El panorama
Jacobo, quien habla en esta carta, ha unido escuchar a Dios con hacer lo que Dios dice. Ahora pasa a cómo tratan los creyentes a las personas con menos dinero. Jesucristo, el Señor en quien confían, no da a la riqueza el poder de ordenar el valor de los seres humanos. Un buen asiento para un invitado rico puede revelar una falta profunda. Desde ahí, Jacobo pregunta qué significa la fe cuando deja sin ayuda a un vecino hambriento. Las afirmaciones de confianza deben afrontar la prueba de los hechos reales.
En este capítulo
- Asientos elegidos según la riqueza Santiago 2:1-4
Jacobo dice a los demás creyentes que la fe en su glorioso Señor no puede convivir con el favoritismo basado en la riqueza.
- La misericordia importa más que la posición Santiago 2:5-13
Dios ha elegido a personas pobres en riqueza para ser ricas en fe, dice Jacobo.
- Las palabras amables dejan gente con hambre Santiago 2:14-17
Jacobo pregunta de qué sirve afirmar que se tiene fe sin obras.
- La creencia debe hacerse visible Santiago 2:18-20
Jacobo imagina un argumento que separa la fe de las obras, como si cada persona pudiera elegir una.
- Abraham muestra su fe mediante actos Santiago 2:21-24
El siguiente ejemplo es Abraham, un antepasado al que Jacobo llama padre de ellos.
- Rahab actúa según su confianza Santiago 2:25-26
Rahab, una mujer que trabajaba como prostituta, ofrece a Jacobo un ejemplo muy distinto.
Verdad central
Jacobo rechaza el favoritismo basado en la riqueza y dice que la fe sin obras carece de vida, como un cuerpo sin aliento.

Las Escrituras junto al resumen
Santiago · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 26Santiago 2:1-4
Asientos elegidos según la riqueza
Jacobo dice a los demás creyentes que la fe en su glorioso Señor no puede convivir con el favoritismo basado en la riqueza. Presenta a dos hombres que entran en su reunión. Uno lleva ropa fina y un anillo de oro. El otro lleva ropa pobre y sucia. El invitado rico recibe un buen asiento. El pobre debe quedarse de pie o sentarse abajo, junto a un apoyo para los pies. Los anfitriones han convertido la riqueza en la medida de quién merece respeto. Jacobo llama a esto un juicio corrupto. Su trato a los dos invitados revela lo que valoran.

En la vida diaria
Un acomodador revisa las entradas en el vestíbulo de un cine. Guía a un hombre con un abrigo caro hacia un asiento acolchado. Deja de pie junto a los botes de basura a una mujer con botas gastadas, aunque ambos tienen entradas válidas. Su ropa decide el trato que recibe. Jacobo trata de una reunión que profesa fe en Cristo, no de una entrada pagada.
Observe
Santiago 2:3 Al invitado pobre se le ofrece un lugar junto a un apoyo para los pies. El insulto llega mediante una pequeña decisión sobre los asientos, no por una afirmación abierta de que la riqueza hace mejores a las personas.
Santiago 2:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091HERMANOS míos, no tengáis la fe de nuestro Señor Jesucristo glorioso en acepción de personas.
2Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro, y de preciosa ropa, y también entra un pobre con vestidura vil,
3Y tuviereis respeto al que trae la vestidura preciosa, y le dijereis: Siéntate tú aquí en buen lugar: y dijereis al pobre: Estáte tú allí en pie; ó siéntate aquí debajo de mi estrado:
4¿No juzgáis en vosotros mismos, y venís á ser jueces de pensamientos malos?
Santiago 2:5-13
La misericordia importa más que la posición
Dios ha elegido a personas pobres en riqueza para ser ricas en fe, dice Jacobo. Compartirán su gobierno porque lo aman. Sin embargo, los creyentes avergüenzan a los pobres mientras los ricos opresores los arrastran a los tribunales e insultan a Cristo. El mandato de amar al prójimo excluye ese favoritismo. Cumplir algunos mandatos no excusa quebrantar otro. Un solo Dios dio toda la ley, por lo que una infracción sigue haciendo a alguien transgresor. Jacobo les dice que hablen y actúen como personas que comparecerán ante Dios. Quienes niegan la misericordia recibirán un juicio sin misericordia.

En la vida diaria
Una dentista atiende a dos pacientes en un autobús de atención dental. Un donante pide pasar antes que un trabajador agrícola con la mandíbula hinchada. La dentista mantiene el turno del paciente que sufre dolor. Un regalo no borra el deber de tratar a ambos con justicia. Dios juzga toda una vida, no una fila de atención.
Observe
Santiago 2:10 Jacobo no dice que todas las faltas tengan los mismos efectos. Dice que quebrantar un mandato sigue siendo quebrantar la ley dada por el mismo Dios.
Santiago 2:5-13
Santa Biblia Reina Valera 19095Hermanos míos amados, oid: ¿No ha elegido Dios los pobres de este mundo, ricos en fe, y herederos del reino que ha prometido á los que le aman?
6Mas vosotros habéis afrentado al pobre. ¿No os oprimen los ricos, y no son ellos los mismos que os arrastran á los juzgados?
7¿No blasfeman ellos el buen nombre que fué invocado sobre vosotros?
8Si en verdad cumplís vosotros la ley real, conforme á la Escritura: Amarás á tu prójimo como á ti mismo, bien hacéis:
9Mas si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois reconvenidos de la ley como transgresores.
10Porque cualquiera que hubiere guardado toda la ley, y ofendiere en un [punto], es hecho culpado de todos.
11Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás. Ahora bien, si no hubieres cometido adulterio, pero hubieres matado, ya eres hecho transgresor de la ley.
12Así hablad, y así obrad, como los que habéis de ser juzgados por la ley de libertad.
13Porque juicio sin misericordia [será hecho] con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio.
Santiago 2:14-17
Las palabras amables dejan gente con hambre
Jacobo pregunta de qué sirve afirmar que se tiene fe sin obras. ¿Puede salvar esa clase de fe? Presenta un caso dentro de la comunidad creyente. A un hombre o una mujer le faltan ropa suficiente y el alimento diario. Otro creyente ofrece palabras cálidas, pero no aporta nada para el cuerpo. La necesidad permanece, sea lo que sea que esa persona afirme creer. Jacobo llama muerta a esta clase de fe cuando está sola. Su punto trata de una afirmación que no produce ayuda. Las palabras de cuidado no pueden sustituir la comida y la ropa que le faltan al prójimo.

En la vida diaria
Un voluntario ordena abrigos en un centro de reparto de ropa de invierno. Dice a una visitante que tiembla de frío que espera que entre en calor pronto. Luego vuelve a un estante lleno de chaquetas sobrantes. Ella se va con la misma camisa delgada. Jacobo pregunta por la fe que salva, no por la calidad de un servicio de ropa.
Observe
Santiago 2:16 Las personas necesitadas pertenecen a la misma comunidad que quien habla. Jacobo pone a prueba una afirmación de fe con necesidades lo bastante cercanas para verlas y atenderlas.
Santiago 2:14-17
Santa Biblia Reina Valera 190914Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?
15Y si el hermano ó la hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
16Y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y hartaos; pero no les diereis las cosas que son necesarias para el cuerpo: ¿qué aprovechará?
17Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.
Santiago 2:18-20
La creencia debe hacerse visible
Jacobo imagina un argumento que separa la fe de las obras, como si cada persona pudiera elegir una. Rechaza esa separación. La fe no puede mostrarse sin acción, pero las obras pueden hacerla visible. Incluso creer en un solo Dios no basta por sí mismo. Los espíritus malignos conocen esa verdad y tiemblan de miedo. Una creencia correcta no los vuelve leales a Dios. Jacobo vuelve a llamar muerta a la fe sin obras. Presiona a quien presume de creer para que reconozca la falta de vida de esa afirmación.

En la vida diaria
Un técnico de alarmas está junto a una muestra de alarmas contra incendios en una sala de exposición. Explica cada tono de aviso e identifica cada fallo del sistema. Entonces suena una alarma real en el almacén y él sigue vendiendo. Saber qué significa el sonido no ha dado forma a su respuesta. Jacobo habla de confianza en Dios, no de conocimientos de seguridad.
Observe
Santiago 2:19 Los espíritus malignos no dudan de que Dios exista. Su miedo muestra por qué conocer un hecho verdadero acerca de Dios difiere de confiar fielmente en él.
Santiago 2:18-20
Santa Biblia Reina Valera 190918Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras: muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
19Tú crees que Dios es uno; bien haces: también los demonios creen, y tiemblan.
20¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
Santiago 2:21-24
Abraham muestra su fe mediante actos
El siguiente ejemplo es Abraham, un antepasado al que Jacobo llama padre de ellos. Ofreció a Isaac, su hijo, sobre un altar, un lugar para ofrendas a Dios. Jacobo dice que la fe actuó junto con su acción y alcanzó su plena expresión por medio de ella. Abraham confió en Dios, quien lo consideró justo y lo llamó amigo. Jacobo concluye que las obras importan para quedar en una relación recta con Dios, no solo la fe. Los cristianos difieren sobre cómo se relacionan las obras con ser hechos justos ante Dios. Jacobo establece un vínculo estrecho entre la confianza y la acción.

En la vida diaria
Una jefa de rescate estudia una ruta en un centro de control de deslizamientos de tierra. Confía lo suficiente en un informe de campo como para enviar los escasos equipos hacia una aldea aislada. Su decisión pone vidas reales en juego. La confianza ahora lleva un costo que una simple declaración no puede asumir. Ninguna decisión de rescate equivale a Abraham ofreciendo a su hijo.
Observe
Santiago 2:22 La fe y la acción trabajan juntas en este versículo. Jacobo no presenta a Abraham haciendo obras sin confianza, aunque rechaza la confianza que nunca actúa.
Santiago 2:21-24
Santa Biblia Reina Valera 190921¿No fué justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció á su hijo Isaac sobre el altar?
22¿No ves que la fe obró con sus obras, y que la fe fué perfecta por las obras?
23Y fué cumplida la Escritura que dice: Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios.
24Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe.
Santiago 2:25-26
Rahab actúa según su confianza
Rahab, una mujer que trabajaba como prostituta, ofrece a Jacobo un ejemplo muy distinto. Recibió a unos mensajeros y los ayudó a salir por otra ruta. Su acción importó; no se quedó en palabras de apoyo. Jacobo la coloca junto a Abraham sin ocultar su pasado ni afirmar que sus vidas fueran semejantes. Termina con la imagen de un cuerpo sin su espíritu. Ese cuerpo está muerto. De la misma manera, la fe sin obras carece de vida, por mucho que alguien afirme tenerla.

En la vida diaria
Una empleada de boletos observa a una familia varada en la taquilla de un transbordador fronterizo. Dice que cree su relato sobre una bolsa perdida. Luego llama a la oficina de ayuda y consigue que viajen conforme a las normas de rescate. Su respuesta da sustancia a sus palabras. Rahab da refugio a mensajeros en peligro, no a viajeros que buscan reemplazar boletos.
Observe
Santiago 2:26 La comparación final es con la muerte, no con una pequeña debilidad. Jacobo dice que las obras pertenecen a la fe viva tan estrechamente como el espíritu pertenece a un cuerpo vivo.
Santiago 2:25-26
Santa Biblia Reina Valera 190925Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fué justificada por obras, cuando recibió los mensajeros, y los echó fuera por otro camino?
26Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Santiago 2:1 comienza con “HERMANOS míos, no tengáis la fe de nuestro Señor Jesucristo glorioso en acepción de personas.”
Dónde cambia el capítulo
Santiago 2:14 forma un giro natural: “Hermanos míos, ¿qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle?”
La nota final
Santiago 2:26 deja al lector con “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras obras, tambi, vosotros, Porque, como, Dios ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- acepción de personas
- Trato desigual que favorece a alguien por su riqueza o posición social.
- estrado
- Tarima o apoyo bajo los pies, junto al cual se relega al pobre.
- transgresores
- Personas que quebrantan una ley al desobedecer lo que manda.
- imputado á justicia
- Reconocido como justo ante Dios por la confianza que deposita en él.
Escucha y mira junto al pasaje
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