- 01
Éxodo 4:2-5
Qué es eso que tienes en tu mano
La primera señal usa algo que ya posee. Tomar una culebra por la cola es la manera menos segura de hacerlo, y esa es la instrucción.
- 02
Éxodo 7:8-13
La vara de Aarón devoró las varas de ellos
Los magos hacen el mismo truco con sus encantamientos. La diferencia no está en el truco, está en lo que pasa después.
- 03
Éxodo 14:15-16
Alza tu vara y extiende tu mano
El mar se abre con un gesto con un palo. El relato nunca sugiere que la madera hiciera nada; dice lo que hizo el viento.
- 04
Éxodo 17:8-13
Hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol
La vara se sostiene en alto en un cerro durante una batalla. Cuando sus manos se cansan, Aarón y Hur le ponen una piedra debajo y le sostienen los brazos.
- 05
Números 20:7-12
Hirió la peña con su vara dos veces
Se le dice que tome la vara y hable. Toma la vara y golpea, y el agua sale igual, lo cual hace más dura la sentencia que sigue, no más suave.
El objeto se identifica antes de transformarse. Una vara, responde Moisés, sin sugerir una reliquia preciosa ni un instrumento de fabricación especial. Ya la lleva en la mano. La orden divina comienza con lo que está presente, pero la familiaridad dura solamente hasta que toca el suelo. Entonces el futuro dirigente del éxodo sale huyendo de su propia herramienta.
El Libro de Éxodo no elimina esa retirada para hacerlo parecer más heroico. La señal confronta primero al hombre que deberá mostrarla a otros. Tiene que extender la mano hacia aquello de lo que huyó, y la vara vuelve a ser vara en esa mano. Su propósito se declara expresamente: Israel debe creer que el Dios de Abraham, Isaac y Jacob se le ha aparecido. El objeto acredita un mensaje y un mensajero; no se presenta como fuente independiente de poder. Por eso el cambio importante no es solo madera convertida en serpiente. Una herramienta corriente ha sido incorporada a un encargo divino concreto.