El panorama
El Salmo 140 trata la violencia como algo planeado, hablado, manejado y escondido de antemano. El daño comienza en el corazón, se afila en la lengua, se extiende por medio de manos violentas y espera junto al camino en redes y lazos. Frente a esa amenaza coordinada, el hablante nombra a Dios como suyo y recuerda que su cabeza ya fue cubierta en el día de la batalla. La oración pide entonces no solo escapar, sino que los designios de los atacantes fracasen y que su propio hablar dañino recaiga sobre ellos. Imágenes severas de juicio dominan la parte central de esa petición. El final se ensancha más allá de una sola persona amenazada, y funda la confianza en que el Señor sostiene la causa del afligido y el derecho del pobre, antes de que la imagen última pase de la persecución a la acción de gracias en la presencia de Dios.
Verdad central
El Salmo 140 pide liberación de conspiradores violentos cuyas lenguas y trampas amenazan a los justos, ruega que sus planes recaigan sobre ellos y termina con la certeza de que el Señor defiende la causa de los afligidos y los pobres.

Las notas de estudio tienen su propia página
El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.
Guía docente específica del capítulo
Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.
Comienza con la primera imagen del capítulo
Salmos 140:1: “Al Músico principal: Salmo de David. LÍBRAME, oh Jehová, de hombre malo: guárdame de hombre violento;”
Detente en el punto de cambio
Salmos 140:7: “Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.”
Mantén visible este recorrido de palabras
Jehov, hombre, Selah, cabeza, caer, Dios
Qué explicar, y en qué orden
Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.
Salmos 140:1-3
Corazones que maquinan, lenguas que envenenan
Empieza con la petición: líbrame de hombre malo, guárdame de hombre violento. Luego describe el peligro en el orden del salmo: males maquinados en el corazón, contiendas urdidas cada día, lenguas aguzadas como la serpiente, veneno de áspid debajo de los labios. Explica que Pablo cita 140:3 en Romanos 3:13 para describir el pecado humano. Marca el primer Selah como una pausa. Enseña esto primero porque la violencia empieza en los planes y en las palabras.
Salmos 140:4-5
Lazos junto a la senda
La petición vuelve, guárdame y presérvame, y la amenaza cambia de forma: los soberbios han escondido lazo y cuerdas, han tendido red junto a la senda, han puesto lazos. Explica que son trampas para cazar animales o aves. Enseña que el peligro es secreto; el salmista no sabe dónde está la próxima trampa. Un segundo Selah marca una pausa. Este paso habla a quienes en la sala enfrentan hostilidad escondida en el trabajo o en casa.
Salmos 140:6-8
Dios mío eres tú
Ahora la confesión: «Dios mío eres tú». Explícala como el punto de giro del salmo. El salmista nombra a su Dios, pide ser escuchado y recuerda que Dios cubrió su cabeza el día de las armas, como un casco. Luego pide que el impío no consiga lo que desea. Sigue un tercer Selah. Enseña esto como el centro: pertenecer a Dios es el fundamento de la confianza en el peligro.
Salmos 140:9-11
Que caiga sobre ellos
Di al grupo con claridad que estos versículos son difíciles. El salmista pide que la maldad de los labios de sus enemigos los cubra, que caigan sobre ellos brasas, que sean echados en el fuego y en hoyos profundos, y que el mal cace al hombre injusto. Explica que es una oración dirigida a Dios, pidiendo que el mal vuelva sobre quienes lo planean, como en el Salmo 7:15-16. Deja claro que no es una instrucción para la represalia humana, y únelo a Romanos 12:19-20, que habla de ascuas de fuego de una manera muy distinta.
Salmos 140:12-13
El juicio del afligido
Termina con la certeza: «Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos». Explica hacer el juicio como tomar su causa, como lo hace un abogado. Luego el último versículo: los justos alabarán su nombre, y los rectos morarán en su presencia. Enseña que la esperanza final del salmo no es la destrucción del enemigo, sino la justicia de Dios para los débiles y la vida con él. Cierra orando por los afligidos y los menesterosos.
Dónde se atascan los participantes
Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.
«Los versículos 9-11 significan que puedo desearles desgracias a mis enemigos.»
Estos versículos son una oración a Dios, pidiendo que la gente violenta quede atrapada en su propio mal. El salmista no actúa; entrega la causa a Dios y termina en gratitud (140:13). Jesús enseñó el amor a los enemigos (Mateo 5:44), y Pablo dice que demos de comer al enemigo hambriento y dejemos la venganza a Dios (Romanos 12:19-20). Enseña el salmo como un lamento entregado, nunca como permiso para el rencor.
«Si caí en una trampa escondida, la culpa es mía por no haberla visto.»
En 140:5 los que esconden «lazo y cuerdas» son «los soberbios»; la culpa está en quienes tienden las trampas, no en quien camina por la senda. El salmista no se acusa a sí mismo; pide a Dios que lo guarde. Enseña esto con cuidado a quienes han sido engañados o atrapados por planes ajenos: el salmo pone la responsabilidad en el que maquina y lleva la causa a Dios.
«Si me están atacando, Dios no debe estar conmigo.»
El salmista es atacado por intrigantes violentos, y aun así dice «Dios mío eres tú» (140:6) y recuerda que Dios «pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas» (140:7). El ataque no es prueba de abandono. El salmo da palabras a cualquiera que esté bajo hostilidad, y termina con la confianza de que Jehová hará el juicio del afligido (140:12).
«Selah nos dice exactamente cómo se cantaba el salmo.»
Selah aparece después de los versículos 3, 5 y 8, y su sentido exacto es incierto. Probablemente marca una pausa o un interludio musical. Úsalo como un momento para detenerse y reflexionar, pero no afirmes sobre la forma en que se cantaba el salmo más certeza de la que realmente tenemos.
Objetivos de aprendizaje
- Identificar las tres formas de peligro nombradas en los versículos 1-5.
- Explicar las imágenes de la serpiente, la trampa y la batalla.
- Seguir la confesión del salmista acerca de Dios en medio de las peticiones de rescate.
- Tratar las peticiones de juicio de los versículos 8-11 como oración a Dios, no como autorización privada.
- Explicar la afirmación social sobre los afligidos y los pobres en el versículo 12.
- Describir el movimiento del peligro a la confianza en la presencia de Dios.
Preparación del docente
- Marcar los tres Selah después de los versículos 3, 5 y 8 como pausas estructurales, sin fingir certeza sobre la función musical exacta del término.
- Preparar los términos de la Reina Valera del versículo 5, «lazo», «cuerdas» y «red», que nombran trampas de cazador. A veces, aclarar el vocabulario antiguo evita que una lección resulte mucho más extraña de lo que David pretendía.
- Leer la imagen de la lengua de serpiente del versículo 3 junto a las imágenes de trampas del versículo 5 y observar cómo trabajan juntas las palabras y la estrategia.
- Tratar los versículos 9-11 como oración imprecatoria dirigida a Dios. No convertir las brasas, el fuego y los hoyos en instrucciones de represalia humana.
- Mantener visibles los versículos 12-13 durante toda la lección. La confianza final del salmo es específicamente que el Señor defiende a los afligidos y a los pobres, y que los rectos habitan en su presencia.
Comprobación de evidencia e interpretación
Explícito
Los versículos 1-5 nombran explícitamente hombres violentos, planes malvados, palabras venenosas, lazos ocultos, cuerdas, redes y trampas.
Respaldado por las Escrituras
Los versículos 6-7 confiesan explícitamente «Tú eres mi Dios» y llaman al Señor la fuerza de la salvación, que cubrió la cabeza del hablante en la batalla.
Inferencia sólida
La ubicación del versículo 12 después de las imprecaciones interpreta claramente la caída solicitada de los violentos en términos de la defensa divina de quienes afligen, no como mera irritación personal.
Lectura posible o tradicional
Algunos lectores interpretan las brasas y los hoyos de los versículos 10-11 como castigos literales deseados; otros, como imágenes poéticas convencionales de juicio. En ambos casos, las peticiones siguen dirigidas a Dios.
Límite
El Salmo 140 no identifica a los adversarios violentos ni da al adorador autoridad para ejecutar los juicios solicitados. El hablante pide a Dios que actúe y espera en su justicia.
Diálogo con orientación de respuesta
1. ¿Qué hace peligrosos a los adversarios antes de que se mencione un arma?
Qué contiene una buena respuesta
Su corazón y su lengua. «maquinan males en el corazón, cada día urden contiendas» (140:2), y «Aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios» (140:3). El peligro empieza con la maquinación y con las palabras. Una buena respuesta nombra los planes y las palabras venenosas. Una respuesta débil empieza por las armas.
Mostrar orientación para el docente
Los versículos 2-3 comienzan con maldades planeadas, reuniones continuas para la guerra, lenguas afiladas y veneno verbal.
2. ¿Cómo amplían el peligro las trampas de los versículos 4-5?
Qué contiene una buena respuesta
Muestran una estrategia escondida: «Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto á la senda; me han puesto lazos» (140:5). Una buena respuesta ve que la amenaza no es solo violencia abierta, sino planes secretos puestos a lo largo del camino. Una respuesta débil trata las trampas como una repetición del versículo 1.
Mostrar orientación para el docente
La amenaza no es solo violencia abierta, sino estrategia oculta: lazo, cuerdas, red y trampas colocados en el camino.
3. ¿Qué confesión interrumpe el peligro en el versículo 6?
Qué contiene una buena respuesta
«He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos» (140:6). En medio del peligro declara a quién pertenece, y luego pide ser escuchado. Una buena respuesta ve que la identidad y la petición van juntas en una sola línea. Una respuesta débil salta la confesión y va directo a la petición.
Mostrar orientación para el docente
El hablante dice al Señor: «Tú eres mi Dios», y luego le pide que escuche. Identidad y petición se encuentran en una misma línea.
4. ¿Qué sugiere la cabeza cubierta en el versículo 7?
Qué contiene una buena respuesta
Protección en la batalla: «Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas» (140:7). Dios ha sido su casco. Una buena respuesta une la cabeza cubierta con Dios como fortaleza de su salvación y ve que el salmista recuerda una protección pasada. Una respuesta débil lee el versículo como si no tuviera relación con el peligro que lo rodea.
Mostrar orientación para el docente
Es protección en la batalla. Mantener la imagen vinculada al Señor como fuerza de la salvación.
5. ¿Qué pide el salmista en los versículos 8-11?
Qué contiene una buena respuesta
Pide a Dios que no conceda al impío sus deseos (140:8), que «la maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza» (140:9), que caigan sobre ellos brasas (140:10), y que «el mal cazará al hombre injusto para derribarle» (140:11). Una buena respuesta ve que cada petición se dirige a Dios y que el daño pedido es su propio mal volviendo sobre ellos. Una respuesta débil convierte estos versículos en un plan de venganza humana.
Mostrar orientación para el docente
Pide a Dios que frustre el deseo malvado y haga recaer las consecuencias destructivas sobre quienes hablan con violencia. Mantener a Dios como el actor al que se dirige.
6. ¿Dónde descansa finalmente el salmo en los versículos 12-13?
Qué contiene una buena respuesta
«Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos. Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia» (140:12-13). Certeza sobre la justicia de Dios para los débiles, y luego gratitud y vida en su presencia. Una buena respuesta ve que el salmo termina en confianza, no en venganza. Una respuesta débil olvida los dos últimos versículos.
Mostrar orientación para el docente
En la certeza de que el Señor defiende la causa de los afligidos y los pobres, seguida de acción de gracias y de los rectos que habitan en su presencia.
Aplicación responsable
Vigilar tanto las palabras como los sistemas
Usar los versículos 2-5 al evaluar daños: identificar el lenguaje venenoso y las disposiciones, incentivos o trampas menos visibles que permiten que el daño continúe.
Mantener el juicio en el tribunal de Dios
Usar los versículos 8-11 para distinguir entre pedir justicia a Dios y tomar la venganza personal en las propias manos.
Centrar la evaluación en los afligidos
Usar el versículo 12 como prueba para las políticas comunitarias: preguntar cómo afecta la decisión a las personas con menos poder antes de declararla exitosa.
Planes de sesión
Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.
45 minutos
Maquinaciones y veneno
Lee 140:1-3 y haz la pregunta uno. Señala los Selah.
Trampas escondidas
Lee 140:4-5 y haz la pregunta dos y la confusión dos.
Dios mío eres tú
Lee 140:6-8 y haz las preguntas tres y cuatro.
Versículos difíciles
Lee 140:9-11 y haz la pregunta cinco y la confusión uno.
El juicio del afligido
Lee 140:12-13 y haz la pregunta seis y la confusión tres.
Hoja y oración
Reparte la hoja, lean juntos el versículo clave y oren por quienes enfrentan violencia.
90 minutos
Palabras que hieren
Pregunta cómo pueden las palabras ser tan peligrosas como las armas. Lee el salmo.
Lenguas de serpiente
Lee 140:1-3 con Romanos 3:13-18. Haz la pregunta uno y la confusión cuatro.
Lazos
Lee 140:4-5 y haz la pregunta dos y la confusión dos.
Dios mío eres tú
Lee 140:6-8 y Efesios 6:17, y haz las preguntas tres y cuatro.
Entregarlo a Dios
Lee 140:9-11 con el Salmo 7:14-16 y Romanos 12:17-21. Haz la pregunta cinco y la confusión uno.
Jehová hará el juicio
Lee 140:12-13 con Proverbios 22:22-23. Haz la pregunta seis y la confusión tres.
Orar por los afligidos
Oren por quienes sufren violencia, nombrando situaciones que el grupo conozca cuando sea apropiado, sin chismes.
Hoja
Reparte la hoja y lean juntos el versículo clave.
Adaptar la lección
Niños
Habla de trampas: muestra un dibujo de una red escondida y pregunta cómo se puede evitar algo que no se ve. Di que el hombre de este salmo pidió a Dios que lo protegiera de personas que planeaban hacerle daño. Lee 140:6 y 140:12. Deja fuera las brasas y los hoyos. Asegúrate de que los niños sepan a qué adulto decirle si alguien los amenaza.
Jóvenes
Lee 140:3 y pregunta dónde ven palabras usadas como veneno. Hablen de las trampas escondidas, de personas que parecen amigables pero planean hacer daño. Luego lee 140:6-7 y conversen sobre lo que significa decirle a Dios, Dios mío eres tú. Trata con honestidad los versículos 9-11 y llévalos a Romanos 12:19-21.
Adultos
Los adultos pueden conversar sobre las oraciones contra los enemigos en los Salmos, el uso que Pablo hace de 140:3 y el sentido de Selah. Algunos pueden estar enfrentando hostilidad real o abuso; dales espacio y llévalos a 140:12. Mantén los versículos difíciles dirigidos a Dios y lejos de cualquier deseo de venganza personal. Oren por los afligidos y los menesterosos de su propia comunidad.
Uno a uno
Si la persona enfrenta hostilidad, lee el salmo con ella y deja que elija qué versículos expresan su oración. No la apresures a dejar atrás el enojo, pero llévala a 140:6 y 140:12. Si está en peligro, ayúdala a ponerse a salvo y a encontrar ayuda práctica. Ora 140:7 sobre ella.
Laboratorio de canciones y videos
Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.
- Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
- Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
- Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.
Hoja para llevar
Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.
Salmos 140:1–13
El pasaje en breve
El Salmo 140 es una oración pidiendo rescate de gente violenta que planea el mal en su corazón, usa sus palabras como veneno de serpiente y esconde trampas a lo largo del camino. En medio del peligro David le dice al Señor, Dios mío eres tú, y recuerda que Dios cubrió su cabeza en la batalla. Pide a Dios que el mal de los impíos caiga sobre ellos mismos. Termina seguro de que el Señor defenderá al afligido y al necesitado.
Un versículo para guardar
Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos.
Salmos 140:12 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Cómo muestran primero su peligro los enemigos en 140:2-3?
¿Qué le dice David al Señor en 140:6?
¿De qué está seguro David en 140:12?
Esta semana
Cuando te sientas amenazado esta semana, di a Dios, Dios mío eres tú, y pídele que te escuche.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



