El panorama
Babilonia sigue asediando Jerusalem, la capital de Judá, donde Jeremías aún está preso. Su advertencia de que rendirse permite conservar la vida enfurece a los funcionarios, quienes ven en ella un debilitamiento de la resistencia. El rey Sedechîas les permite meter al profeta en una cisterna llena de lodo. Ebed-melec, un servidor etiope de la corte, se entera del peligro y actúa para salvarlo. Una reunión privada posterior da al rey otra oportunidad de oír la palabra de Dios. Sin embargo, su miedo a la humillación sigue interponiéndose entre la advertencia y la decisión que conservaría vidas.
En este capítulo
- Los funcionarios hunden a Jeremías en una cisterna Jeremías 38:1-6
Cuatro funcionarios oyen a Jeremías decir al pueblo que quedarse en la ciudad significa morir por la guerra, el hambre o la enfermedad.
- Un servidor organiza un rescate cuidadoso Jeremías 38:7-13
Ebed-melec oye lo sucedido y sale del palacio para ir ante el rey, que está en una puerta de la ciudad.
- El rey jura protección y escucha dos desenlaces Jeremías 38:14-18
Sedechîas manda llamar a Jeremías a una entrada del templo y le pide una respuesta completa.
- El miedo bloquea el camino ofrecido Jeremías 38:19-23
El rey admite que teme a quienes ya se han pasado a Babilonia.
- El secreto permanece y el encierro continúa Jeremías 38:24-28
Sedechîas dice a Jeremías que mantenga oculta la conversación.
Verdad central
Jeremías es rescatado gracias al valor de un servidor, pero el rey que oye su advertencia sigue dominado por el miedo a los demás.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 28Jeremías 38:1-6
Los funcionarios hunden a Jeremías en una cisterna
Cuatro funcionarios oyen a Jeremías decir al pueblo que quedarse en la ciudad significa morir por la guerra, el hambre o la enfermedad. Quienes salgan a los Caldeos, las tropas de Babilonia, vivirán. La ciudad misma caerá. Los funcionarios piden al rey que lo ejecute porque sus palabras debilitan a soldados y habitantes. Lo acusan de buscar el mal en lugar del bienestar. Sedechîas cede y dice que no puede oponerse a ellos. Bajan a Jeremías con cuerdas a una cisterna en el patio de la cárcel. No contiene agua, solo lodo, y él se hunde en él.

En la vida diaria
La trabajadora social de un detenido lee la orden que lo dejó aislado en condiciones inseguras después de que los funcionarios calificaran su advertencia de perjudicial para la moral. Ella averigua quién pidió la medida y quién la permitió. Trasladar al preso entre oficinas no borra la responsabilidad. Jeremías corre peligro por comunicar el camino que Dios ofrece para vivir, no solo una evaluación impopular.
Observe
Jeremías 38:5 El rey entrega a Jeremías en manos de los funcionarios mientras afirma que no puede oponerse a ellos. Sus palabras revelan que renuncia a su responsabilidad, no que ignore lo que quieren.
Jeremías 38:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091Y OYÓ Sephatías hijo de Mathán, y Gedalías hijo de Pashur, y Jucal hijo de Selemías, y Pashur hijo de Melchîas, las palabras que Jeremías hablaba á todo el pueblo, diciendo:
2Así ha dicho Jehová: El que se quedare en esta ciudad morirá á cuchillo, ó de hambre, ó de pestilencia; mas el que saliere á los Caldeos vivirá, pues su vida le será por despojo, y vivirá.
3Así ha dicho Jehová: De cierto será entregada esta ciudad en mano del ejército del rey de Babilonia, y tomarála.
4Y dijeron los príncipes al rey: Muera ahora este hombre; porque de esta manera hace desmayar las manos de los hombres de guerra que han quedado en esta ciudad, y las manos de todo el pueblo, hablándoles tales palabras; porque este hombre no busca la paz de este pueblo, sino el mal.
5Y dijo el rey Sedechîas: Helo ahí, en vuestras manos está; que el rey no podrá contra vosotros nada.
6Entonces tomaron ellos á Jeremías, é hiciéronlo echar en la mazmorra de Malchîas hijo de Amelech, que estaba en el patio de la cárcel; y metieron á Jeremías con sogas. Y en la mazmorra no había agua, sino cieno; y hundióse Jeremías en el cieno.
Jeremías 38:7-13
Un servidor organiza un rescate cuidadoso
Ebed-melec oye lo sucedido y sale del palacio para ir ante el rey, que está en una puerta de la ciudad. Califica de malvado el acto de los funcionarios y dice que Jeremías morirá allí de hambre, pues la comida se acaba. El rey le ordena llevar a treinta hombres y sacar al profeta antes de que muera. Ebed-melec recoge telas viejas de debajo de la tesorería del palacio y las baja con cuerdas. Dice a Jeremías que se acolche las axilas antes de que tiren de él. Los hombres lo sacan del lodo y él permanece en el patio de la cárcel.

En la vida diaria
Un portero de mantenimiento oye que una inquilina de salud frágil está atrapada debajo de un ascensor averiado. Consigue ayuda y lleva telas dobladas para acolchar las correas antes de que el equipo la suba. Sacar a alguien exige atender al contacto del equipo de rescate con su cuerpo. Ebed-melec también se enfrenta a un rey por un acto deliberado de maldad; el portero responde a un accidente.
Observe
Jeremías 38:12 Las telas viejas se colocan bajo los brazos de Jeremías, debajo de las cuerdas. Esta pequeña instrucción muestra cuidado por su cuerpo, además de urgencia por sacarlo del peligro.
Jeremías 38:7-13
Santa Biblia Reina Valera 19097Y oyendo Ebed-melec, hombre etiope, eunuco que estaba en casa del rey, que habían puesto á Jeremías en la mazmorra, y estando sentado el rey á la puerta de Benjamín,
8Ebed-melec salió de la casa del rey, y habló al rey, diciendo:
9Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con Jeremías profeta, al cual hicieron echar en la mazmorra; porque allí se morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad.
10Entonces mandó el rey al mismo Ebed-melec Etiope, diciendo: Toma en tu poder treinta hombres de aquí, y haz sacar á Jeremías profeta de la mazmorra, antes que muera.
11Y tomó Ebed-melec en su poder hombres, y entró á la casa del rey al [lugar] debajo de la tesorería, y tomó de allí trapos viejos, traídos, viejos, y andrajosos, y echólos á Jeremías con sogas en la mazmorra.
12Y dijo Ebed-melec Etiope á Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos, traídos, y rotos, bajo los sobacos de tus brazos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías.
13De este modo sacaron á Jeremías con sogas, y subiéronlo de la mazmorra; y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
Jeremías 38:14-18
El rey jura protección y escucha dos desenlaces
Sedechîas manda llamar a Jeremías a una entrada del templo y le pide una respuesta completa. El profeta pregunta si decir la verdad le traerá la muerte y si el rey realmente escuchará el consejo. El rey jura en secreto que no lo matará ni lo entregará a sus enemigos. Entonces Jeremías repite la elección que Dios presenta. Si Sedechîas se rinde ante los funcionarios de Babilonia, él y su familia vivirán, y la ciudad no arderá. Negarse traerá captura e incendio. El rey ha jurado perdonar la vida de quien habla. Ahora debe actuar para salvar la ciudad.


En la vida diaria
El capitán de un barco pide en privado a una ingeniera el informe completo de daños y promete no castigarla por su respuesta. Ella explica las dos opciones disponibles y los riesgos de rechazar la más segura. El permiso para hablar es solo el primer paso. Jeremías ofrece desenlaces declarados por Dios, en vez de un pronóstico basado en el estado de una embarcación.
Observe
Jeremías 38:16 El juramento es secreto. Sedechîas puede prometer seguridad personal en privado, pero la siguiente cuestión es si dará el paso público que exige la advertencia.
Jeremías 38:14-18
Santa Biblia Reina Valera 190914Después envió el rey Sedechîas, é hizo traer á sí á Jeremías profeta á la tercera entrada que estaba en la casa de Jehová. Y dijo el rey á Jeremías: Pregúntote una palabra, no me encubras ninguna cosa.
15Y Jeremías dijo á Sedechîas: Si te lo denunciare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no has de escucharme.
16Y juró el rey Sedechîas en secreto á Jeremías, diciendo: Vive Jehová que nos hizo esta alma, que no te mataré, ni te entregaré en mano de estos varones que buscan tu alma.
17Entonces dijo Jeremías á Sedechîas: Así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si salieres luego á los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta á fuego; y vivirás tú y tu casa:
18Mas si no salieres á los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los Caldeos, y la pondrán á fuego, y tú no escaparás de sus manos.
Jeremías 38:19-23
El miedo bloquea el camino ofrecido
El rey admite que teme a quienes ya se han pasado a Babilonia. Le preocupa que lo reciban y se burlen de él. Jeremías le asegura que eso no sucederá y lo insta a obedecer para vivir. Si se niega, las mujeres del palacio serán sacadas y culparán a los amigos que lo engañaron. Lo describirán atrapado en el lodo mientras esos amigos se retiran. Sus esposas e hijos serán llevados, y él no escapará. Ahora teme la vergüenza. Negarse a actuar traerá pérdidas mucho peores a su familia y a la ciudad.

En la vida diaria
Una coordinadora de rescate escucha al jefe de un grupo aislado que rechaza ayuda porque sus antiguos compañeros lo verán llegar al refugio. Está más dispuesto a afrontar unas condiciones cada vez peores que los comentarios que imagina. Ella menciona a las personas que dependen de su decisión. La elección de Sedechîas concierne a rendirse conforme a la palabra de Dios y al destino de toda una ciudad.
Observe
Jeremías 38:22 Las mujeres describen los pies del rey hundiéndose en el lodo. Jeremías ya ha sufrido el lodo de verdad, mientras que al rey se le advierte que el consejo en que confía lo dejará atrapado.
Jeremías 38:19-23
Santa Biblia Reina Valera 190919Y dijo el rey Sedechîas á Jeremías: Témome á causa de los Judíos que se han adherido á los Caldeos, que no me entreguen en sus manos y me escarnezcan.
20Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y tendrás bien, y vivirá tu alma.
21Mas si no quisieres salir, esta es la palabra que me ha mostrado Jehová:
22Y he aquí que todas las mujeres que han quedado en casa del rey de Judá, serán sacadas á los príncipes del rey de Babilonia; y ellas mismas dirán: Te han engañado, y prevalecido contra ti tus amigos; atollaron en el cieno tus pies, se volvieron atrás.
23Sacarán pues, todas tus mujeres y tus hijos á los Caldeos, y tú no escaparás de sus manos, sino que por mano del rey de Babilonia serás preso, y á esta ciudad quemará á fuego.
Jeremías 38:24-28
El secreto permanece y el encierro continúa
Sedechîas dice a Jeremías que mantenga oculta la conversación. Si los funcionarios lo interrogan, debe decir que pidió no ser devuelto a la antigua casa usada como cárcel, donde temía morir. Los funcionarios sí vienen y preguntan. Jeremías da la explicación que el rey le indicó, y ellos dejan de preguntar porque el asunto más amplio sigue siendo desconocido. Permanece en el patio de la cárcel hasta el día en que cae la ciudad. El secreto se guarda. Pero el rey no ha seguido el camino ofrecido. Todavía no se rinde.

En la vida diaria
Un testigo protegido responde a las preguntas de sus colegas con la explicación limitada que acordaron en una reunión confidencial. Su curiosidad termina, pero la decisión que se trató allí todavía espera que el funcionario responsable actúe. Mantener la reunión en privado no ha resuelto el peligro mayor. Jeremías sigue encerrado hasta que un asedio anunciado por Dios termina con la captura de la ciudad.
Observe
Jeremías 38:28 Jeremías permanece en el patio hasta la captura. La fecha final muestra el límite de la conversación privada del rey: la ciudad llega de todos modos al desastre anunciado.
Jeremías 38:24-28
Santa Biblia Reina Valera 190924Y dijo Sedechîas á Jeremías: Nadie sepa estas palabras, y no morirás.
25Y si los príncipes oyeren que yo he hablado contigo, y vinieren á ti y te dijeren: Decláranos ahora qué hablaste con el rey, no nos lo encubras, y no te mataremos; asimismo qué te dijo el rey;
26Les dirás: Supliqué al rey que no me hiciese tornar á casa de Jonathán porque no me muriese allí.
27Y vinieron luego todos los príncipes á Jeremías, y preguntáronle: y él les respondió conforme á todo lo que el rey le había mandado. Con esto se dejaron de él, porque el negocio no se había oído.
28Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel hasta el día que fué tomada Jerusalem; y [allí] estaba cuando Jerusalem fué tomada.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 38:1 comienza con “Y OYÓ Sephatías hijo de Mathán, y Gedalías hijo de Pashur, y Jucal hijo de Selemías, y Pashur hijo de Melchîas, las palabras que Jeremías hablaba á todo el…”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 38:15 forma un giro natural: “Y Jeremías dijo á Sedechîas: Si te lo denunciare, ¿no es verdad que me matarás? y si te diere consejo, no has de escucharme.”
La nota final
Jeremías 38:28 deja al lector con “Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel hasta el día que fué tomada Jerusalem; y [allí] estaba cuando Jerusalem fué tomada.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jerem, dijo, esta, casa, ciudad, Jehov ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- cieno
- Lodo espeso y húmedo en el que una persona puede hundirse.
- despojo
- Bien que se obtiene, aquí la vida conservada aunque se pierda todo lo demás.
- escarnezcan
- Se burlen de alguien para humillarlo o tratarlo con desprecio.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



