Bendiciones en lugar de maldiciones

Números 23

El panorama

Balac, rey de Moab, una nación vecina, ha llevado a Balaam, el hombre contratado para maldecir a Israel, a una altura desde donde se ve el campamento. Israel es el pueblo que Dios ha bendecido y sacado de Egipto. Balaam ya ha advertido que solo puede decir lo que Dios le dé. Ahora el rey dispone altares y sacrificios, y luego cambia de lugar cuando las palabras contradicen su plan. Cambiar la vista no puede cambiar la decisión de Dios.

En este capítulo

Verdad central

Los intentos repetidos de Balac no pueden convertir la bendición de Dios en maldición, porque Balaam debe decir las palabras que Dios le da.

Números 23: Bendiciones en lugar de maldiciones
Escena del capítuloNúmeros 23

Las Escrituras junto al resumen

Números · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 30

Números 23:1-6

Los sacrificios preceden las palabras divinas

Balaam pide a Balac que construya siete altares y prepare un becerro y un carnero para cada uno. Tras los sacrificios, dice al rey que permanezca junto a su ofrenda mientras él va al encuentro de Dios. Dios se encuentra con él y le da palabras, ordenándole regresar y pronunciarlas. Balaam vuelve y encuentra a Balac y a los líderes de Moab esperando. Sus preparativos no les han dado control sobre la respuesta; las palabras vienen de Dios antes de que regrese el hombre contratado para hablar.

Números 23:1-6: Los sacrificios preceden las palabras divinas
Escena del capítuloNúmeros 23

En la vida diaria

El cliente que encarga una tasación prepara una presentación costosa para una tasadora de arte y luego espera mientras ella examina la obra a solas. Sus cuidadosos preparativos no pueden exigir una valoración favorable. Ella vuelve con la conclusión que debe comunicar. Dios da a Balaam sus palabras concretas, mientras que una tasadora llega a un juicio mediante la inspección.

Observe

Números 23:5 Dios proporciona las palabras antes de que Balaam vuelva al rey que espera. El discurso no se describe como algo que Balaam inventa para recompensar los costosos preparativos de su anfitrión.

Números 23:1-6

Santa Biblia Reina Valera 1909

1Y BALAAM dijo á Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.

2Y Balac hizo como le dijo Balaam: y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar.

3Y Balaam dijo á Balac: Ponte junto á tu holocausto, y yo iré: quizá Jehová me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te la noticiaré. Y así se fué solo.

4Y vino Dios al encuentro de Balaam, y [éste] le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.

5Y Jehová puso palabra en la boca de Balaam, y díjole: Vuelve á Balac, y has de hablar así.

6Y volvió á él, y he aquí estaba él junto á su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.

Números 23:7-12

Balaam bendice al pueblo de abajo

Balaam anuncia que Balac lo trajo de las montañas orientales para maldecir a Israel. Pregunta cómo puede maldecir a quienes Dios no ha maldecido. Al mirar hacia abajo, describe un pueblo apartado de otras naciones y demasiado numeroso para contarlo. Incluso desea tener un final como el suyo. Balac protesta porque el hombre contratado contra sus enemigos los ha bendecido. Balaam responde que debe decir lo que Dios le ha dado, a pesar del propósito del rey al traerlo.

Números 23:7-12: Balaam bendice al pueblo de abajo
Escena del capítuloNúmeros 23

En la vida diaria

Un vecino hostil contrata a una experta en árboles con la esperanza de que ordene talar el árbol de al lado. La experta lo examina y declara que está sano, frustrando a quien le paga. Los honorarios no determinan lo que encuentra. La bendición de Balaam refleja el favor declarado de Dios, no la evaluación de una especialista sobre las cualidades de Israel.

Observe

Números 23:11 Balac reconoce las palabras como una bendición, no como una maldición fallida o débil. El resultado se opone directamente al propósito por el que trajo a Balaam.

Números 23:7-12

Santa Biblia Reina Valera 1909

7Y él tomó su parábola, y dijo: De Aram me trajo Balac, rey de Moab, de los montes del oriente: ven, maldíceme á Jacob; y ven, execra á Israel.

8¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado?

9Porque de la cumbre de las peñas lo veré, y desde los collados lo miraré: he aquí un pueblo que habitará confiado, y no será contado entre las gentes.

10¿Quién contará el polvo de Jacob, o el número de la cuarta parte de Israel? Muera mi persona de la muerte de los rectos, y mi postrimería sea como la suya.

11Entonces Balac dijo á Balaam: ¿Qué me has hecho? hete tomado para que maldigas á mis enemigos, y he aquí has proferido bendiciones.

12Y él respondió, y dijo: ¿No observaré yo lo que Jehová pusiere en mi boca para decirlo?

Números 23:13-17

Otra vista trae un nuevo mensaje

Balac lleva a Balaam a otro lugar donde solo se puede ver parte de Israel. En Sophim, un campo en la altura de Pisga, vuelve a construir siete altares y ofrece animales. Balaam lo deja junto a las ofrendas mientras busca a Dios. Una vez más Dios le da palabras y lo envía de regreso. Balac pregunta qué ha dicho Dios. El rey cambia el punto de vista y repite el gasto, esperando un resultado distinto, pero la fuente del próximo discurso sigue siendo la misma.

Números 23:13-17: Otra vista trae un nuevo mensaje
Escena del capítuloNúmeros 23
Canaán y las tierras vecinas
Canaán y las tierras vecinas

En la vida diaria

Un promotor inmobiliario lleva a un inspector a otro lado de un edificio dañado, esperando que una vista más limitada produzca aprobación. Paga otra visita y espera junto a la entrada. El inspector sigue teniendo que informar del estado del edificio. Dios no está limitado por la porción de Israel visible desde la colina que eligió Balac.

Observe

Números 23:13 Balac escoge deliberadamente una vista de solo parte del pueblo. Trata un cambio de posición como posible camino hacia la maldición que ya se le ha negado.

Números 23:13-17

Santa Biblia Reina Valera 1909

13Y dijo Balac: Ruégote que vengas conmigo á otro lugar desde el cual lo veas; su extremidad solamente verás, que no lo verás todo; y desde allí me lo maldecirás.

14Y llevólo al campo de Sophim, á la cumbre de Pisga, y edificó siete altares, y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.

15Entonces él dijo á Balac: Ponte aquí junto á tu holocausto, y yo iré á encontrar [á Dios] allí.

16Y Jehová salió al encuentro de Balaam, y puso palabra en su boca, y díjole: Vuelve á Balac, y así has de decir.

17Y vino á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, y con él los príncipes de Moab: y díjole Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?

Números 23:18-24

La bendición divina no puede revocarse

Balaam dice a Balac que Dios no miente ni deja de cumplir su palabra como los seres humanos. Ha ordenado bendecir, y Balaam no puede revocarlo. Dios está con Israel como rey y ha sacado al pueblo de Egipto. Ninguna maldición ni adivinación puede vencer lo que él hace. Balaam compara la fuerza de Israel con un gran animal y con un león que no descansa antes de vencer. El discurso responde al intento del rey de comprar un futuro distinto para su enemigo.

Números 23:18-24: La bendición divina no puede revocarse
Escena del capítuloNúmeros 23

En la vida diaria

Un garante firma una promesa vinculante de proteger el alquiler de una familia y después rechaza los intentos del propietario de retirarla a cambio de un pago mayor. La seguridad del inquilino descansa en un compromiso que el dueño no puede comprar para anularlo. La promesa firmada limita las negociaciones. La fidelidad de Dios no depende de que seres humanos hagan cumplir un contrato.

Observe

Números 23:20 Balaam dice que ha recibido la orden de bendecir y que no puede revocarla. Su función es entregar una palabra ya establecida, no negociar un acuerdo intermedio con Balac.

Números 23:18-24

Santa Biblia Reina Valera 1909

18Entonces él tomó su parábola, y dijo: Balac, levántate y oye; escucha mis palabras, hijo de Zippor:

19Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: el dijo, ¿y no hará?; habló, ¿y no lo ejecutará?

20He aquí, yo he tomado bendición: y él bendijo, y no podré revocarla.

21No ha notado iniquidad en Jacob, ni ha visto perversidad en Israel: Jehová su Dios es con él, y júbilo de rey en él.

22Dios los ha sacado de Egipto; tiene fuerzas como de unicornio.

23Porque en Jacob no hay agüero, ni adivinación en Israel: como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios!

24He aquí el pueblo, que como león se levantará, y como león se erguirá: no se echará hasta que coma la presa, y beba la sangre de los muertos.

Números 23:25-30

Balac prueba una altura más

Balac dice a Balaam que deje tanto de maldecir como de bendecir a Israel, pues las bendiciones siguen frustrando su propósito. Balaam le recuerda que debe hacer lo que Dios diga. Aun así, el rey propone otro lugar, esperando que Dios permita allí una maldición. Lleva a Balaam a la cumbre de Peor, una altura desde la que se ve el desierto. De nuevo construyen siete altares y preparan animales. La repetición muestra que el rey se niega a aceptar la respuesta, incluso después de oír que la bendición de Dios no puede cambiarse.

Números 23:25-30: Balac prueba una altura más
Escena del capítuloNúmeros 23

En la vida diaria

Un hombre cuya reclamación de seguro ha sido rechazada lleva su carpeta a una tercera ventanilla, esperando que otro empleado apruebe la misma solicitud excluida. Ha oído la explicación de la póliza, pero sigue cambiando el lugar donde pregunta. El esfuerzo adicional no altera la base de la decisión. Balac busca anular la bendición de Dios mediante intentos rituales repetidos.

Observe

Números 23:27 Balac espera que un nuevo lugar agrade lo suficiente a Dios para permitir una maldición. Su siguiente paso ignora la explicación de que Balaam no tiene poder para revocar la bendición.

Números 23:25-30

Santa Biblia Reina Valera 1909

25Entonces Balac dijo á Balaam: Ya que no lo maldices, ni tampoco lo bendigas.

26Y Balaam respondió, y dijo á Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me dijere, aquello tengo de hacer?

27Y dijo Balac á Balaam: Ruégote que vengas, te llevaré á otro lugar; por ventura parecerá bien á Dios que desde allí me lo maldigas.

28Y Balac llevó á Balaam á la cumbre de Peor, que mira hacia Jesimón.

29Entonces Balaam dijo á Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.

30Y Balac hizo como Balaam [le] dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.

Detalles que vale la pena notar

30versículos en esta lectura
5movimientos principales
7preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Números 23:1 comienza con “Y BALAAM dijo á Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros.”

Dónde cambia el capítulo

Números 23:17 forma un giro natural: “Y vino á él, y he aquí que él estaba junto á su holocausto, y con él los príncipes de Moab: y díjole Balac: ¿Qué ha dicho Jehová?”

La nota final

Números 23:30 deja al lector con “Y Balac hizo como Balaam [le] dijo; y ofreció un becerro y un carnero en cada altar.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Balac, dijo, BALAAM, Dios, Jehov, siete ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

holocausto
Sacrificio en el que el animal se quema por completo para Dios.
postrimería
Parte final de la vida o desenlace de una persona.
agüero
Señal que alguien interpreta para intentar conocer lo que ocurrirá después.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20