El panorama
Una figura fuerte se acerca desde Edom, una tierra vecina al sureste de Judá, con ropa manchada de sangre, desde su ciudad de Bosra. Se identifica por su habla recta y su poder para salvar. La visión presenta la venganza de Dios como uvas pisadas en un lagar. Una oración recuerda luego la misericordia mostrada a Israel, el pueblo de Dios, y su rebelión contra el Espíritu. Quienes hablan recuerdan el cruce del mar bajo Moisés, su antiguo guía. Piden al Padre que antes los llevó en brazos que vuelva a mirar un santuario arruinado y unos corazones endurecidos.
En este capítulo
- El rescatador ensangrentado ha actuado solo Isaías 63:1-6
Alguien que observa pregunta quién llega con ropa espléndida y gran fuerza.
- La misericordia recordada junto a la rebelión Isaías 63:7-10
Quien habla recuerda las muchas bondades de Dios y el bien que dio a su pueblo.
- El cruce recordado guía la súplica Isaías 63:11-14
El recuerdo vuelve a los días en que Moisés guiaba al pueblo.
- Un Padre mayor que la ascendencia Isaías 63:15-16
La oración pide a Dios que mire desde su morada santa en el cielo.
- Ruinas y corazones endurecidos provocan súplicas Isaías 63:17-19
Una pregunta difícil plantea por qué Dios los ha hecho errar y ha endurecido sus corazones para que no lo teman.
Verdad central
El juicio feroz de Dios aparece junto al recuerdo de su misericordia mientras su pueblo angustiado confiesa su rebeldía y ruega que vuelva el Padre que antes lo rescató.

Las Escrituras junto al resumen
Isaías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 19Isaías 63:1-6
El rescatador ensangrentado ha actuado solo
Alguien que observa pregunta quién llega con ropa espléndida y gran fuerza. La respuesta identifica a uno que habla con rectitud y puede salvar. Una segunda pregunta pide saber por qué su ropa está roja como la de quien pisa uvas. Dice que ha trabajado solo en el lagar, pisando pueblos con ira hasta que su sangre mancha sus prendas. El día de la venganza es también el tiempo de su pueblo redimido. Ningún ayudante estuvo con él, de modo que su propio brazo realizó la obra. La imagen del lagar representa un juicio mortal; no convierte la violencia en una escena inofensiva de cosecha.

En la vida diaria
Un investigador de conflictos mira fotografías de las consecuencias de una batalla y pregunta qué fuerza puso fin a la amenaza contra familias cautivas. La respuesta trae alivio sin permitir que la matanza desaparezca del registro. Están presentes tanto el rescate como una pérdida terrible. Isaías muestra a Dios mismo pisando naciones en juicio, algo que esta investigación no reproduce.
Observe
Isaías 63:4 La venganza y el tiempo del pueblo redimido se nombran juntos. La acción responde a la opresión, pero unir estos términos no hace menos directa la severa imagen de sangre derramada.
Isaías 63:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091¿QUIÉN es éste que viene de Edom, de Bosra con vestidos bermejos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en justicia, grande para salvar.
2¿Por qué es bermejo tu vestido, y tus ropas como del que ha pisado en lagar?
3Pisado he yo solo el lagar, y de los pueblos nadie fué conmigo: pisélos con mi ira, y hollélos con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y ensucié todas mis ropas.
4Porque el día de la venganza está en mi corazón, y el año de mis redimidos es venido.
5Y miré y no había quien ayudara, y maravilléme que no hubiera quien sustentase: y salvóme mi brazo, y sostúvome mi ira.
6Y con mi ira hollé los pueblos, y embriaguélos de mi furor, y derribé á tierra su fortaleza.
Isaías 63:7-10
La misericordia recordada junto a la rebelión
Quien habla recuerda las muchas bondades de Dios y el bien que dio a su pueblo. Los reconoció como hijos y se volvió su Salvador. Su aflicción le importaba, y el ángel de su presencia los rescató. El amor y la piedad lo llevaron a cargarlos y redimirlos en los días antiguos. Pero ellos se rebelaron y entristecieron a su Espíritu santo. Quien los había protegido luchó entonces contra ellos. El recuerdo no idealiza su pasado. Sitúa una historia real de cuidado divino junto a las decisiones que cambiaron su relación con quien se lo daba.

En la vida diaria
Un antiguo aprendiz abre las cartas del maestro que antes le dio alojamiento y formación. Entre ellas está el despido escrito después de robos reiterados. Siente gratitud y culpa al ver cómo respondió al cuidado recibido. La rebelión del pueblo entristece al Espíritu de Dios; el aprendiz ha dañado un vínculo humano.
Observe
Isaías 63:10 El pueblo entristece al Espíritu después de haber sido llevado con amor. Su rebeldía se presenta como respuesta a la misericordia recibida, no como un simple error cometido sin ayuda previa.
Isaías 63:7-10
Santa Biblia Reina Valera 19097De las misericordias de Jehová haré memoria, de las alabanzas de Jehová, conforme á todo lo que Jehová nos ha dado, y de la grandeza de su beneficencia hacia la casa de Israel, que les ha hecho según sus misericordias, y según la multitud de sus miseraciones.
8Porque dijo: Ciertamente mi pueblo son, hijos que no mienten; y fué su Salvador.
9En toda angustia de ellos él fué angustiado, y el ángel de su faz los salvó: en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días del siglo.
10Mas ellos fueron rebeldes, é hicieron enojar su espíritu santo; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.
Isaías 63:11-14
El cruce recordado guía la súplica
El recuerdo vuelve a los días en que Moisés guiaba al pueblo. La oración pregunta dónde está el Dios que lo hizo cruzar el mar y puso su Espíritu santo en medio de él. Su brazo glorioso actuó junto al guía, dividió las aguas y se hizo un nombre duradero. El pueblo atravesó las profundidades sin tropezar, como un animal de paso firme que cruza terreno abierto. El Espíritu de Dios le dio descanso como a un rebaño que baja a un valle. Estos actos dan forma a la súplica presente. Quienes hablan buscan al mismo guía en su angustia actual.


En la vida diaria
Un voluntario de rescate jubilado muestra a un equipo más joven la ruta por la que aldeanos atrapados llegaron a salvo. El mapa registra el agua cruzada, el terreno firme encontrado y el lugar donde descansaron las personas agotadas. La ayuda recordada guía lo que el equipo busca ahora. La oración busca el poder salvador de Dios, mientras el voluntario recuerda un rescate realizado por personas.
Observe
Isaías 63:14 El descanso se atribuye al Espíritu del Señor. El rescate recordado incluye un lugar donde asentarse después del cruce peligroso, no solo alejarse de quienes los perseguían.
Isaías 63:11-14
Santa Biblia Reina Valera 190911Empero acordóse de los días antiguos, de Moisés [y] de su pueblo, [diciendo]: ¿Dónde está el que les hizo subir de la mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su espíritu santo?
12¿El que [los] guió por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria; el que rompió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo?
13¿El que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran?
14El espíritu de Jehová los pastoreó, como á una bestia que desciende al valle; así pastoreaste tu pueblo, para hacerte nombre glorioso.
Isaías 63:15-16
Un Padre mayor que la ascendencia
La oración pide a Dios que mire desde su morada santa en el cielo. ¿Dónde están ahora su celo, su fuerza y su profunda compasión? Quienes hablan sienten que la misericordia está retenida. Sin embargo, insisten en que él es su Padre y rescatador desde antiguo. Abraham e Israel, los antepasados de quienes desciende el pueblo, podrían no reconocerlos, pero Dios sigue siendo su vínculo seguro. La súplica va más lejos que la confianza en un apellido. Pide al Padre vivo que actúe por hijos que no pueden hacer que sus antepasados respondan a la crisis presente.
En la vida diaria
Una adulta adoptada busca en viejos registros familiares sin encontrar a nadie que responda a su necesidad de pertenecer. Luego llama al padre que la crió y oye la voz conocida que la llama hija. El cuidado vivo responde a lo que la ascendencia no puede ofrecer. Dios es llamado Padre y rescatador permanente de su pueblo; un padre humano tiene poder limitado.
Observe
Isaías 63:16 Se afirma la paternidad de Dios incluso si los antepasados no reconocen al pueblo. Su vínculo vivo es la esperanza. La historia familiar no puede venir por sí misma a rescatarlo.
Isaías 63:15-16
Santa Biblia Reina Valera 190915Mira desde el cielo, y contempla desde la morada de tu santidad y de tu gloria: ¿dónde está tu celo, y tu fortaleza, la conmoción de tus entrañas y de tus miseraciones para conmigo? ¿hanse estrechado?
16Tú empero eres nuestro padre, si bien Abraham nos ignora, é Israel no nos conoce: tú, oh Jehová, eres nuestro padre; nuestro Redentor perpetuo [es] tu nombre.
Isaías 63:17-19
Ruinas y corazones endurecidos provocan súplicas
Una pregunta difícil plantea por qué Dios los ha hecho errar y ha endurecido sus corazones para que no lo teman. Ven el juicio de Dios dentro de su propio fracaso. El problema no está solo fuera de ellos. Le piden que vuelva por sus siervos y las tribus de su heredad. Su posesión del lugar santo ha parecido breve, y los enemigos han pisoteado el santuario. Contrastan su vocación con las naciones que no están gobernadas bajo el nombre de Dios. La oración termina sin respuesta inmediata. Tanto las ruinas como la resistencia del corazón se vuelven razones para rogar una presencia divina renovada.
En la vida diaria
Una integrante de una congregación desplazada abre la puerta de la sala de oración arruinada y se sienta entre los bancos rotos. Nombra tanto el daño de los atacantes como los largos fallos dentro de su comunidad. La reconstrucción debe alcanzar más que los muros. La oración también pregunta por qué Dios deja que los corazones se endurezcan, algo que el examen compartido de conciencia no puede resolver.
Observe
Isaías 63:18 El santuario ha sido pisoteado, pero la súplica también trata de los corazones del pueblo. La oración no considera que un edificio intacto sea por sí solo la respuesta completa a su condición.
Isaías 63:17-19
Santa Biblia Reina Valera 190917¿Por qué, oh Jehová, nos has hecho errar de tus caminos, y endureciste nuestro corazón á tu temor? Vuélvete por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.
18Por poco tiempo [lo] poseyó el pueblo de tu santidad: nuestros enemigos han hollado tu santuario.
19Hemos venido á ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fué llamado tu nombre.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Isaías 63:1 comienza con “¿QUIÉN es éste que viene de Edom, de Bosra con vestidos bermejos? ¿éste hermoso en su vestido, que marcha en la grandeza de su poder? Yo, el que hablo en…”
Dónde cambia el capítulo
Isaías 63:11 forma un giro natural: “Empero acordóse de los días antiguos, de Moisés [y] de su pueblo, [diciendo]: ¿Dónde está el que les hizo subir de la mar con el pastor de su rebaño…”
La nota final
Isaías 63:19 deja al lector con “Hemos venido á ser como aquellos de quienes nunca te enseñoreaste, sobre los cuales nunca fué llamado tu nombre.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, como, ellos, nombre, nuestro, pueblo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- bermejos
- De color rojizo, aquí por la sangre que mancha los vestidos.
- lagar
- Lugar donde se pisan las uvas para extraer su jugo.
- miseraciones
- Manifestaciones de compasión y piedad hacia quienes sufren.
- entrañas
- Aquí expresa sentimientos profundos de compasión, no solo órganos del cuerpo.
Escucha y mira junto al pasaje
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