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Sofonías 2:4-3:8

Extenderá Su Mano

Letras · Sofonías

Extenderá Su Mano

Sofonías 2:4-3:8

Letras

Acerca de esta canción

Acerca de esta canción

Esta canción pertenece a la colección de Sofonías. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
Sofonías
Colección
Sofonías
Estilos musicales
Rock
[Mapa del Juicio] Gaza queda abandonada, Ascalón sin habitación. Asdod sale al mediodía, Ecrón pierde posición. [Verso I] La costa será para el remanente, los pastores dormirán junto al mar. El SEÑOR visitará a Judá con misericordia, y cautividad aprenderá a regresar. [Oráculo a las Naciones] Moab y Amón llevan burla en los labios, Etiopía cae por la espada judicial. Asiria ve su capital desierta, Nínive se vuelve sequedad animal. [Coro] Extenderá su mano al norte y al sur, al este y al oeste, sobre orgullo e inquietud. La ciudad que decía: “Yo, y ninguna más”, se vuelve guarida donde la bestia descansará. Extenderá su mano, ningún mapa queda fuera; el Juez de toda tierra atraviesa cada frontera. [Jerusalén] ¡Ay de la ciudad rebelde y contaminada! No oye voz, no acepta corrección. Sus príncipes son leones, sus jueces lobos, sus profetas livianos, sus sacerdotes profanación. [Puente] El SEÑOR es justo en medio de ella, cada mañana trae su juicio a la luz. Pero el injusto no conoce vergüenza, y las naciones se reúnen bajo su cruz de acusación. [Coro Final] Extenderá su mano al norte y al sur, ningún palacio puede esconder la ingratitud. La costa, el desierto, la orgullosa capital, y Jerusalén escuchan el mismo tribunal. [Outro] El mapa terminó en silencio, pero ninguna frontera escapó.

Nombrados en esta canciónNíniveJerusalén

Sobre el pasaje

Sofonías 2: El remanente humilde y las ciudades que confiaban en sí mismas

El Libro de Sofonías interrumpe el juicio con una ventana estrecha marcada por una idea urgente: antes. Antes de que venga el decreto, antes de que el día pase como tamo, la nación es convocada a congregarse, y los mansos son llamados a buscar al SEÑOR, la justicia y la mansedumbre. Aun entonces el amparo sigue siendo un «quizás», no un premio que puedan forzar a existir. Desde ahí la profecía avanza hacia afuera por la costa filistea, por Moab y Amón, hacia Etiopía y Asiria. La geografía se ensancha, pero los temas siguen conectados: orgullo, hostilidad, falsa seguridad y los límites de dioses y ciudades que parecen permanentes. El remanente de Judá aparece en paisajes vaciados de sus antiguos ocupantes, mientras pueblos lejanos aparecen también como futuros adoradores. Nínive cierra el capítulo convirtiendo la autosuficiencia en una ruina ocupada por animales, respuesta severa a la pretensión de la ciudad de que ninguna existía junto a ella.

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Sofonías 3: La ciudad juzgada se convierte en la ciudad que canta

El Libro de Sofonías pasa del orgullo expuesto de Nínive a una ciudad opresora que se revela gradualmente como Jerusalén, y el movimiento elimina toda distancia cómoda entre el juicio extranjero y la corrupción de Judá. Príncipes, jueces, profetas y sacerdotes ocupan oficios de confianza mientras actúan como depredadores o violan lo que debían guardar. El contraste más agudo llega cada mañana: el SEÑOR saca a luz su juicio, mientras los injustos se levantan temprano para corromper sus obras. Desde ese fracaso el capítulo avanza hacia un pueblo transformado. Se quita la confianza orgullosa en el monte santo, el hablar veraz reemplaza al engaño, y un remanente afligido puede apacentar y acostarse sin miedo. La presencia del SEÑOR pasa de ser el hecho que intensifica la culpa de Jerusalén a ser el hecho que establece su seguridad. La ciudad canta, y luego se pinta al SEÑOR regocijándose sobre ella con cánticos. El cierre reúne a los afligidos, cojos y expulsados.

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