El panorama
Job, el hombre recto que ha perdido sus riquezas y sus hijos, no ha maldecido a Dios. Satán, el acusador, afirma ahora que el dolor físico quebrará su lealtad. Ocurre otra conversación celestial sin que Job lo sepa. Pronto queda cubierto de llagas dolorosas. Su esposa habla desde la misma casa arruinada, y llegan amigos para compartir su duelo. Antes de que empiece cualquier discusión larga, se sientan junto a un sufrimiento que casi no logran reconocer.
En este capítulo
- Se permite una nueva prueba Job 2:1-6
Satán vuelve a presentarse entre los seres celestiales ante Dios.
- Las llagas cubren a Job Job 2:7-10
Satán hiere a Job con llagas dolorosas de la cabeza a los pies.
- Tres amigos se sientan en silencio Job 2:11-13
Las noticias de las pérdidas de Job llevan a tres amigos a ponerse de acuerdo para visitarlo.
Verdad central
El sufrimiento físico de Job aumenta sin demostrar su culpa, y sus amigos reciben primero su dolor con lágrimas y silencio.

Las Escrituras junto al resumen
Job · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Job 2:1-6
Se permite una nueva prueba
Satán vuelve a presentarse entre los seres celestiales ante Dios. Dios dice que Job conserva su integridad a pesar de unas pérdidas que su conducta no merecía. Satán responde que una persona entregará todo con tal de conservar la vida. Afirma que el dolor en el propio cuerpo de Job lo hará maldecir a Dios. Dios permite este nuevo ataque, pero fija un límite: debe respetar la vida de Job. El desafío pasa de los bienes al cuerpo. Job sigue sin saber que están hablando así de su sufrimiento.

En la vida diaria
Un compañero de baile ve que una colega sigue en la compañía tras perder el papel principal y cambia su acusación. Ahora dice que unos ensayos adicionales sin pago revelarán si es leal. Propone una nueva prueba en vez de aceptar lo que ella ya ha demostrado. Satán recibe permiso para causar daño físico dentro del límite que Dios ha fijado.
Observe
Job 2:3 Dios dice que la destrucción anterior no tuvo su causa en una falta de Job. Esa afirmación es vital cuando otros intenten explicar el sufrimiento dando por hecho que hay culpa.
Job 2:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091Y OTRO día aconteció que vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satán vino también entre ellos pareciendo delante de Jehová.
2Y dijo Jehová á Satán: ¿De dónde vienes? Respondió Satán á Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.
3Y Jehová dijo á Satán: ¿No has considerado á mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado de mal, y que aun retiene su perfección, habiéndome tú incitado contra él, para que lo arruinara sin causa?
4Y respondiendo Satán dijo á Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.
5Mas extiende ahora tu mano, y toca á su hueso y á su carne, [y verás] si no te blasfema en tu rostro.
6Y Jehová dijo á Satán: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.
Job 2:7-10
Las llagas cubren a Job
Satán hiere a Job con llagas dolorosas de la cabeza a los pies. Job se sienta entre cenizas y se rasca la piel con un trozo de cerámica. Su esposa le pregunta por qué mantiene su integridad y le dice que maldiga a Dios y muera. Él rechaza su consejo como palabras necias. Pregunta si recibir lo bueno de Dios implica negarse a recibir las dificultades. El relato dice que no peca con sus labios. Responde en medio de un dolor físico intenso y de una casa que las pérdidas ya han dejado vacía.

En la vida diaria
Un paciente con dolor intenso se sienta al borde de su cama mientras una familiar afligida lo insta a abandonar las creencias que antes los sostenían. Él contesta en voz baja sin negar lo que siente su cuerpo. Comparten la pérdida, pero responden de distinto modo. Las llagas de Job están ligadas al desafío celestial que la pareja no puede ver.
Observe
Job 2:10 El relato valora las palabras de Job sin afirmar que no siente angustia. Negarse a maldecir a Dios no significa considerar pequeño el dolor.
Job 2:7-10
Santa Biblia Reina Valera 19097Y salió Satán de delante de Jehová, é hirió á Job de una maligna sarna desde la planta de su pie hasta la mollera de su cabeza.
8Y tomaba una teja para rascarse con ella, y estaba sentado en medio de ceniza.
9Díjole entonces su mujer: ¿Aun retienes tú tu simplicidad? Bendice á Dios, y muérete.
10Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. También recibimos el bien de Dios, ¿y el mal no recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.
Job 2:11-13
Tres amigos se sientan en silencio
Las noticias de las pérdidas de Job llevan a tres amigos a ponerse de acuerdo para visitarlo. Eliphaz, Bildad y Sophar salen de sus casas para consolarlo. Lo ven de lejos y apenas logran reconocerlo. Esa primera imagen les provoca lágrimas. Rasgan sus mantos y lanzan polvo sobre sus cabezas en señal de duelo. Pasa una semana entera con los tres sentados junto a Job en el suelo desnudo. Guardan silencio ante tanto dolor. Su primera respuesta es permanecer cerca, antes de los discursos que los enfrentarán.

En la vida diaria
Tres vecinos llevan sillas al patio de un amigo en duelo y se sientan a su lado al ver cuánto ha cambiado. Dejan de buscar frases tranquilizadoras y permiten que continúe el silencio. Su presencia expresa lo que las palabras aún no pueden contener. Los amigos de Job se sientan en el suelo durante siete días antes de que empiece el debate.
Observe
Job 2:13 Su silencio responde a la magnitud del dolor de Job. Al principio ofrecen compañía en vez de una explicación, a diferencia de los argumentos que presentarán después.
Job 2:11-13
Santa Biblia Reina Valera 190911Y tres amigos de Job, Eliphaz Temanita, y Bildad Suhita, y Sophar Naamathita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían concertado de venir juntos á condolecerse de él, y á consolarle.
12Los cuales alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron á voz en grito; y cada uno de ellos rasgó su manto, y esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.
13Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Job 2:1 comienza con “Y OTRO día aconteció que vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satán vino también entre ellos pareciendo delante de Jehová.”
Dónde cambia el capítulo
Job 2:9 forma un giro natural: “Díjole entonces su mujer: ¿Aun retienes tú tu simplicidad? Bendice á Dios, y muérete.”
La nota final
Job 2:13 deja al lector con “Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que el dolor era muy grande.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, dijo, Dios, delante, para, tierra ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- mollera
- Parte superior de la cabeza, hasta donde llegan las llagas de Job.
- fatuas
- Personas que hablan o actúan sin sensatez ni buen juicio.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



