El panorama
Un atacante llega a los muros de Nínive, la ciudad amenazada en la visión de Nahum. Nahum es el profeta que anuncia el mensaje de Dios contra ella. Los carros corren, los defensores tropiezan y el palacio pierde su seguridad. Una ciudad antes llena de riqueza se vacía mientras la gente huye. Su antiguo poder aparece como una guarida de leones llena de presas. Dios se declara contra ese dominio depredador y pone fin a la voz de sus mensajeros y al suministro de víctimas que alimentaba su riqueza.
En este capítulo
- El atacante llega y la ciudad debe prepararse Nahúm 2:1-4
Un destructor viene contra la ciudad, y Nahum llama a una defensa vigilante y firme.
- Los defensores tropiezan y el palacio cae Nahúm 2:5-7
El gobernante llama a sus guerreros de confianza, pero estos tropiezan al apresurarse hacia el muro.
- La ciudad se vacía y pierde su tesoro Nahúm 2:8-10
Nínive se compara con un antiguo estanque que ahora se vacía mientras huye la gente.
- Dios termina con las presas del león Nahúm 2:11-13
Nahum pregunta dónde ha quedado el hogar de los leones, donde los adultos y cachorros antes andaban sin temor.
Verdad central
La ciudad que se enriqueció atacando a otros pierde sus defensas, su tesoro y su voz amenazante cuando Dios se declara contra ella.

Las Escrituras junto al resumen
Nahúm · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Nahúm 2:1-4
El atacante llega y la ciudad debe prepararse
Un destructor viene contra la ciudad, y Nahum llama a una defensa vigilante y firme. Las palabras no prometen que la preparación tendrá éxito. Recuerda a Jacob e Israel, nombres del pueblo de Dios, cuyo honor ha sido despojado y cuyas ramas han sido arruinadas por saqueadores. Escudos rojos, ropa escarlata y carros relucientes llenan el camino hacia la batalla. Las calles se convierten en un torbellino de vehículos que chocan y se lanzan como fuego y relámpagos. La ciudad acostumbrada a enviar fuerzas hacia fuera debe ahora enfrentar la fuerza ante sus propias puertas. Su llamado a fortalecerse forma parte de una advertencia de derrota.

En la vida diaria
Una historiadora de defensa civil estudia el último aviso de preparación de una ciudad junto a fotografías de sus calles vacías. Las órdenes de reforzar los muros muestran el esfuerzo realizado, pero no prueban que bastara. Las lee a la luz de lo que ocurrió después. Nahúm anuncia el ataque mediante la palabra de Dios, no mediante el conocimiento de una historiadora posterior a los hechos.
Observe
Nahúm 2:1 Se manda a la ciudad reforzar su defensa mientras se acerca el destructor. Las órdenes muestran la prueba que viene; no garantizan seguridad.
Nahúm 2:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091SUBIÓ destruidor contra ti: guarda la fortaleza, mira el camino, fortifica los lomos, fortalece mucho la fuerza.
2Porque Jehová restituirá la gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque vaciadores los vaciaron, y estropearon sus mugrones.
3El escudo de sus valientes será bermejo, los varones de [su] ejército vestidos de grana: el carro como fuego de hachas; el día que se aparejará, temblarán las hayas.
4Los carros se precipitarán á las plazas, discurrirán por las calles: su aspecto como hachas encendidas; correrán como relámpagos.
Nahúm 2:5-7
Los defensores tropiezan y el palacio cae
El gobernante llama a sus guerreros de confianza, pero estos tropiezan al apresurarse hacia el muro. Se prepara una cubierta defensiva, pero las puertas de los ríos se abren y el palacio cae. El relato presenta luego a la reina llevada cautiva con sus criadas de duelo. Las mujeres gimen como palomas y se golpean el pecho de dolor. Estos detalles pasan del intento de defensa a la pérdida del centro real y de quienes dependen de él. La fuerza organizada de la ciudad se convierte en un esfuerzo apresurado y torpe que no puede mantener a su gente en su lugar.

En la vida diaria
Una guía de un museo instalado en un palacio se detiene junto a un relieve que muestra a criadas abandonando una corte derrotada. Señala los gestos de dolor en vez de presentar la caída como un elegante cambio de gobernantes. Los rostros pertenecen a personas que pierden su mundo. Nahúm anuncia la caída de una ciudad real bajo el juicio de Dios, no el relato de un museo sobre objetos que dejó la guerra.
Observe
Nahúm 2:5 Los guerreros elegidos tropiezan camino del muro. Su rango y reputación no aseguran una respuesta firme cuando el ataque los alcanza.
Nahúm 2:5-7
Santa Biblia Reina Valera 19095Acordaráse él de sus valientes; andando tropezarán; se apresurarán á su muro, y la cubierta se aparejará.
6Las puertas de los ríos se abrirán, y el palacio será destruído.
7Y la reina fué cautiva; mandarle han que suba, y sus criadas la llevarán gimiendo como palomas, batiendo sus pechos.
Nahúm 2:8-10
La ciudad se vacía y pierde su tesoro
Nínive se compara con un antiguo estanque que ahora se vacía mientras huye la gente. Los llamados a mantenerse firmes no hacen volver a nadie. Se ordena a los atacantes tomar plata y oro de reservas que parecen interminables. La ciudad antes llena de objetos costosos queda vacía y arruinada. El temor alcanza el cuerpo: los corazones desfallecen, las rodillas chocan y los rostros se oscurecen de angustia. Las riquezas siguen disponibles para que otros las tomen, pero ya no dan a sus dueños control sobre los hechos. La riqueza y la población se van juntas, y el centro antes lleno de gente queda incapaz de mantenerse unido.

En la vida diaria
Un comerciante desplazado mira una fotografía de su almacén cerrado mientras espera con otros ante la mesa de atención de un refugio. Los bienes que antes consideraba su seguridad están ahora fuera de su alcance. Los estantes llenos de la imagen no pueden darle una cama esta noche. Nahúm describe el saqueo de una ciudad opresora bajo juicio, no la culpa ni la pérdida personal del comerciante.
Observe
Nahúm 2:8 La orden de detenerse se repite, pero nadie vuelve. Las palabras de mando siguen oyéndose después de haberse perdido el poder para lograr obediencia.
Nahúm 2:8-10
Santa Biblia Reina Valera 19098Y fué Nínive de tiempo antiguo como estanque de aguas; mas ellos huyen: Parad, parad; y ninguno mira.
9Saquead plata, saquead oro: no hay fin de las riquezas [y] suntuosidad de todo ajuar de codicia.
10Vacía, y agotada, y despedazada está, y el corazón derretido: batimiento de rodillas, y dolor en todos riñones, y los rostros de todos tomarán negrura.
Nahúm 2:11-13
Dios termina con las presas del león
Nahum pregunta dónde ha quedado el hogar de los leones, donde los adultos y cachorros antes andaban sin temor. El león desgarraba suficientes presas para su familia y llenaba sus guaridas de carne robada. Es el dominio depredador de la ciudad representado como una familia de animales. Ahora Dios se declara contra ella. Quemará sus carros, y la espada consumirá a sus leones jóvenes. Las presas desaparecerán y sus mensajeros callarán. La ciudad pierde los medios de fuerza, las personas que los usan y la voz amenazante que llevaba su poder hacia fuera.

En la vida diaria
Una investigadora de tráfico ilícito sella un almacén donde una red abusiva guardaba bienes tomados de sus víctimas. Las listas de existencias revelan cómo la comodidad de un grupo dependía del daño repetido en otros lugares. Sigue las órdenes hasta quienes dirigían el comercio. Nahúm promete que Dios acabará con la depredación de un imperio, no una investigación cuyo alcance termina en una red criminal.
Observe
Nahúm 2:13 La pérdida final incluye la voz de los mensajeros de la ciudad. Se quita el poder tanto de sus armas como de las palabras que transmitían sus exigencias.
Nahúm 2:11-13
Santa Biblia Reina Valera 190911¿Qué es de la morada de los leones, y de la majada de los cachorros de los leones, donde se recogía el león, y la leona, y los cachorros del león, y no había quien les pusiese miedo?
12El león arrebataba en abundancia para sus cachorros, y ahogaba para sus leonas, y henchía de presa sus cavernas, y de robo sus moradas.
13Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos. Encenderé y [reduciré] á humo [tus] carros, y espada devorará tus leoncillos; y raeré de la tierra tu robo, y nunca más se oirá voz de tus embajadores.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Nahúm 2:1 comienza con “SUBIÓ destruidor contra ti: guarda la fortaleza, mira el camino, fortifica los lomos, fortalece mucho la fuerza.”
Dónde cambia el capítulo
Nahúm 2:11 forma un giro natural: “¿Qué es de la morada de los leones, y de la majada de los cachorros de los leones, donde se recogía el león, y la leona, y los cachorros del león, y no…”
La nota final
Nahúm 2:13 deja al lector con “Heme aquí contra ti, dice Jehová de los ejércitos. Encenderé y [reduciré] á humo [tus] carros, y espada devorará tus leoncillos; y raeré de la tierra tu…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras como, cachorros, aparejar, carros, contra, gloria ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- mugrones
- Brotes o ramas de una planta, aquí dañados por quienes saquearon al pueblo.
- bermejo
- De color rojo intenso, como los escudos descritos aquí.
- majada
- Lugar donde se recoge el ganado, usado aquí para la guarida de leones.
Escucha y mira junto al pasaje
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