El panorama
Malaquías, el mensajero de Dios, se dirige a sacerdotes cuya enseñanza ha desviado a la gente. Su deber debería conservar la verdad y apartar a las personas del mal, pero han favorecido a unas sobre otras. Luego el mensaje señala la deslealtad en el conjunto del pueblo y en sus matrimonios. Los adoradores lloran por las ofrendas rechazadas mientras traicionan a las esposas con quienes hicieron una promesa vinculante. Dios ve ese vínculo. El capítulo termina rechazando las afirmaciones de que se complace en el mal o está ausente de la tarea de juzgar.
En este capítulo
- Los sacerdotes que niegan honor recibirán vergüenza Malaquías 2:1-4
Dios advierte a los sacerdotes que escuchen y tomen en serio el honor que le deben.
- La enseñanza sacerdotal debe apartar a la gente del mal Malaquías 2:5-9
Dios recuerda su pacto de vida y paz con Leví.
- El culto dividido quebranta el vínculo común Malaquías 2:10-12
Malaquías pregunta por qué personas que tienen un solo Padre y Creador se traicionan entre sí.
- Las lágrimas ante el altar no ocultan la traición Malaquías 2:13-14
El pueblo cubre de lágrimas el altar de Dios porque él ya no recibe sus ofrendas con favor.
- Dios condena el rechazo desleal y la violencia Malaquías 2:15-16
Malaquías habla de la unión que Dios hizo y de su deseo de una descendencia fiel a él.
- Llamar bueno al mal tergiversa a Dios Malaquías 2:17
Dios dice que el pueblo lo ha cansado con sus palabras.
Verdad central
Los sacerdotes y los esposos deben ser fieles, pues los dones y las lágrimas no pueden ocultar la enseñanza falsa, los votos rotos ni las mentiras sobre el Dios que los juzga.

Las Escrituras junto al resumen
Malaquías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 17Malaquías 2:1-4
Los sacerdotes que niegan honor recibirán vergüenza
Dios advierte a los sacerdotes que escuchen y tomen en serio el honor que le deben. Si se niegan, convertirá sus bendiciones en maldición; dice que la maldición ya ha comenzado. Reprenderá a su descendencia o semilla, y les untará en el rostro los desechos de los sacrificios de sus fiestas. Serán retirados junto con esos desechos. Se debate el sentido exacto de la referencia a la semilla, pero la humillación es clara. Dios quiere que sepan que envió el mandato para que se mantenga su pacto con Leví, el antepasado de los sacerdotes. Su cargo no protege el desprecio hacia aquel a quien sirven.

En la vida diaria
Una funcionaria que investiga conductas indebidas lee las pruebas contra un funcionario de confianza en una audiencia cerrada, sin convertir su deshonra en espectáculo público. El honor del cargo no puede responder por la negativa a cumplir sus deberes. Ella registra la falta sin humillar a su familia. Malaquías anuncia el juicio de Dios sobre los sacerdotes con imágenes crudas, no un método que una funcionaria deba imitar.
Observe
Malaquías 2:2 El mandato exige que los sacerdotes tomen en serio el honor de Dios. Su falta afecta a la atención y la lealtad, no solo a un error al realizar una ceremonia.
Malaquías 2:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091AHORA pues, oh sacerdotes, á vosotros es este mandamiento.
2Si no oyereis, y si no acordareis dar gloria á mi nombre, ha dicho Jehová de los ejércitos, enviaré maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones; y aun las he maldecido, porque no lo ponéis en vuestro corazón.
3He aquí, yo os daño la sementera, y esparciré el estiércol sobre vuestros rostros, el estiércol de vuestras solemnidades, y con él seréis removidos.
4Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Malaquías 2:5-9
La enseñanza sacerdotal debe apartar a la gente del mal
Dios recuerda su pacto de vida y paz con Leví. El respeto profundo, la enseñanza verdadera y una vida recta marcaban el ideal del sacerdote. El sacerdote caminaba con Dios y apartaba a muchos del mal. Sus labios debían conservar el conocimiento porque era mensajero de Dios y la gente acudía a él en busca de enseñanza. Los sacerdotes actuales han dejado ese camino, han hecho tropezar a muchos y han corrompido el vínculo que se les confió. Han aplicado la ley con favoritismo. Por eso Dios hace que el pueblo los desprecie. Su función debía guiar a otros hacia la verdad. Ahora el abuso de esa función les trae desprecio público.

En la vida diaria
Un examinador de conducir aprueba a amigos cuyos hábitos inseguros le sirven para reprobar a otros candidatos. Los alumnos empiezan a copiar lo que les gana su favor en vez de aprender a conducir con seguridad. Una revisión le quita la estima que antes llevaba consigo su distintivo. Malaquías juzga a sacerdotes encargados de la ley de Dios, no a un examinador cuya autoridad se refiere a una destreza práctica.
Observe
Malaquías 2:7 La gente busca enseñanza del sacerdote porque es un mensajero. Sus palabras deben conservar el conocimiento para otros, de modo que enseñar de forma corrupta quebranta la confianza depositada en él.
Malaquías 2:5-9
Santa Biblia Reina Valera 19095Mi pacto fué con él de vida y de paz, las cuales cosas yo le dí por el temor; porque me temió, y delante de mi nombre estuvo humillado.
6La ley de verdad estuvo en su boca, é iniquidad no fué hallada en sus labios: en paz y en justicia anduvo conmigo, y á muchos hizo apartar de la iniquidad.
7Porque los labios de los sacerdotes han de guardar la sabiduría, y de su boca buscarán la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos.
8Mas vosotros os habéis apartado del camino; habéis hecho tropezar á muchos en la ley; habéis corrompido el pacto de Leví, dice Jehová de los ejércitos.
9Por tanto, yo también os torné viles y bajos á todo el pueblo, según que vosotros no habéis guardado mis caminos, y en la ley tenéis acepción de personas.
Malaquías 2:10-12
El culto dividido quebranta el vínculo común
Malaquías pregunta por qué personas que tienen un solo Padre y Creador se traicionan entre sí. Violan el vínculo que recibieron de sus antepasados. Judá, el pueblo del sur, ha actuado con deslealtad en Israel y Jerusalem, nombres del pueblo y de su principal ciudad. La acusación es casarse con una mujer dedicada a un dios extranjero, presentada como hija de ese dios. El problema señalado es un culto rival, no la afirmación de que la ascendencia por sí sola haga indigna a una persona. Dios apartará al culpable de las moradas del pueblo, incluso al que siga llevando ofrendas. Un don no puede cancelar la decisión de apartarse del Señor.

En la vida diaria
El administrador de una comunidad firma un acuerdo privado vinculante que lo obliga a oponerse al propósito que prometió servir públicamente. Luego llega con un don generoso para la reunión anual. El don no puede conciliar los compromisos opuestos. Malaquías trata de la fidelidad al pacto y del matrimonio ligado al culto falso, no de las normas de una institución sobre contratos externos.
Observe
Malaquías 2:10 La apelación comienza con un Padre y Creador compartido. Traicionar a otro miembro viola una relación fundada en algo más que la conveniencia o un acuerdo personal.
Malaquías 2:10-12
Santa Biblia Reina Valera 190910¿No tenemos todos un [mismo] padre? ¿No nos ha criado un [mismo] Dios? ¿Por qué menospreciaremos cada uno á su hermano, quebrantando el pacto de nuestros padres?
11Prevaricó Judá, y en Israel y en Jerusalem ha sido cometida abominación; porque Judá ha profanado la santidad de Jehová que amó, y casádose con hija de dios extraño.
12Jehová talará de las tiendas de Jacob al hombre que hiciere esto, al que vela, y al que responde, y al que ofrece presente á Jehová de los ejércitos.
Malaquías 2:13-14
Las lágrimas ante el altar no ocultan la traición
El pueblo cubre de lágrimas el altar de Dios porque él ya no recibe sus ofrendas con favor. Preguntan por qué. Dios responde que ha sido testigo del vínculo entre un hombre y la esposa de su juventud. El hombre la ha traicionado, aunque ella sigue siendo su compañera y la esposa unida a él por pacto. Por tanto, la ofrenda rechazada no es un fallo inexplicable del rito. La conducta en casa queda ante el mismo Dios al que se acercan en el altar. Las lágrimas durante el culto no borran el daño en el hogar. Dios ve ambas cosas.

En la vida diaria
Una consejera matrimonial escucha a un esposo que describe el dolor de que desconfíen de él, mientras evita hablar de las promesas que rompió a su esposa. Ella le pide que incluya esos hechos en el mismo relato. Sus lágrimas son reales, pero no son toda la verdad. Malaquías presenta a Dios como testigo del pacto matrimonial y juez de la ofrenda.
Observe
Malaquías 2:14 La esposa recibe tanto el nombre de compañera como el de mujer unida por pacto. La acusación se refiere a traicionar un vínculo duradero, no solo a perder el afecto entre dos personas.
Malaquías 2:13-14
Santa Biblia Reina Valera 190913Y esta otra vez haréis cubrir el altar de Jehová de lágrimas, de llanto, y de clamor; así que no miraré más á presente, para aceptarlo con gusto de vuestra mano.
14Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu mocedad, contra la cual tú has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.
Malaquías 2:15-16
Dios condena el rechazo desleal y la violencia
Malaquías habla de la unión que Dios hizo y de su deseo de una descendencia fiel a él. La formulación sobre la unidad y el espíritu es difícil, y los cristianos difieren sobre algunos detalles. El mandato es claro: los esposos deben cuidar su vida interior y no traicionar a las esposas de su juventud. Dios dice que aborrece el repudio y vincula ese acto con la violencia que cubre una prenda. Esta acusación no hace responsable de la traición a la esposa abandonada. Se dirige a quienes quebrantan la fidelidad. La advertencia se repite. Alcanza la voluntad que planea el mal antes de que un acto externo lo lleve a cabo.

En la vida diaria
Una asesora de apoyo familiar ayuda a una esposa abandonada a distinguir los compromisos rotos de su pareja de la culpa que le han dicho que debe cargar. Registra la conducta y apoya decisiones seguras sin presionarla para que disculpe el daño. La traición corresponde a quien la cometió. Malaquías da la acusación de Dios contra la deslealtad, no una resolución completa para cada crisis matrimonial.
Observe
Malaquías 2:16 La advertencia de cuidar el espíritu se repite junto a la condena de la deslealtad. La preocupación alcanza las decisiones interiores que conducen al rechazo y al daño exteriores.
Malaquías 2:15-16
Santa Biblia Reina Valera 190915Pues qué ¿no hizo él uno [solo] aunque tenía la abundancia del espíritu? ¿Y por qué uno? Para que procurara una simiente de Dios. Guardaos pues en vuestros espíritus, y contra la mujer de vuestra mocedad no seáis desleales.
16Porque Jehová Dios de Israel ha dicho que él aborrece que sea repudiada; y cubra la iniquidad con su vestido, dijo Jehová de los ejércitos. Guardaos pues en vuestros espíritus, y no seáis desleales.
Malaquías 2:17
Llamar bueno al mal tergiversa a Dios
Dios dice que el pueblo lo ha cansado con sus palabras. Preguntan cómo, y él señala dos afirmaciones: que quienes hacen el mal son buenos a sus ojos y le agradan, o que no se encuentra al Dios del juicio. No se tratan como maneras inofensivas de desahogar la frustración. Distorsionan su relación con el bien y el mal. El capítulo ya ha señalado faltas concretas entre quienes hacen afirmaciones religiosas. Los propios hablantes deben responder. Acusan a Dios de aprobar el mal, pero no quieren afrontar el mal que él ha señalado en sus vidas.

En la vida diaria
Un denunciante en un proceso disciplinario dice que al comité le gusta la deshonestidad porque su caso sigue abierto. Oculta documentos que muestran su propia participación. La secretaria pide todas las pruebas antes de aceptar su descripción de los motivos del comité. Su acusación no elimina su deber de decir la verdad. Malaquías corrige afirmaciones sobre el carácter de Dios, no la confianza en un comité humano imperfecto.
Observe
Malaquías 2:17 Las dos afirmaciones presentan a Dios como alguien que aprueba el mal o sugieren que su juicio está ausente. Ambas eluden las acusaciones directas del capítulo cambiando lo que se dice de Dios.
Malaquías 2:17
Santa Biblia Reina Valera 190917Habéis hecho cansar á Jehová con vuestras palabras. Y diréis: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Cualquiera que mal hace agrada á Jehová, y en los tales toma contentamiento: de otra manera, ¿dónde está el Dios de juicio?
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Malaquías 2:1 comienza con “AHORA pues, oh sacerdotes, á vosotros es este mandamiento.”
Dónde cambia el capítulo
Malaquías 2:10 forma un giro natural: “¿No tenemos todos un [mismo] padre? ¿No nos ha criado un [mismo] Dios? ¿Por qué menospreciaremos cada uno á su hermano, quebrantando el pacto de nuestros…”
La nota final
Malaquías 2:17 deja al lector con “Habéis hecho cansar á Jehová con vuestras palabras. Y diréis: ¿En qué le hemos cansado? Cuando decís: Cualquiera que mal hace agrada á Jehová, y en los…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, porque, rcitos, Dios, pacto, pues ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- sementera
- Tierra sembrada o semillas sembradas para obtener una cosecha.
- acepción de personas
- Favoritismo que trata a unas personas mejor que a otras sin justicia.
- mocedad
- Etapa de la juventud, cuando una persona todavía es joven.
- repudiada
- Rechazada y despedida por su esposo, rompiendo el vínculo matrimonial.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



