Éxodo 17:1-4
De aquí á un poco me apedrearán
La sed es real y la ira apunta al hombre que tienen delante. Él la lleva directamente a Dios en vez de responderla.
Versículo por versículo
- 17:1
El campamento sin agua aparece después de viajar por mandato del SEÑOR. El texto no atribuye la escasez a una ruta no autorizada.
- 17:3-4
El pueblo atribuye al éxodo una intención mortal; después Moisés informa del peligro contra su propia vida. La acusación y la sed real son elementos diferentes.














Al mandamiento de Jehová y no había agua aparecen en el mismo versículo. El Libro de Éxodo no explica la sequedad del campamento diciendo que Israel tomó un camino equivocado. La ruta fue dirigida y la sed es real. Ambos hechos deben permanecer juntos. La necesidad tampoco es una excusa inventada por personas conflictivas: el versículo 3 dice expresamente que tenían sed, y su queja incluye a niños y ganado.
La acusación, sin embargo, supera una petición de agua. Interpretan la salida de Egipto como un plan para matarlos, y Moisés entiende la disputa contra él como una prueba dirigida al SEÑOR. El pasaje distingue entre la necesidad del cuerpo y la acusación construida sobre ella. En el versículo 4, el peligro ya es tan personal que Moisés informa de una posible lapidación. Su respuesta es pedir dirección, no ordenar una represalia. El hombre acusado de preparar la muerte del pueblo pregunta qué debe hacer con ese mismo pueblo que amenaza su vida.