El Hijo da vida y ejerce el juicio

Juan 5

El panorama

Durante una fiesta en Jerusalem, la ciudad del templo de Dios, Jesús, sanador y maestro, encuentra a un hombre con una discapacidad desde hace treinta y ocho años. Una orden lo sana. Después, llevar su camilla en el día semanal de descanso provoca una acusación. Jesús vincula su obra con el trabajo continuo de su Padre, lo que agrava el conflicto sobre su identidad. Explica que la vida, el juicio y la honra pertenecen al Hijo por medio del Padre. Quienes lo cuestionan tienen testigos ante ellos, pero su búsqueda de aprobación pública les impide recibirlo.

En este capítulo

Verdad central

Jesús da vida y juzga en unidad con el Padre, mientras sus obras y la Escritura dan testimonio de una autoridad que sus adversarios rechazan.

Juan 5: El Hijo da vida y ejerce el juicio
Escena del capítuloJuan 5

Las Escrituras junto al resumen

Juan · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 47

Juan 5:1-9

Una larga espera termina con una orden

En Bethesda, un estanque cerca del mercado de ovejas en Jerusalem, muchas personas enfermas y con discapacidades yacen bajo cinco pórticos. El relato describe a un ángel que agita el agua y la curación de la primera persona que entra después. Un hombre lleva treinta y ocho años enfermo. Jesús le pregunta si quiere sanar. Él explica que nadie lo ayuda a entrar en el agua y siempre llega otro primero. Jesús le dice que se levante, tome su camilla y camine. Sana de inmediato y obedece. La curación no depende de ganar la carrera hasta el estanque. Ocurre en sábado, el día sagrado de descanso semanal.

En la vida diaria

Una trabajadora de apoyo a la movilidad conoce a un vecino que lleva años esperando porque cada vía para conseguir una cita supone una ayuda que él no tiene. Ella organiza una visita directa en vez de decirle que vuelva a competir por el mismo lugar inaccesible. Por fin se atiende su necesidad. Jesús restaura el cuerpo del hombre de inmediato, no solo su acceso a la atención disponible.

Observe

Juan 5:7 La respuesta del hombre explica la falta de ayuda, no una falta de deseo. Jesús lo encuentra fuera del sistema que lo ha dejado atrás repetidamente.

Juan 5:1-9

Santa Biblia Reina Valera 1909

1DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem.

2Y hay en Jerusalem á [la puerta] del ganado un estanque, que en hebraico es llamado Bethesda, el cual tiene cinco portales.

3En éstos yacía multitud de enfermos, ciegos, cojos, secos, que estaban esperando el movimiento del agua.

4Porque un ángel descendía á cierto tiempo al estanque, y revolvía el agua; y el que primero descendía en el estanque después del movimiento del agua, era sano de cualquier enfermedad que tuviese.

5Y estaba allí un hombre que había treinta y ocho años que estaba enfermo.

6Como Jesús vió á éste echado, y entendió que ya había mucho tiempo, dícele: ¿Quieres ser sano?

7Señor, le respondió el enfermo, no tengo hombre que me meta en el estanque cuando el agua fuere revuelta; porque entre tanto que yo vengo, otro antes de mí ha descendido.

8Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.

9Y luego aquel hombre fué sano, y tomó su lecho, é íbase. Y era sábado aquel día.

Juan 5:10-18

La curación provoca una disputa sobre el sábado

Los adversarios religiosos dicen al hombre sanado que llevar su camilla infringe la ley del sábado. Él dice que quien lo sanó le ordenó llevarla, pero no sabe el nombre de Jesús. Jesús se había alejado entre la multitud. Más tarde lo encuentra en el templo y le advierte que deje de pecar para que no le ocurra algo peor. Esta advertencia no afirma que toda enfermedad sea resultado de un pecado concreto. El hombre identifica a Jesús ante los dirigentes, que lo persiguen. Jesús dice que su Padre sigue trabajando y él también. Buscan su muerte con mayor intensidad, pues oyen tanto una infracción del sábado como una afirmación de igualdad con Dios.

Juan 5:10-18: La curación provoca una disputa sobre el sábado
Escena del capítuloJuan 5

En la vida diaria

Una funcionaria municipal de accesibilidad recibe críticas después de abrir una ruta cerrada para un vecino con discapacidad. Los críticos se fijan en el horario anunciado y no en la persona que ahora puede pasar. Ella explica el deber que motivó su acción. Jesús afirma que comparte la obra de su Padre divino, no que tiene autoridad delegada por una oficina municipal.

Observe

Juan 5:18 La disputa pasa de un acto de curación a una pregunta sobre la relación de Jesús con Dios. Su respuesta amplía el asunto en vez de reducirlo a una cuestión de horarios.

Juan 5:10-18

Santa Biblia Reina Valera 1909

10Entonces los Judíos decían á aquel que había sido sanado: Sábado es: no te es lícito llevar tu lecho.

11Respondióles: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

12Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?

13Y el que había sido sanado, no sabía quién fuese; porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

14Después le halló Jesús en el templo, y díjole: He aquí, has sido sanado; no peques más, porque no te venga alguna cosa peor.

15El se fué, y dió aviso á los Judíos, que Jesús era el que le había sanado.

16Y por esta causa los Judíos perseguían á Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en sábado.

17Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora obra, y yo obro.

18Entonces, por tanto, más procuraban los Judíos matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que también á su Padre llamaba Dios, haciéndose igual á Dios.

Juan 5:19-29

La vida y el juicio pertenecen al Hijo

Jesús dice que el Hijo actúa en pleno acuerdo con el Padre, no como un rival independiente. El Padre lo ama y le muestra sus obras. Así como el Padre resucita a los muertos, el Hijo da vida. El Padre le confía el juicio para que la gente honre al Hijo como honra al Padre. Escuchar a Jesús y confiar en quien lo envió trae vida eterna, un paso de la muerte a la vida. Llega una hora en que los muertos oyen al Hijo de Dios y viven. Una hora futura también hará salir a todos de sus tumbas: quienes hacen el bien, a la vida; quienes hacen el mal, al juicio. La autoridad del Hijo alcanza tanto la vida presente como la resurrección final.

Juan 5:19-29: La vida y el juicio pertenecen al Hijo
Escena del capítuloJuan 5
Galilea y Judea
Galilea y Judea

En la vida diaria

Una maestra del vidrio soplado trabaja junto a su hijo, que conoce tan bien sus métodos que sus acciones forman una sola tarea coordinada. Los clientes no pueden honrar la obra terminada mientras desprecian al hijo que participa en ella. Su unidad se ve en lo que hacen. Jesús comparte el poder divino de dar vida y juzgar, no un oficio aprendido con años de práctica.

Observe

Juan 5:23 La honra al Hijo no puede separarse de la honra al Padre que lo envió. Jesús rechaza la pretensión de respetar a Dios mientras se rechaza al Hijo de Dios.

Juan 5:19-29

Santa Biblia Reina Valera 1909

19Respondió entonces Jesús, y díjoles: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada de sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre: porque todo lo que él hace, esto también hace el Hijo juntamente.

20Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace; y mayores obras que éstas le mostrará, de suerte que vosotros os maravilléis.

21Porque como el Padre levanta los muertos, y les da vida, así también el Hijo á los que quiere da vida.

22Porque el Padre á nadie juzga, mas todo el juicio dió al Hijo;

23Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.

24De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá á condenación, mas pasó de muerte á vida.

25De cierto, de cierto os digo: Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán.

26Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así dió también al Hijo que tuviese vida en sí mismo:

27Y también le dió poder de hacer juicio, en cuanto es el Hijo del hombre.

28No os maravilléis de esto; porque vendrá hora, cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29Y los que hicieron bien, saldrán á resurrección de vida; mas los que hicieron mal, á resurrección de condenación.

Juan 5:30-38

Varios testigos respaldan su afirmación

Jesús dice que su juicio es justo porque busca la voluntad del Padre y no un propósito separado. Su afirmación no descansa solo en su propio testimonio. Juan, el anterior predicador del desierto, dio testimonio de la verdad, y quienes cuestionan a Jesús recibieron su luz por un tiempo. Pero Jesús tiene un testigo mayor: las obras que el Padre le dio muestran que fue enviado. El Padre también da testimonio. Sus adversarios no han recibido su voz ni guardado su palabra en su interior, porque rechazan a quien envió. Jesús nombra a estos testigos para la salvación de ellos, no porque la aprobación humana sea el fundamento de su identidad.

Juan 5:30-38: Varios testigos respaldan su afirmación
Escena del capítuloJuan 5

En la vida diaria

Una especialista en restauración presenta resultados de pruebas, reparaciones terminadas y el informe de un inspector independiente cuando se cuestiona su preparación. El propio trabajo respalda lo que dice, de modo que su afirmación no depende solo de su seguridad. Quienes la cuestionan deben afrontar más que una descripción de sí misma. Las obras de Jesús dan testimonio de que el Padre lo envió, no simplemente de una capacidad profesional.

Observe

Juan 5:36 Jesús llama a sus obras un testimonio mayor que el de Juan. Son acciones encargadas por el Padre que hacen visible en el Hijo el propósito de quien lo envió.

Juan 5:30-38

Santa Biblia Reina Valera 1909

30No puedo yo de mí mismo hacer nada: como oigo, juzgo: y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, mas la voluntad del que me envió, del Padre.

31Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.

32Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí, es verdadero.

33Vosotros enviasteis á Juan, y [él] dió testimonio á la verdad.

34Empero yo no tomo el testimonio de hombre; mas digo esto, para que vosotros seáis salvos.

35El era antorcha que ardía y alumbraba: y vosotros quisisteis recrearos por un poco á su luz.

36Mas yo tengo mayor testimonio que [el] de Juan: porque las obras que el Padre me dió que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me haya enviado.

37Y el que me envió, el Padre, él ha dado testimonio de mí. Ni nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer.

38Ni tenéis su palabra permanente en vosotros; porque al que él envió, á éste vosotros no creéis.

Juan 5:39-47

Leen la Escritura pero rechazan su testimonio

Jesús dice que las Escrituras en las que estos adversarios buscan vida dan testimonio de él. Sin embargo, se niegan a acudir a él para recibir esa vida. No necesita honra humana y sabe que no hay amor a Dios en ellos. Rechazan a quien viene en nombre del Padre mientras están dispuestos a recibir a alguien que se promueve a sí mismo. Buscar elogios mutuos obstaculiza la fe. Moisés, quien dio la ley y en quien confían, los acusará porque sus escritos apuntan a Jesús. Rechazar el testimonio de esos escritos concuerda con su rechazo de las palabras de Jesús. Su problema no es la falta de estudio, sino resistirse al lugar al que ese estudio debería llevarlos.

En la vida diaria

Una investigadora de senderos estudia todas las antiguas guías de rutas, pero rechaza el camino marcado porque unirse a sus caminantes le costará prestigio en su club privado. Sigue valorando los libros mientras ignora sus indicaciones prácticas. La admiración por las guías no se convierte en un avance por la ruta. Jesús afirma que la Escritura lleva a la vida en él, no a un destino físico.

Observe

Juan 5:40 Jesús identifica como obstáculo la negativa a acudir. No condena examinar los escritos, sino detenerse antes de llegar a la persona a quien señalan.

Juan 5:39-47

Santa Biblia Reina Valera 1909

39Escudriñad las Escrituras, porque á vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

40Y no queréis venir á mí, para que tengáis vida.

41Gloria de los hombres no recibo.

42Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.

43Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís: si otro viniere en su propio nombre, á aquél recibiréis.

44¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene?

45No penséis que yo os tengo de acusar delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis.

46Porque si vosotros creyeseis á Moisés, creeríais á mí; porque de mí escribió él.

47Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?

Detalles que vale la pena notar

47versículos en esta lectura
5movimientos principales
4preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Juan 5:1 comienza con “DESPUÉS de estas cosas, era un día de fiesta de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem.”

Dónde cambia el capítulo

Juan 5:12 forma un giro natural: “Preguntáronle entonces: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?”

La nota final

Juan 5:47 deja al lector con “Y si á sus escritos no creéis, ¿cómo creeréis á mis palabras?”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras porque, Padre, vosotros, Hijo, testimonio, vida ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

portales
Espacios cubiertos y abiertos por un lado, donde la gente podía resguardarse.
lecho
Lugar donde alguien se acuesta; aquí es una camilla que puede llevarse.
lícito
Permitido por la ley o por las normas aceptadas.
Escudriñad
Examinad con atención y cuidado para comprender lo que hay escrito.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20