El panorama
Una multitud apretada rodea al maestro Jesús mientras él habla primero a sus seguidores. Advierte contra las falsas apariencias y el miedo a la gente, y después se niega a resolver una disputa familiar por una herencia. La disputa lleva a una advertencia sobre confiar en la riqueza acumulada. Enseña a confiar en el cuidado del Padre y a estar preparados para un regreso de fecha desconocida. El servicio fiel importa más que calcular una fecha. Jesús también dice que su venida dividirá hogares e insta a la multitud a reconocer la seriedad del momento presente.
En este capítulo
- Dios cuida y permite hablar sin miedo Lucas 12:1-12
La hipocresía de los fariseos, un grupo religioso estricto, lleva a Jesús a advertir a sus seguidores.
- La riqueza almacenada no asegura otra noche Lucas 12:13-21
Un hombre pide a Jesús que haga repartir una herencia a su hermano.
- El Padre conoce las necesidades de su rebaño Lucas 12:22-34
Jesús dice que la comida y la ropa no deben convertirse en preocupaciones que gobiernen la vida de sus seguidores.
- El poder confiado trae mayor responsabilidad Lucas 12:35-48
Jesús presenta a unos siervos vestidos y preparados, con lámparas encendidas, cuando vuelve su señor.
- Su venida divide los hogares Lucas 12:49-53
Jesús dice que ha venido a traer fuego a la tierra y habla con urgencia de que se encienda.
- Reconocer el momento y resolver antes del juicio Lucas 12:54-59
Jesús dice que la multitud sabe interpretar el tiempo atmosférico.
Verdad central
Confiar en el cuidado de Dios importa más que la seguridad basada en bienes o elogios públicos, y Jesús llama a estar preparados con fidelidad.

Las Escrituras junto al resumen
Lucas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 59Lucas 12:1-12
Dios cuida y permite hablar sin miedo
La hipocresía de los fariseos, un grupo religioso estricto, lleva a Jesús a advertir a sus seguidores. Lo oculto será expuesto. Deben temer a Dios, cuyo juicio alcanza más allá de la muerte, en vez de a las personas que solo pueden matar el cuerpo. Sin embargo, este Dios recuerda a los pajarillos de poco precio y conoce cada cabello de sus cabezas. Ellos le importan. Jesús reconocerá a quienes lo reconozcan y negará a quienes lo nieguen. Distingue las palabras contra él, que pueden perdonarse, de la blasfemia contra el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, que no será perdonada. Cuando las autoridades religiosas y civiles los interroguen, el Espíritu les enseñará qué decir.

En la vida diaria
Una mujer que denuncia prácticas inseguras en una escuela se reúne con una persona de confianza antes de hablar. Sigue sabiendo que la audiencia entraña riesgos, pero ya no la enfrenta como alguien olvidado. Ese apoyo la ayuda a decir la verdad en vez de ensayar una respuesta falsa que parezca segura. Jesús promete el cuidado íntimo de Dios y las palabras del Espíritu, no solo respaldo humano.
Observe
Lucas 12:7 Los cabellos contados hacen que el conocimiento de Dios sea personal y preciso. Jesús pone ese cuidado junto a la advertencia sobre el juicio, de modo que la reverencia no tiene por qué significar sentirse olvidado.
Lucas 12:1-12
Santa Biblia Reina Valera 19091EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los Fariseos, que es hipocresía.
2Porque nada hay encubierto, que no haya de ser descubierto; ni oculto, que no haya de ser sabido.
3Por tanto, las cosas que dijisteis en tinieblas, á la luz serán oídas; y lo que hablasteis al oído en las cámaras, será pregonado en los terrados.
4Mas os digo, amigos míos: No temáis de los que matan el cuerpo, y después no tienen más que hacer.
5Mas os enseñaré á quién temáis: temed á aquel que después de haber quitado la vida, tiene poder de echar en la Gehenna: así os digo: á éste temed.
6¿No se venden cinco pajarillos por dos blancas? pues ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.
7Y aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis pues: de más estima sois que muchos pajarillos.
8Y os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del hombre le confesará delante de los ángeles de Dios;
9Mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios.
10Y todo aquel que dice palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; mas al que blasfemare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado.
11Y cuando os trajeren á las sinagogas, y á los magistrados y potestades, no estéis solícitos cómo ó qué hayáis de responder, ó qué hayáis de decir;
12Porque el Espíritu Santo os enseñará en la misma hora lo que será necesario decir.
Lucas 12:13-21
La riqueza almacenada no asegura otra noche
Un hombre pide a Jesús que haga repartir una herencia a su hermano. Jesús se niega a ser juez de la disputa y advierte contra la codicia. La vida no consiste en tener muchas cosas. Describe a un agricultor rico cuya tierra produce más de lo que cabe en sus graneros. El hombre planea graneros mayores y años de comodidad, hablando solo de sus propios bienes y bienestar. Dios lo llama necio porque su vida terminará esa noche. ¿De quién será entonces lo acumulado? Jesús aplica la advertencia a quienes acumulan para sí sin ser ricos ante Dios. Almacenar puede conservar el grano, pero no garantizar el futuro del dueño.
En la vida diaria
Un anticuario próspero contrata otro almacén y calcula años de comodidad gracias a las existencias que guarda. Nunca incluye su salud deteriorada en el plan, hasta que recibe un diagnóstico grave. Los estantes llenos no pueden comprar el tiempo que daba por seguro. Jesús pone la vida de una persona bajo la exigencia inmediata de Dios, no solo bajo la incertidumbre de la salud.
Observe
Lucas 12:20 Preguntar quién recibirá los bienes revela lo que falta en el plan. El hombre puede ampliar sus graneros, pero no conservar la posesión de su vida.
Lucas 12:13-21
Santa Biblia Reina Valera 190913Y díjole uno de la compañía: Maestro, di á mi hermano que parta conmigo la herencia.
14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me puso por juez ó partidor sobre vosotros?
15Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
16Y refirióles una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había llevado mucho;
17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo donde juntar mis frutos?
18Y dijo: Esto haré: derribaré mis alfolíes, y los edificaré mayores, y allí juntaré todos mis frutos y mis bienes;
19Y diré á mi alma: Alma, muchos bienes tienes almacenados para muchos años; repósate, come, bebe, huélgate.
20Y díjole Dios: Necio, esta noche vuelven á pedir tu alma; y lo que has prevenido, ¿de quién será?
21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico en Dios.
Lucas 12:22-34
El Padre conoce las necesidades de su rebaño
Jesús dice que la comida y la ropa no deben convertirse en preocupaciones que gobiernen la vida de sus seguidores. Los cuervos no tienen graneros, pero Dios los alimenta. Las flores no hilan tela, pero su belleza supera la de Salomón, el antiguo rey famoso por su esplendor. Si Dios cuida la hierba que pronto se quema como combustible, también los cuida a ellos. La preocupación no puede aumentar la estatura que tienen. Su Padre conoce sus necesidades. Deben buscar su reino, que él da con gusto a su pequeño rebaño. Jesús llama a vender posesiones y ayudar a los pobres, guardando tesoro duradero en el cielo. Lo que atesoran atrae hacia sí sus corazones.

En la vida diaria
Una estudiante becada se sienta ante su presupuesto y vuelve a calcular una y otra vez la misma falta de dinero que teme. Su tutora le señala el apoyo ya acordado y la ayuda a planificar el estudio y un regalo modesto para alguien necesitado. La confianza cambia lo que ocupa su atención. Jesús promete el reino y el cuidado del Padre, no un acuerdo garantizado de financiación.
Observe
Lucas 12:32 El pequeño rebaño oye que al Padre le agrada dar. El reino se presenta como un regalo que se recibe con confianza.
Lucas 12:22-34
Santa Biblia Reina Valera 190922Y dijo á sus discípulos: Por tanto os digo: No estéis afanosos de vuestra vida, qué comeréis; ni del cuerpo, qué vestiréis.
23La vida más es que la comida, y el cuerpo que el vestido.
24Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen cillero, ni alfolí; y Dios los alimenta. ¿Cuánto de más estima sois vosotros que las aves?
25¿Y quién de vosotros podrá con afán añadir á su estatura un codo?
26Pues si no podéis aun lo que es menos, ¿para qué estaréis afanosos de lo demás?
27Considerad los lirios, cómo crecen: no labran, ni hilan; y os digo, que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.
28Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno; ¿cuánto más á vosotros, [hombres] de poca fe?
29Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, ó qué hayáis de beber; ni estéis en ansiosa perplejidad.
30Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.
31Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.
32No temáis, manada pequeña; porque al Padre ha placido daros el reino.
33Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejecen, tesoro en los cielos que nunca falta; donde ladrón no llega, ni polilla corrompe.
34Porque donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón.
Lucas 12:35-48
El poder confiado trae mayor responsabilidad
Jesús presenta a unos siervos vestidos y preparados, con lámparas encendidas, cuando vuelve su señor. Él los honrará sirviéndoles una comida. Como no se sabe cuándo llegará, deben seguir preparados. Pedro, un seguidor cercano, pregunta a quién se dirige la enseñanza. Jesús describe a un mayordomo que alimenta fielmente a la casa y recibe mayor confianza. Un mayordomo abusivo aprovecha la demora para golpear a otros y emborracharse. Su señor vuelve de improviso y lo aparta, asignándole un lugar con los infieles. Los siervos que conocen la voluntad del señor reciben un castigo mayor que los que actúan sin ese conocimiento. Las imágenes son severas: mayores dones y conocimientos traen mayor responsabilidad, no mayor libertad para hacer daño.


En la vida diaria
Una inspectora de una residencia comprueba si se proporcionaron comidas y medicinas durante la ausencia del encargado. La formación adicional de la empleada principal aumenta su responsabilidad por los cuidados omitidos; no la excusa. Las necesidades diarias de los residentes siguen siendo reales aunque no haya un supervisor mirando. Jesús describe el juicio final mediante los severos castigos de un señor, no una evaluación laboral moderna.
Observe
Lucas 12:48 Jesús relaciona lo exigido con lo confiado. El conocimiento y la responsabilidad aumentan la obligación de rendir cuentas en vez de ofrecer protección contra ella.
Lucas 12:35-48
Santa Biblia Reina Valera 190935Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras antorchas encendidas;
36Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando viniere y llamare, luego le abran.
37Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando les servirá.
38Y aunque venga á la segunda vigilia, y aunque venga á la tercera vigilia, y [los] hallare así, bienaventurados son los tales siervos.
39Esto empero sabed, que si supiese el padre de familia á qué hora había de venir el ladrón, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.
40Vosotros pues también, estad apercibidos; porque á la hora que no pensáis, el Hijo del hombre vendrá.
41Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola á nosotros, ó también á todos?
42Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente, al cual el señor pondrá sobre su familia, para que á tiempo les dé su ración?
43Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el señor viniere, hallare haciendo así.
44En verdad os digo, que él le pondrá sobre todos sus bienes.
45Mas si el tal siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir: y comenzare á herir á los siervos y á las criadas, y á comer y á beber y á embriagarse;
46Vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera, y á la hora que no sabe, y le apartará, y pondrá su parte con los infieles.
47Porque el siervo que entendió la voluntad de su señor, y no se apercibió, ni hizo conforme á su voluntad, será azotado mucho.
48Mas el que no entendió, é hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco: porque á cualquiera que fué dado mucho, mucho será vuelto á demandar de él; y al que encomendaron mucho, más le será pedido.
Lucas 12:49-53
Su venida divide los hogares
Jesús dice que ha venido a traer fuego a la tierra y habla con urgencia de que se encienda. El significado preciso del fuego es debatido, pero están presentes el juicio y la prueba de la respuesta. También menciona un bautismo que aún lo espera, un sufrimiento abrumador por el que debe pasar. Siente su presión hasta que se cumpla. Su venida no produce armonía inmediata. Las familias se dividirán por él, con padres, hijos y parientes políticos enfrentados entre sí. Está nombrando el conflicto que trae la lealtad, no ordenando a los familiares que se odien. Incluso los lazos familiares cercanos sentirán la fuerza de las distintas respuestas a él.

En la vida diaria
Una mujer recién convertida pone una invitación a su bautismo sobre la mesa y oye que sus familiares se niegan a asistir. Las comidas y los recuerdos compartidos permanecen, pero una nueva lealtad ha expuesto un desacuerdo profundo. No puede hacer desaparecer el conflicto fingiendo que la decisión es trivial. Jesús predice la división causada por su propia venida, no toda disputa sobre una decisión personal.
Observe
Lucas 12:53 Los ejemplos permanecen dentro de un mismo hogar e incluyen a los parientes políticos. Jesús no limita la división venidera a grupos públicos lejanos o adversarios oficiales.
Lucas 12:49-53
Santa Biblia Reina Valera 190949Fuego vine á meter en la tierra: ¿y qué quiero, si ya está encendido?
50Empero de bautismo me es necesario ser bautizado: y ¡cómo me angustio hasta que sea cumplido!
51¿Pensáis que he venido á la tierra á dar paz? No, os digo; mas disensión.
52Porque estarán de aquí adelante cinco en una casa divididos; tres contra dos, y dos contra tres.
53El padre estará dividido contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.
Lucas 12:54-59
Reconocer el momento y resolver antes del juicio
Jesús dice que la multitud sabe interpretar el tiempo atmosférico. Las nubes del oeste traen lluvia y el viento del sur trae calor. Sin embargo, no juzgan correctamente el momento presente. Pregunta por qué no distinguen lo que es justo. Luego presenta a alguien que va al tribunal con su adversario. Resolver la disputa ahora evita que el juez lo entregue al alguacil y este lo meta en prisión hasta que pague la última moneda. El punto es la urgencia antes de una audiencia decisiva. La habilidad habitual para interpretar el tiempo no compensa dejar de responder mientras todavía existe la oportunidad de arreglar las cosas.

En la vida diaria
Un demandado por una deuda pequeña se detiene ante el tribunal y finalmente ofrece el pago que ha postergado durante meses. Sabe que, al comenzar la audiencia, los gastos adicionales y una orden judicial reemplazarán la oportunidad de un acuerdo voluntario. El tiempo restante importa. Jesús usa la escena legal para advertir de una rendición de cuentas más profunda ante Dios.
Observe
Lucas 12:58 El acuerdo se busca mientras ambas partes siguen de camino. Jesús subraya la oportunidad que existe antes de que el caso pase a manos del juez.
Lucas 12:54-59
Santa Biblia Reina Valera 190954Y decía también á las gentes: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y es así.
55Y cuando sopla el austro, decís: Habrá calor; y lo hay.
56¡Hipócritas! Sabéis examinar la faz del cielo y de la tierra; ¿y cómo no reconocéis este tiempo?
57¿Y por qué aun de vosotros mismos no juzgáis lo que es justo?
58Pues cuando vas al magistrado con tu adversario, procura en el camino librarte de él; porque no te arrastre al juez, y el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.
59Te digo que no saldrás de allá, hasta que hayas pagado hasta el último maravedí.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Lucas 12:1 comienza con “EN esto, juntándose muchas gentes, tanto que unos á otros se hollaban, comenzó á decir á sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los…”
Dónde cambia el capítulo
Lucas 12:28 forma un giro natural: “Y si así viste Dios á la hierba, que hoy está en el campo, y mañana es echada en el horno; ¿cuánto más á vosotros, [hombres] de poca fe?”
La nota final
Lucas 12:59 deja al lector con “Te digo que no saldrás de allá, hasta que hayas pagado hasta el último maravedí.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras porque, contra, digo, cuando, Dios, vosotros ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- alfolíes
- Graneros donde se almacenaban las cosechas y otras provisiones.
- mayordomo
- Servidor de confianza que administra una casa y sus provisiones.
- maravedí
- Moneda de poco valor que aquí representa la última parte de una deuda.
Escucha y mira junto al pasaje
Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.


