Jericó cae y Rahab sobrevive

Josué 6

El panorama

Jericó, la ciudad amurallada que Israel tiene delante, ha cerrado sus puertas por miedo. Israel, el pueblo que Josué guía hacia la tierra prometida, recibe instrucciones inusuales para tomarla. Los sacerdotes llevan el arca, el cofre sagrado ligado a la presencia de Dios, mientras los soldados marchan alrededor de las murallas. Rahab, la mujer que acogió a los espías de Israel, espera dentro con su familia. El capítulo sitúa el rescate prometido a ella dentro de un relato de la destrucción total de la ciudad.

En este capítulo

Verdad central

Jericó cae por la acción que Dios prometió, y la destrucción de la ciudad incluye una promesa cumplida con cuidado: salvar a la familia de Rahab.

Josué 6: Jericó cae y Rahab sobrevive
Escena del capítuloJosué 6

Las Escrituras junto al resumen

Josué · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 27

Josué 6:1-5

Dios ordena una semana de marchas

Las puertas de Jericó están bien cerradas y nadie entra ni sale. Dios dice a Josué que la ciudad, su rey y sus hombres de guerra ya han sido entregados en sus manos. Los soldados deben rodearla una vez al día durante seis días. Siete sacerdotes llevarán cuernos delante del arca. El séptimo día el ejército debe dar siete vueltas y luego responder con un grito a un toque largo del cuerno. Dios dice que la muralla caerá y los hombres entrarán de frente. El plan empieza con su promesa, no con un asalto de asedio.

Josué 6:1-5: Dios ordena una semana de marchas
Escena del capítuloJosué 6

En la vida diaria

Un supervisor de demolición reúne a los trabajadores junto a un edificio cerrado y les da un horario preciso de espera. Deben mantenerse a distancia hasta la señal final y luego avanzar solo por la ruta asignada. Actuar antes rompería el plan. La muralla de Jericó cae por la acción de Dios, sin las herramientas y cargas explosivas que se usan en una demolición.

Observe

Josué 6:2 Dios habla de la ciudad como ya entregada antes de que empiece la marcha. Las instrucciones se basan en esa promesa, en vez de explicar un método humano para derribar murallas.

Josué 6:1-5

Santa Biblia Reina Valera 1909

1EMPERO Jericó estaba cerrada, bien cerrada, á causa de los hijos de Israel: nadie entraba, ni salía.

2Mas Jehová dijo á Josué: Mira, yo he entregado en tu mano á Jericó y á su rey, con sus varones de guerra.

3Cercaréis pues la ciudad todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez: y esto haréis seis días.

4Y siete sacerdotes llevarán siete bocinas de cuernos de carneros delante del arca; y al séptimo día daréis siete vueltas á la ciudad, y los sacerdotes tocarán las bocinas.

5Y cuando tocaren prolongadamente el cuerno de carnero, así que oyereis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará á gran voz, y el muro de la ciudad caerá debajo de sí: entonces el pueblo subirá cada uno en derecho de sí.

Josué 6:6-14

La procesión se repite en silencio

Josué da sus órdenes a los sacerdotes y al pueblo. Los hombres armados van al frente, los sacerdotes con cuernos preceden al arca y una retaguardia la sigue. Los cuernos suenan, pero Josué prohíbe al pueblo gritar o hablar hasta que dé permiso. Rodean la ciudad una vez y vuelven al campamento. A primera hora del día siguiente sale de nuevo la misma procesión. Durante seis días repiten ese orden. El pueblo no decide cuándo termina la espera; su respuesta vocal queda reservada para el momento que Josué indique.

Josué 6:6-14: La procesión se repite en silencio
Escena del capítuloJosué 6

En la vida diaria

La directora de escena guía a los artistas en un ensayo silencioso por una ruta marcada. Los músicos tocan las notas acordadas mientras todos los demás esperan su señal final. Repiten el recorrido sin añadir discursos ni apresurar el final. La marcha alrededor de Jericó es obediencia a la orden de Dios para una ciudad bajo juicio, no una representación.

Observe

Josué 6:10 Josué ordena expresamente guardar silencio aunque suenen los cuernos. El grito del pueblo debe llegar en el momento indicado, no cuando la emoción o el miedo lo dominen.

Josué 6:6-14

Santa Biblia Reina Valera 1909

6Y llamando Josué hijo de Nun á los sacerdotes, les dijo: Llevad el arca del pacto, y siete sacerdotes lleven bocinas de cuernos de carneros delante del arca de Jehová.

7Y dijo al pueblo: Pasad, y rodead la ciudad; y los que están armados pasarán delante del arca de Jehová.

8Y así que Josué hubo hablado al pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuernos de carneros, pasaron delante del arca de Jehová, y tocaron las bocinas: y el arca del pacto de Jehová los seguía.

9Y los armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la gente reunida iba detrás del arca, andando y tocando bocinas.

10Y Josué mandó al pueblo, diciendo: Vosotros no daréis grita, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra de vuestra boca, hasta el día que yo os diga: Gritad: entonces daréis grita.

11El arca pues de Jehová dió una vuelta alrededor de la ciudad, y viniéronse al real, en el cual tuvieron la noche.

12Y Josué se levantó de mañana, y los sacerdotes tomaron el arca de Jehová.

13Y los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de cuernos de carneros, fueron delante del arca de Jehová, andando siempre y tocando las bocinas; y los armados iban delante de ellos, y la gente reunida iba detrás del arca de Jehová, andando y tocando las bocinas.

14Así dieron otra vuelta á la ciudad el segundo día, y volviéronse al real: de esta manera hicieron por seis días.

Josué 6:15-19

Josué prohíbe tomar los bienes reservados

El séptimo día el pueblo rodea Jericó siete veces. Al toque final del cuerno, Josué les dice que griten porque Dios les ha entregado la ciudad. Todo lo que hay dentro está destinado a la destrucción, salvo Rahab y quienes están en su casa, porque ella escondió a los espías. El pueblo no debe tomar bienes para sí, o traerá desgracia al campamento de Israel. La plata, el oro, el bronce y el hierro deben ir al tesoro de Dios. La victoria que se acerca no da a cada soldado un derecho sin límites a enriquecerse.

Josué 6:15-19: Josué prohíbe tomar los bienes reservados
Escena del capítuloJosué 6
Canaán y las tierras vecinas
Canaán y las tierras vecinas

En la vida diaria

Una trabajadora de recuperación tras un desastre extiende la mano hacia un reloj valioso entre objetos etiquetados para las familias de los desaparecidos. Su supervisor la detiene y señala el registro de propiedad. Poder entrar en el lugar dañado no le da derecho personal a lo que hay allí. Los bienes de Jericó están sujetos a la orden de Dios de destruirlos o dedicarlos a él, no a una norma sobre objetos perdidos.

Observe

Josué 6:18 La advertencia relaciona lo que toma una persona con el peligro para todo el campamento. Respetar el límite impuesto a esos bienes es una obligación compartida, no una preferencia privada.

Josué 6:15-19

Santa Biblia Reina Valera 1909

15Y al séptimo día levantáronse cuando subía el alba, y dieron vuelta á la ciudad de la misma manera siete veces: solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces.

16Y como los sacerdotes hubieron tocado las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Dad grita, porque Jehová os ha entregado la ciudad.

17Mas la ciudad será anatema á Jehová, ella con todas las cosas que están en ella: solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estuvieren en casa con ella, por cuanto escondió los mensajeros que enviamos.

18Empero guardaos vosotros del anatema, que ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, porque no hagáis anatema el campo de Israel, y lo turbéis.

19Mas toda la plata, y el oro, y vasos de metal y de hierro, sea consagrado á Jehová, [y] venga al tesoro de Jehová.

Josué 6:20-25

Destruyen la ciudad pero Rahab vive

El pueblo grita al sonar el cuerno, la muralla cae y el ejército entra. Matan a los habitantes de la ciudad, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, y a sus ganados. Josué envía a los dos espías para sacar a Rahab y a sus parientes, cumpliendo la promesa que juraron. Dejan a la familia fuera del campamento de Israel. La ciudad es quemada, mientras sus metales preciosos entran en el tesoro de Dios. Rahab sigue viviendo entre Israel porque acogió a los mensajeros. El relato presenta tanto la matanza general como el rescate concreto sin tratar ninguno como un detalle menor.

Josué 6:20-25: Destruyen la ciudad pero Rahab vive
Escena del capítuloJosué 6

En la vida diaria

Una encargada del registro de ayuda estudia las listas de víctimas de un pueblo y encuentra a la familia cuya evacuación se había prometido. Comprueba cada nombre con los supervivientes que esperan cerca antes de cerrar el expediente. La promesa atañe a parientes reales dentro de una pérdida mucho mayor. Rahab es salvada de una ciudad destruida deliberadamente en la guerra, no de un desastre accidental.

Observe

Josué 6:23 Los mismos espías que Rahab protegió son enviados para sacar a su familia. La promesa se cumple por medio de los hombres que se la hicieron personalmente.

Josué 6:20-25

Santa Biblia Reina Valera 1909

20Entonces el pueblo dió grita, y [los sacerdotes] tocaron las bocinas: y aconteció que como el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, dió el pueblo grita con gran vocerío, y el muro cayó á plomo. El pueblo subió luego á la ciudad, cada uno en derecho de sí, y tomáronla.

21Y destruyeron todo lo que en la ciudad había; hombres y mujeres, mozos y viejos, hasta los bueyes, y ovejas, y asnos, á filo de espada.

22Mas Josué dijo á los dos hombres que habían reconocido la tierra: Entrad en casa de la mujer ramera, y haced salir de allá á la mujer, y á todo lo que fuere suyo, como lo jurasteis.

23Y los mancebos espías entraron, y sacaron á Rahab, y á su padre, y á su madre, y á sus hermanos, y todo lo que era suyo; y también sacaron á toda su parentela, y pusiéronlos fuera del campo de Israel.

24Y consumieron con fuego la ciudad, y todo lo que en ella había: solamente pusieron en el tesoro de la casa de Jehová la plata, y el oro, y los vasos de metal y de hierro.

25Mas Josué salvó la vida á Rahab la ramera, y á la casa de su padre, y á todo lo que ella tenía: y habitó ella entre los Israelitas hasta hoy; por cuanto escondió los mensajeros que Josué envió á reconocer á Jericó.

Josué 6:26-27

Josué pronuncia una maldición sobre Jericó

Después de la destrucción de la ciudad, Josué declara una maldición contra quien reconstruya Jericó. Dice que poner sus cimientos le costará a ese hombre su primogénito, y levantar sus puertas le costará su hijo menor. Es una advertencia grave que afecta a los hijos del constructor, no una simple prohibición de construir. El relato dice después que Dios está con Josué y que su fama se extiende por toda la tierra. La caída de Jericó deja una ciudad en ruinas y una advertencia pública contra restaurar lo que ha quedado bajo juicio.

Josué 6:26-27: Josué pronuncia una maldición sobre Jericó
Escena del capítuloJosué 6

En la vida diaria

Una empleada de urbanismo que ha sufrido una pérdida coloca una orden de cierre permanente junto a un salón público en ruinas. Ve a un promotor medir la fachada y recuerda a las familias que perdieron hijos allí. Reconstruir no sería para esas familias un nuevo comienzo inocente. La maldición de Josué anuncia expresamente muertes en la familia del constructor, a diferencia de una restricción urbanística.

Observe

Josué 6:26 La advertencia menciona tanto el comienzo como el final de la reconstrucción. Los cimientos y las puertas abarcan todo el proyecto dentro de una maldición que alcanza a la familia del constructor.

Josué 6:26-27

Santa Biblia Reina Valera 1909

26Y en aquel tiempo Josué les juramentó diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. En su primogénito eche sus cimientos, y en su menor asiente sus puertas.

27Fué pues Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra.

Detalles que vale la pena notar

27versículos en esta lectura
5movimientos principales

La imagen inicial

Josué 6:1 comienza con “EMPERO Jericó estaba cerrada, bien cerrada, á causa de los hijos de Israel: nadie entraba, ni salía.”

Dónde cambia el capítulo

Josué 6:14 forma un giro natural: “Así dieron otra vuelta á la ciudad el segundo día, y volviéronse al real: de esta manera hicieron por seis días.”

La nota final

Josué 6:27 deja al lector con “Fué pues Jehová con Josué, y su nombre se divulgó por toda la tierra.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, ciudad, bocinas, arca, Josu, pueblo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

bocinas
Instrumentos de viento hechos con cuernos de carnero para dar señales.
real
Campamento donde el pueblo y su ejército se alojan.
anatema
Algo apartado para Dios mediante la destrucción, que nadie puede tomar para sí.
primogénito
El primer hijo nacido, mencionado aquí en la advertencia sobre reconstruir Jericó.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20