Génesis 21:25-31
Siete corderas
Un pozo robado produce un tratado. Las corderas se apartan expresamente como testimonio de que Abraham cavó este pozo.
Versículo por versículo
- 21:26
Abimelec afirma que esta es la primera noticia que recibe de la apropiación del pozo.
- 21:28
Las corderas son ovejas jóvenes. Estas siete se separan de los animales ya entregados en el versículo 27.
- 21:30
La finalidad declarada es dar testimonio de que Abraham cavó el pozo; el versículo no presenta las corderas como sacrificios.













Las ovejas adicionales no son generosidad adicional. Abraham ya ha entregado ovejas y vacas para el pacto cuando aparta siete corderas. Estas cumplen otra función: al recibirlas, Abimelec reconocerá que Abraham cavó el pozo en disputa. Hay que explicarle el gesto al rey. Los animales no adornan el acuerdo; representan el asunto que el acuerdo no debe dejar de lado.
Y el asunto es serio. Los siervos de Abimelec se apoderaron del pozo por la fuerza, y una declaración de amistad no devuelve el agua al control de quien la encontró cavando. Abimelec afirma que no sabía nada. El pasaje registra su respuesta sin declararlo inocente ni mentiroso. Abraham, por su parte, introduce algo más concreto que la buena voluntad: un testimonio visible de una reclamación precisa.
Antes, en este mismo capítulo, Agar ve un pozo cuando Dios le abre los ojos. Aquí Abraham consigue que se reconozca el pozo que cavó. Nada indica que sea el mismo, pero ambos episodios ponen el agua en primer plano. Para la madre expulsada, significa la supervivencia de su hijo; para la familia establecida, el acceso todavía exige defensa. La promesa de descendencia no vuelve opcional el agua para beber.