El panorama
Junto al mar de Tiberias, un lago, Jesús vuelve a aparecer a sus seguidores después de resucitar. Jesús es su Señor, a quien ya han visto vivo después de su ejecución. Simón Pedro, uno del grupo, sale a pescar con otros seis. Sus redes vacías se convierten en el marco de un nuevo reconocimiento. Después de una comida compartida, Jesús habla directamente a Pedro sobre el amor, el cuidado y su futuro. El libro termina aclarando un rumor y afirmando su testimonio.
En este capítulo
- Las redes vacías se llenan a su palabra Juan 21:1-8
Pedro anuncia que va a pescar y los demás se unen a él.
- Una comida ya preparada Juan 21:9-14
En tierra encuentran un fuego de carbón con pescado cocinándose y pan al lado.
- Pedro recibe el cuidado del rebaño Juan 21:15-19
Después de comer, Jesús pregunta a Pedro si lo ama más que estos.
- El futuro ajeno no le corresponde Juan 21:20-23
Pedro se vuelve hacia el seguidor al que Jesús ama, el que preguntó por la traición durante la cena.
- Un relato fiable pero selectivo Juan 21:24-25
El libro identifica al seguidor amado como el testigo que respalda estos hechos y su relato escrito.
Verdad central
Jesús alimenta a sus seguidores, confía a Pedro el cuidado de los suyos y lo llama a seguirlo sin controlar el futuro de otra persona.

Las Escrituras junto al resumen
Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 25Juan 21:1-8
Las redes vacías se llenan a su palabra
Pedro anuncia que va a pescar y los demás se unen a él. Trabajan durante la noche sin atrapar nada. Al amanecer, Jesús está en la orilla, pero no lo reconocen. Pregunta si tienen comida y luego les dice que echen la red por el lado derecho de la barca. Entran tantos peces que no pueden sacarla. El seguidor al que Jesús ama lo reconoce y se lo dice a Pedro. Pedro se pone su ropa exterior y entra en el agua. Los demás acercan la barca a la orilla, arrastrando detrás la red llena.

En la vida diaria
Una cultivadora de mariscos sigue el consejo de un desconocido sobre dónde revisar las cestas vacías después de una mala marea. La repentina captura abundante le recuerda la destreza de un maestro de confianza, y vuelve la mirada hacia la orilla al reconocerlo. Su siguiente preocupación es llegar hasta esa persona conocida, no contar la pesca. Jesús dirige una captura extraordinaria como Señor resucitado.
Observe
Juan 21:7 El reconocimiento pasa de las palabras de un seguidor a la acción inmediata de Pedro. La pesca importa porque revela quién espera en la orilla.
Juan 21:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.
2Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que [era] de Caná de Galilea, y los [hijos] de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.
3Díceles Simón: A pescar voy. Dícenle: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.
4Y venida la mañana, Jesús se puso á la ribera: mas los discípulos no entendieron que era Jesús.
5Y díjoles: Mozos, ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No.
6Y él les dice: Echad la red á la mano derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron, y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces.
7Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo á Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, como oyó que era el Señor, ciñóse la ropa, porque estaba desnudo, y echóse á la mar.
8Y los otros discípulos vinieron con el barco (porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos), trayendo la red de peces.
Juan 21:9-14
Una comida ya preparada
En tierra encuentran un fuego de carbón con pescado cocinándose y pan al lado. Jesús les pide que traigan parte de su pesca. Pedro saca la red a tierra con ciento cincuenta y tres peces grandes. Pese al peso, no se ha roto. Jesús los invita a comer. Nadie pregunta quién es, porque saben que es su Señor. Él les da pan y pescado. Juan cuenta esta como la tercera aparición a los seguidores reunidos después de que Jesús resucitó. El encuentro incluye tanto lo que él provee como la pesca que les permitió traer.

En la vida diaria
Una cocinera de un campamento tiene pan calentándose y sopa lista cuando llegan unos caminantes agotados. Recibe la comida que trajeron y luego les sirve lo que ya ha preparado. Se sientan juntos antes de hablar de los kilómetros que les quedan. Su llegada recibe cuidado en vez de una exigencia de resultados. Jesús ofrece esta comida después de resucitar de entre los muertos.
Observe
Juan 21:9 El pescado y el pan ya esperan antes de que la pesca llegue a tierra. La comida no depende por completo de lo que los seguidores traen en su red.
Juan 21:9-14
Santa Biblia Reina Valera 19099Y como descendieron á tierra, vieron ascuas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.
10Díceles Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora.
11Subió Simón Pedro, y trajo la red á tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres: y siendo tantos, la red no se rompió.
12Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.
13Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez.
14Esta [era] ya la tercera vez que Jesús se manifestó á sus discípulos, habiendo resucitado de los muertos.
Juan 21:15-19
Pedro recibe el cuidado del rebaño
Después de comer, Jesús pregunta a Pedro si lo ama más que estos. No se aclara de forma explícita a qué se refiere con estos. Pedro afirma su amor y Jesús le dice que cuide a sus corderos. Dos veces más Jesús pregunta por el amor y le confía las ovejas, una imagen de los suyos. La tercera pregunta entristece a Pedro. Apela al conocimiento completo de Jesús. Jesús contrasta entonces la libertad anterior de Pedro con un futuro en el que otros lo llevarán adonde no quiera ir. Juan explica esto como una muerte que honra a Dios. Jesús llama a Pedro a seguirlo.

En la vida diaria
La dueña de una escuela de equitación se sienta con un instructor que regresa después de un fallo grave. Pregunta si todavía le importan los caballos, escucha su respuesta y le da responsabilidad por su bienestar diario. La confianza toma la forma de un cuidado concreto en vez de un discurso halagador. Pedro recibe el encargo de cuidar personas y un llamado que le costará la vida.
Observe
Juan 21:17 Pedro apela a lo que Jesús sabe en vez de ofrecer otra jactancia. La tarea renovada sigue siendo cuidar las ovejas de Jesús, aun en medio de la tristeza de Pedro.
Juan 21:15-19
Santa Biblia Reina Valera 190915Y cuando hubieron comido, Jesús dijo á Simón Pedro: Simón, [hijo] de Jonás, ¿me amas más que éstos? Dícele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis corderos.
16Vuélvele á decir la segunda vez: Simón, [hijo] de Jonás, ¿me amas? Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo. Dícele: Apacienta mis ovejas.
17Dícele la tercera vez: Simón, [hijo] de Jonás, ¿me amas? Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Dícele Jesús: Apacienta mis ovejas.
18De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más mozo, te ceñías, é ibas donde querías; mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará á donde no quieras.
19Y esto dijo, dando á entender con qué muerte había de glorificar á Dios. Y dicho esto, dícele: Sígueme.
Juan 21:20-23
El futuro ajeno no le corresponde
Pedro se vuelve hacia el seguidor al que Jesús ama, el que preguntó por la traición durante la cena. Pregunta a Jesús qué le ocurrirá a ese hombre. Jesús se niega a hacer de ese futuro un asunto de Pedro. Aunque el otro seguidor permaneciera hasta que Jesús volviera, el llamado de Pedro seguiría siendo seguirlo. Se extiende el rumor de que el otro hombre nunca morirá. Juan lo corrige con cuidado. Jesús dio una afirmación condicional, no una promesa de supervivencia. Pedro debe atender al llamado dirigido a él sin convertir el camino de otra persona en la medida del suyo.
En la vida diaria
Una aprendiz de ferrocarril recibe su próximo destino de prácticas y pregunta por qué no han asignado a un compañero la misma ruta. El supervisor le dice que incluso una estancia más larga para él no cambiaría la fecha de inicio de ella. A la hora de comer, otros dan por segura la estancia más larga de él. La condición original se ha convertido en una promesa falsa. Jesús corrige la preocupación por la vida y la muerte de otro seguidor.
Observe
Juan 21:23 La corrección depende de la diferencia entre una condición y una predicción. Repetir parte de la frase de Jesús ha producido una afirmación que él no hizo.
Juan 21:20-23
Santa Biblia Reina Valera 190920Volviéndose Pedro, ve á aquel discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había recostado á su pecho en la cena, y [le] había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar?
21Así que Pedro vió á éste, dice á Jesús: Señor, ¿y éste, qué?
22Dícele Jesús: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué á tí? Sígueme tú.
23Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no había de morir. Mas Jesús no le dijo, No morirá; sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga ¿qué á ti?
Juan 21:24-25
Un relato fiable pero selectivo
El libro identifica al seguidor amado como el testigo que respalda estos hechos y su relato escrito. Su testimonio se afirma como verdadero. Luego reconoce que Jesús hizo mucho más de lo que se ha escrito aquí. La imagen final imagina más libros de los que cabrían en el mundo si se registrara cada obra. La idea es la abundancia, no afirmar que estas páginas lo contienen todo. El lector llega a un final real sin alcanzar toda la extensión de la obra de Jesús. Lo que se ha dado descansa en un testimonio destinado a ser digno de confianza.
En la vida diaria
Una archivista familiar cierra una caja de grabaciones cuidadosamente etiquetadas de la larga vida de un pariente. Sabe que cada relato seleccionado ha sido verificado, pero muchos días y actos quedan fuera de la colección. La exactitud no exige fingir que la caja lo contiene todo. El testigo que respalda el relato de Juan da testimonio de Jesús, cuyas obras superan la selección escrita.
Observe
Juan 21:24 El final remite a un testigo que tanto declara como escribe. La confianza en el relato está vinculada a ese testimonio, no a un registro exhaustivo.
Juan 21:24-25
Santa Biblia Reina Valera 190924Este es aquel discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas: y sabemos que su testimonio es verdadero.
25Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Juan 21:1 comienza con “DESPUÉS se manifestó Jesús otra vez á sus discípulos en la mar de Tiberias; y manifestóse de esta manera.”
Dónde cambia el capítulo
Juan 21:12 forma un giro natural: “Díceles Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor.”
La nota final
Juan 21:25 deja al lector con “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun en el mundo pienso que cabrían los libros que se habrían de…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras disc, cele, Pedro, pulos, amas, aquel ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- codos
- Medidas de longitud basadas en el antebrazo, de unos cuarenta y cinco centímetros cada una.
- ascuas
- Brasas encendidas que se usan aquí para cocinar pescado.
- osaba
- Se atrevía o tenía el valor de hacer algo.
- Apacienta
- Alimenta y cuida un rebaño; aquí representa el cuidado de las personas que siguen a Jesús.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



