El panorama
El rey Sedechîas gobierna Judá, el reino del sur, como un gobernante elegido por Babilonia, el imperio extranjero. Pide a Jeremías, mensajero de Dios, que ore, aunque sigue rechazando el mensaje del profeta. Jerusalem, la capital, tiene un breve respiro cuando quienes la cercan se retiran porque se acerca un ejército egipcio. Dios dice que el alivio no durará. Durante esa pausa, Jeremías intenta salir de la ciudad y lo detienen como desertor. Más tarde, el rey se reúne con él en secreto. La advertencia sigue siendo la misma, pero Jeremías recibe una celda más segura y pan diario.
En este capítulo
- Un rey desobediente todavía pide oración Jeremías 37:1-5
El rey de Babilonia ha puesto a Sedechîas en el trono, pero Judá sigue rechazando lo que Dios dice.
- El ejército que asedia volverá Jeremías 37:6-10
Dios dice a Jeremías qué debe comunicar a los mensajeros del rey.
- El guardia detiene a Jeremías como desertor Jeremías 37:11-15
Durante la retirada del ejército, Jeremías sale de la capital con la intención de ir a Benjamín, el territorio cercano de esa tribu.
- Jeremías repite la advertencia y recibe pan Jeremías 37:16-21
Tras muchos días en la mazmorra, llevan a Jeremías en secreto ante el rey.
Verdad central
El alivio militar pasajero no anula la advertencia de Dios, y la prisión no hace que Jeremías la cambie por la respuesta que el rey quiere.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 21Jeremías 37:1-5
Un rey desobediente todavía pide oración
El rey de Babilonia ha puesto a Sedechîas en el trono, pero Judá sigue rechazando lo que Dios dice. El rey, sus funcionarios y el pueblo se niegan a escuchar a Jeremías. Aun así, el rey envía a dos hombres para pedir oración. Quieren la ayuda del profeta mientras ignoran su advertencia. Nadie ha encarcelado aún a Jeremías; se mueve libremente por la ciudad. Mientras tanto, avanzan para ayudar las tropas de Egipto, el reino del sur. Los Caldeos, las fuerzas de Babilonia que rodean Jerusalem, oyen la noticia y se retiran de la ciudad.

En la vida diaria
El dueño de un barco pesquero ignora las repetidas advertencias de una ingeniera, pero le pide ayuda cuando una tormenta amenaza la embarcación. Un breve claro en el cielo le da esperanzas antes de reparar nada. Sigue queriendo su ayuda sin aceptar su evaluación. Sedechîas busca la oración del profeta de Dios en medio de un asedio militar, no consejo sobre un barco.
Observe
Jeremías 37:2 La negativa a escuchar se menciona antes de la petición de oración. El rey busca ayuda. Eso no demuestra que acepte la palabra que lleva el profeta.
Jeremías 37:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091Y REINÓ el rey Sedechîas hijo de Josías, en lugar de Conías hijo de Joacim, al cual Nabucodonosor rey de Babilonia había constituído por rey en la tierra de Judá.
2Mas no obedeció él, ni sus siervos, ni el pueblo de la tierra á las palabras de Jehová, que dijo por el profeta Jeremías.
3Y envió el rey Sedechîas á Jucal hijo de Selemías, y á Sephanías hijo de Maasías sacerdote, para que dijesen al profeta Jeremías: Ruega ahora por nosotros á Jehová nuestro Dios.
4Y Jeremías entraba y salía en medio del pueblo; porque no lo habían puesto en la casa de la cárcel.
5Y como el ejército de Faraón hubo salido de Egipto, y vino la fama de ellos á oídos de los Caldeos que tenían cercada á Jerusalem, partiéronse de Jerusalem.
Jeremías 37:6-10
El ejército que asedia volverá
Dios dice a Jeremías qué debe comunicar a los mensajeros del rey. Las tropas enviadas desde Egipto regresarán a su país, y las fuerzas de Babilonia volverán. Atacarán Jerusalem, la tomarán y la incendiarán. Judá no debe tomar esta breve pausa como prueba de que el peligro ha pasado. Dios lleva la advertencia más lejos. Supóngase que el enemigo fuera derrotado y no le quedaran soldados aptos. Incluso sus sobrevivientes heridos saldrían de sus tiendas e incendiarían la ciudad. Esos hombres tan débiles bastarían para ejecutar su juicio.

En la vida diaria
La jefa de los bomberos ve que un cambio de viento aleja las llamas de una aldea durante una hora. Se niega a cancelar la alerta porque el pronóstico indica que la amenaza volverá. El alivio del momento no equivale a estar a salvo. La palabra de Dios asegura la caída de la ciudad incluso por medio de atacantes heridos; los bomberos trabajan con condiciones cambiantes.
Observe
Jeremías 37:10 Incluso los sobrevivientes heridos bastan en esta advertencia. El ejemplo extremo elimina la confianza en que reducir la fuerza del enemigo pudiera anular el juicio anunciado por Dios.
Jeremías 37:6-10
Santa Biblia Reina Valera 19096Entonces fué palabra de Jehová á Jeremías profeta, diciendo:
7Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Diréis así al rey de Judá, que os envió á mí para que me preguntaseis: He aquí que el ejército de Faraón que había salido en vuestro socorro, se volvió á su tierra en Egipto.
8Y tornarán los Caldeos, y combatirán esta ciudad, y la tomarán, y la pondrán á fuego.
9Así ha dicho Jehová: No engañéis vuestras almas, diciendo: Sin duda los Caldeos se han ido de nosotros: porque no se irán.
10Porque aun cuando hirieseis todo el ejército de los Caldeos que pelean con vosotros, y quedasen de ellos hombres alanceados, cada uno se levantará de su tienda, y pondrán esta ciudad á fuego.
Jeremías 37:11-15
El guardia detiene a Jeremías como desertor
Durante la retirada del ejército, Jeremías sale de la capital con la intención de ir a Benjamín, el territorio cercano de esa tribu. Irías, un jefe de guardia en la puerta de la ciudad, lo detiene. Lo acusa de unirse al enemigo. Jeremías niega la acusación. El jefe se niega a escucharlo y lo lleva ante los funcionarios. Ellos, enfurecidos, lo golpean y lo encarcelan en la casa de Jonathán, un escriba, funcionario que lleva registros escritos. Su propiedad ha sido convertida en prisión. El profeta intentó salir de la ciudad. El guardia trata esto como prueba de que la ha traicionado.


En la vida diaria
Una abogada de la zona fronteriza entrevista a un viajero detenido después de que un oficial interpretara su partida como una traición. La negativa del viajero nunca llegó a una audiencia antes de que empezara el castigo. Ella registra por separado el recorrido y la acusación, sin tratarlos como un mismo hecho. Jeremías recibe golpes de sus propios funcionarios mientras lleva el mensaje de Dios que ellos no quieren oír.
Observe
Jeremías 37:14 Jeremías niega directamente que esté desertando, pero el oficial no quiere escuchar. Es el oficial quien hace la acusación. El relato no dice que ese fuera el verdadero propósito del profeta.
Jeremías 37:11-15
Santa Biblia Reina Valera 190911Y aconteció que, como el ejército de los Caldeos se fué de Jerusalem á causa del ejército de Faraón,
12Salíase de Jerusalem Jeremías para irse á tierra de Benjamín, para apartarse de allí en medio del pueblo.
13Y cuando fué á la puerta de Benjamín, estaba allí un prepósito que se llamaba Irías, hijo de Selemías, hijo de Hananías, el cual prendió á Jeremías profeta, diciendo: Tú te retiras á los Caldeos.
14Y Jeremías dijo: Falso: no me retiro á los Caldeos. Mas él no lo escuchó, antes prendió Irías á Jeremías, y llevólo delante de los príncipes.
15Y los príncipes se airaron contra Jeremías, y azotáronle, y pusiéronle en prisión en la casa de Jonathán escriba, porque aquélla habían hecho casa de cárcel.
Jeremías 37:16-21
Jeremías repite la advertencia y recibe pan
Tras muchos días en la mazmorra, llevan a Jeremías en secreto ante el rey. Sedechîas pregunta si Dios ha hablado. Jeremías dice que el rey será entregado al gobernante de Babilonia. Pregunta qué mal ha hecho para merecer la prisión. También pregunta dónde están los profetas que dijeron que no habría invasión. Ruega que no lo devuelvan a la casa del escriba, donde teme morir. El rey lo traslada al patio de la cárcel y ordena que reciba pan diario mientras duren las reservas. Sigue siendo prisionero. Sus condiciones mejoran, pero no ha cambiado su advertencia.

En la vida diaria
Una mujer encarcelada por denunciar irregularidades se reúne en privado con un funcionario que pregunta si su informe ha cambiado. Ella repite lo que descubrió y luego pide alivio de las condiciones inseguras de su encierro. El funcionario le concede una habitación mejor y comida sin resolver la disputa. El informe de Jeremías es la palabra de Dios sobre el futuro cautiverio del rey, no pruebas sujetas a una revisión ordinaria.
Observe
Jeremías 37:21 El pan se promete solo hasta que se agoten las reservas de la ciudad. La comida se está acabando. El asedio que Jeremías anunció todavía pone límites a la ayuda que recibe.
Jeremías 37:16-21
Santa Biblia Reina Valera 190916Entró pues Jeremías en la casa de la mazmorra, y en las camarillas. Y habiendo estado allá Jeremías por muchos días,
17El rey Sedechîas envió, y sacóle; [y] preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿Hay palabra de Jehová? Y Jeremías dijo: Hay. Y dijo más: En mano del rey de Babilonia serás entregado.
18Dijo también Jeremías al rey Sedechîas: ¿En qué pequé contra ti, y contra tus siervos, y contra este pueblo, para que me pusieseis en la casa de la cárcel?
19¿Y dónde están vuestros profetas que os profetizaban, diciendo: No vendrá el rey de Babilonia contra vosotros, ni contra esta tierra?
20Ahora pues, oye, te ruego, oh rey mi señor: caiga ahora mi súplica delante de ti, y no me hagas volver á casa de Jonathán escriba, porque no me muera allí.
21Entonces dió orden el rey Sedechîas, y depositaron á Jeremías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los Panaderos, hasta que todo el pan de la ciudad se gastase. Y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 37:1 comienza con “Y REINÓ el rey Sedechîas hijo de Josías, en lugar de Conías hijo de Joacim, al cual Nabucodonosor rey de Babilonia había constituído por rey en la tierra…”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 37:17 forma un giro natural: “El rey Sedechîas envió, y sacóle; [y] preguntóle el rey escondidamente en su casa, y dijo: ¿Hay palabra de Jehová? Y Jeremías dijo: Hay. Y dijo más: En…”
La nota final
Jeremías 37:21 deja al lector con “Entonces dió orden el rey Sedechîas, y depositaron á Jeremías en el patio de la cárcel, haciéndole dar una torta de pan al día, de la plaza de los…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jerem, Caldeos, casa, contra, dijo, hijo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- alanceados
- Heridos con lanzas, aquí soldados que han quedado gravemente lesionados.
- prepósito
- Jefe encargado de vigilar, aquí situado en una puerta de la ciudad.
- camarillas
- Pequeños cuartos o celdas dentro de la prisión.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



