El panorama
Jesús, el sanador que recorre los pueblos, entra en Capernaum, en la región del norte. Un oficial extranjero confía en su palabra sin exigir una visita. Una viuda recibe vivo a su hijo muerto, mientras unos mensajeros traen una pregunta de Juan, el predicador que preparó al pueblo para Jesús. Algunos oyentes rechazan las distintas formas de vida de ambos. Durante una comida, el amor de una mujer sin nombre deja al descubierto la fría acogida del anfitrión. A lo largo del capítulo, personas que parecían poco probables se vuelven testigos de fe, gratitud y misericordia de Dios.
En este capítulo
- Un oficial confía en una palabra de Jesús Lucas 7:1-10
Un centurión, un oficial al mando de soldados, tiene un siervo muy estimado que está cerca de morir.
- Una viuda recibe vivo a su hijo Lucas 7:11-17
Cerca de la puerta de Naín, un pueblo que Jesús visita, una procesión fúnebre se encuentra con su multitud.
- La pregunta de Juan recibe pruebas visibles Lucas 7:18-30
Juan el Bautista, el predicador que preparó al pueblo para Jesús, envía a dos seguidores a preguntar si él es el esperado.
- Los críticos rechazan a dos mensajeros distintos Lucas 7:31-35
Jesús compara a la gente de su generación con niños que se quejan en una plaza.
- El perdón explica el amor de la mujer Lucas 7:36-50
Simón, un fariseo que recibe a Jesús, observa a una mujer conocida como pecadora llorar sobre los pies de Jesús.
Verdad central
Jesús responde a la fe inesperada y a la necesidad profunda, mientras el perdón produce un amor que los observadores respetables no logran entender.

Las Escrituras junto al resumen
Lucas · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 50Lucas 7:1-10
Un oficial confía en una palabra de Jesús
Un centurión, un oficial al mando de soldados, tiene un siervo muy estimado que está cerca de morir. Envía a ancianos judíos, dirigentes locales del pueblo de Dios, para pedir a Jesús que lo sane. Ellos lo elogian por amar a su nación y financiar su sinagoga, un lugar de adoración. Cuando Jesús se acerca, unos amigos traen un segundo mensaje. El oficial se siente indigno de recibir a Jesús y confía en que una sola orden sanará al siervo. Entiende la autoridad por sus propias órdenes a soldados y siervos. Jesús se maravilla de esa fe y dice que no ha encontrado otra igual en Israel, el pueblo de Dios. Los mensajeros vuelven y encuentran sano al siervo.

En la vida diaria
Una supervisora de control de túneles autoriza por radio a un equipo lejano a abrir una ruta bloqueada. No necesita estar junto a cada puerta para que su orden tenga efecto. Un pasajero que espera aprende a confiar en la autoridad que hay detrás de la voz. El oficial confía en que Jesús sane con una palabra, no en trabajadores que cumplen una orden técnica.
Observe
Lucas 7:7 Los ancianos sostienen que el oficial merece ayuda, pero él habla de su propia falta de mérito. Jesús destaca su confianza, no los méritos que ellos enumeran.
Lucas 7:1-10
Santa Biblia Reina Valera 19091Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.
2Y el siervo de un centurión, al cual tenía él en estima, estaba enfermo y á punto de morir.
3Y como oyó [hablar] de Jesús, envió á él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase á su siervo.
4Y viniendo ellos á Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto;
5Que ama nuestra nación, y él nos edificó una sinagoga.
6Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado;
7Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir á ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.
8Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace.
9Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo [que] ni aun en Israel he hallado tanta fe.
10Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo.
Lucas 7:11-17
Una viuda recibe vivo a su hijo
Cerca de la puerta de Naín, un pueblo que Jesús visita, una procesión fúnebre se encuentra con su multitud. El muerto es el único hijo de su madre, que ya es viuda. Jesús la ve y siente compasión. Le dice que no llore y toca la estructura que lleva el cuerpo. Quienes lo cargan se detienen. Ordena al joven levantarse, y el muerto se incorpora y habla. Jesús lo devuelve a su madre. La gente se llena de asombro y alaba a Dios por visitarlos mediante un gran profeta. La noticia se extiende por Judea, la región del sur, y sus alrededores. La ayuda comienza con la respuesta de Jesús al dolor.
En la vida diaria
El vecino de una madre viuda camina junto a ella después del funeral de su hijo y lleva la bolsa que ella no puede sostener con firmeza. Se queda cuando las otras visitas se van, consciente del doloroso silencio que ha llenado la casa. Su cuidado empieza al ver la pérdida. Jesús devuelve vivo a un hijo muerto; un vecino puede acompañar el duelo, pero no revertir la muerte.
Observe
Lucas 7:13 No se registra una petición de sanidad antes de que Jesús actúe. Su compasión por la madre inicia el encuentro y lleva a devolverle la vida a su hijo.
Lucas 7:11-17
Santa Biblia Reina Valera 190911Y aconteció después, que él iba á la ciudad que se llama Naín, é iban con él muchos de sus discípulos, y gran compañía.
12Y como llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que sacaban fuera á un difunto, unigénito de su madre, la cual también era viuda: y había con ella grande compañía de la ciudad.
13Y como el Señor la vió, compadecióse de ella, y le dice: No llores.
14Y acercándose, tocó el féretro: y los que [lo] llevaban, pararon. Y dice: Mancebo, á ti digo, levántate.
15Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó á hablar. Y dióle á su madre.
16Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.
17Y salió esta fama de él por toda Judea, y por toda la tierra de alrededor.
Lucas 7:18-30
La pregunta de Juan recibe pruebas visibles
Juan el Bautista, el predicador que preparó al pueblo para Jesús, envía a dos seguidores a preguntar si él es el esperado. Jesús sana a personas mientras ellos miran. Luego les dice que informen de personas que ven, caminan, quedan limpias, oyen, resucitan y reciben buenas noticias siendo pobres. Bendice a quienes no tropiezan por causa de él. Cuando se van, Jesús honra a Juan como más que un profeta: el mensajero prometido que prepara el camino. Sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios tiene un lugar mayor. La gente corriente y los recaudadores aceptaron el bautismo de Juan. Los fariseos, un grupo religioso estricto, y los expertos en la ley rechazaron el propósito de Dios para ellos. Las respuestas a Juan siguen formando parte de la división.


En la vida diaria
Una inspectora de servicios en zonas remotas pregunta si un taller prometido está funcionando de verdad. El instructor la invita a observar reparaciones, hablar con aprendices y ver trabajos terminados, en vez de confiar en un letrero pintado. El informe puede nombrar lo que está ocurriendo. Las pruebas de Jesús incluyen resucitar muertos y cumplir la promesa de Dios, no cumplir un contrato de servicios.
Observe
Lucas 7:22 Lo visto y oído forma el informe que Jesús envía de vuelta. La respuesta a Juan está ligada a actos de restauración, no solo a un título que Jesús se atribuye.
Lucas 7:18-30
Santa Biblia Reina Valera 190918Y sus discípulos dieron á Juan las nuevas de todas estas cosas: y llamó Juan á dos de sus discípulos,
19Y envió á Jesús, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
20Y como los hombres vinieron á él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado á ti, diciendo: ¿Eres tú aquél que había de venir, ó esperaremos á otro?
21Y en la misma hora sanó á muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos; y á muchos ciegos dió la vista.
22Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, dad las nuevas á Juan de lo que habéis visto y oído: que los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan, á los pobres es anunciado el evangelio:
23Y bienaventurado es el que no fuere escandalizado en mí.
24Y como se fueron los mensajeros de Juan, comenzó á hablar de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es agitada por el viento?
25Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y viven en delicias, en los palacios de los reyes están.
26Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y aun más que profeta.
27Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual aparejará tu camino delante de ti.
28Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
29Y todo el pueblo oyéndole, y los publicanos, justificaron á Dios, bautizándose con el bautismo de Juan.
30Mas los Fariseos y los sabios de la ley, desecharon el consejo de Dios contra sí mismos, no siendo bautizados de él.
Lucas 7:31-35
Los críticos rechazan a dos mensajeros distintos
Jesús compara a la gente de su generación con niños que se quejan en una plaza. Tanto si sus compañeros tocan música alegre como una melodía fúnebre, se niegan a participar. Juan vivía con estricta austeridad, y sus críticos decían que tenía un demonio. Jesús, el Hijo del hombre como se llama a sí mismo, come y bebe con la gente, y lo acusan de gula y embriaguez. También condenan su amistad con recaudadores y pecadores. Formas opuestas de vivir reciben juicios igualmente hostiles. Jesús dice que la sabiduría se muestra justa por sus hijos, las personas que forma. La falla está en negarse a recibir a cualquiera de los dos mensajeros.

En la vida diaria
Un profesor de baile ofrece a la clase una pieza animada para practicar y luego una lenta tras recibir quejas. Un participante rechaza ambas y culpa al profesor cada vez. Cambiar el estilo no resuelve su negativa a participar. Jesús describe la resistencia a los mensajeros de Dios, no el desagrado de un alumno ante un ejercicio.
Observe
Lucas 7:34 La acusación contra Jesús invierte la acusación contra Juan. Sus críticos censuran tanto la austeridad como las comidas compartidas, así que el estilo de vida por sí solo no explica el rechazo.
Lucas 7:31-35
Santa Biblia Reina Valera 190931Y dice el Señor: ¿A quién, pues, compararé los hombres de esta generación, y á qué son semejantes?
32Semejantes son á los muchachos sentados en la plaza, y que dan voces los unos á los otros, y dicen: Os tañimos con flautas, y no bailasteis: os endechamos, y no llorasteis.
33Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan, ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.
34Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.
35Mas la sabiduría es justificada de todos sus hijos.
Lucas 7:36-50
El perdón explica el amor de la mujer
Simón, un fariseo que recibe a Jesús, observa a una mujer conocida como pecadora llorar sobre los pies de Jesús. Los seca con su cabello, los besa y les pone perfume. En su interior, Simón duda que un profeta permita que ella lo toque. Jesús describe a dos deudores a quienes se perdonan cantidades distintas y pregunta quién amará más. Simón señala a quien quedó libre de la deuda mayor. Jesús contrasta las cortesías que Simón omitió con el abundante cuidado de la mujer. Su gran amor muestra el peso del perdón que ha recibido. Jesús declara perdonados sus pecados y la despide en paz por su fe. Otros invitados cuestionan su derecho a perdonar, mientras ella recibe seguridad.

En la vida diaria
Una mujer beneficiada por una ayuda para el alquiler vuelve a barrer el patio compartido después de que le cancelan una gran deuda. Un vecino cuyo saldo menor también fue perdonado apenas saluda con la cabeza. La gratitud de la primera inquilina refleja el peso quitado de su vida. Jesús perdona pecados y señala la fe que salva, no solo el alivio de una deuda exigida por un arrendador.
Observe
Lucas 7:47 La comparación de las deudas presenta el amor como respuesta a la liberación. Los actos de la mujer revelan gratitud, mientras la escasa acogida de Simón muestra lo poca necesidad que reconoce.
Lucas 7:36-50
Santa Biblia Reina Valera 190936Y le rogó uno de los Fariseos, que comiese con él. Y entrado en casa del Fariseo, sentóse á la mesa.
37Y he aquí una mujer que había sido pecadora en la ciudad, como entendió que estaba á la mesa en casa de aquel Fariseo, trajo un alabastro de ungüento,
38Y estando detrás á sus pies, comenzó llorando á regar con lágrimas sus pies, y los limpiaba con los cabellos de su cabeza; y besaba sus pies, y los ungía con el ungüento.
39Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.
40Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él dice: Di, Maestro.
41Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;
42Y no teniendo ellos de qué pagar, perdonó á ambos. Di, pues, ¿cuál de éstos le amará más?
43Y respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquél al cual perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.
44Y vuelto á la mujer, dijo á Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, no diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha limpiado con los cabellos.
45No me diste beso, mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.
46No ungiste mi cabeza con óleo; mas ésta ha ungido con ungüento mis pies.
47Por lo cual te digo [que] sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.
48Y á ella dijo: Los pecados te son perdonados.
49Y los que estaban juntamente sentados á la mesa, comenzaron á decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados?
50Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Lucas 7:1 comienza con “Y COMO acabó todas sus palabras oyéndole el pueblo, entró en Capernaum.”
Dónde cambia el capítulo
Lucas 7:25 forma un giro natural: “Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un hombre cubierto de vestidos delicados? He aquí, los que están en vestido precioso, y viven en delicias, en los palacios de…”
La nota final
Lucas 7:50 deja al lector con “Y dijo á la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras COMO, Juan, dijo, cual, pies, digo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- centurión
- Oficial del ejército que tenía un grupo de soldados bajo su mando.
- féretro
- Estructura en la que se llevaba un cadáver para enterrarlo.
- denarios
- Monedas usadas aquí para expresar el tamaño de dos deudas.
Escucha y mira junto al pasaje
Todavía no hay un recurso multimedia exacto catalogado para este pasaje. El informe de conciliación conectará material nuevo cuando esté disponible.


