El panorama
Pilato, el gobernador romano, no ha encontrado falta en Jesús, el maestro acusado de proclamarse rey. La multitud ha rechazado su oferta de liberarlo. Ahora crece la presión sobre el gobernador, y Jesús es golpeado, humillado y entregado para ser ejecutado. El relato lo sigue hasta la cruz y luego hasta una tumba cercana. Registra sin rodeos la crueldad humana y relaciona los hechos con la Escritura. En medio del sufrimiento, Jesús todavía procura el cuidado de su madre y habla de completar su obra.
En este capítulo
- Burlas tras la declaración de inocencia Juan 19:1-7
Pilato ordena que azoten a Jesús.
- La presión decide el fallo del gobernador Juan 19:8-16
La afirmación sobre el Hijo de Dios asusta a Pilato.
- El título sobre la cruz Juan 19:17-22
Cargando su cruz, Jesús va a Gólgotha, el lugar cuyo nombre alude a una calavera.
- La ropa repartida y una madre confiada Juan 19:23-27
Los soldados dividen la ropa de Jesús en cuatro partes.
- Su obra llega al final Juan 19:28-30
Sabiendo que su obra ha llegado a su cumplimiento, Jesús habla de su sed.
- Un costado atravesado y un testigo Juan 19:31-37
El sábado que se aproxima, el día semanal de descanso, es especialmente sagrado en esta fiesta.
- Dos hombres preparan la sepultura Juan 19:38-42
José de Arimatea, un hombre de ese pueblo, ha seguido a Jesús en secreto por miedo a los dirigentes.
Verdad central
Jesús completa su obra mediante una muerte injusta, mientras los testigos registran su cuidado, las Escrituras cumplidas y su sepultura.

Las Escrituras junto al resumen
Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 42Juan 19:1-7
Burlas tras la declaración de inocencia
Pilato ordena que azoten a Jesús. Los soldados le ponen una corona de espinas y lo visten de púrpura. Se burlan de él como rey y lo golpean. Pilato lo presenta ante las personas que esperan y repite que no encuentra falta en él. Los principales sacerdotes, dirigentes del culto, y sus agentes siguen exigiendo la crucifixión, una ejecución que consiste en fijar a una persona a una cruz. Pilato les dice que se lo lleven ellos mismos y repite que no encuentra ningún delito. Responden que su ley exige la muerte porque Jesús afirmó ser Hijo de Dios. La declaración de inocencia no ha protegido a Jesús ni del maltrato ni de la exigencia de ejecutarlo.

En la vida diaria
Una archivista de casos de trauma coloca la ropa dañada de un preso junto al informe que declara que no se probó ninguna infracción. Los objetos dan testimonio de un trato que la conclusión oficial no impidió. Registra ambos hechos juntos y se niega a dejar que una redacción impecable oculte el sufrimiento. Juan describe esa contradicción mientras ocurre públicamente, antes de que Jesús sea condenado a muerte.
Observe
Juan 19:4 Pilato repite su conclusión después de ordenar los azotes. Sus palabras sobre la inocencia conviven con su propia participación en la violencia ya cometida.
Juan 19:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó.
2Y los soldados entretejieron de espinas una corona, y pusiéron[la] sobre su cabeza, y le vistieron de una ropa de grana;
3Y decían: ¡Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas.
4Entonces Pilato salió otra vez fuera, y díjoles: He aquí, os le traigo fuera, para que entendáis que ningún crimen hallo en él.
5Y salió Jesús fuera, llevando la corona de espinas y la ropa de grana. Y díceles [Pilato]: He aquí el hombre.
6Y como le vieron los príncipes de los sacerdotes, y los servidores, dieron voces diciendo: Crucifícale, crucifícale. Díceles Pilato: Tomadle vosotros, y crucificadle; porque yo no hallo en él crimen.
7Respondiéronle los Judíos: Nosotros tenemos ley, y según nuestra ley debe morir, porque se hizo Hijo de Dios.
Juan 19:8-16
La presión decide el fallo del gobernador
La afirmación sobre el Hijo de Dios asusta a Pilato. Vuelve a interrogar a Jesús y presume de su poder para liberarlo o crucificarlo. Jesús dice que ese poder depende de un permiso de lo alto; quien lo entregó carga con mayor culpa. Pilato intenta liberarlo. Los acusadores amenazan entonces su relación con César, el emperador romano, al llamar enemigo a cualquier rey rival. Desde el tribunal, Pilato presenta a Jesús como su rey. Los principales sacerdotes declaran su lealtad solo a César. Pilato cede y entrega a Jesús para que lo crucifiquen.

En la vida diaria
Una investigadora de cumplimiento lee una nota privada en la que un gerente admite que se debería exonerar a un empleado. La siguiente nota registra su miedo a perder el favor del dueño, y el despido sigue adelante. Ella sigue el recorrido de la decisión, desde los hechos conocidos hasta la presión personal. La autoridad se ha usado para proteger a quien la ejerce. La decisión de Pilato envía a un inocente a la ejecución.
Observe
Juan 19:11 Aquí no se declara a Pilato libre de culpa. Señalar un pecado mayor en otra persona no quita al gobernador la responsabilidad por el uso de la autoridad que se le ha permitido.
Juan 19:8-16
Santa Biblia Reina Valera 19098Y como Pilato oyó esta palabra, tuvo más miedo.
9Y entró otra vez en el pretorio, y dijo á Jesús: ¿De dónde eres tú? Mas Jesús no le dió respuesta.
10Entonces dícele Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿no sabes que tengo potestad para crucificarte, y que tengo potestad para soltarte?
11Respondió Jesús: Ninguna potestad tendrías contra mí, si no te fuese dado de arriba: por tanto, el que á ti me ha entregado, mayor pecado tiene.
12Desde entonces procuraba Pilato soltarle; mas los Judíos daban voces, diciendo: Si á éste sueltas, no eres amigo de César: cualquiera que se hace rey, á César contradice.
13Entonces Pilato, oyendo este dicho, llevó fuera á Jesús, y se sentó en el tribunal en el lugar que se dice Lithóstrotos, y en hebreo Gabbatha.
14Y era la víspera de la Pascua, y como la hora de sexta. Entonces dijo á los Judíos: He aquí vuestro Rey.
15Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á César.
16Así que entonces lo entregó á ellos para que fuese crucificado. Y tomaron á Jesús, y le llevaron.
Juan 19:17-22
El título sobre la cruz
Cargando su cruz, Jesús va a Gólgotha, el lugar cuyo nombre alude a una calavera. Lo crucifican entre otros dos. Pilato ordena colocar un letrero que relaciona a Jesús con Nazaret, su pueblo de origen, y lo llama rey de los Judíos, su propio pueblo. Muchos lo leen porque el lugar está cerca de la ciudad. Aparece en tres idiomas. Los principales sacerdotes protestan: debería indicar solo que Jesús afirmaba ser rey. Pilato se niega a cambiar lo escrito. El título disputado permanece expuesto ante todos sobre el hombre que rechazaron.

En la vida diaria
Una nieta adulta despliega el acta de defunción de su abuelo en el camarote de un transbordador. Junto a ella coloca una carta que pide a los funcionarios cambiar la descripción de su vida. La primera redacción sigue vigente pese a la protesta familiar. Lee ambos documentos en voz alta a su hermano. El letrero disputado de Pilato se exhibe durante la ejecución de Jesús, no lo examina la familia años después.
Observe
Juan 19:20 Los tres idiomas permiten que muchos lean el título cerca de la ciudad. La acusación de realeza se muestra en público en vez de quedar limitada a la sala de la audiencia.
Juan 19:17-22
Santa Biblia Reina Valera 190917Y llevando su cruz, salió al lugar que se dice de la Calavera, y en hebreo, Gólgotha;
18Donde le crucificaron, y con él otros dos, uno á cada lado, y Jesús en medio.
19Y escribió también Pilato un título, que puso encima de la cruz. Y el escrito era: JESUS NAZARENO, REY DE LOS JUDIOS.
20Y muchos de los Judíos leyeron este título: porque el lugar donde estaba crucificado Jesús era cerca de la ciudad: y estaba escrito en hebreo, en griego, y en latín.
21Y decían á Pilato los pontífices de los Judíos: No escribas, Rey de los Judíos: sino, que él dijo: Rey soy de los Judíos.
22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.
Juan 19:23-27
La ropa repartida y una madre confiada
Los soldados dividen la ropa de Jesús en cuatro partes. Sortean su túnica sin costura en lugar de rasgarla. Juan relaciona esto con la Escritura acerca del reparto de ropa y el sorteo. Cerca de la cruz están la madre de Jesús y otras mujeres. Jesús ve a su madre junto al seguidor que ama. Les da una nueva responsabilidad mutua, tratando al seguidor como hijo de ella y a ella como madre de él. Desde esa hora, el seguidor la recibe en su casa. Aun despojado y agonizante, Jesús dispone el cuidado personal de alguien que seguirá viviendo.


En la vida diaria
Una hija afligida ordena las pocas pertenencias devueltas después de la muerte de su padre. Entre los papeles está su petición de que un amigo de confianza ayude a su madre en casa. Mientras los formularios oficiales reducen su vida a objetos y fechas, esa petición conserva su cuidado por otra persona. Jesús hace él mismo ese arreglo mientras sufre en la cruz.
Observe
Juan 19:27 La respuesta del seguidor comienza desde aquella hora. Las palabras de Jesús sobre un nuevo vínculo familiar llevan directamente a un hogar concreto para su madre.
Juan 19:23-27
Santa Biblia Reina Valera 190923Y como los soldados hubieron crucificado á Jesús, tomaron sus vestidos, é hicieron cuatro partes (para cada soldado una parte); y la túnica; mas la túnica era sin costura, toda tejida desde arriba.
24Y dijeron entre ellos: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, de quién será; para que se cumpliese la Escritura, que dice: Partieron para sí mis vestidos, y sobre mi vestidura echaron suertes. Y los soldados hicieron esto.
25Y estaban junto á la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María [mujer] de Cleofas, y María Magdalena.
26Y como vió Jesús á la madre, y al discípulo que él amaba, que estaba presente, dice á su madre: Mujer, he ahí tu hijo.
27Después dice al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió consigo.
Juan 19:28-30
Su obra llega al final
Sabiendo que su obra ha llegado a su cumplimiento, Jesús habla de su sed. Juan relaciona incluso esta necesidad corporal con el cumplimiento de la Escritura. Cerca hay un recipiente de vino agrio. Acercan a su boca una esponja empapada sobre un tallo de hisopo. Después de recibirlo, Jesús declara que su obra está terminada. Inclina la cabeza y muere. El relato nombra la sed real y la muerte efectiva sin tratarlas como el fracaso de su propósito. Su última declaración presenta el final como el cumplimiento de lo que vino a hacer.
En la vida diaria
Un viudo está sentado en un banco del parque, con la mano de su hijo en la suya. Repite las últimas palabras de su esposa sobre el trabajo que terminó. Ninguno habla por un rato. Su dolor fue real, y también su alivio de que no quedara nada pendiente. Jesús anuncia el cumplimiento de la obra que recibió de Dios, no de un proyecto familiar compartido.
Observe
Juan 19:30 La declaración final llega antes de que Jesús incline la cabeza y muera. Juan presenta el cumplimiento como el sentido que Jesús mismo expresa sobre ese momento, no como una conjetura posterior.
Juan 19:28-30
Santa Biblia Reina Valera 190928Después de esto, sabiendo Jesús que todas las cosas eran ya cumplidas, para que la Escritura se cumpliese, dijo: Sed tengo.
29Y estaba [allí] un vaso lleno de vinagre: entonces ellos hinchieron una esponja de vinagre, y rodeada á un hisopo, se la llegaron á la boca.
30Y como Jesús tomó el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, dió el espíritu.
Juan 19:31-37
Un costado atravesado y un testigo
El sábado que se aproxima, el día semanal de descanso, es especialmente sagrado en esta fiesta. Los dirigentes judíos piden a Pilato que acelere las muertes y retire los cuerpos. Solicitan que se rompan las piernas de los condenados. Los soldados lo hacen con quienes cuelgan junto a Jesús. Al llegar a él, ven que ya no vive y no le rompen las piernas. Un soldado le atraviesa el costado con una lanza; salen agua y sangre. El testigo insiste en que lo vio y habla con verdad para llevar a otros a creer. Juan relaciona estos hechos con la Escritura: los huesos quedan enteros y la gente mira al que fue atravesado.
En la vida diaria
Un conductor de ambulancias jubilado se sienta en su camioneta estacionada y revisa el relato que firmó después de un choque mortal. Tacha un detalle que oyó más tarde. Solo queda en la página lo que vio. La familia necesita la verdad incluso donde duele. Juan relaciona su testimonio sobre la muerte de Jesús con la Escritura cumplida y con la fe.
Observe
Juan 19:35 El testigo relaciona de forma explícita el testimonio veraz con la fe. El relato pide a los lectores que reciban un informe de lo visto, no una escena inventada.
Juan 19:31-37
Santa Biblia Reina Valera 190931Entonces los Judíos, por cuanto era la víspera [de la Pascua], para que los cuerpos no quedasen en la cruz en el sábado, pues era el gran día del sábado, rogaron á Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados.
32Y vinieron los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él.
33Mas cuando vinieron á Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas:
34Empero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y luego salió sangre y agua.
35Y el que [lo] vió, da testimonio, y su testimonio es verdadero: y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.
36Porque estas cosas fueron hechas para que se cumpliese la Escritura: Hueso no quebrantaréis de él.
37Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.
Juan 19:38-42
Dos hombres preparan la sepultura
José de Arimatea, un hombre de ese pueblo, ha seguido a Jesús en secreto por miedo a los dirigentes. Ahora pide el cuerpo a Pilato y recibe permiso. Nicodemo, que una vez visitó a Jesús de noche, trae una gran cantidad de especias para la sepultura. Envuelven el cuerpo en lino con las especias, siguiendo la costumbre funeraria de su pueblo. Un huerto cercano contiene una tumba nueva donde nadie ha sido colocado. Como termina el día de preparación y la tumba está cerca, ponen allí a Jesús. La lealtad oculta se hace visible en el cuidado de su cuerpo.
En la vida diaria
Dos antiguos amigos de escuela están ante la puerta de un cementerio después de años de ocultar su vínculo con un compañero fallecido. Llevan flores a su tumba mientras observan viejos vecinos. Uno toma al otro del brazo y ninguno se aparta. Su dolor tiene ahora un costo visible. José y Nicodemo se ocupan del cuerpo de Jesús antes de la sepultura, no en una visita posterior a la tumba.
Observe
Juan 19:38 El secreto anterior de José se menciona junto a su petición actual. El miedo ha marcado su seguimiento, pero no impide este acto de cuidado después de la muerte de Jesús.
Juan 19:38-42
Santa Biblia Reina Valera 190938Después de estas cosas, José de Arimatea, el cual era discípulo de Jesús, mas secreto por miedo de los Judíos, rogó á Pilato que pudiera quitar el cuerpo de Jesús: y permitióselo Pilato. Entonces vino, y quitó el cuerpo de Jesús.
39Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.
40Tomaron pues el cuerpo de Jesús, y envolviéronlo en lienzos con especias, como es costumbre de los Judíos sepultar.
41Y en aquel lugar donde había sido crucificado, había un huerto; y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aun no había sido puesto ninguno.
42Allí, pues, por causa de la víspera [de la Pascua] de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Juan 19:1 comienza con “ASÍ que, entonces tomó Pilato á Jesús, y le azotó.”
Dónde cambia el capítulo
Juan 19:15 forma un giro natural: “Mas ellos dieron voces: Quita, quita, crucifícale. Díceles Pilato: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los pontífices: No tenemos rey sino á…”
La nota final
Juan 19:42 deja al lector con “Allí, pues, por causa de la víspera [de la Pascua] de los Judíos, porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron á Jesús.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Pilato, para, Entonces, como, dice, crucificado ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- azotó
- Golpeó con un látigo como forma de castigo corporal severo.
- hisopo
- Planta cuyo tallo se usa aquí para acercar una esponja a Jesús.
- Consumado
- Terminado o llevado a su cumplimiento; aquí se refiere a la obra de Jesús.
- sepulcro
- Tumba o cámara destinada a depositar el cuerpo de una persona muerta.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



