Números 17:1-5
Escribe el nombre de cada uno sobre su vara
La prueba se diseña para no ser ambigua. Doce varas con nombre, un lugar, una noche, y el resultado anunciado antes de ocurrir.
Versículo por versículo
- 17:2
El total prescrito es de doce varas; el versículo 6 dice que la de Aarón estaba entre ellas.
- 17:3
El nombre de Aarón identifica la vara de Leví, dando a la prueba un alcance representativo, no solo personal.
- 17:4
Ante el testimonio sitúa las varas con respecto al testigo del pacto; el versículo no dice expresamente dentro del arca.
- 17:5
Números 16:10 identifica el sacerdocio como uno de los asuntos de la disputa anterior.













Después de abrirse la tierra y de pasar la plaga por el campamento, la siguiente respuesta será una flor. El cambio importa. Números 16 ya ha mostrado el costo de disputar el sacerdocio, pero la acusación volvió incluso después del juicio. Otro discurso en defensa de Aarón entraría en una discusión que ha sobrevivido a mucho más que discursos. Ahora la elección quedará visible en algo que ninguna argumentación puede hacer brotar.
Cada vara recibe un nombre antes de entrar en el santuario. Los nombres permiten identificar el resultado, y el de Aarón se escribe por la casa de Leví, no solo por Aarón como individuo. La disputa concierne a un lugar designado en el culto de Israel. Son representantes ante el testimonio, no doce jardineros inscritos en un concurso. La expresión decisiva es el varón que yo escogiere. Moisés reúne y coloca las varas; no fabrica la señal. El lugar donde Dios promete encontrarse con su pueblo será donde se confirme el nombramiento cuestionado. El propósito incluso va más allá de acallar críticas contra Moisés y Aarón: las quejas dirigidas contra ellos se han vuelto quejas contra Dios. La respuesta será algo vivo sobre una vara que ya no pertenece a un árbol.