El panorama
Tiro, una rica ciudad de comercio marítimo, recibe la caída de Jerusalem, capital de Judá, como una oportunidad de ganar. Dios envía a Ezequiel, su profeta, una respuesta a esa reacción. Las naciones se levantarán contra la ciudad costera como olas. Sus murallas, riquezas y música darán paso al saqueo y al silencio. Los gobernantes marítimos que antes admiraban su fuerza temblarán ante su caída. La advertencia va desde las obras de asedio visibles hasta una imagen de descenso entre los muertos, y le quita a la orgullosa ciudad el futuro que esperaba.
En este capítulo
- La ganancia esperada se vuelve advertencia Ezequiel 26:1-6
Tiro recibe la caída de la capital como una oportunidad para prosperar.
- El asedio derriba edificios y silencia música Ezequiel 26:7-14
Dios nombra a Nabucodonosor, rey de Babilonia, como el invasor que llega del norte.
- Los gobernantes marítimos tiemblan y lamentan Ezequiel 26:15-18
El ruido de la caída de la ciudad y los gritos de los heridos sacuden las costas cercanas.
- La ciudad desciende hacia los muertos Ezequiel 26:19-21
Dios presenta aguas profundas que cubren la ciudad abandonada.
Verdad central
Tiro espera ganar con la ruina de otra ciudad, pero Dios anuncia su propia destrucción y el terror que causará a otras potencias marítimas.

Las Escrituras junto al resumen
Ezequiel · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 21Ezequiel 26:1-6
La ganancia esperada se vuelve advertencia
Tiro recibe la caída de la capital como una oportunidad para prosperar. Ha caído una puerta de acceso para los pueblos, y espera que el comercio se dirija hacia ella. Dios se declara en su contra. Muchas naciones llegarán como olas sucesivas que rompen murallas y torres. Él la raspará hasta dejar la roca desnuda, un lugar donde se tiendan redes de pesca. Sus poblaciones dependientes en tierra firme sufrirán muerte a espada. La ciudad que ve la pérdida ajena como su ganancia recibe, en cambio, una promesa de saqueo. Sabrá que el Señor ha hablado.

En la vida diaria
Un contable portuario deja a un lado un pronóstico que presenta la devastación de un puerto vecino como crecimiento garantizado. Los informes muestran ahora que la misma crisis general amenaza sus propias rutas. La ganancia esperada se ha convertido en una advertencia sobre su vulnerabilidad. Dios juzga a Tiro por su reacción a la caída de Jerusalem, no solo por un pronóstico comercial equivocado.
Observe
Ezequiel 26:2 La primera reacción de la ciudad es calcular cómo la puerta arruinada de otra la enriquecerá. Esa expectativa de ganancia es la razón expresada para la advertencia que sigue.
Ezequiel 26:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091Y ACONTECIÓ en el undécimo año, en el primero del mes, [que] fué á mí palabra de Jehová, diciendo:
2Hijo del hombre, por cuanto dijo Tiro sobre Jerusalem: Ea, bien: quebrantada es la [que era] puerta de las naciones: á mí se volvió: seré llena; ella desierta:
3Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: He aquí yo contra ti, oh Tiro, y haré subir contra ti muchas gentes, como la mar hace subir sus ondas.
4Y demolerán los muros de Tiro, y derribarán sus torres: y raeré de ella su polvo, y la dejaré como una peña lisa.
5Tendedero de redes será en medio de la mar, porque yo he hablado, dice el Señor Jehová: y será saqueada de las gentes.
6Y sus hijas que están en el campo, serán muertas á cuchillo; y sabrán que yo soy Jehová.
Ezequiel 26:7-14
El asedio derriba edificios y silencia música
Dios nombra a Nabucodonosor, rey de Babilonia, como el invasor que llega del norte. Lo acompañan caballos, carros y muchas tropas. Caen las poblaciones de tierra firme, y luego las obras de asedio y las máquinas de guerra se alzan contra la ciudad. Las torres se quiebran, las puertas ceden y los caballos pisotean calles donde muere gente. Las riquezas y los bienes son saqueados; murallas, casas, madera y escombros son arrojados al agua. Callan los cantos y las arpas. Dios repite que el lugar quedará como roca desnuda para tender redes y no será reconstruido. El anuncio no deja ningún rincón seguro en el esplendor militar o comercial de la ciudad.

En la vida diaria
La trabajadora de patrimonio del muelle clasifica fragmentos recuperados de edificios junto a una lista de antiguas salas de música y de comercio. Los materiales por sí solos no muestran todas las vidas y los sonidos perdidos con las estructuras. Ella conserva los nombres de las salas junto a cada pieza. Ezequiel anuncia esta ruina como palabra de Dios antes de que ocurra, no como el registro de una trabajadora de recuperación.
Observe
Ezequiel 26:13 Los cantos y las arpas desaparecen junto con las murallas y las mercancías. La pérdida incluye la vida compartida y las celebraciones de la ciudad, no solo edificios y riquezas que se pueden contar.
Ezequiel 26:7-14
Santa Biblia Reina Valera 19097Porque así ha dicho el Señor Jehová: He aquí que del aquilón traigo yo contra Tiro á Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, y carros, y caballeros, y compañías, y mucho pueblo.
8Tus hijas que [están] en el campo matará á cuchillo; y pondrá contra ti ingenios, y fundará contra ti baluarte, y afirmará contra ti escudo.
9Y pondrá contra ella arietes, contra tus muros, y tus torres destruirá con sus martillos.
10Por la multitud de sus caballos te cubrirá el polvo de ellos: con el estruendo de los caballeros, y de las ruedas, y de los carros, temblarán tus muros, cuando entrare por tus puertas como por portillos de ciudad destruída.
11Con las uñas de sus caballos hollará todas tus calles; á tu pueblo matará á cuchillo, y las estatuas de tu fortaleza caerán á tierra.
12Y robarán tus riquezas, y saquearán tus mercaderías: y arruinarán tus muros, y tus casas preciosas destruirán; y pondrán tus piedras y tu madera y tu polvo en medio de las aguas.
13Y haré cesar el estrépito de tus canciones, y no se oirá más el son de tus vihuelas.
14Y te pondré como una peña lisa: tendedero de redes serás; ni nunca más serás edificada: porque yo Jehová he hablado, dice el Señor Jehová.
Ezequiel 26:15-18
Los gobernantes marítimos tiemblan y lamentan
El ruido de la caída de la ciudad y los gritos de los heridos sacuden las costas cercanas. Los gobernantes marítimos dejan sus tronos y se quitan sus ropas finas. Se sientan en el suelo con miedo y lloran por la famosa ciudad que antes atemorizaba a otros. Su fuerza en el mar había parecido segura. Ahora su caída inquieta a las islas y cambia por completo lo que provoca oír su nombre. El lamento viene de quienes reconocen algo de su propio mundo en esa ruina. La admiración da paso a la alarma, no a la confianza de que ellos siguen a salvo.


En la vida diaria
Un capitán de transbordador se une a otras tripulaciones en tierra al llegar la noticia de que un puerto considerado seguro durante mucho tiempo ha sido destruido. Los abrigos de uniforme quedan doblados a su lado, y la conversación se detiene sobre la conocida carta del puerto. Sus propias rutas recorren esas mismas aguas. Los gobernantes marítimos de Ezequiel lamentan una ciudad bajo el juicio divino, no solo la pérdida de un puerto de confianza.
Observe
Ezequiel 26:16 Los gobernantes cambian sus ropas finas por temblor y se sientan en el suelo. Su nueva postura hace visible el derrumbe de su confianza antes de que expresen su lamento.
Ezequiel 26:15-18
Santa Biblia Reina Valera 190915Así ha dicho el Señor Jehová á Tiro: ¿No se estremecerán las islas al estruendo de tu caída, cuando gritarán los heridos, cuando se hará la matanza en medio de ti?
16Entonces todos los príncipes de la mar descenderán de sus sillas, y se quitarán sus mantos, y desnudarán sus bordadas ropas: de espanto se vestirán, sentaránse sobre la tierra, y temblarán á cada momento, y estarán sobre ti atónitos.
17Y levantarán sobre ti endechas, y te dirán: ¿Cómo pereciste tú, poblada en los mares, ciudad que fué alabada, que fué fuerte en la mar, ella y sus habitantes, que ponían su espanto á todos sus moradores?
18Ahora se estremecerán las islas en el día de tu caída, sí, las islas que están en la mar se espantarán de tu éxito.
Ezequiel 26:19-21
La ciudad desciende hacia los muertos
Dios presenta aguas profundas que cubren la ciudad abandonada. La hará bajar entre quienes han descendido al sepulcro, el ámbito que se representa para los muertos. Se unirá a antiguos lugares desiertos en vez de seguir habitada entre los vivos. La imagen convierte el entorno de una ciudad marítima en el medio de su desaparición. Dios dice que se volverá motivo de espanto y que no volverán a encontrarla, aunque la busquen. La promesa de gloria corresponde a la tierra de los vivos, mientras que a esta ciudad se le asignan las profundidades.
En la vida diaria
Un ayudante de topografía marítima busca una población desaparecida en una carta antigua y solo encuentra una zona señalada del fondo marino. No se puede caminar por las calles esperadas ni entrar en ellas por la antigua línea del puerto en el mapa. Registra la ausencia sin llenarla de detalles inventados. Ezequiel habla de descender entre los muertos bajo el juicio de Dios, no de un estudio del terreno sumergido.
Observe
Ezequiel 26:20 El descenso de la ciudad se contrasta con la tierra de los vivos. La profundidad es más que una pérdida comercial; representa su desaparición de la vida humana habitada.
Ezequiel 26:19-21
Santa Biblia Reina Valera 190919Porque así ha dicho el Señor Jehová: Yo te tornaré ciudad asolada, como las ciudades que no se habitan; haré subir sobre ti el abismo, y las muchas aguas te cubrirán.
20Y te haré descender con los que descienden al sepulcro, con el pueblo del siglo: y te pondré en lo más bajo de la tierra, como los desiertos antiguos, con los que descienden al sepulcro, para que nunca más seas poblada; y yo daré gloria en la tierra de los vivientes.
21Yo te tornaré en espanto, y no serás: y serás buscada, y nunca más serás hallada, dice el Señor Jehová.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Ezequiel 26:1 comienza con “Y ACONTECIÓ en el undécimo año, en el primero del mes, [que] fué á mí palabra de Jehová, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Ezequiel 26:15 forma un giro natural: “Así ha dicho el Señor Jehová á Tiro: ¿No se estremecerán las islas al estruendo de tu caída, cuando gritarán los heridos, cuando se hará la matanza en…”
La nota final
Ezequiel 26:21 deja al lector con “Yo te tornaré en espanto, y no serás: y serás buscada, y nunca más serás hallada, dice el Señor Jehová.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, contra, como, pondr, sobre, Tiro ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- aquilón
- Nombre antiguo del norte o del viento que viene de allí.
- arietes
- Máquinas de guerra usadas para golpear y derribar muros o puertas.
- endechas
- Cantos de lamento por una muerte o una gran pérdida.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



