El panorama
Moisés, el líder que habla con Dios por el pueblo, vuelve al monte Sinaí, donde Dios da sus mandatos. Israel, el pueblo bajo su cuidado, ha quebrantado su pacto con Dios. Las primeras tablas de piedra están rotas. Ahora Dios llama a Moisés a subir solo con tablas nuevas. La cuestión es si Dios seguirá viviendo entre este pueblo terco y lo guiará en su camino.
En este capítulo
- Moisés prepara dos tablas nuevas Éxodo 34:1-4
Dios manda a Moisés cortar dos tablas de piedra como las que rompió.
- Dios declara su misericordia y juicio Éxodo 34:5-9
Jehová desciende en una nube y dice a Moisés cómo es.
- Israel debe rechazar otros dioses Éxodo 34:10-17
Dios promete hacer maravillas y expulsar a los pueblos que viven en la tierra que les espera.
- La adoración marca el ritmo anual Éxodo 34:18-26
Dios da mandatos para las fiestas, los animales y los hijos primogénitos, el descanso semanal y las ofrendas.
- El pacto queda por escrito Éxodo 34:27-28
Jehová ordena a Moisés escribir estas palabras.
- Moisés vuelve con el rostro resplandeciente Éxodo 34:29-35
Moisés baja llevando las tablas, sin saber que su rostro brilla después de hablar con Dios.
Verdad central
Dios renueva su pacto con Israel y une la misericordia con mandatos firmes sobre cómo debe vivir su pueblo.

Las Escrituras junto al resumen
Éxodo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 35Éxodo 34:1-4
Moisés prepara dos tablas nuevas
Dios manda a Moisés cortar dos tablas de piedra como las que rompió. Escribirá las mismas palabras en estas piedras nuevas. Moisés debe subir al monte temprano al día siguiente y encontrarse con Dios en la cumbre. Nadie más debe acompañarlo. Incluso los rebaños deben mantenerse lejos del monte. Moisés corta las tablas y las lleva arriba como se le ha ordenado. Las piedras rotas son reemplazadas, pero los mandatos de Dios no han cambiado.

En la vida diaria
La titular de un contrato lleva copias nuevas a una reunión después de haber roto el acuerdo firmado en un arranque de ira. La otra parte acepta reunirse de nuevo. Ella alisa las hojas nuevas sobre la mesa y espera que se restablezcan las condiciones. Moisés recibe mandatos obligatorios; no negocia con Dios como un igual.
Observe
Éxodo 34:1 Las piedras nuevas deben parecerse a las primeras. Dios restablece las mismas palabras, así que un nuevo comienzo no significa un pacto distinto.
Éxodo 34:1-4
Santa Biblia Reina Valera 19091Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.
2Apercíbete, pues, para mañana, y sube por la mañana al monte de Sinaí, y estáme allí sobre la cumbre del monte.
3Y no suba hombre contigo, ni parezca alguno en todo el monte; ni ovejas ni bueyes pazcan delante del monte.
4Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y levantóse por la mañana, y subió al monte de Sinaí, como le mandó Jehová, y llevó en su mano las dos tablas de piedra.
Éxodo 34:5-9
Dios declara su misericordia y juicio
Jehová desciende en una nube y dice a Moisés cómo es. Es misericordioso, paciente, fiel y dispuesto a perdonar el mal. Sin embargo, no trata la culpa como algo inofensivo. Su juicio alcanza a distintas generaciones dentro de las familias. Moisés se inclina profundamente y pide a Dios que acompañe al pueblo. Reconoce su terquedad en lugar de excusarla. Pide que Dios perdone su pecado y lo tome como pueblo suyo a pesar de lo que ha hecho.

En la vida diaria
Un padre herido escucha a su hija adulta admitir que tomó sus ahorros. La deja volver a casa, pero también señala las cuentas sin pagar y el daño causado a los hijos de ella. El perdón y las consecuencias graves ocupan la misma conversación. Esta familia no puede medir la misericordia de Dios ni su juicio a través de las generaciones.
Observe
Éxodo 34:9 Moisés llama terco al pueblo mientras pide que Dios permanezca con él. Su necesidad de misericordia forma parte de la petición, en vez de quedar oculta.
Éxodo 34:5-9
Santa Biblia Reina Valera 19095Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová.
6Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad;
7Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado, y que de ningún modo justificará al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, sobre los terceros, y sobre los cuartos.
8Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y encorvóse;
9Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y poséenos.
Éxodo 34:10-17
Israel debe rechazar otros dioses
Dios promete hacer maravillas y expulsar a los pueblos que viven en la tierra que les espera. También advierte a Israel contra los acuerdos que lo arrastren a otras formas de adoración. Deben destruir los lugares de culto locales en vez de unirse a sus fiestas. Los vínculos matrimoniales pueden traer el mismo peligro cuando las familias se vuelven hacia otros dioses. Dios exige lealtad sin divisiones. No deben hacerse dioses de metal. El pacto renovado excluye repartir la adoración entre Jehová y dioses rivales.

En la vida diaria
Un hombre que se recupera de su adicción al juego entrega el teléfono a su hermano y elimina sus cuentas de apuestas antes de volver a casa. También rechaza la noche semanal de cartas donde comenzaron sus deudas. Volver al antiguo círculo tiraría en contra de la promesa que ha hecho. El mandato de Israel trata de la adoración, no del tratamiento de una adicción.
Observe
Éxodo 34:15 La invitación a una comida de sacrificio llega después del acuerdo propuesto. Dios describe cómo un vínculo social puede convertirse en participación en el culto de otro pueblo.
Éxodo 34:10-17
Santa Biblia Reina Valera 190910Y él dijo: He aquí, yo hago concierto delante de todo tu pueblo: haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna; y verá todo el pueblo en medio del cual estás tú, la obra de Jehová; porque ha de ser cosa terrible la que yo haré contigo.
11Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo echo de delante de tu presencia al Amorrheo, y al Cananeo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo.
12Guárdate que no hagas alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, porque no sean por tropezadero en medio de tí:
13Mas derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y talaréis sus bosques:
14Porque no te has de inclinar á dios ajeno; que Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.
15Por tanto no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y sacrificarán á sus dioses, y te llamarán, y comerás de sus sacrificios;
16O tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán también fornicar á tus hijos en pos de los dioses de ellas.
17No harás dioses de fundición para ti.
Éxodo 34:18-26
La adoración marca el ritmo anual
Dios da mandatos para las fiestas, los animales y los hijos primogénitos, el descanso semanal y las ofrendas. La fiesta del pan recuerda la salida de Egipto, el país donde Israel vivió esclavizado. Los hijos primogénitos deben ser rescatados mediante un pago o un sustituto, en lugar de ser sacrificados. El descanso sigue vigente en las temporadas de mayor trabajo agrícola. Los hombres deben reunirse ante Dios tres veces al año, y él promete proteger su tierra. Las reglas también abarcan la sangre, el pan, las primeras cosechas y la cocción de un cabrito en la leche de su madre.


En la vida diaria
Una horticultora cierra su puesto para la reunión anual de la familia mientras los productos maduros esperan en cajas. Ha organizado la semana alrededor de un compromiso que tiene prioridad sobre otro día de ventas. El puesto cerrado hace visible esa prioridad. Dios también promete cuidar la tierra de Israel durante sus reuniones señaladas.
Observe
Éxodo 34:21 Se mencionan la labranza y la cosecha porque esas temporadas hacen costoso detenerse. El día de descanso sigue siendo obligatorio cuando hay fuertes motivos para seguir trabajando.
Éxodo 34:18-26
Santa Biblia Reina Valera 190918La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás por leudar, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de Egipto.
19Todo lo que abre matriz, mío es; y de tu ganado todo primerizo de vaca ó de oveja que fuere macho.
20Empero redimirás con cordero el primerizo del asno; y si no lo redimieres, le has de cortar la cabeza. Redimirás todo primogénito de tus hijos, y no serán vistos vacíos delante de mí.
21Seis días trabajarás, mas en el séptimo día cesarás: cesarás aun en la arada y en la siega.
22Y te harás la fiesta de las semanas á los principios de la siega del trigo: y la fiesta de la cosecha á la vuelta del año.
23Tres veces en el año será visto todo varón tuyo delante del Señoreador Jehová, Dios de Israel.
24Porque yo arrojaré las gentes de tu presencia, y ensancharé tu término: y ninguno codiciará tu tierra, cuando tú subieres para ser visto delante de Jehová tu Dios tres veces en el año.
25No ofrecerás con leudo la sangre de mi sacrificio; ni quedará de la noche para la mañana el sacrificio de la fiesta de la pascua.
26La primicia de los primeros frutos de tu tierra meterás en la casa de Jehová tu Dios. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
Éxodo 34:27-28
El pacto queda por escrito
Jehová ordena a Moisés escribir estas palabras. Expresan el pacto que Dios establece con Moisés e Israel. Moisés permanece allí con Jehová durante cuarenta días y cuarenta noches. En ese tiempo no come pan ni bebe agua. Después se informa de la escritura de los diez mandamientos en las tablas de piedra. La relación renovada tiene condiciones escritas que el pueblo puede recibir, en vez de depender del recuerdo de Moisés de una reunión privada.

En la vida diaria
Una representante sindical copia las condiciones finales tras terminar una larga disputa. Revisa cada página antes de llevar el documento firmado a los trabajadores. Su regreso al trabajo se apoya en compromisos expresados que todos pueden oír. El tiempo de Moisés sin comida ni agua no tiene un equivalente corriente en tales negociaciones.
Observe
Éxodo 34:27 La escritura forma parte de la renovación misma. El pueblo recibe palabras concretas bajo las cuales vivir, no una vaga garantía de que su anterior incumplimiento ya no importa.
Éxodo 34:27-28
Santa Biblia Reina Valera 190927Y Jehová dijo á Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme á estas palabras he hecho la alianza contigo y con Israel.
28Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.
Éxodo 34:29-35
Moisés vuelve con el rostro resplandeciente
Moisés baja llevando las tablas, sin saber que su rostro brilla después de hablar con Dios. Aarón, su hermano y sacerdote, y el pueblo temen acercarse. Moisés los llama de nuevo y les comunica los mandatos de Dios. Un velo cubre su cara entre estos encuentros. Cuando entra a hablar con Jehová, se lo quita. Sale para dar al pueblo las palabras de Dios, y ellos ven su rostro brillante antes de que vuelva a cubrirlo.

En la vida diaria
Una rescatista de montaña regresa de un ascenso peligroso, todavía cubierta por la costra de hielo de la cumbre. La familia que espera retrocede ante su aspecto cambiado antes de escuchar su informe. Lo que ha vivido se ve antes de que hable. El rostro de Moisés resplandece por haber hablado con Dios, no por un clima extremo.
Observe
Éxodo 34:29 Moisés no sabe que su rostro brilla. No ha preparado una entrada impresionante; el temor del pueblo responde a un cambio que él no ha notado.
Éxodo 34:29-35
Santa Biblia Reina Valera 190929Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo con El hablado.
30Y miró Aarón y todos los hijos de Israel á Moisés, y he aquí la tez de su rostro era resplandeciente; y tuvieron miedo de llegarse á él.
31Y llamólos Moisés; y Aarón y todos los príncipes de la congregación volvieron á él, y Moisés les habló.
32Y después se llegaron todos los hijos de Israel, á los cuales mandó todas las cosas que Jehová le había dicho en el monte de Sinaí.
33Y cuando hubo acabado Moisés de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro.
34Y cuando venía Moisés delante de Jehová para hablar con él, quitábase el velo hasta que salía; y saliendo, hablaba con los hijos de Israel lo que le era mandado;
35Y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés, que la tez de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés á poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba á hablar con El.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Éxodo 34:1 comienza con “Y JEHOVÁ dijo á Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que…”
Dónde cambia el capítulo
Éxodo 34:18 forma un giro natural: “La fiesta de los ázimos guardarás: siete días comerás por leudar, según te he mandado, en el tiempo del mes de Abib; porque en el mes de Abib saliste de…”
La nota final
Éxodo 34:35 deja al lector con “Y veían los hijos de Israel el rostro de Moisés, que la tez de su rostro era resplandeciente; y volvía Moisés á poner el velo sobre su rostro, hasta que…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras JEHOV, Mois, hijos, delante, monte, porque ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- ázimos
- Panes hechos sin levadura, que se comían en la fiesta indicada.
- arada
- Trabajo de abrir y remover la tierra para sembrarla.
- tez
- Piel de la cara, que aquí aparece llena de resplandor.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



