El panorama
El Salmo 138 comienza con una alabanza arraigada en un clamor respondido, pero la respuesta se describe primero como fuerza dada dentro del alma y no como la desaparición de toda amenaza. La gratitud del cantor se ensancha luego hacia los reyes de la tierra, imaginados oyendo las palabras de Dios y cantando de sus caminos. La altura y el rango quedan reordenados por la afirmación de que Jehová, aunque es alto, atiende al humilde mientras conoce de lejos al altivo. Los versículos finales vuelven al peligro todavía en curso. La angustia sigue rodeando al cantor aun cuando él espera ser vivificado y librado. El capítulo termina con la confianza de que Dios completará lo que le concierne, y sin embargo esa confianza se vuelve de inmediato otra petición: que no desampare la obra de sus propias manos.
En este capítulo
- La alabanza comienza con un alma fortalecida Salmos 138:1-3
La alabanza es aquí pública, deliberada y ligada a algo que ya ha ocurrido.
- El Altísimo atiende al humilde Salmos 138:4-6
El horizonte se llena de pronto de gobernantes.
- Se promete completar la obra mientras permanece la angustia Salmos 138:7-8
La angustia sigue siendo el camino, no solo un lugar que el cantor recuerda haber dejado atrás.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 8Salmos 138:1-3
La alabanza comienza con un alma fortalecida
La alabanza es aquí pública, deliberada y ligada a algo que ya ha ocurrido. El cantor la ofrece con todo su corazón y la dirige hacia el santo templo, pero también imagina la confesión hecha "delante de los dioses", expresión lo bastante amplia como para mantener un público mayor que una habitación privada. El centro de la sección no es el espectáculo. Es la fidelidad demostrada. Misericordia, verdad, la palabra de Dios y su nombre se reúnen alrededor del hecho de que un clamor recibió respuesta. Incluso esa respuesta se describe con sobriedad. El cantor no dice que todo enemigo desapareciera ni que toda circunstancia quedara reparada. Dice que Dios lo esforzó "con fortaleza en mi alma". El Salmo 138 comienza, pues, con una capacidad interior de resistir que se vuelve la primera evidencia de que la oración fue escuchada.

Estudio profundo
La alabanza se ofrece de todo corazón y «delante de los dioses». Ese público se ha entendido como seres celestiales, gobernantes terrenales o dioses rivales; la expresión por sí sola no determina cuál se pretende. En cada lectura, la confesión se hace ante un público más amplio en vez de esconderse. Volverse hacia el santo templo da a la alabanza una dirección definida, mientras su comienzo reclama alcance público.
La afirmación sobre el nombre y la palabra de Dios es difícil. Una lectura entiende que su promesa cumplida supera lo que su reputación llevó al cantor a esperar. La Reina Valera sigue otra interpretación, «has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas», de modo que tanto el nombre como la palabra son exaltados sobre todo. Las referencias circundantes a la misericordia, la verdad y la oración respondida mantienen el énfasis en la fidelidad demostrada, no en una competencia entre atributos divinos. La respuesta inmediata es fortaleza «en mi alma»: el salmo identifica primero una capacidad cambiada para resistir, no una declaración de que toda circunstancia amenazante haya desaparecido.
Recorrido versículo por versículo
- Salmos 138:1
Aquí empieza un último grupo de ocho salmos encabezados «de David» (del 138 al 145). «Delante de los dioses» es négued elohim; los traductores griegos leyeron “delante de los ángeles”, y otros lo entienden como gobernantes o jueces. Sean quienes sean, la alabanza se canta a su oído, y no en voz baja.
- Salmos 138:2
Inclinarse hacia el templo era la postura de oración de quienes estaban lejos de él, como pidió Salomón (1 Reyes 8:29–30) y como hacía Daniel con «las ventanas de su cámara que estaban hacia Jerusalem» (Daniel 6:10). La última cláusula es difícil en hebreo; muchos la leen “has engrandecido tu nombre y tu palabra sobre todo”.
- Salmos 138:3
«Esforzásteme» traduce tarhivéni, me hiciste audaz, de rahav, una raíz de orgullo y arrogancia que da su nombre al monstruo marino Rahab. Aquí la audacia es un don, puesto dentro del alma en respuesta al clamor. El día de clamar y el día de la respuesta son el mismo día.
Salmos 138:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091Salmo de David. ALABARTE he con todo mi corazón: delante de los dioses te cantaré salmos.
2Encorvaréme al templo de tu santuario, y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu verdad: porque has hecho magnífico tu nombre, y tu dicho sobre todas las cosas.
3En el día que clamé, me respondiste; esforzásteme con fortaleza en mi alma.
Salmos 138:4-6
El Altísimo atiende al humilde
El horizonte se llena de pronto de gobernantes. Los reyes de la tierra aparecen primero como oyentes de las palabras de Dios y solo después como cantores de sus caminos, de modo que su autoridad no los convierte en la fuente de la gloria que reconocen. El movimiento va de recibir a responder. Luego el Salmo 138 pasa de la altura real a un contraste más agudo: "el alto Jehová atiende al humilde; mas al altivo mira de lejos". La distancia no es ignorancia. Marca la diferencia entre ser conocido y ser mirado con favor. Al colocar esa afirmación inmediatamente después de los reyes, el salmo se niega a hacer del rango terreno la condición para la atención divina. El más alto no se describe por fascinación ante la altura humana, sino por su atención a quienes no poseen nada de ella.
Estudio profundo
El horizonte se amplía de un suplicante respondido a todos los reyes de la tierra. Su alabanza se conecta con oír las palabras de la boca de Dios. El salmo imagina a la autoridad convertida en público antes de convertirse en coro: los gobernantes reciben primero lo que Dios dice y luego hablan de sus caminos. Su reconocimiento admite la grandeza, no la produce.
El versículo siguiente hace una distinción sorprendente dentro de esa altura. El Señor es alto, pero atiende al humilde; a los soberbios los conoce «de lejos». La distancia aquí no sugiere que Dios carezca de información sobre el orgullo. Distingue conocer de mirar con favor. La aparición de los reyes en los versículos anteriores no establece, por tanto, el rango como requisito de la atención divina. El movimiento desciende de la grandeza de un mundo de gobernantes que cantan al asunto más discreto de cómo el Altísimo se relaciona con quienes no tienen una altura comparable.
Recorrido versículo por versículo
- Salmos 138:4
Los reyes alabarán cuando hayan oído «los dichos de tu boca», las mismas promesas que respondieron a David. Una respuesta privada se vuelve palabra oída por gobernantes. La reina de Sabá vino a oír la sabiduría de Salomón y dijo «Jehová tu Dios sea bendito» (1 Reyes 10:9); este versículo lo imagina a escala de toda la tierra.
- Salmos 138:5
Cantar «de los caminos de Jehová» es cantar sus tratos con la gente, como Moisés pidió «que me muestres ahora tu camino» (Éxodo 33:13). «Gloria» es kavod, peso. Reyes que miden la grandeza por su propia gloria cantarán que la de él es mayor.
- Salmos 138:6
Alto, ram, y humilde, shafal, quedan uno junto al otro. «Atiende» es literalmente “ve”. Al altivo lo conoce «de lejos», a distancia, sin acercarse. El cántico de María lo dice en forma de relato: «Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes» (Lucas 1:52).
Salmos 138:4-6
Santa Biblia Reina Valera 19094Confesarte han, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, cuando habrán oído los dichos de tu boca.
5Y cantarán de los caminos de Jehová: que la gloria de Jehová es grande.
6Porque el alto Jehová atiende al humilde; mas al altivo mira de lejos.
Salmos 138:7-8
Se promete completar la obra mientras permanece la angustia
La angustia sigue siendo el camino, no solo un lugar que el cantor recuerda haber dejado atrás. El Salmo 138 espera ser vivificado "en medio de la angustia", con enemigos todavía airados como para requerir la mano extendida de Dios. El rescate se retrata por tanto como acción eficaz dentro del peligro y no como prueba de que el peligro nunca existió. La promesa final, "Jehová cumplirá por mí", lleva el sentido de llevar a término una empresa. No anuncia que toda condición presente esté ya completa. La última línea vuelve imposible pasar por alto esa distinción. Después de hablar con confianza, el cantor pide a Dios que no deje la obra de sus manos. Seguridad y dependencia permanecen en un mismo aliento. La confianza no cancela la oración. Le da su fundamento, porque la misericordia duradera es la razón por la cual la obra inacabada puede seguir confiándose a quien la hizo.
Estudio profundo
El camino todavía atraviesa la angustia. La acción vivificante de Dios se describe allí, no más allá de un límite por el que ya no pueda entrar el peligro. La mano extendida contra la ira de los enemigos y la diestra que salva desarrollan el contraste entre la hostilidad circundante y la ayuda efectiva. La garantía se refiere a la acción de Dios en ese entorno; los enemigos no han desaparecido del poema.
«Completará lo que me concierne» significa llevar la empresa a su culminación. No declara que toda circunstancia presente o intención personal ya sea perfecta. La última petición pide entonces a Dios que no abandone las obras de sus propias manos. La confianza y la petición ocupan el mismo final sin dificultad. El fundamento de la súplica del cantor es la misericordia continua del que da y su compromiso con lo que ha hecho, de modo que la propia seguridad se convierte en razón para pedir que la obra llegue a término.
Recorrido versículo por versículo
- Salmos 138:7
«Vivificarás» es jayyéni, el «vivifícame» del Salmo 119. La imagen de andar en medio de la angustia recuerda Salmos 23:4, «Aunque ande en valle de sombra de muerte». «Tu mano» y «tu diestra» llegan seguidas: una extendida contra la ira de los enemigos, la otra salvando a quien habla.
- Salmos 138:8
«Cumplirá por mí» es yigmor baadí, lo terminará por mí, lo llevará a término. Filipenses 1:6 tiene la misma confianza: «el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará». Quien habla se cuenta entre «la obra de tus manos».
Salmos 138:7-8
Santa Biblia Reina Valera 19097Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás: contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, y salvaráme tu diestra.
8Jehová cumplirá por mí: tu misericordia, oh Jehová, [es] para siempre; no dejarás la obra de tus manos.
Preguntas para mantener presentes durante la lectura
- Sigue al hablante, las imágenes, líneas paralelas, preguntas y movimiento emocional.
- Observa dónde el sufrimiento o la tensión impiden una respuesta fácil.
- Lee los dichos como sabiduría para discernir, no como promesas mecánicas fuera de contexto.
Primero el texto
Donde difieren los lectores
El resumen comienza con lo que dice el pasaje y cómo se relacionan sus partes. No supone que una denominación ya haya resuelto cada pregunta. Toda dependencia de una tradición, teoría literaria o reconstrucción histórica se identifica con claridad.
El texto bíblico aparece primero. Las conclusiones interpretativas se identifican, y las diferencias se presentan cuando ayudan a explicar por qué las comunidades serias no siempre llegan a la misma respuesta.
Las notas interpretativas comparativas de este capítulo están en preparación. Hasta que las notas revisadas estén listas, esta página separa el texto bíblico del resumen y la aplicación sin afirmar que todos los lectores serios coinciden en cada cuestión.
Preguntas bajo la superficie
- ¿Qué parte de Salmos 138 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?
- ¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?
- ¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: Salmos 138?
- ¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?
Preguntas para una reflexión personal seria
Estas preguntas son deliberadamente abiertas. Permanece con la tensión del pasaje, responde con sinceridad y vuelve a la Escritura antes de llegar a una conclusión.
Observa sin apresurarte
¿Qué parte de Salmos 138 te detiene, te incomoda o te sorprende, y por qué?
¿Qué detalle del pasaje sería fácil pasar por alto? ¿Cómo cambia ese detalle tu comprensión?
¿Dónde ves tensión entre lo que ocurre y este enfoque: Los últimos salmos dejan de pedir nada. Alabadle por sus proezas, con trompeta, arpa, pandero, cuerdas y címbalos resonantes, hasta que el libro termina en la línea a la que venía apuntando: todo lo que respira alabe a Jehová.?
¿Qué pregunta importante deja abierta el pasaje en lugar de resolverla rápidamente?
Examina tu interior con sinceridad
¿Con qué persona, respuesta, temor o deseo del pasaje te identificas más en este momento?
¿Qué suposición tuya acerca de Dios, de otras personas o de ti mismo pone a prueba este texto?
¿Qué parte preferirías suavizar, evitar o explicar demasiado rápido? ¿Qué podría revelar esa reacción?
Si esta Escritura pudiera hacerte una pregunta directa, ¿cuál crees que sería?
Responde con sabiduría y valor
¿Qué necesitarías recordar, confesar, lamentar, agradecer o confiar después de leer este pasaje?
¿Cómo podría otra persona fiel leer esta situación de manera diferente sin ignorar el texto?
¿Qué respuesta obediente sería costosa, incómoda o lenta, pero todavía fiel a la Escritura?
¿Qué pregunta llevarás a la oración esta semana y qué versículos mantendrás delante de ti?
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



