Balaam encuentra un adversario invisible

Números 22

El panorama

Las llanuras de Moab, una nación vecina, se convierten en el campamento de Israel cerca del Jordán, el río fronterizo. Israel es el pueblo que avanza bajo el cuidado de Dios. Balac, rey de Moab, teme sus victorias. Manda llamar a Balaam, un hombre conocido por bendecir y maldecir, para debilitarlos con palabras. Dios prohíbe la maldición. Las invitaciones repetidas y los honores prometidos atraen a Balaam hacia el rey, pero el camino trae una advertencia que su asna ve antes que él.

En este capítulo

Verdad central

Balac busca una maldición contra Israel, pero Dios controla el camino de Balaam y lo limita a las palabras que recibe.

Números 22: Balaam encuentra un adversario invisible
Escena del capítuloNúmeros 22

Las Escrituras junto al resumen

Números · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 41

Números 22:1-7

Balac contrata a alguien para maldecir

Balac ve lo que Israel ha hecho a los amorrheos y teme el tamaño del pueblo que se acerca. Consulta a los ancianos de Madián, un grupo vecino, y envía mensajeros a Balaam, en Pethor, su hogar junto a un río. Los mensajeros llevan el pago por la adivinación, la búsqueda de conocimientos ocultos mediante recursos espirituales. Balac quiere que Balaam maldiga a Israel para poder derrotarlo y expulsarlo. Su plan depende de creer que las palabras de Balaam pueden cambiar el resultado con más eficacia que su propia fuerza por sí sola.

Números 22:1-7: Balac contrata a alguien para maldecir
Escena del capítuloNúmeros 22

En la vida diaria

Un comerciante asustado paga a una supuesta adivina para que pronuncie palabras contra un rival cuyo negocio creciente lo alarma. En vez de examinar su propio negocio, trata de comprar palabras que dañen la otra tienda. Su miedo impulsa el pago. Balac busca hacer daño a un pueblo que Dios ya ha bendecido.

Observe

Números 22:6 Balac pide una maldición porque considera que Israel es demasiado fuerte para vencerlo. Recurrir a Balaam forma parte de un plan de victoria militar y expulsión.

Números 22:1-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y MOVIERON los hijos de Israel, y asentaron en los campos de Moab, de esta parte del Jordán de Jericó.

2Y vió Balac, hijo de Zippor, todo lo que Israel había hecho al Amorrheo.

3Y Moab temió mucho á causa del pueblo que era mucho; y angustióse Moab á causa de los hijos de Israel.

4Y dijo Moab á los ancianos de Madián: Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo. Y Balac, hijo de Zippor, era entonces rey de Moab.

5Por tanto envió mensajeros á Balaam hijo de Beor, á Pethor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la haz de la tierra, y habita delante de mí:

6Ven pues ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo: quizá podré yo herirlo, y echarlo de la tierra: que yo sé que el que tú bendijeres, será bendito, y el que tú maldijeres, será maldito.

7Y fueron los ancianos de Moab, y los ancianos de Madián, con las dádivas de adivinación en su mano, y llegaron á Balaam, y le dijeron las palabras de Balac.

Números 22:8-14

Dios rechaza la primera invitación

Balaam pide a los mensajeros que pasen la noche mientras espera la respuesta de Dios. Dios pregunta quiénes son, y Balaam explica la petición de Balac. Dios le dice que no vaya con ellos ni maldiga a Israel, porque el pueblo está bendecido. Por la mañana Balaam manda a los visitantes a casa y dice que Dios ha negado el permiso. Ellos comunican a Balac que Balaam no irá. La primera respuesta no deja lugar para la maldición solicitada, sea cual sea el pago que el rey esté dispuesto a dar.

Números 22:8-14: Dios rechaza la primera invitación
Escena del capítuloNúmeros 22

En la vida diaria

Una traductora recibe la petición de alterar una declaración de un testigo para un cliente que le paga. Consulta al tribunal y le indican que la declaración debe permanecer intacta. Despide al cliente a pesar de los honorarios ofrecidos. La negativa de Balaam concierne a la bendición de Dios sobre Israel, no a una regla que protege la exactitud de un documento.

Observe

Números 22:12 Dios da tanto una prohibición como su razón: Israel está bendecido. La maldición que propone Balac ya contradice el propósito declarado de Dios para el pueblo.

Números 22:8-14

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Y él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os referiré las palabras, como Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.

9Y vino Dios á Balaam, y díjole: ¿Qué varones son estos [que están] contigo?

10Y Balaam respondió á Dios: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado á mí [diciendo]:

11He aquí este pueblo que ha salido de Egipto, cubre la haz de la tierra: ven pues ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear con él, y echarlo.

12Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.

13Así Balaam se levantó por la mañana, y dijo á los príncipes de Balac: Volveos á vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.

14Y los príncipes de Moab se levantaron, y vinieron á Balac, y dijeron: Balaam no quiso venir con nosotros.

Números 22:15-20

Más honores traen otra visita

Balac envía funcionarios más importantes y promete grandes honores si Balaam va. Balaam responde que ni una casa llena de plata y oro le permitiría traspasar la palabra de Dios. Sin embargo, los invita a esperar otra noche para escuchar más. Entonces Dios le permite ir si lo llaman, pero lo limita a hacer lo que él diga. El permiso para viajar no da permiso para maldecir. Esa condición seguirá siendo central mientras Balaam se dirige al rey y a las recompensas prometidas.

Números 22:15-20: Más honores traen otra visita
Escena del capítuloNúmeros 22

En la vida diaria

Una topógrafa se niega a cambiar un informe de límites cuando un propietario rico ofrece pagarle más. El dueño envía a un representante de mayor rango, y ella acepta visitarlo manteniendo los límites del informe. Acudir a la reunión no promete la respuesta deseada. Balaam debe obedecer palabras dadas directamente por Dios.

Observe

Números 22:20 El permiso para ir incluye un límite estricto sobre lo que Balaam haga. Viajar con los mensajeros no anula la negativa anterior a maldecir a Israel.

Números 22:15-20

Santa Biblia Reina Valera 1909

15Y tornó Balac á enviar otra vez más príncipes, y más honorables que los [otros].

16Los cuales vinieron á Balaam, y dijéronle: Así dice Balac, hijo de Zippor: Ruégote que no dejes de venir á mí:

17Porque sin duda te honraré mucho, y haré todo lo que me dijeres: ven pues ahora, maldíceme á este pueblo.

18Y Balaam respondió, y dijo á los siervos de Balac: Aunque Balac me diese su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar la palabra de Jehová mi Dios, para hacer cosa chica ni grande.

19Ruégoos por tanto ahora, que reposéis aquí esta noche, para que yo sepa qué me vuelve á decir Jehová.

20Y vino Dios á Balaam de noche, y díjole: Si vinieren á llamarte hombres, levántate y ve con ellos: empero harás lo que yo te dijere.

Números 22:21-30

El asna ve al ángel

Balaam sale montado con los funcionarios, pero Dios está airado, y un ángel se coloca en el camino con una espada desenvainada. El asna lo ve y se desvía, luego se aprieta contra una pared y después se echa donde no hay salida. Balaam la golpea cada vez. Dios le permite hablar, y ella cuestiona los golpes. Balaam responde enfadado antes de admitir que nunca se había comportado así. El hombre buscado por su percepción espiritual no puede ver el peligro que su animal está evitando.

Números 22:21-30: El asna ve al ángel
Escena del capítuloNúmeros 22
Canaán y las tierras vecinas
Canaán y las tierras vecinas

En la vida diaria

Un jinete de montaña tira enfadado de una mula que se niega a seguir un sendero estrecho. Supone que es terquedad hasta que ve terreno suelto donde el animal insiste en apartarse. La vacilación de la criatura lo ha protegido de un peligro que no vio. El asna de Balaam ve a un ángel y habla porque Dios se lo permite.

Observe

Números 22:30 Balaam admite que el asna no se había comportado así antes. Su larga fiabilidad le da razones para reconsiderar su ira incluso antes de ver al ángel.

Números 22:21-30

Santa Biblia Reina Valera 1909

21Así Balaam se levantó por la mañana, y cinchó su asna, y fué con los príncipes de Moab.

22Y el furor de Dios se encendió porque él iba; y el ángel de Jehová se puso en el camino por adversario suyo. Iba, pues, él montado sobre su asna, y con él dos mozos suyos.

23Y el asna vió al ángel de Jehová, que estaba en el camino con su espada desnuda en su mano; y apartóse el asna del camino, é iba por el campo. Entonces hirió Balaam al asna para hacerla volver al camino.

24Mas el ángel de Jehová se puso en una senda de viñas [que tenía] pared de una parte y pared de otra.

25Y viendo el asna al ángel de Jehová, pegóse á la pared, y apretó contra la pared el pie de Balaam: y él volvió á herirla.

26Y el ángel de Jehová pasó más allá, y púsose en una angostura, donde no había camino para apartarse ni á diestra ni á siniestra.

27Y viendo el asna al ángel de Jehová, echóse debajo de Balaam: y enojóse Balaam, é hirió al asna con el palo.

28Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces?

29Y Balaam respondió al asna: Porque te has burlado de mí: ¡ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría!

30Y el asna dijo á Balaam: ¿No soy yo tu asna? sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado á hacerlo así contigo? Y él respondió: No.

Números 22:31-35

Balaam ve por fin el peligro

Dios abre los ojos de Balaam, y él ve al ángel con la espada. Se inclina profundamente. El ángel lo reprende por golpear al asna y dice que su camino es malo. Los desvíos del asna le han salvado la vida; de otro modo el ángel lo habría matado y habría dejado viva a ella. Balaam admite su pecado y ofrece regresar. El ángel le permite continuar y vuelve a limitarlo a las palabras de Dios. El capítulo deja una tensión entre el permiso y la ira, pero es clara la advertencia contra tratar el permiso como libertad sin límites.

Números 22:31-35: Balaam ve por fin el peligro
Escena del capítuloNúmeros 22

En la vida diaria

El inspector de una cantera por fin ve al trabajador que le hace señas para que se aleje de unas rocas inestables. Lo había acusado de retrasarlo, pero ahora entiende que la interrupción evitó su muerte. Se disculpa y acepta una ruta estrechamente delimitada para seguir. Balaam recibe la advertencia del ángel de Dios y le debe la vida al asna.

Observe

Números 22:33 El ángel dice que habría dejado viva al asna y matado a Balaam. El animal al que castigó fue el medio por el que su propia vida se conservó.

Números 22:31-35

Santa Biblia Reina Valera 1909

31Entonces Jehová abrió los ojos á Balaam, y vió al ángel de Jehová que estaba en el camino, y [tenía] su espada desnuda en su mano. Y [Balaam] hizo reverencia, é inclinóse sobre su rostro.

32Y el ángel de Jehová le dijo: ¿Por qué has herido tu asna estas tres veces? he aquí yo he salido para contrarrestarte, porque tu camino es perverso delante de mí:

33El asna me ha visto, y hase apartado luego de delante de mí estas tres veces: y si de mí no se hubiera apartado, yo también ahora te mataría á ti, y á ella dejaría viva.

34Entonces Balaam dijo al ángel de Jehová: He pecado, que no sabía que tú te ponías delante de mí en el camino: mas ahora, si te parece mal, yo me volveré.

35Y el ángel de Jehová dijo á Balaam: Ve con esos hombres: empero la palabra que yo te dijere, esa hablarás. Así Balaam fué con los príncipes de Balac.

Números 22:36-41

Balac recibe a su huésped limitado

Balac sale a recibir a Balaam cerca de la frontera de Arnón y pregunta por qué se demoró a pesar de los honores ofrecidos. Balaam dice que haber llegado no le da libertad para decir lo que quiera; solo puede pronunciar las palabras de Dios. Van juntos a Husoth, una ciudad donde Balac ofrece animales y comparte comida. Al día siguiente el rey lleva a Balaam a un lugar de culto a Baal, un dios local, desde donde se ve parte del campamento de Israel. La maldición deseada sigue sin pronunciarse.

Números 22:36-41: Balac recibe a su huésped limitado
Escena del capítuloNúmeros 22

En la vida diaria

Un director de periódico recibe a una experta cuyo testimonio ha costado mucho y pregunta por qué tardó tanto en llegar. Ella se sienta, pero advierte que sus conclusiones no cambiarán para ajustarse al titular que prefiere el periódico. La invitación ha asegurado su presencia, no su conclusión. Las palabras de Balaam dependen de Dios, no de una investigación independiente.

Observe

Números 22:38 Balaam distingue entre estar presente y tener libertad para hablar. Balac ha conseguido al visitante que quería, pero no ha obtenido control sobre las palabras que ese visitante dirá.

Números 22:36-41

Santa Biblia Reina Valera 1909

36Y oyendo Balac que Balaam venía, salió á recibirlo á la ciudad de Moab, que está junto al término de Arnón, que es el cabo de los confines.

37Y Balac dijo á Balaam: ¿No envié yo á ti á llamarte? ¿por qué no has venido á mí? ¿no puedo yo honrarte?

38Y Balaam respondió á Balac: He aquí yo he venido á ti: mas ¿podré ahora hablar alguna cosa? La palabra que Dios pusiere en mi boca, esa hablaré.

39Y fué Balaam con Balac, y vinieron á la ciudad de Husoth.

40Y Balac hizo matar bueyes y ovejas, y envió á Balaam, y á los príncipes que estaban con él.

41Y el día siguiente Balac tomó á Balaam, é hízolo subir á los altos de Baal, y desde allí vió la extremidad del pueblo.

Detalles que vale la pena notar

41versículos en esta lectura
6movimientos principales
6preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Números 22:1 comienza con “Y MOVIERON los hijos de Israel, y asentaron en los campos de Moab, de esta parte del Jordán de Jericó.”

Dónde cambia el capítulo

Números 22:28 forma un giro natural: “Entonces Jehová abrió la boca al asna, la cual dijo á Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has herido estas tres veces?”

La nota final

Números 22:41 deja al lector con “Y el día siguiente Balac tomó á Balaam, é hízolo subir á los altos de Baal, y desde allí vió la extremidad del pueblo.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Balaam, Balac, Jehov, asna, dijo, Moab ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

dádivas
Regalos o pagos entregados a alguien para obtener su servicio.
adivinación
Búsqueda de conocimientos ocultos mediante prácticas consideradas de carácter espiritual.
angostura
Paso muy estrecho que apenas deja espacio para avanzar o apartarse.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20