El panorama
Tiro, una rica ciudad comercial de la costa, afronta la ruina en la advertencia de Isaías. Isaías habla como profeta de Dios. Barcos, comerciantes y puertos vecinos oyen que ha caído el lugar del que dependen. La pérdida alcanza más que sus murallas porque muchas tierras comparten su comercio. Dios nombra el orgullo como la razón por la que humilla semejante honra. Tras un período señalado de olvido, volverá el comercio. La promesa final cambia el propósito de sus ganancias: la riqueza antes reunida para sí abastecerá a quienes viven ante el Señor.
En este capítulo
- Los navegantes oyen de un puerto arruinado Isaías 23:1-7
Se llama al duelo a los barcos vinculados con Tarsis, un destino comercial lejano.
- Dios humilla la honra comercial Isaías 23:8-12
Isaías pregunta quién planeó esta caída para una ciudad cuyos comerciantes tenían rango de príncipes.
- Otra tierra arruinada confirma la advertencia Isaías 23:13-14
La atención se vuelve a los Caldeos, el pueblo de la región de Babilonia.
- El comercio restaurado sirve otro propósito Isaías 23:15-18
Tiro será olvidada durante setenta años, medidos por la vida de un rey.
Verdad central
Dios arruina el comercio orgulloso de Tiro y luego restaura sus ganancias para sostener a quienes viven en su presencia.

Las Escrituras junto al resumen
Isaías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 18Isaías 23:1-7
Los navegantes oyen de un puerto arruinado
Se llama al duelo a los barcos vinculados con Tarsis, un destino comercial lejano. Las noticias de Chîttim, una región de islas del Mediterráneo, dicen que Tiro no tiene casa ni puerto utilizables. Sidón, su ciudad costera vecina, comparte la pérdida. El grano de Egipto, un reino junto al gran río del sur, antes producía ingresos a través de este mercado de naciones. Ahora el mar aparece negando haber criado a los hijos de la ciudad. La gente huye lejos, y las noticias extienden el dolor entre los socios comerciales. La antigua ciudad alegre no puede confiar en su larga historia para conservar su lugar.

En la vida diaria
Un capitán de carga llega a un puerto conocido y encuentra los muelles cerrados y los almacenes vacíos. Los comerciantes que dependían del desembarco esperan junto al dique con mercancía que no pueden mover. Él dirige su barco hacia otra costa. Isaías presenta la pérdida de Tiro como juicio de Dios sobre la riqueza orgullosa, no como un cierre temporal del puerto.
Observe
Isaías 23:7 Se recuerda a la ciudad como antigua y alegre. Su largo pasado y su comercio animado hacen más sorprendente el destierro, pues ninguno le ha asegurado un hogar duradero.
Isaías 23:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091CARGA de Tiro. Aullad, naves de Tarsis, porque destruída es hasta no quedar casa, ni entrada: de la tierra de Chîttim les es revelado.
2Callad, moradores de la isla, mercader de Sidón, que pasando la mar te henchían.
3Su provisión era de las sementeras [que crecen] con las muchas aguas del Nilo, de la mies del río. Fué también feria de gentes.
4Avergüénzate, Sidón, porque la mar, la fortaleza de la mar habló, diciendo: Nunca estuve de parto, ni parí, ni crié mancebos, ni levanté vírgenes.
5En llegando la fama á Egipto, tendrán dolor de las nuevas de Tiro.
6Pasaos á Tarsis; aullad, moradores de la isla.
7¿No era ésta vuestra [ciudad] alegre, su antigüedad de muchos días? Sus pies la llevarán á peregrinar lejos.
Isaías 23:8-12
Dios humilla la honra comercial
Isaías pregunta quién planeó esta caída para una ciudad cuyos comerciantes tenían rango de príncipes. La respuesta es el Señor de todos. Su intención es humillar el orgullo unido a la honra terrenal. Los lugares ligados a ese comercio deben seguir adelante porque su antigua fuerza ha desaparecido. La mano de Dios se extiende sobre el mar y sacude reinos, ordenando la destrucción de las defensas de la ciudad. Huir hacia las islas no promete descanso. El juicio alcanza la red de prestigio y protección en la que confiaban los comerciantes.

En la vida diaria
Un comerciante de subastas de lujo ve quedarse en silencio la sala cuando una resolución revela las afirmaciones falsas detrás de su colección más celebrada. Los compradores dejan de pujar, y los asientos especiales reservados para sus dueños quedan vacíos. La honra construida alrededor de la riqueza ha perdido su base. Tiro afronta defensas arruinadas y huida, no una pausa de las pujas en una venta.
Observe
Isaías 23:9 Los comerciantes honrados de la ciudad aparecen junto al propósito de Dios de humillar el orgullo. Su alto rango es parte de la advertencia, no prueba de que deban quedar exentos.
Isaías 23:8-12
Santa Biblia Reina Valera 19098¿Quién decretó esto sobre Tiro la coronada, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra?
9Jehová de los ejércitos lo decretó, para envilecer la soberbia de toda gloria; y para abatir todos los ilustres de la tierra.
10Pasa cual río de tu tierra, oh hija de Tarsis; porque no tendrás ya más fortaleza.
11Extendió su mano sobre la mar, hizo temblar los reinos: Jehová mandó sobre Canaán que sus fuerzas sean debilitadas.
12Y dijo: No te alegrarás más, oh tú, oprimida virgen hija de Sidón. Levántate para pasar á Chîttim; y aun allí no tendrás reposo.
Isaías 23:13-14
Otra tierra arruinada confirma la advertencia
La atención se vuelve a los Caldeos, el pueblo de la región de Babilonia. Las antiguas palabras sobre el papel de Assur en su tierra son difíciles, pero el final está claro: torres y palacios quedan en ruinas. Assur es el imperio nombrado en este relato de destrucción. Una tierra con defensas construidas ha caído de todos modos. Por eso se vuelve a llamar al duelo a los barcos ligados a Tiro, pues su fuente de fuerza está devastada. El breve ejemplo da a los comerciantes otra razón visible para no considerar intocable su propia ciudad.


En la vida diaria
Una tasadora de almacenes extiende fotografías de un bloque de almacenamiento derrumbado sobre un escritorio. El dueño deja de golpear suavemente su propio muro grueso y mira con atención las vigas rotas. Otro edificio también pareció seguro alguna vez. Le pide que vuelva a inspeccionar el techo. Isaías da un veredicto divino de ruina, no una advertencia que pueda resolverse con reparaciones.
Observe
Isaías 23:14 Se llama a los barcos al duelo porque su fuerza ha sido arruinada. El sustento de una embarcación depende de una red en tierra, no solo de su capacidad para seguir a flote.
Isaías 23:13-14
Santa Biblia Reina Valera 190913Mira la tierra de los Caldeos; este pueblo no era; Assur la fundó para los que habitaban en el desierto: levantaron sus fortalezas, edificaron sus palacios; él la convirtió en ruinas.
14Aullad, naves de Tarsis; porque destruída es vuestra fortaleza.
Isaías 23:15-18
El comercio restaurado sirve otro propósito
Tiro será olvidada durante setenta años, medidos por la vida de un rey. Después se la compara con una prostituta olvidada que canta para volver a llamar la atención. Dios visitará la ciudad, y ella volverá a los tratos lucrativos con los reinos del mundo. La imagen sexual describe su búsqueda de socios comerciales. Pero ya no acumulará sus ganancias para sí. Quedarán apartadas para el Señor y darán comida suficiente y ropa duradera a quienes habitan ante él. La riqueza renovada recibe un propósito que abarca más que el prestigio de la ciudad.

En la vida diaria
Una organizadora de mercado reabre puestos cerrados desde hace mucho. Aparta los nuevos alquileres para comidas y ropa de invierno en un refugio de residentes. Vuelven los compradores, pero el libro de cuentas ahora dirige las ganancias a necesidades diarias en vez de a una reserva privada. El cambio de Tiro es la promesa de Dios de dar un nuevo destino a la riqueza de una nación comercial.
Observe
Isaías 23:18 El uso final de las ganancias se concreta en comida y ropa. La riqueza se dirige a una provisión sostenida, en vez de quedar como otra medida del prestigio de la ciudad.
Isaías 23:15-18
Santa Biblia Reina Valera 190915Y acontecerá en aquel día, que Tiro será puesta en olvido por setenta años, como días de un rey. Después de los setenta años, cantará Tiro canción como de ramera.
16Toma arpa, y rodea la ciudad, oh ramera olvidada: haz buena melodía, reitera la canción, porque tornes en memoria.
17Y acontecerá, que al fin de los setenta años visitará Jehová á Tiro: y tornaráse á su ganancia, y otra vez fornicará con todos los reinos de la tierra sobre la haz de la tierra.
18Mas su negociación y su ganancia será consagrada á Jehová: no se guardará ni se atesorará, porque su negociación será para los que estuvieren delante de Jehová, para que coman hasta hartarse, y vistan honradamente.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Isaías 23:1 comienza con “CARGA de Tiro. Aullad, naves de Tarsis, porque destruída es hasta no quedar casa, ni entrada: de la tierra de Chîttim les es revelado.”
Dónde cambia el capítulo
Isaías 23:8 forma un giro natural: “¿Quién decretó esto sobre Tiro la coronada, cuyos negociantes eran príncipes, cuyos mercaderes eran los nobles de la tierra?”
La nota final
Isaías 23:18 deja al lector con “Mas su negociación y su ganancia será consagrada á Jehová: no se guardará ni se atesorará, porque su negociación será para los que estuvieren delante de…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras tierra, para, porque, Tiro, Jehov, sobre ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- sementeras
- Tierras sembradas o cultivos de los que se espera una cosecha.
- ramera
- Mujer que cobra por servicios sexuales; aquí es una imagen de la ciudad que busca clientes.
- consagrada
- Apartada para Dios y destinada a su servicio.
Escucha y mira junto al pasaje
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