Los sacerdotes y regalos deben ser aptos

Levítico 22

El panorama

Los límites del servicio sacerdotal continúan con los alimentos sagrados y los animales sanos. Moisés, el líder que recibe los mandatos de Dios, debe instruir a Aarón, el sacerdote principal, y a sus hijos. Israel, el pueblo que lleva ofrendas, también necesita saber qué regalos acepta Dios. Un hombre puede pertenecer a la familia sacerdotal y estar impuro. En ese caso debe esperar para comer alimentos sagrados. El pueblo también debe llevar animales que cumplan las reglas indicadas por Dios.

En este capítulo

Verdad central

Dios protege los regalos sagrados mediante reglas sobre quién los come, el estado de los animales ofrecidos y el momento del sacrificio.

Levítico 22: Los sacerdotes y regalos deben ser aptos
Escena del capítuloLevítico 22

Las Escrituras junto al resumen

Levítico · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 33

Levítico 22:1-9

Los sacerdotes impuros deben esperar para comer

Una advertencia prohíbe a los sacerdotes deshonrar las cosas sagradas que Israel da a Dios. Una enfermedad o el contacto con algo impuro puede impedir que un sacerdote coma alimentos sagrados. Después de un contacto impuro común, se lava y espera hasta la puesta del sol antes de comer de nuevo. No debe alimentarse de un animal hallado muerto o despedazado por fieras. Las advertencias incluyen exclusión de la presencia de Dios y muerte. Nacer en la familia sacerdotal no hace limpio a un hombre en todo momento. Aún debe obedecer estas reglas.

Levítico 22:1-9: Los sacerdotes impuros deben esperar para comer
Escena del capítuloLevítico 22

En la vida diaria

Una anestesista informa que ese día no está en condiciones de trabajar y se aparta de la puerta del quirófano. Conserva su puesto, pero espera a estar apta antes de tratar pacientes otra vez. Su función no borra un límite temporal. La impureza sacerdotal se refiere a los alimentos sagrados, incluso sin un riesgo para pacientes.

Observe

Levítico 22:7 La puesta del sol marca el regreso a la comida después del lavado necesario. El límite tiene un final señalado; en este caso, el alimento sacerdotal se retiene temporalmente.

Levítico 22:1-9

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:

2Di á Aarón y á sus hijos, que se abstengan de las santificaciones de los hijos de Israel, y que no profanen mi santo nombre en lo que ellos me santifican: Yo Jehová.

3Diles: Todo varón de toda vuestra simiente en vuestras generaciones que llegare á las cosas sagradas, que los hijos de Israel consagran á Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, de delante de mí será cortada su alma: Yo Jehová.

4Cualquier varón de la simiente de Aarón que fuere leproso, ó padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio: y el que tocare cualquiera cosa inmunda de mortecino, ó el varón del cual hubiere salido derramamiento de semen;

5O el varón que hubiere tocado cualquier reptil, por el cual será inmundo, ú hombre por el cual venga á ser inmundo, conforme á cualquiera inmundicia suya;

6La persona que lo tocare, será inmunda hasta la tarde, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su carne con agua.

7Y cuando el sol se pusiere, será limpio; y después comerá las cosas sagradas, porque su pan es.

8Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, para contaminarse en ello: Yo Jehová.

9Guarden, pues, mi ordenanza, y no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanaren: Yo Jehová que los santifico.

Levítico 22:10-16

Pertenecer al hogar determina el alimento

Los alimentos sagrados no están disponibles para todo huésped o trabajador contratado en casa de un sacerdote. Un esclavo comprado por el sacerdote, o nacido en su casa, puede comerlos. Una hija casada fuera de la familia sacerdotal no puede hacerlo. Pero una hija viuda o divorciada sin hijos que vuelve al hogar puede comerlos otra vez. Quien coma alimentos sagrados por error debe reponerlos y añadir una quinta parte. Las reglas reflejan la condición dentro del hogar, incluida la esclavitud, en vez de tratar por igual a todos los presentes en una comida.

Levítico 22:10-16: Pertenecer al hogar determina el alimento
Escena del capítuloLevítico 22

En la vida diaria

Una empleada de pensiones revisa el derecho de una hija adulta que regresa a recibir dinero del fondo familiar. Lee las condiciones antes de hacer un pago. Vivir en la misma dirección no da una parte a todo huésped, pero un cambio en la situación familiar importa. El hogar del sacerdote incluye esclavos, una forma de pertenencia mucho más dura.

Observe

Levítico 22:13 Una hija que regresa sin hijos después de enviudar o divorciarse puede comer de nuevo. Su nueva posición en el hogar importa para la regla, no solo haber nacido en la familia.

Levítico 22:10-16

Santa Biblia Reina Valera 1909

10Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote, ni el jornalero, no comerá cosa sagrada.

11Mas el sacerdote, cuando comprare persona de su dinero, ésta comerá de ella, y el nacido en su casa: éstos comerán de su pan.

12Empero la hija del sacerdote, cuando se casare con varón extraño, ella no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.

13Pero si la hija del sacerdote fuere viuda, ó repudiada, y no tuviere prole, y se hubiere vuelto á la casa de su padre, como en su mocedad, comerá del pan de su padre; mas ningún extraño coma de él.

14Y el que por yerro comiere cosa sagrada, añadirá á ella su quinto, y darálo al sacerdote con la cosa sagrada.

15No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová:

16Y [no] les harán llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos: porque yo Jehová soy el que los santifico.

Levítico 22:17-25

Los animales defectuosos no son aceptados

Los holocaustos deben ser machos sin defecto del ganado vacuno, las ovejas o las cabras. Las ofrendas de paz por promesas o entregadas libremente también tienen requisitos de integridad corporal. Quedan excluidos los animales ciegos, heridos, enfermos o con daños en los órganos sexuales. Una excepción limitada permite dar como regalo voluntario un animal con una parte desigual o faltante, pero no para cumplir una promesa. Los donantes extranjeros no eluden las reglas. Dios define una ofrenda aceptable; el pueblo no puede convertir ganado dañado que no quiere en un regalo apropiado solo por llamarlo sagrado.

Levítico 22:17-25: Los animales defectuosos no son aceptados
Escena del capítuloLevítico 22

En la vida diaria

Un donante de equipo deportivo revisa las correas de un casco y lo saca de la caja de donaciones al encontrar una grieta. Entregarlo trasladaría un problema en vez de proporcionar el regalo prometido. Lleva otro en buen estado. Los requisitos de Dios para los animales tratan del sacrificio aceptable, no de la seguridad del equipo protector.

Observe

Levítico 22:23 Un regalo voluntario tiene una excepción que no existe para una ofrenda por promesa. La razón de llevar el animal cambia los regalos que Dios acepta.

Levítico 22:17-25

Santa Biblia Reina Valera 1909

17Y habló Jehová á Moisés, diciendo:

18Habla á Aarón y á sus hijos, y á todos los hijos de Israel, y diles: Cualquier varón de la casa de Israel, ó de los extranjeros en Israel, que ofreciere su ofrenda por todos sus votos, y por todas sus voluntarias oblaciones que ofrecieren á Jehová en holocausto;

19De vuestra voluntad [ofreceréis] macho sin defecto de entre las vacas, de entre los corderos, ó de entre las cabras.

20Ninguna cosa en que haya falta ofreceréis, porque no será acepto por vosotros.

21Asimismo, cuando alguno ofreciere sacrificio de paces á Jehová para presentar voto, ú ofreciendo voluntariamente, sea de vacas ó de ovejas, sin tacha será acepto; no ha de haber en él falta.

22Ciego, ó perniquebrado, ó mutilado, ó verrugoso, ó sarnoso, ó roñoso, no ofreceréis éstos á Jehová, ni de ellos pondréis ofrenda encendida sobre el altar de Jehová.

23Buey ó carnero que tenga de más ó de menos, podrás ofrecer por ofrenda voluntaria; mas por voto no será acepto.

24Herido ó magullado, rompido ó cortado, no ofreceréis á Jehová, ni en vuestra tierra lo haréis.

25Y de mano de hijo de extranjero no ofreceréis el pan de vuestro Dios de todas estas cosas; porque su corrupción está en ellas: hay en ellas falta, no se os aceptarán.

Levítico 22:26-33

Las crías y la gratitud tienen límites

Un becerro, cordero o cabrito recién nacido debe permanecer con su madre siete días antes de poder ser ofrecido. No debe matarse a una madre y su cría el mismo día. Un sacrificio de agradecimiento debe comerse ese día, sin guardar nada hasta la mañana. Dios termina mandando obediencia y honra para su santo nombre. Él es quien sacó a Israel de Egipto para ser su Dios. Las reglas ponen límites incluso a los regalos que se le llevan por voluntad propia.

En la vida diaria

Una voluntaria de cuidado de ganado mantiene a un becerro recién nacido junto a su madre cuando un visitante pide usarlo en una exhibición pública. Cambia el programa para respetar la regla de espera. El acto debe ajustarse al tiempo del animal, aunque el público esté listo. Levítico fija un momento para el sacrificio, no para la exhibición pública.

Observe

Levítico 22:28 No se puede matar a la madre y a su cría el mismo día. El permiso de sacrificar animales sigue incluyendo una restricción concreta sobre cómo hacerlo.

Levítico 22:26-33

Santa Biblia Reina Valera 1909

26Y habló Jehová á Moisés, diciendo:

27El buey, ó el cordero, ó la cabra, cuando naciere, siete días estará mamando de su madre: mas desde el octavo día en adelante será acepto para ofrenda de sacrificio encendido á Jehová.

28Y sea buey ó carnero, no degollaréis en un día á él y á su hijo.

29Y cuando sacrificareis sacrificio de hacimiento de gracias á Jehová, de vuestra voluntad lo sacrificaréis.

30En el mismo día se comerá; no dejaréis de él para otro día: Yo Jehová.

31Guardad pues mis mandamientos, y ejecutadlos: Yo Jehová.

32Y no amancilléis mi santo nombre, y yo me santificaré en medio de los hijos de Israel: Yo Jehová que os santifico;

33Que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo Jehová.

Detalles que vale la pena notar

33versículos en esta lectura
4movimientos principales

La imagen inicial

Levítico 22:1 comienza con “Y HABLÓ Jehová á Moisés, diciendo:”

Dónde cambia el capítulo

Levítico 22:17 forma un giro natural: “Y habló Jehová á Moisés, diciendo:”

La nota final

Levítico 22:33 deja al lector con “Que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios: Yo Jehová.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, comer, cosas, cuando, hijos, Israel ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

yerro
Un error cometido sin darse cuenta de lo que se hace.
prole
Los hijos o descendientes que tiene una persona.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

Informar de un error en esta página

Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20