El panorama
La oración da paso al arresto. Jesús, el maestro que ha hablado de regresar a su Padre, lleva a sus seguidores a un huerto conocido. Judas, el seguidor que lo traiciona, sabe dónde encontrarlos. Llegan hombres armados y se llevan a Jesús para interrogarlo. Mientras él habla abiertamente de su enseñanza, Simón Pedro, uno de sus seguidores más cercanos, niega conocerlo. Por la mañana, los dirigentes religiosos buscan una sentencia de muerte del gobernador romano, cuyas preguntas se centran en la realeza de Jesús.
En este capítulo
- Jesús avanza en el huerto Juan 18:1-11
El grupo cruza Cedrón, un arroyo, y entra en el huerto.
- Pedro entra y niega su vínculo Juan 18:12-18
El grupo que arresta a Jesús lo ata y lo lleva primero a Anás, suegro de Caifás, el sumo sacerdote en funciones.
- La enseñanza abierta recibe un golpe Juan 18:19-24
Interrogado acerca de sus seguidores y su enseñanza, Jesús señala sus palabras públicas.
- Dos negaciones más junto al fuego Juan 18:25-27
Pedro sigue junto al fuego cuando otros vuelven a preguntar si pertenece a los seguidores de Jesús.
- Los dirigentes buscan una sentencia romana Juan 18:28-32
Temprano por la mañana, los dirigentes llevan a Jesús ante Pilato, el gobernador al servicio de Roma, la potencia imperial gobernante.
- Un reino de origen distinto Juan 18:33-38
Dentro, Pilato pregunta si Jesús es rey de los Judíos, el pueblo cuyos dirigentes lo llevaron allí.
- La multitud elige a Barrabás Juan 18:39-40
Pilato recurre a una costumbre de liberar a un preso en la pascua.
Verdad central
Jesús afronta el arresto y las preguntas sin abandonar su propósito, mientras Pedro lo niega y las autoridades buscan su muerte.

Las Escrituras junto al resumen
Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 40Juan 18:1-11
Jesús avanza en el huerto
El grupo cruza Cedrón, un arroyo, y entra en el huerto. Judas llega con hombres armados enviados por los principales sacerdotes y los Fariseos, un grupo religioso estricto. Jesús se adelanta y pregunta a quién buscan. Cuando responde identificándose, retroceden y caen al suelo. Pregunta de nuevo y luego les indica que dejen ir a sus seguidores. Pedro saca una espada y corta la oreja derecha de Malco, siervo del sumo sacerdote. Jesús ordena guardar la espada. Acepta el sufrimiento que le da el Padre, representado por una copa que debe beber.

En la vida diaria
Una organizadora de vivienda sale al patio cuando llegan agentes con una orden de arresto contra ella. Se identifica y pide que permitan irse a los vecinos que están detrás. Un partidario intenta tomar una herramienta, pero ella le impide agravar el peligro. Su cuidado alcanza a quienes se reúnen a su alrededor. Jesús también acepta un propósito que le ha dado su Padre.
Observe
Juan 18:8 Incluso al identificarse para el arresto, Jesús pide la libertad de los demás. Sus palabras dirigen la atención hacia la protección de ellos y no hacia su propia fuga.
Juan 18:1-11
Santa Biblia Reina Valera 19091COMO Jesús hubo dicho estas cosas, salióse con sus discípulos tras el arroyo de Cedrón, donde estaba un huerto, en el cual entró Jesús y sus discípulos.
2Y también Judas, el que le entregaba, sabía aquel lugar; porque muchas veces Jesús se juntaba allí con sus discípulos.
3Judas pues tomando una compañía, y ministros de los pontífices y de los Fariseos, vino allí con linternas y antorchas, y con armas.
4Empero Jesús, sabiendo todas las cosas que habían de venir sobre él, salió delante, y díjoles: ¿A quién buscáis?
5Respondiéronle: A Jesús Nazareno. Díceles Jesús: Yo soy. (Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.)
6Y como les dijo, Yo soy, volvieron atrás, y cayeron en tierra.
7Volvióles, pues, á preguntar: ¿A quién buscáis? Y ellos dijeron: A Jesús Nazareno.
8Respondió Jesús: Os he dicho que yo soy: pues si á mí buscáis, dejad ir á éstos.
9Para que se cumpliese la palabra que había dicho: De los que me diste, ninguno de ellos perdí.
10Entonces Simón Pedro, que tenía espada, sacóla, é hirió al siervo del pontífice, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.
11Jesús entonces dijo á Pedro: Mete tu espada en la vaina: el vaso que el Padre me ha dado, ¿no lo tengo de beber?
Juan 18:12-18
Pedro entra y niega su vínculo
El grupo que arresta a Jesús lo ata y lo lleva primero a Anás, suegro de Caifás, el sumo sacerdote en funciones. Caifás ha aconsejado que la muerte de un hombre beneficiaría al pueblo. Pedro los sigue con otro seguidor que conoce al sumo sacerdote. Ese compañero entra en la residencia y luego consigue que admitan también a Pedro. La mujer de la puerta pregunta si Pedro también sigue a Jesús. Él lo niega. Hace frío, y se une a siervos y agentes alrededor de un fuego de carbón. Su cercanía física a Jesús contrasta ahora con la negación verbal de su vínculo.

En la vida diaria
Un conserje escolar deja entrar a una voluntaria al salón donde su compañera afronta una audiencia por una queja. Cuando le preguntan en la puerta si trabajan juntas, la voluntaria dice que no y se acerca al dispensador de té. Ha llegado lo bastante cerca para observar, pero oculta el vínculo que la llevó allí. La negación de Pedro ocurre durante el arresto de Jesús, bajo amenaza de muerte.
Observe
Juan 18:17 La primera negación responde a la mujer que guarda la puerta. Pedro falla antes de cualquier interrogatorio formal, pese a su anterior promesa de una lealtad dispuesta al sacrificio.
Juan 18:12-18
Santa Biblia Reina Valera 190912Entonces la compañía y el tribuno, y los ministros de los Judíos, prendieron á Jesús y le ataron,
13Y lleváronle primeramente á Anás; porque era suegro de Caifás, el cual era pontífice de aquel año.
14Y era Caifás el que había dado el consejo á los Judíos, que era necesario que un hombre muriese por el pueblo.
15Y seguía á Jesús Simón Pedro, y otro discípulo. Y aquel discípulo era conocido del pontífice, y entró con Jesús al atrio del pontífice;
16Mas Pedro estaba fuera á la puerta. Y salió aquel discípulo que era conocido del pontífice, y habló á la portera, y metió dentro á Pedro.
17Entonces la criada portera dijo á Pedro: ¿No eres tú también de los discípulos de este hombre? Dice él: No soy.
18Y estaban en pie los siervos y los ministros que habían allegado las ascuas; porque hacía frío, y calentábanse: y estaba también con ellos Pedro en pie, calentándose.
Juan 18:19-24
La enseñanza abierta recibe un golpe
Interrogado acerca de sus seguidores y su enseñanza, Jesús señala sus palabras públicas. Ha enseñado en sinagogas, lugares judíos de reunión para adorar, y en el templo, el principal lugar de culto. Quienes lo oyeron pueden declarar qué dijo. Un agente lo golpea y lo acusa de faltar al respeto al sumo sacerdote. Jesús pide pruebas si su respuesta fue incorrecta. Si fue correcta, el golpe no tiene justificación. Anás lo envía, todavía atado, a Caifás. La fuerza responde a su petición de una declaración honrada acerca de su enseñanza.

En la vida diaria
Una secretaria de audiencias lee una transcripción en la que un testigo detenido pide que se revisen grabaciones públicas. La siguiente entrada registra un castigo en lugar de una respuesta acerca de las pruebas. Ella señala con claridad ese vacío en su informe. Una acusación de falta de respeto ha reemplazado la descripción de una falta. Jesús enfrenta personalmente el golpe injusto en el momento en que ocurre.
Observe
Juan 18:23 Jesús pide pruebas de haber hablado mal. Su respuesta revela la diferencia entre demostrar un error y usar la fuerza para silenciar a quien habla.
Juan 18:19-24
Santa Biblia Reina Valera 190919Y el pontífice preguntó á Jesús acerca de sus discípulos y de su doctrina.
20Jesús le respondió: Yo manifiestamente he hablado al mundo: yo siempre he enseñado en la sinagoga y en el templo, donde se juntan todos los Judíos, y nada he hablado en oculto.
21¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho.
22Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice?
23Respondióle Jesús: Si he hablado mal, da testimonio del mal: y si bien, ¿por qué me hieres?
24Y Anás le había enviado atado á Caifás pontífice.
Juan 18:25-27
Dos negaciones más junto al fuego
Pedro sigue junto al fuego cuando otros vuelven a preguntar si pertenece a los seguidores de Jesús. Lo niega por segunda vez. Entonces un siervo emparentado con Malco lo apremia con pruebas más directas. Este hombre vio a Pedro en el huerto, donde Pedro había usado la espada. Pedro niega una vez más ese vínculo. Enseguida canta un gallo. El sonido lleva la secuencia al punto que Jesús había anunciado. La promesa de Pedro de morir por él ha dado paso a tres negaciones, todas hechas mientras Jesús afronta a las autoridades.


En la vida diaria
Un voluntario de un almacén está cerca del calentador del muelle de carga mientras sus compañeros preguntan por un envío perdido. Niega dos veces haber estado en el turno anterior. Entonces una conductora dice que lo vio allí e identifica la plataforma de carga que movió. Él repite la negación pese al detalle preciso. Pedro oculta su lealtad a un maestro arrestado, no su participación en una entrega.
Observe
Juan 18:26 La última pregunta viene de alguien con vínculos familiares y conocimiento directo. Pedro sigue negando incluso cuando un testigo puede situarlo en el huerto.
Juan 18:25-27
Santa Biblia Reina Valera 190925Estaba pues Pedro en pie calentándose. Y dijéronle: ¿No eres tú de sus discípulos? El negó, y dijo: No soy.
26Uno de los siervos del pontífice, pariente de aquél á quien Pedro había cortado la oreja, [le] dice: ¿No te vi yo en el huerto con él?
27Y negó Pedro otra vez: y luego el gallo cantó.
Juan 18:28-32
Los dirigentes buscan una sentencia romana
Temprano por la mañana, los dirigentes llevan a Jesús ante Pilato, el gobernador al servicio de Roma, la potencia imperial gobernante. Permanecen fuera de su sala de juicio para evitar quedar impedidos de comer la pascua. La pascua recuerda el rescate de sus antepasados de la esclavitud. Pilato sale y pregunta cuál es la acusación. Ellos insisten en que entregarle a Jesús demuestra que es un malhechor. Pilato les dice que apliquen su propia ley. Responden que no pueden imponer la muerte. Juan relaciona esto con lo que Jesús había anunciado sobre la forma de su muerte: el caso se encamina hacia una ejecución romana.
En la vida diaria
Una observadora de asistencia jurídica permanece fuera de un tribunal mientras los funcionarios insisten en que remitir el caso demuestra la culpa del acusado. Ella anota que la petición de una acusación concreta sigue sin respuesta. El expediente pasa a una autoridad capaz de imponer una pena más dura. El traslado en sí no aporta pruebas. El traslado de Jesús también cumple sus palabras acerca de su próxima muerte.
Observe
Juan 18:31 Su respuesta revela la sentencia que buscan antes de que Pilato examine el caso. Necesitan su autoridad porque el desenlace que desean es la muerte.
Juan 18:28-32
Santa Biblia Reina Valera 190928Y llevaron á Jesús de Caifás al pretorio: y era por la mañana: y ellos no entraron en el pretorio por no ser contaminados, sino que comiesen la pascua.
29Entonces salió Pilato á ellos fuera, y dijo: ¿Qué acusación traéis contra este hombre?
30Respondieron y dijéronle: Si éste no fuera malhechor, no te le habríamos entregado.
31Díceles entonces Pilato: Tomadle vosotros, y juzgadle según vuestra ley. Y los Judíos le dijeron: A nosotros no es lícito matar á nadie:
32Para que se cumpliese el dicho de Jesús, que había dicho, dando á entender de qué muerte había de morir.
Juan 18:33-38
Un reino de origen distinto
Dentro, Pilato pregunta si Jesús es rey de los Judíos, el pueblo cuyos dirigentes lo llevaron allí. Jesús pregunta de dónde vino la acusación. Pilato remite a los acusadores y exige saber qué ha hecho. Jesús dice que su reino no procede de este mundo. Si así fuera, sus siervos lucharían para impedir su arresto. Pilato vuelve al tema de la realeza. Jesús explica que su propósito es dar testimonio de la verdad. Quienes pertenecen a la verdad lo escuchan. Pilato pregunta qué es la verdad y luego informa que no encuentra ninguna falta.
En la vida diaria
Un instructor de artes marciales es acusado de formar una pandilla porque los alumnos siguen sus enseñanzas. Cuando le preguntan por qué no entran por la fuerza en la audiencia, señala la contención que exige su entrenamiento. Su negativa a pelear cuestiona las ideas de la acusación sobre su autoridad. Jesús afirma tener un reino cuyo origen está fuera de este mundo.
Observe
Juan 18:36 El origen del reino explica la ausencia de defensa armada. Él no acepta la suposición de Pilato de que todo rey debe gobernar por la fuerza.
Juan 18:33-38
Santa Biblia Reina Valera 190933Así que, Pilato volvió á entrar en el pretorio, y llamó á Jesús, y díjole: ¿Eres tú el Rey de los Judíos?
34Respondióle Jesús: ¿Dices tú esto de ti mismo, ó te lo han dicho otros de mí?
35Pilato respondió: ¿Soy yo Judío? Tu gente, y los pontífices, te han entregado á mí: ¿qué has hecho?
36Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo: si de este mundo fuera mi reino, mis servidores pelearían para que yo no fuera entregado á los Judíos: ahora, pues, mi reino no es de aquí.
37Díjole entonces Pilato: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio á la verdad. Todo aquél que es de la verdad, oye mi voz.
38Dícele Pilato: ¿Qué cosa es verdad? Y como hubo dicho esto, salió otra vez á los Judíos, y díceles: Yo no hallo en él ningún crimen.
Juan 18:39-40
La multitud elige a Barrabás
Pilato recurre a una costumbre de liberar a un preso en la pascua. Ofrece liberar a Jesús usando el título de rey de los Judíos. La multitud rechaza la oferta y pide en su lugar a Barrabás, un ladrón. Juan da esa descripción sin suavizar el contraste. Pilato ha dicho que no encuentra ninguna falta en Jesús, pero la propuesta de liberación se convierte en otro paso hacia su condena. La elección de la multitud no responde al problema de las pruebas. Deja preso al hombre declarado libre de culpa y pide libertad para alguien identificado con el delito.

En la vida diaria
Una observadora de libertad condicional ve a una delegación pública exigir la liberación de un delincuente al que favorecen, mientras se niega a hablar del historial sin faltas de un detenido. Sus vítores expresan una preferencia, pero no añaden hechos a ninguno de los dos expedientes. La observadora mantiene separadas las dos cuestiones en sus notas. La liberación que ofrece Pilato concierne a Jesús bajo una amenaza inmediata de ejecución.
Observe
Juan 18:40 Juan identifica a Barrabás como ladrón en el momento de la elección. Ese breve detalle acentúa el contraste con la conclusión que Pilato había expresado acerca de Jesús.
Juan 18:39-40
Santa Biblia Reina Valera 190939Empero vosotros tenéis costumbre, que os suelte uno en la Pascua: ¿queréis, pues, que os suelte al Rey de los Judíos?
40Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Juan 18:1 comienza con “COMO Jesús hubo dicho estas cosas, salióse con sus discípulos tras el arroyo de Cedrón, donde estaba un huerto, en el cual entró Jesús y sus discípulos.”
Dónde cambia el capítulo
Juan 18:21 forma un giro natural: “¿Qué me preguntas á mí? Pregunta á los que han oído, qué les haya yo hablado: he aquí, ésos saben lo que yo he dicho.”
La nota final
Juan 18:40 deja al lector con “Entonces todos dieron voces otra vez, diciendo: No á éste, sino á Barrabás. Y Barrabás era ladrón.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras pont, Pedro, dicho, disc, fice, Entonces ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- pontífice
- Título del sumo sacerdote, principal dirigente del culto judío.
- ascuas
- Brasas encendidas que se usaban aquí para calentarse del frío.
- pretorio
- Residencia del gobernador romano, donde también se atendían causas judiciales.
- malhechor
- Persona acusada de cometer un delito u otro acto malo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



