El panorama
En una tumba cercana yace sepultado Jesús, el maestro crucificado bajo el gobernador romano. El primer día de la semana, María Magdalena, una de sus seguidoras, llega allí antes del amanecer. Lo que encuentra inicia una serie de descubrimientos y encuentros. Una tumba vacía no se explica de inmediato por sí sola. La tristeza, el miedo y la duda permanecen mientras las personas responden a lo que ven. Jesús se encuentra entonces con ellas vivo y les da tanto paz como una tarea.
En este capítulo
- Una tumba vacía y un paño doblado Juan 20:1-10
María ve que la piedra ha sido retirada de la tumba y corre hacia Simón Pedro, un seguidor destacado, y otro seguidor a quien Jesús amaba.
- María oye su nombre Juan 20:11-18
María permanece fuera, llorando.
- Paz y una misión compartida Juan 20:19-23
Esa tarde, los seguidores se reúnen tras puertas cerradas, por miedo a los dirigentes que se opusieron a Jesús.
- Tomás ve y cree Juan 20:24-29
Tomás, uno de los doce seguidores elegidos y también llamado el Dídimo, estaba ausente.
- Por qué se escribieron estas señales Juan 20:30-31
Juan explica que Jesús realizó muchas más señales ante sus seguidores de las que registra este libro.
Verdad central
Resucitado de entre los muertos, Jesús convierte la tristeza y la duda en fe, envía a sus seguidores y ofrece vida mediante el testimonio escrito acerca de él.

Las Escrituras junto al resumen
Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 31Juan 20:1-10
Una tumba vacía y un paño doblado
María ve que la piedra ha sido retirada de la tumba y corre hacia Simón Pedro, un seguidor destacado, y otro seguidor a quien Jesús amaba. Piensa que alguien se ha llevado el cuerpo. Ambos hombres corren a la tumba. El otro llega primero, pero espera fuera después de mirar dentro. Pedro entra y ve los lienzos y el paño de la cabeza colocado aparte. El otro seguidor entra, ve y cree. Todavía no entienden la Escritura acerca de la resurrección de Jesús. Regresan a casa. Su descubrimiento ha cambiado lo que saben, pero la plena comprensión no ha llegado con la primera mirada.

En la vida diaria
La hermana de un marinero desaparecido encuentra su chaleco salvavidas abandonado, colocado junto a una bolsa impermeable. Llama a dos familiares, que examinan los objetos en silencio. Uno empieza a tener esperanza, aunque ninguno puede explicar todavía dónde está él. Las pruebas cambian sus expectativas antes de tener una explicación completa. La tumba de Jesús está vacía porque ha resucitado de entre los muertos.
Observe
Juan 20:9 Aquí ver y creer preceden a una comprensión plena de la Escritura. El relato deja que el descubrimiento avance por etapas, en lugar de presentar una comprensión inmediata.
Juan 20:1-10
Santa Biblia Reina Valera 19091Y EL primer [día] de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro.
2Entonces corrió, y vino á Simón Pedro, y al otro discípulo, al cual amaba Jesús, y les dice: Han llevado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto.
3Y salió Pedro, y el otro discípulo, y vinieron al sepulcro.
4Y corrían los dos juntos; mas el otro discípulo corrió más presto que Pedro, y llegó primero al sepulcro.
5Y bajándose á mirar, vió los lienzos echados; mas no entró.
6Llegó luego Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro, y vió los lienzos echados,
7Y el sudario, que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino envuelto en un lugar aparte.
8Y entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro, y vió, y creyó.
9Porque aun no sabían la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.
10Y volvieron los discípulos á los suyos.
Juan 20:11-18
María oye su nombre
María permanece fuera, llorando. Al mirar dentro, ve a dos ángeles, mensajeros de Dios, donde había estado el cuerpo de Jesús. Preguntan por qué llora. Todavía pensando que alguien trasladó el cuerpo, se vuelve y ve a Jesús sin reconocerlo. Lo toma por el hortelano y pregunta dónde ha puesto el cuerpo. Jesús dice su nombre y ella reconoce a su maestro. Él le dice que no lo retenga y la envía a los seguidores. Debe anunciar su próximo regreso a su Padre y al Padre de ellos. María va e informa que ha visto al Señor.

En la vida diaria
Una viajera perdida oye a su hermano llamarla por su nombre de infancia al otro lado de una estación llena de gente. Hasta ese momento, para ella el abrigo junto a la columna pertenece a un desconocido. Se vuelve, lo reconoce y pasa de buscar a hablar cara a cara. Una voz conocida cambia lo que ve. María reconoce a alguien que ha vuelto de la muerte.
Observe
Juan 20:16 El reconocimiento llega cuando Jesús se dirige personalmente a María. Su búsqueda de un cuerpo desaparecido da paso al encuentro con la persona viva que conoce.
Juan 20:11-18
Santa Biblia Reina Valera 190911Empero María estaba fuera llorando junto al sepulcro: y estando llorando, bajóse á mirar el sepulcro;
12Y vió dos ángeles en ropas blancas que estaban sentados, el uno á la cabecera, y el otro á los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.
13Y dijéronle: Mujer, ¿por qué lloras? Díceles: Porque se han llevado á mi Señor, y no sé dónde le han puesto.
14Y como hubo dicho esto, volvióse atrás, y vió á Jesús que estaba [allí]; mas no sabía que era Jesús.
15Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.
16Dícele Jesús: ¡María! Volviéndose ella, dícele: ¡Rabboni! que quiere decir, Maestro.
17Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido á mi Padre: mas ve á mis hermanos, y diles: Subo á mi Padre y á vuestro Padre, á mi Dios y á vuestro Dios.
18Fué María Magdalena dando las nuevas á los discípulos de que había visto al Señor, y que [él] le había dicho estas cosas.
Juan 20:19-23
Paz y una misión compartida
Esa tarde, los seguidores se reúnen tras puertas cerradas, por miedo a los dirigentes que se opusieron a Jesús. Él se pone en medio de ellos y los saluda con paz. Al mostrar las manos y el costado, deja claro que el visitante vivo es quien fue crucificado. Su miedo da paso al gozo. Los envía como el Padre lo envió a él. Sopla sobre ellos y les dice que reciban al Espíritu Santo, el Espíritu de Dios. Les concede una función en el perdón o la retención de los pecados. Las tradiciones cristianas discrepan sobre cómo se ejerce esta autoridad en la iglesia.


En la vida diaria
Una instructora de respuesta a desastres entra en la sala de un refugio donde su equipo sigue conmocionado tras perder contacto con ella. Su rostro conocido trae alivio, y empieza a dar a cada trabajador una tarea para ayudar a quienes siguen fuera. El reencuentro se convierte en el comienzo de un servicio renovado. Jesús da el Espíritu Santo y autoridad sobre los pecados, no tareas de emergencia.
Observe
Juan 20:21 Jesús repite la paz antes de enviar a los seguidores. El encuentro da consuelo, pero también los sitúa dentro de la misión que comenzó con el Padre.
Juan 20:19-23
Santa Biblia Reina Valera 190919Y como fué tarde aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas donde los discípulos estaban juntos por miedo de los Judíos, vino Jesús, y púsose en medio, y díjoles: Paz á vosotros.
20Y como hubo dicho esto, mostróles las manos y el costado. Y los discípulos se gozaron viendo al Señor.
21Entonces les dijo Jesús otra vez: Paz á vosotros; como me envió el Padre, así también yo os envío.
22Y como hubo dicho esto, sopló, y díjoles: Tomad el Espíritu Santo:
23A los que remitiereis los pecados, les son remitidos: á quienes los retuviereis, serán retenidos.
Juan 20:24-29
Tomás ve y cree
Tomás, uno de los doce seguidores elegidos y también llamado el Dídimo, estaba ausente. Rechaza el informe de los demás a menos que pueda examinar él mismo las heridas de Jesús. Ocho días después está con ellos tras puertas cerradas cuando Jesús vuelve. Jesús ofrece las pruebas que Tomás exigió y lo llama a creer. Tomás se dirige a él como su Señor y Dios. Jesús reconoce la fe que sigue a la vista y luego bendice a quienes creen sin ver. El relato no dice que Tomás llegue a tocar las heridas. La respuesta que pronuncia es el momento decisivo que queda registrado.

En la vida diaria
Una pariente que vive en otro país rechaza un mensaje de reencuentro hasta poder hablar ella misma con el familiar desaparecido. Cuando él entra en la habitación, reconoce las marcas que había pedido como prueba y guarda silencio antes de saludarlo. Su presencia responde a su exigencia. Tomás responde a Jesús resucitado como Señor y Dios, no simplemente como un pariente recuperado.
Observe
Juan 20:29 La bendición alcanza a quienes no compartirán la visión directa de Tomás. Su fe puede descansar en el testimonio sin repetir su encuentro personal.
Juan 20:24-29
Santa Biblia Reina Valera 190924Empero Tomás, uno de los doce, que se dice el Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino.
25Dijéronle pues los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Y él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
26Y ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Vino Jesús, las puertas cerradas, y púsose en medio, y dijo: Paz á vosotros.
27Luego dice á Tomás: Mete tu dedo aquí, y ve mis manos: y alarga acá tu mano, y métela en mi costado: y no seas incrédulo, sino fiel.
28Entonces Tomás respondió, y díjole: ¡Señor mío, y Dios mío!
29Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron.
Juan 20:30-31
Por qué se escribieron estas señales
Juan explica que Jesús realizó muchas más señales ante sus seguidores de las que registra este libro. La selección tiene un propósito claro. Estas señales escritas invitan a creer que Jesús es el Cristo, el rey prometido por Dios, y el Hijo de Dios. Mediante esa fe viene la vida en su nombre. El libro no afirma enumerar cada obra ni conservar cada momento. Ofrece un testimonio escogido que busca un reconocimiento concreto. Así, los encuentros ya descritos alcanzan a personas que reciben el relato por escrito, además de los primeros testigos.

En la vida diaria
Una mentora de ciencias selecciona unas pocas observaciones claras de un grueso cuaderno de campo para un nuevo alumno. No afirma que las páginas elegidas contengan cada hora al aire libre. Contienen lo que el alumno necesita para reconocer el hallazgo que respaldan. La selección sirve a un propósito honrado y declarado. Las señales escritas de Juan buscan la fe en Jesús y la vida mediante su nombre.
Observe
Juan 20:31 El objetivo declarado une identidad y vida. La fe trata de quién es Jesús, y el resultado prometido es la vida por medio de él, no solo el conocimiento.
Juan 20:30-31
Santa Biblia Reina Valera 190930Y también hizo Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, que no están escritas en este libro.
31Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Juan 20:1 comienza con “Y EL primer [día] de la semana, María Magdalena vino de mañana, siendo aún obscuro, al sepulcro; y vió la piedra quitada del sepulcro.”
Dónde cambia el capítulo
Juan 20:15 forma un giro natural: “Dícele Jesús: Mujer, ¿por qué lloras? ¿á quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, dícele: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto…”
La nota final
Juan 20:31 deja al lector con “Estas empero son escritas, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras disc, sepulcro, pulos, cele, como, otro ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- sudario
- Paño que se había colocado sobre la cabeza de la persona muerta.
- hortelano
- Persona que cultiva y cuida un huerto o jardín.
- Rabboni
- Forma de dirigirse a alguien como maestro, usada aquí para Jesús.
- remitiereis
- Perdonéis o liberéis de la culpa de los pecados.
- retuviereis
- Mantengáis la culpa en lugar de liberarla o perdonarla.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




