El panorama
Malaquías, un mensajero que habla por Dios, se dirige a Israel, el pueblo que Dios llama suyo. Este primer capítulo comienza con las dudas del pueblo sobre su amor. Dios señala a Jacob, su antepasado, y a Esaú, hermano de Jacob y antepasado de Edom, una nación vecina. Luego cuestiona a los sacerdotes, los hombres que dirigen el culto y presentan dones a Dios. Llevan animales dañados a su altar, el lugar donde se queman las ofrendas. Su culto descuidado plantea una pregunta incisiva sobre cuánto lo honran.
En este capítulo
- Dios responde a las dudas sobre su amor Malaquías 1:1-5
Dios dice que ha amado a Israel, pero el pueblo pregunta cómo lo ha demostrado.
- Los sacerdotes traen dones que muestran desprecio Malaquías 1:6-9
Dios pregunta por qué recibe menos honor que un padre o un amo.
- Dios rechaza el culto ofrecido con desprecio Malaquías 1:10-14
Dios cuestiona a quienes no abren puertas ni encienden el fuego del altar sin cobrar.
Verdad central
El pueblo de Dios duda de su amor y lo trata con desprecio, pero su gran nombre será honrado muy lejos de su tierra.

Las Escrituras junto al resumen
Malaquías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 14Malaquías 1:1-5
Dios responde a las dudas sobre su amor
Dios dice que ha amado a Israel, pero el pueblo pregunta cómo lo ha demostrado. Señala a Jacob y Esaú, hermanos tratados de manera distinta dentro de su propósito. Amó a Jacob y aborreció a Esaú, cuya tierra quedó arrasada. Edom puede prometer reconstruir, pero Dios dice que derribará lo que levante. La nación será conocida por su maldad y por la ira divina duradera contra ella. Dios habla de amor y odio, no de una leve diferencia de gustos. El juicio es severo. Israel verá y reconocerá que la grandeza del Señor se extiende fuera de su propia frontera.

En la vida diaria
Una trabajadora de ayuda fronteriza lee los expedientes de dos familias emparentadas en una tienda de refugio. Una tiene permiso para volver a casa. La otra enfrenta una prohibición duradera, pese a sus planes de reconstruir. Sus raíces comunes no han producido el mismo resultado. Malaquías habla del amor y el odio de Dios, que ningún encargado de expedientes puede explicar por completo.
Observe
Malaquías 1:4 El plan de Edom de reconstruir encuentra la oposición declarada de Dios. No se trata solo de pérdidas pasadas: la advertencia dice que un nuevo esfuerzo humano no puede anular su juicio.
Malaquías 1:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091CARGA de la palabra de Jehová contra Israel, por mano de Malaquías.
2Yo os he amado, dice Jehová: y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob, dice Jehová, y amé á Jacob,
3Y á Esaú aborrecí, y torné sus montes en asolamiento, y su posesión para los chacales del desierto?
4Cuando Edom dijere: Nos hemos empobrecido, mas tornemos á edificar lo arruinado; así ha dicho Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré: y les llamarán Provincia de impiedad, y, Pueblo contra quien Jehová se airó para siempre.
5Y vuestros ojos lo verán, y diréis: Sea Jehová engrandecido sobre la provincia de Israel.
Malaquías 1:6-9
Los sacerdotes traen dones que muestran desprecio
Dios pregunta por qué recibe menos honor que un padre o un amo. Los sacerdotes niegan despreciar su nombre, pero él señala el alimento que llevan a su altar. Tratan su mesa como algo sin valor. Ofrecen como sacrificio animales ciegos, cojos y enfermos. Dios pregunta si su gobernante recibiría esos regalos con agrado o los trataría con bondad. La comparación revela una norma que ya entienden. Buscan la gracia de Dios mientras siguen ofreciendo lo que muestra desprecio por él. Su cargo no hace que el don sea apto para ofrecerse. Saben que expresa desprecio, pero aun así piden favor.

En la vida diaria
Un proveedor de banquetes envía ingredientes estropeados a una comida comunitaria mientras reserva productos sanos para la recepción de un funcionario influyente. Cuando lo cuestionan, dice que ambos actos importan por igual. Las dos cajas muestran la norma que sus palabras ocultan. Dios rechaza el culto que lo deshonra, no alimentos que no pasan una inspección sanitaria.
Observe
Malaquías 1:8 El gobernante sirve como comparación que los sacerdotes pueden comprobar. Su propio criterio sobre lo que aceptaría un gobernante humano revela la falta de respeto de lo que ofrecen a Dios.
Malaquías 1:6-9
Santa Biblia Reina Valera 19096El hijo honra al padre, y el siervo á su señor: si pues soy yo padre, ¿qué es de mi honra? y si soy señor, ¿qué es de mi temor?, dice Jehová de los ejércitos á vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?
7Que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos amancillado? En que decís: La mesa de Jehová es despreciable.
8Y cuando ofrecéis el [animal] ciego para sacrificar, ¿no es malo? asimismo cuando ofrecéis el cojo ó el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo pues á tu príncipe: ¿acaso se agradará de ti, ó le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.
9Ahora pues, orad á la faz de Dios que tenga piedad de nosotros: esto de vuestra mano vino: ¿le seréis agradables? dice Jehová de los ejércitos.
Malaquías 1:10-14
Dios rechaza el culto ofrecido con desprecio
Dios cuestiona a quienes no abren puertas ni encienden el fuego del altar sin cobrar. Rechaza los dones de los sacerdotes. Sin embargo, su nombre será grande entre otras naciones. En todas partes la gente traerá dones puros y quemará incienso, una sustancia aromática usada en el culto. Los cristianos entienden el cumplimiento de esta promesa de distintas maneras, entre ellas mediante el culto de la Iglesia. Estos sacerdotes tratan su trabajo como una carga. Traen animales desgarrados, cojos y enfermos. Dios maldice al hombre que promete un animal sano, pero entrega uno dañado. Este hombre tiene un don adecuado y se lo guarda. Dios se llama a sí mismo un gran rey al que las naciones temerán.

En la vida diaria
Un voluntario de un taller revisa una furgoneta que un donante ha prometido a una organización benéfica. El donante posee un vehículo en buen estado, pero trae otro con frenos inseguros. El voluntario lo compara con la promesa firmada y rechaza las llaves. Una furgoneta rechazada le cuesta tiempo a una organización; Malaquías advierte de la maldición de Dios contra el engaño.
Observe
Malaquías 1:14 El engañador tiene un animal adecuado, pero ofrece otro dañado en su lugar. Falta a su palabra y retiene lo que posee. No es alguien pobre que no tenga un don mejor que traer.
Malaquías 1:10-14
Santa Biblia Reina Valera 190910¿Quién también hay de vosotros que cierre las puertas ó alumbre mi altar de balde? Yo no recibo contentamiento en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano me será agradable el presente.
11Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las gentes; y en todo lugar se ofrece á mi nombre perfume, y presente limpio: porque grande es mi nombre entre las gentes, dice Jehová de los ejércitos.
12Y vosotros lo habéis profanado cuando decís: Inmunda es la mesa de Jehová; y cuando hablan [que] su alimento es despreciable.
13Habéis además dicho: ¡Oh qué trabajo! y lo desechasteis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, ó cojo, ó enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Seráme acepto eso de vuestra mano? dice Jehová.
14Maldito el engañoso, que tiene macho en su rebaño, y promete, y sacrifica lo dañado á Jehová: porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es formidable entre las gentes.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Malaquías 1:1 comienza con “CARGA de la palabra de Jehová contra Israel, por mano de Malaquías.”
Dónde cambia el capítulo
Malaquías 1:7 forma un giro natural: “Que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos amancillado? En que decís: La mesa de Jehová es despreciable.”
La nota final
Malaquías 1:14 deja al lector con “Maldito el engañoso, que tiene macho en su rebaño, y promete, y sacrifica lo dañado á Jehová: porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, dice, rcitos, nombre, cuando, mano ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- amancillado
- Manchado o deshonrado mediante una acción que desprecia lo sagrado.
- de balde
- Sin recibir ningún pago ni recompensa por el trabajo realizado.
- formidable
- Aquí significa que inspira temor y un profundo respeto.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



