirige a personas con un calendario religioso activo, no a un lugar que haya abandonado por completo el culto.
Isaías 29:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091¡AY de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadid un año á otro, mátense víctimas.
2Mas yo pondré á Ariel en apretura, y será desconsolada y triste; y será á mí como Ariel.
3Porque asentaré campo contra ti en derredor, y te combatiré con ingenios, y levantaré contra ti baluartes.
4Entonces serás humillada, hablarás desde la tierra, y tu habla saldrá del polvo; y será tu voz de la tierra como de pythón, y tu habla susurrará desde el polvo.
Isaías 29:5-8
Los sitiadores despiertan con las manos vacías
Los numerosos atacantes se vuelven como polvo fino y paja arrastrada por el viento. Dios viene con truenos, tierra que tiembla, tormenta y fuego que consume. Quienes luchan contra la ciudad y sus defensas pasarán como una visión nocturna. Una persona hambrienta sueña que come, pero despierta aún con hambre; una persona sedienta no obtiene agua de un sueño. Así, las naciones que atacan el monte de Dios perderán el premio que imaginaban poseer. Su fuerza parecía sólida durante el asedio, pero la intervención de Dios deja su satisfacción esperada tan vacía como un sueño desvanecido.

En la vida diaria
Un postor por una propiedad sueña que celebra la compra y luego despierta ante el aviso de que la subasta ha sido cancelada. No puede entrar como dueño en las habitaciones que ya había amueblado en su mente. La posesión imaginada no le ha dado nada real. Los ejércitos pierden una conquista por la acción de Dios, no por una venta cancelada.
Observe
Isaías 29:8 El hambre de quien sueña permanece al despertar. La comparación trata del apetito insatisfecho de los atacantes; no afirma que el sufrimiento causado por su ataque fuera imaginario.
Isaías 29:5-8
Santa Biblia Reina Valera 19095Y la muchedumbre de tus extranjeros será como polvo menudo, y la multitud de los fuertes como tamo que pasa; y será repentinamente, en un momento.
6De Jehová de los ejércitos serás visitada con truenos y con terremotos y con gran ruido, con torbellino y tempestad, y llama de fuego consumidor.
7Y será como sueño de visión nocturna la multitud de todas las gentes que pelearán contra Ariel, y todos los que pelearán contra ella y sus ingenios, y los que la pondrán en apretura.
8Y será como el que tiene hambre y sueña, y parece que come; mas cuando despierta, su alma está vacía; ó como el que tiene sed y sueña, y parece que bebe; mas cuando se despierta, hállase cansado, y su alma sedienta: así será la multitud de todas las gentes que pelearán contra el monte de Sión.
Isaías 29:9-14
Los labios honran; el corazón está lejos
El pueblo se tambalea sin vino porque Dios lo ha sumido en un sueño profundo. Los profetas y dirigentes no pueden ver. La visión parece un libro sellado que se entrega primero a alguien que sabe leer pero no puede abrirlo, y luego a alguien que no sabe leer. Dios explica que el pueblo se acerca con palabras mientras su corazón permanece lejos. Su reverencia se ha vuelto una regla aprendida de maestros humanos. Él actuará de una manera que deshará la sabiduría que aprecian. Hablar con habilidad no equivale a tener un corazón que escucha. Sus palabras ingeniosas no pueden llenar esa distancia.


En la vida diaria
Una profesora de coro oye a un cantante recitar todas las reglas del ensayo mientras se niega a escuchar las otras voces. Las palabras son correctas, pero la interpretación fracasa porque falta la atención que exigen. Aprender la fórmula no ha producido lo que esta nombra. Aquí Dios juzga el culto falso, mientras que la profesora solo puede corregir una interpretación.
Observe
Isaías 29:13 La distancia está en el corazón mientras los labios siguen cerca. Saben cómo hablar de Dios. Sus corazones no comparten la honra que sus labios le dan.
Isaías 29:9-14
Santa Biblia Reina Valera 19099Deteneos y maravillaos; ofuscaos y cegad; embriagaos, y no de vino; titubead, y no de sidra.
10Porque Jehová extendió sobre vosotros espíritu de sueño, y cerró vuestros ojos: cubrió vuestros profetas, y vuestros principales videntes.
11Y os será toda visión como palabras de libro sellado, el cual si dieren al que sabe leer, y le dijeren: Lee ahora esto; él dirá: No puedo, porque está sellado.
12Y si se diere el libro al que no sabe leer, diciéndole: Lee ahora esto; él dirá: No sé leer.
13Dice pues el Señor: Porque este pueblo se [me] acerca con su boca, y con sus labios me honra, mas su corazón alejó de mí, y su temor para conmigo fué enseñado por mandamiento de hombres:
14Por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la prudencia de sus prudentes.
Isaías 29:15-16
Los planes ocultos olvidan al Hacedor
Quienes hacen planes ocultos actúan como si Dios no pudiera verlos, e Isaías condena su orgullo. Trabajan en la oscuridad y preguntan quién lo sabe. Esto invierte la relación debida entre el hacedor y lo hecho. El barro no puede decir al alfarero que no lo formó, y un objeto no puede descalificar a su creador por falta de entendimiento. Se cuestionan tanto el secreto como el orgullo. Las personas deben su vida a Dios. Ocultar los planes unos de otros no puede dejarlo ciego. Él sigue sabiendo lo que eligen en privado.
En la vida diaria
Una confeccionista de vestuario ve a su ayudante esconder un abrigo sin terminar detrás de un biombo. Él dice que nadie puede saber qué costuras faltan. Ella enumera cada falta a partir del patrón que dibujó y le pide que vuelva a traer el abrigo. Esconderlo no ha borrado su conocimiento. Dios hizo a quienes planean, no solo algo que manejan.
Observe
Isaías 29:16 La negación del barro es absurda porque su forma depende del alfarero. Isaías usa esa inversión para desenmascarar la afirmación de que el Hacedor no entiende a sus criaturas.
Isaías 29:15-16
Santa Biblia Reina Valera 190915¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras son en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?
16Vuestra subversión ciertamente será reputada como el barro del alfarero. ¿La obra dirá de su hacedor, No me hizo; y dirá el vaso de aquel que lo ha formado, No entendió?
Isaías 29:17-24
Los humildes vuelven a oír y reciben justicia
El Líbano, una región boscosa del norte, se convierte en tierra fértil de cultivo. Cambia la tierra y también su gente. Los oídos sordos oyen el libro y los ojos ciegos ven. Los pobres encuentran alegría en Dios. Los crueles y burlones pierden su poder. Son eliminados quienes tienden trampas a los que hablan con honradez en la puerta de la ciudad, donde se oyen los pleitos. Dios recuerda a Abraham, un antepasado al que rescató, y da esperanza a la familia de Jacob, el pueblo de Israel. Sus hijos lo honrarán. Quienes se extraviaron o se quejaron aprenderán a entender.
En la vida diaria
Una trabajadora mayor de una lavandería lee un aviso de sueldo junto a su hija, al lado de la mesa de doblar ropa. Palabras que antes le impedían avanzar ahora tienen sentido. Señala una deducción falsa y escribe la primera línea de una respuesta. Aprender le permite cuestionar la exigencia. Isaías también promete vista y oído sanados, algo que una clase de lectura no puede dar.
Observe
Isaías 29:21 El mal incluye tender trampas a alguien que habla con rectitud en una audiencia pública. Por eso, devolver la alegría a los pobres exige quitar a quienes tuercen la justicia contra ellos.
Isaías 29:17-24
Santa Biblia Reina Valera 190917¿No será tornado de aquí á muy poco tiempo el Líbano en Carmelo, y el Carmelo será estimado por bosque?
18Y en aquel tiempo los sordos oirán las palabras del libro, y los ojos de los ciegos verán en medio de la oscuridad y de las tinieblas.
19Entonces los humildes crecerán en alegría en Jehová, y los pobres de los hombres se gozarán en el Santo de Israel.
20Porque el violento será acabado, y el escarnecedor será consumido: serán talados todos los que madrugaban á la iniquidad.
21Los que hacían pecar al hombre en palabra; los que armaban lazo al que reprendía en la puerta, y torcieron lo justo en vanidad.
22Por tanto, Jehová que redimió á Abraham, dice así á la casa de Jacob: No será ahora confundido Jacob, ni su rostro se pondrá pálido;
23Porque verá á sus hijos, obra de mis manos en medio de sí, que santificarán mi nombre; y santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel.
24Y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Isaías 29:1 comienza con “¡AY de Ariel, ciudad donde habitó David! Añadid un año á otro, mátense víctimas.”
Dónde cambia el capítulo
Isaías 29:15 forma un giro natural: “¡Ay de los que se esconden de Jehová, encubriendo el consejo, y sus obras son en tinieblas, y dicen: ¿Quién nos ve, y quién nos conoce?”
La nota final
Isaías 29:24 deja al lector con “Y los errados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras como, Porque, contra, Jehov, Ariel, ahora ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- pythón
- Aquí alude a una voz vinculada con la consulta a espíritus.
- tamo
- Restos ligeros de la trilla que el viento se lleva.
- baluartes
- Obras defensivas o de asedio levantadas para combatir una ciudad.
Escucha y mira junto al pasaje
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