El panorama
Jeremías escribe desde Jerusalem, la capital de Judá, a quienes fueron llevados al destierro en Babilonia. Su carta llega a ancianos, sacerdotes, profetas y familias desarraigadas por el rey conquistador. Deben esperar una estancia larga, no un regreso rápido. Dios les dice que construyan casas, formen familias y busquen la paz de la ciudad donde viven ahora. La promesa de un futuro regreso a casa sigue en pie. Los falsos profetas que niegan esa espera, y una carta que exige castigar a Jeremías, reciben respuestas directas de Jehová.
En este capítulo
- Una carta pide hogares y paz compartida Jeremías 29:1-9
Jeremías envía la carta mediante mensajeros que viajan de parte del rey Sedechîas, gobernante de Judá, al rey Nabucodonosor de Babilonia.
- El futuro prometido sigue a una larga espera Jeremías 29:10-14
Después de setenta años en Babilonia, Dios actuará.
- Los que quedaron en casa no están exentos Jeremías 29:15-20
Los desterrados afirman que Dios les ha levantado profetas en Babilonia.
- Dos profetas mentirosos afrontan un final público Jeremías 29:21-23
Dios nombra a Achâb, hijo de Colías, y a Sedechîas, hijo de Maasías, dos profetas entre los desterrados.
- Una carta contra Jeremías recibe respuesta Jeremías 29:24-32
Semaías de Nehelam es un hombre que vive entre los desterrados.
Verdad central
Dios llama a los desterrados a buscar la paz de su ciudad durante una larga espera y promete restaurarlos, mientras expone afirmaciones falsas que fomentan la rebelión.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 32Jeremías 29:1-9
Una carta pide hogares y paz compartida
Jeremías envía la carta mediante mensajeros que viajan de parte del rey Sedechîas, gobernante de Judá, al rey Nabucodonosor de Babilonia. Una deportación ya ha sacado de la capital al rey Jechônías, al personal real y a los artesanos. Dios dice a los desterrados que él los envió lejos. Deben construir casas, plantar huertos, casarse y criar hijos, además de disponer la formación de las familias de la siguiente generación. Su número debe crecer en lugar de disminuir. Deben buscar la paz de la ciudad y orar por ella, porque su bienestar está ligado al de esa ciudad. Los profetas y soñadores que prometen otra cosa no han sido enviados por Dios.

En la vida diaria
El padre desplazado firma un contrato de alquiler cerca del asentamiento temporal donde su familia lleva meses esperando. Planta verduras y se une a los vecinos para reparar un grifo compartido, mientras sigue esperando volver a casa. Cuidar el lugar presente no borra esa esperanza. Dios ordena a estos desterrados buscar la paz de la ciudad que los tiene cautivos durante un largo plazo expresamente señalado.
Observe
Jeremías 29:7 Se exige a los cautivos que oren por la ciudad. Su paz está ligada a la de ella. Deben compartir su vida mientras esperan.
Jeremías 29:1-9
Santa Biblia Reina Valera 19091Y ESTAS son las palabras de la carta que Jeremías profeta envió de Jerusalem á los ancianos que habían quedado de los trasportados, y á los sacerdotes y profetas, y á todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalem á Babilonia:
2(Después que salió el rey Jechônías y la reina, y los de palacio, y los príncipes de Judá y de Jerusalem, y los artífices, y los ingenieros de Jerusalem;)
3Por mano de Elasa hijo de Saphán, y de Jemarías hijo de Hilcías, (los cuales envió Sedechîas rey de Judá á Babilonia, á Nabucodonosor rey de Babilonia,) diciendo:
4Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, á todos los de la cautividad que hice trasportar de Jerusalem á Babilonia:
5Edificad casas, y morad; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos;
6Casaos, y engendrad hijos é hijas; dad mujeres á vuestros hijos, y dad maridos á vuestras hijas, para que paran hijos é hijas; y multiplicaos ahí, y no os hagáis pocos.
7Y procurad la paz de la ciudad á la cual os hice traspasar, y rogad por ella á Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.
8Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni miréis á vuestros sueños que soñáis.
9Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre: no los envié, ha dicho Jehová.
Jeremías 29:10-14
El futuro prometido sigue a una larga espera
Después de setenta años en Babilonia, Dios actuará. Cumplirá su promesa de traer de vuelta a los desterrados. Conoce sus intenciones hacia ellos: paz y un resultado esperanzador, en lugar de su ruina definitiva. Lo llamarán y orarán, y él escuchará. Cuando lo busquen de todo corazón, lo encontrarán. Los reunirá de las naciones y los lugares donde los dispersó, y los devolverá al lugar del que salieron. Los desterrados tienen futuro. Eso no significa que la larga espera ya haya terminado.

En la vida diaria
La familia separada por un largo programa de reconstrucción lee un plan de regreso confirmado en la mesa de la cocina. El final está prometido, pero el calendario todavía exige años de vida corriente donde están. Empiezan a planificar tanto la espera como el regreso. La promesa de Dios incluye dejarse encontrar cuando oren de todo corazón, no solo un traslado programado.
Observe
Jeremías 29:11 La buena intención de Dios se expresa a desterrados que afrontan setenta años, no una salida inmediata. El resultado esperanzador va unido al tiempo de espera señalado en lugar de cancelarlo.
Jeremías 29:10-14
Santa Biblia Reina Valera 190910Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplieren los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para tornaros á este lugar.
11Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
12Entonces me invocaréis, é iréis y oraréis á mí, y yo os oiré:
13Y me buscaréis y hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.
14Y seré hallado de vosotros, dice Jehová, y tornaré vuestra cautividad, y os juntaré de todas las gentes, y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice ser llevados.
Jeremías 29:15-20
Los que quedaron en casa no están exentos
Los desterrados afirman que Dios les ha levantado profetas en Babilonia. Dios responde con una advertencia sobre el rey que ocupa el trono ancestral y quienes siguen en la capital. Los que quedaron sufrirán guerra, hambre y enfermedad, como higos tan podridos que no pueden comerse. Serán dispersados y se convertirán en objeto de horror y desprecio. La causa es su negativa a escuchar a los profetas que Dios envió repetidamente. Los desterrados también se han negado a escuchar, así que la carta los llama a oír ahora. Seguir en casa no demuestra que estén en mejor situación ante Dios.


En la vida diaria
Un joven evacuado oye a sus compañeros decir que a los alumnos que siguen en el edificio antiguo debieron considerarlos más seguros. Un profesor le muestra las advertencias de cierre que siguen vigentes y explica que quedarse allí no demuestra nada sobre el riesgo. Tiene que reconsiderar lo que parecía afortunado. Dios juzga la negativa a escuchar a sus profetas; el profesor explica un peligro del edificio.
Observe
Jeremías 29:19 Los desterrados son acusados junto a quienes quedaron en casa. También deben escuchar. El juicio sobre otro grupo no demuestra que los destinatarios de la carta hayan sido fieles.
Jeremías 29:15-20
Santa Biblia Reina Valera 190915Mas habéis dicho: Jehová nos ha suscitado profetas en Babilonia.
16Así empero ha dicho Jehová, del rey que está sentado sobre el trono de David, y de todo el pueblo que mora en esta ciudad, de vuestros hermanos que no salieron con vosotros en cautiverio;
17Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí envío yo contra ellos cuchillo, hambre, y pestilencia, y pondrélos como los malos higos, que de malos no se pueden comer.
18Y perseguirélos con espada, con hambre y con pestilencia; y darélos por escarnio á todos los reinos de la tierra, por maldición y por espanto, y por silbo y por afrenta á todas la gentes á las cuales los habré arrojado;
19Porque no oyeron mis palabras, dice Jehová, que les envié por mis siervos los profetas, madrugando en enviarlos; y no habéis escuchado, dice Jehová.
20Oid pues palabra de Jehová, vosotros todos los trasportados que eché de Jerusalem á Babilonia.
Jeremías 29:21-23
Dos profetas mentirosos afrontan un final público
Dios nombra a Achâb, hijo de Colías, y a Sedechîas, hijo de Maasías, dos profetas entre los desterrados. Este Sedechîas no es el rey de Judá. Dicen mentiras en nombre de Dios y cometen adulterio con las esposas de sus vecinos. Dios los entregará a Nabucodonosor, gobernante de Babilonia, quien los matará ante los cautivos. Sus muertes por fuego se convertirán en una expresión de maldición entre los desterrados. Dios se declara testigo de su conducta y de sus palabras falsas. Ellos dicen conocer su palabra. Él conoce el mal que han hecho.

En la vida diaria
Una voluntaria de apoyo a desterrados escucha mientras una comunidad habla de las muertes de dos dirigentes en quienes antes confiaba. Registra las acusaciones contra ellos y el dolor por su final, sin convertir la violencia en espectáculo público. La confianza ha sido dañada y se han perdido vidas. Jeremías comunica el juicio declarado por Dios y su conocimiento, no una investigación que aún reúne datos.
Observe
Jeremías 29:23 Dios se nombra testigo de sus actos. La acusación contra los profetas incluye tanto su conducta como sus mensajes inventados; su posición religiosa no oculta ninguna de las dos cosas.
Jeremías 29:21-23
Santa Biblia Reina Valera 190921Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de Achâb hijo de Colías, y acerca de Sedechîas hijo de Maasías, quienes os profetizan en mi nombre falsamente: He aquí los entrego yo en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y él los herirá delante de vuestro ojos;
22Y todos los trasportados de Judá que están en Babilonia, tomarán de ellos maldición, diciendo: Póngate Jehová como á Sedechîas y como á Achâb, los cuales asó al fuego el rey de Babilonia.
23Porque hicieron maldad en Israel, y cometieron adulterio con las mujeres de sus prójimos, y falsamente hablaron en mi nombre palabra que no les mandé; lo cual yo sé, y soy testigo, dice Jehová.
Jeremías 29:24-32
Una carta contra Jeremías recibe respuesta
Semaías de Nehelam es un hombre que vive entre los desterrados. Escribe a Jerusalem para exigir que se encierre a Jeremías como falso profeta. Se dirige a Sophonías, un sacerdote. Dice que el sacerdote debe encerrar a los locos que se presentan como profetas. Su queja es la instrucción de Jeremías de establecerse para un cautiverio largo. Sophonías lee la carta a Jeremías. Entonces Dios envía una respuesta a todos los desterrados: Semaías no fue enviado y les ha enseñado a confiar en una mentira. Enseñó rebelión contra Jehová. Ni él ni su familia participarán del bien prometido.
En la vida diaria
Un organizador de inquilinos envía una queja que exige sancionar a un perito por decir que las reparaciones tardarán años. El funcionario responsable lee la carta al perito en lugar de tratar su enojo como prueba. El plazo discutido debe seguir respondiendo al daño real. Dios condena la profecía de Semaías, a quien no envió, y lo excluye de la restauración prometida.
Observe
Jeremías 29:28 La queja repite el consejo de Jeremías de construir y plantar. La instrucción práctica para un destierro largo es precisamente lo que la carta contraria quiere castigar.
Jeremías 29:24-32
Santa Biblia Reina Valera 190924Y á Semaías de Nehelam hablarás, diciendo:
25Así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Por cuanto enviaste letras en tu nombre á todo el pueblo que está en Jerusalem, y á Sophonías sacerdote hijo de Maasías, y á todos los sacerdotes, diciendo:
26Jehová te ha puesto por sacerdote en lugar de Joiada sacerdote, para que presidáis en la casa de Jehová sobre todo hombre furioso y profetizante, poniéndolo en el calabozo y en el cepo.
27¿Por qué pues no has ahora reprendido á Jeremías de Anathoth, que os profetiza [falsamente]?
28Porque por eso nos envió á decir en Babilonia: Largo va [el cautiverio]: edificad casas, y morad; plantad huertos, y comed el fruto de ellos.
29Y Sophonías sacerdote había leído esta carta á oídos de Jeremías profeta.
30Y fué palabra de Jehová á Jeremías, diciendo:
31Envía á decir á toda la transmigración: Así ha dicho Jehová de Semaías de Nehelam: Porque os profetizó Semaías, y yo no lo envié, y os hizo confiar en mentira:
32Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo visito sobre Semaías de Nehelam, y sobre su generación: no tendrá varón que more entre este pueblo, ni verá aquel bien que haré yo á mi pueblo, dice Jehová: porque contra Jehová ha hablado rebelión.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 29:1 comienza con “Y ESTAS son las palabras de la carta que Jeremías profeta envió de Jerusalem á los ancianos que habían quedado de los trasportados, y á los sacerdotes y…”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 29:27 forma un giro natural: “¿Por qué pues no has ahora reprendido á Jeremías de Anathoth, que os profetiza [falsamente]?”
La nota final
Jeremías 29:32 deja al lector con “Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo visito sobre Semaías de Nehelam, y sobre su generación: no tendrá varón que more entre este pueblo, ni verá…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, Babilonia, Porque, dicho, dice, Jerusalem ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- artífices
- Personas que elaboran objetos con habilidad en un oficio.
- cepo
- Instrumento que inmoviliza a un preso al sujetarle partes del cuerpo.
- transmigración
- Traslado forzoso de una población; aquí también designa al grupo de desterrados.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



