Jesús ora por los suyos

Juan 17

El panorama

Después de preparar a sus seguidores para la tristeza y el peligro, Jesús se vuelve a la oración. Jesús es su maestro, que ha hablado de regresar a Dios, su Padre. Su oración reúne la obra que ha hecho, las personas que deja y quienes creerán más adelante. Pide protección sin que sean retirados del mundo. También pide una vida compartida marcada por su unión con el Padre. La separación que se aproxima no pone fin a su cuidado por ellos.

En este capítulo

Verdad central

Al orar al Padre, Jesús le pide que mantenga a sus seguidores en la verdad, el amor y la unidad, incluidos quienes creerán por su testimonio.

Juan 17: Jesús ora por los suyos
Escena del capítuloJuan 17

Las Escrituras junto al resumen

Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 26

Juan 17:1-5

El Hijo pide gloria

Mirando al cielo, Jesús dice al Padre que ha llegado la hora señalada. Pide la gloria del Hijo para que el Hijo honre al Padre. El Padre le ha dado autoridad sobre todas las personas, con vida eterna para quienes le ha confiado. Jesús describe esa vida como conocer al Dios verdadero y a quien él envió, Jesucristo. Ha honrado al Padre al completar la obra que le encargó en la tierra. Ahora pide compartir de nuevo la gloria que tenía con el Padre antes de que existiera el mundo.

Juan 17:1-5: El Hijo pide gloria
Escena del capítuloJuan 17

En la vida diaria

Una directora de orquesta regresa y coloca la partitura terminada ante el compositor que se la confió. La obra completa honra tanto a quien la creó como a la persona que la llevó al escenario. Ella pide ocupar su lugar junto a él en la presentación. La gloria que Jesús comparte con el Padre se remonta a antes de la existencia del mundo.

Observe

Juan 17:3 La vida eterna se describe mediante el conocimiento de Dios y de Jesucristo. La promesa trata de una relación, no solo de prolongar sin fin los años de una vida humana corriente.

Juan 17:1-5

Santa Biblia Reina Valera 1909

1ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti;

2Como le has dado la potestad de toda carne, para que dé vida eterna á todos los que le diste.

3Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado.

4Yo te he glorificado en la tierra: he acabado la obra que me diste que hiciese.

5Ahora pues, Padre, glorifícame tú cerca de ti mismo con aquella gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo fuese.

Juan 17:6-12

Guarda a quienes me has dado

Jesús dice que ha dado a conocer al Padre a los seguidores que le fueron confiados. Ellos han recibido sus palabras y han creído que el Padre lo envió. Su oración se centra ahora en estas personas, que pertenecen tanto al Padre como al Hijo. Él regresa al Padre mientras ellos permanecen en el mundo. Pide al Padre santo que los guarde en su nombre y los una. Jesús los ha protegido mientras estuvo presente. La excepción es el traidor, descrito como destinado a la destrucción, cuya pérdida cumple la Escritura.

En la vida diaria

Una coordinadora de acogida recorre una casa compartida con los cuidadores permanentes antes de terminar su período allí. Nombra a cada joven adulto, explica los vínculos ya formados y pide que el grupo siga unido durante el cambio. Su partida hace más patente la necesidad de continuar cuidándolos. Jesús confía a sus seguidores al nombre y al poder del propio Padre.

Observe

Juan 17:11 La petición de unidad forma parte de la petición de protección. Jesús pide una vida compartida que siga el modelo de su unidad con el Padre.

Juan 17:6-12

Santa Biblia Reina Valera 1909

6He manifestado tu nombre á los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra.

7Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti;

8Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos [las] recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

9Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son:

10Y todas mis cosas son tus cosas, y tus cosas son mis cosas: y he sido glorificado en ellas.

11Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo á ti vengo. Padre santo, á los que me has dado, guárdalos por tu nombre, para que sean una cosa, como también nosotros.

12Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; á los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición; para que la Escritura se cumpliese.

Juan 17:13-19

Apartados dentro del mundo

Jesús pronuncia esta oración donde sus seguidores pueden oírlo, para que su gozo los llene. Han recibido la palabra del Padre, y el mundo los odia porque ya no comparten sus lealtades. Jesús no pide que sean retirados de ese mundo. Pide que sean guardados del mal. La verdad del Padre debe apartarlos para su obra. Así como el Padre envió a Jesús, Jesús los envía a ellos. Se consagra por su bien, para que también ellos sean apartados mediante la verdad.

La santidad no significa ser quitado del mundo
Escena del capítuloJuan 17
Galilea y Judea
Galilea y Judea

En la vida diaria

Una rehabilitadora de fauna abre un recinto de liberación mientras un compañero observa las aves marcadas. Sus cuidados han preparado a las aves para vivir fuera, no para permanecer refugiadas en el recinto. El compañero mantiene listo el equipo de seguimiento mientras salen. La protección sirve ahora a una vida que se extiende fuera del corral. Jesús envía a personas con la verdad de Dios, no a animales a su hábitat.

Observe

Juan 17:15 La protección no significa ser retirados del mundo. La oración une la seguridad frente al mal con una tarea que todavía lleva a los seguidores al peligro.

Juan 17:13-19

Santa Biblia Reina Valera 1909

13Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.

14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

15No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

17Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad.

18Como tú me enviaste al mundo, también los he enviado al mundo.

19Y por ellos yo me santifico á mí mismo, para que también ellos sean santificados en verdad.

Juan 17:20-26

Una oración por futuros creyentes

La oración alcanza ahora a quienes creerán por las palabras de los seguidores. Jesús pide que todos compartan una unidad arraigada en el Padre y el Hijo. Su unidad dará testimonio de que el Padre lo envió y los ama. Ha compartido la gloria que recibió para que lleguen a una unidad completa. Quiere que estén con él y vean la gloria fundada en el amor del Padre anterior a la creación. Aunque el mundo no ha conocido al Padre, Jesús sí lo ha conocido. Seguirá dándolo a conocer para que el amor divino y su propia presencia permanezcan en ellos.

La oración alcanza a quienes aún no han oído
Escena del capítuloJuan 17

En la vida diaria

La fundadora de un coro escribe una bienvenida para quienes se unirán después de su partida. Pide a los miembros actuales que les enseñen las mismas canciones y les hagan lugar entre las voces antiguas. Su sonido compartido llevará un propósito que no pertenece a ninguno por separado. Jesús ora por la unidad dentro del amor del propio Dios, no solo por la armonía en una presentación.

Observe

Juan 17:20 Los futuros creyentes entran en la oración mediante el testimonio de los seguidores actuales. El cuidado de Jesús alcanza a personas que no están físicamente presentes, sin dejar atrás aquel primer testimonio.

Juan 17:20-26

Santa Biblia Reina Valera 1909

20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.

21Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste.

22Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa.

23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean consumadamente una cosa; que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado, como también á mí me has amado.

24Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo; para que vean mi gloria que me has dado: por cuanto me has amado desde antes de la constitución del mundo.

25Padre justo, el mundo no te ha conocido, mas yo te he conocido; y éstos han conocido que tú me enviaste;

26Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré[lo aún]; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

Detalles que vale la pena notar

26versículos en esta lectura
4movimientos principales

La imagen inicial

Juan 17:1 comienza con “ESTAS cosas habló Jesús, y levantados los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora es llegada; glorifica á tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique á ti;”

Dónde cambia el capítulo

Juan 17:13 forma un giro natural: “Mas ahora vengo á ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos.”

La nota final

Juan 17:26 deja al lector con “Y yo les he manifestado tu nombre, y manifestaré[lo aún]; para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras mundo, ellos, para, diste, tambi, como ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

potestad
Poder o autoridad para actuar y gobernar sobre otros.
perdición
Ruina o destrucción; aquí describe el destino del traidor.
Santifícalos
Apártalos para Dios y para cumplir su propósito santo.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20