El panorama
Jeremías, profeta de Dios, habla a Jerusalem, capital de Judá, sobre un vínculo roto. Judá es el reino del sur de Israel, el pueblo de Dios descendiente de Jacob. Dios recuerda su primera devoción tras el rescate de Egipto, la tierra donde habían sido esclavos. Lo siguieron por tierras estériles y luego contaminaron la tierra fértil que les dio. El capítulo pregunta por qué cambiaron su fuente de vida por dioses impotentes y alianzas extranjeras. Sus repetidas declaraciones de inocencia chocan con sangre derramada a la vista de todos, infidelidad y rechazo a aprender de pérdidas anteriores.
En este capítulo
- Olvidan el rescate y contaminan la herencia Jeremías 2:1-8
Dios recuerda el primer amor del pueblo como la devoción de una joven novia.
- Cambian la fuente viva por depósitos agrietados Jeremías 2:9-13
Dios sigue presentando su acusación a través de las generaciones.
- La dependencia extranjera deja una lección amarga Jeremías 2:14-19
Dios pregunta por qué Israel se ha convertido en presa como si hubiera nacido esclavo.
- El deseo infiel niega la mancha Jeremías 2:20-25
Dios recuerda haber roto las ataduras del pueblo, pero ellos buscaron otros dioses en las colinas y bajo los árboles.
- Piden rescate a los dioses fabricados Jeremías 2:26-32
El pueblo y sus dirigentes quedan avergonzados como un ladrón descubierto.
- La sangre visible contradice la inocencia Jeremías 2:33-37
El pueblo organiza con habilidad su búsqueda de otros amores e incluso enseña a otros sus malos caminos.
Verdad central
Dios confronta a un pueblo que abandonó su fiel cuidado por ídolos y potencias extranjeras, y luego negó las faltas que le han causado daño.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 37Jeremías 2:1-8
Olvidan el rescate y contaminan la herencia
Dios recuerda el primer amor del pueblo como la devoción de una joven novia. Lo siguieron por un desierto sin sembrar y le pertenecían como la primera parte de una cosecha. Quienes les hacían daño afrontaban su respuesta. Pregunta qué falta encontraron sus antepasados en él para alejarse. Dejaron de buscar al que los había llevado por la sed, los hoyos y una tierra mortal. En la rica tierra que les dio, contaminaron su herencia. Sacerdotes, maestros, gobernantes y profetas le fallaron. Los profetas hablaban en nombre de Baal, un dios falso, en vez de buscar al Señor.

En la vida diaria
El heredero de una granja familiar pasa junto al manantial que sus abuelos conservaron durante años de escasez y firma la cesión del terreno que lo rodea para entrar en un negocio vistoso pero vacío. Los documentos muestran el cuidado recibido antes de que empezara el abandono. Su pérdida tiene una historia de ayuda rechazada. Israel abandona al Dios que lo rescató; el heredero descuida un patrimonio familiar confiado a su cuidado.
Observe
Jeremías 2:8 El fracaso alcanza a todos los grupos que debían guiar al pueblo. Incluye a sacerdotes y maestros, de modo que conocer un cargo religioso no excusa el descuido de Dios.
Jeremías 2:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo:
2Anda, y clama á los oídos de Jerusalem, diciendo: Así dice Jehová: Heme acordado de ti, de la misericordia de tu mocedad, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada.
3Santidad [era] Israel á Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoran pecarán; mal vendrá sobre ellos, dice Jehová.
4Oid la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel.
5Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad, y tornáronse vanos?
6Y no dijeron: ¿Dónde está Jehová, que nos hizo subir de tierra de Egipto, que nos hizo andar por el desierto, por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre?
7Y os metí en tierra de Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien: mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, é hicisteis mi heredad abominable.
8Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.
Jeremías 2:9-13
Cambian la fuente viva por depósitos agrietados
Dios sigue presentando su acusación a través de las generaciones. Pide al pueblo mirar hacia el oeste, a Chîttim, una región de islas del Mediterráneo, y hacia el este, a Cedar, un pueblo árabe. ¿Cambian otras naciones incluso sus dioses falsos con tanta facilidad? Su pueblo ha cambiado su gloria por lo que no ayuda. Se llama al cielo a quedar horrorizado. Se nombran dos faltas: abandonaron a Dios, la fuente de agua viva, y excavaron depósitos que no retienen agua. El sustituto no es solo menos abundante. Fracasa precisamente en la tarea para la que lo eligieron.

En la vida diaria
Un agricultor de las colinas cierra un manantial fiable y gasta sus ahorros en tanques con juntas agrietadas. En la primera sequía, abre los grifos y descubre que el agua almacenada se ha perdido. El sistema nuevo no puede hacer el trabajo de la fuente que rechazó. Dios es un salvador vivo, no solo un suministro de agua fiable.
Observe
Jeremías 2:13 La acusación tiene dos partes: abandonar el manantial y hacer depósitos con fugas. El pueblo pierde una fuente real mientras dedica esfuerzo a un sustituto que no puede sostenerlo.
Jeremías 2:9-13
Santa Biblia Reina Valera 19099Por tanto entraré aún en juicio con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé.
10Porque pasad á las islas de Chîttim y mirad; y enviad á Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante á ésta:
11Si [alguna] gente ha mudado [sus] dioses, bien que ellos no son dioses. Pero mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha.
12Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová.
13Porque dos males ha hecho mi pueblo: dejáronme á mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas.
Jeremías 2:14-19
La dependencia extranjera deja una lección amarga
Dios pregunta por qué Israel se ha convertido en presa como si hubiera nacido esclavo. Los leones representan las fuerzas que arruinan la tierra y vacían sus pueblos. Noph y Taphnes, ciudades egipcias, figuran entre las fuentes del daño. El pueblo se lo buscó al dejar al Dios que lo guiaba. Él cuestiona sus viajes hacia el río de Egipto y hacia Asiria, el imperio del norte. Su propia maldad lo corregirá. El resultado amargo revela qué significa abandonar a Dios sin temor reverente. No demuestra que otra fuente extranjera de agua vaya por fin a darle seguridad.

En la vida diaria
Una inquilina abandona un acuerdo de vivienda justo y acude a un prestamista sin licencia que promete dinero rápido. Luego busca otro cuando el primero toma el control de sus ingresos. Cada nueva dependencia agrava la pérdida de libertad. El resultado deja al descubierto la primera elección. Jeremías dice que la nación ha abandonado a Dios; la inquilina se enfrenta a un prestamista dañino.
Observe
Jeremías 2:19 Su propia maldad se convierte en instrumento de corrección. La advertencia vincula el resultado amargo con decisiones ya tomadas, en vez de presentar el sufrimiento como una interrupción inexplicable.
Jeremías 2:14-19
Santa Biblia Reina Valera 190914¿Es Israel siervo? ¿es esclavo? ¿por qué ha sido [dado] en presa?
15Los cachorros de los leones bramaron sobre él, dieron su voz; y pusieron su tierra en soledad; quemadas están sus ciudades, sin morador.
16Aun los hijos de Noph y de Taphnes te quebrantaron la mollera.
17¿No te acarreó esto tu dejar á Jehová tu Dios, cuando te hacía andar por camino?
18Ahora pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del río?
19Tu maldad te castigará, y tu apartamiento te condenará: sabe pues y ve cuán malo y amargo es tu dejar á Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor Jehová de los ejércitos.
Jeremías 2:20-25
El deseo infiel niega la mancha
Dios recuerda haber roto las ataduras del pueblo, pero ellos buscaron otros dioses en las colinas y bajo los árboles. Una buena vid se ha convertido en una planta extraña y corrompida. Lavarse con productos fuertes no puede quitar la culpa que él ve. Niegan haber seguido a los Baales, los dioses falsos asociados con Baal, pero sus actos responden a esa afirmación. Una camella inquieta y una asna salvaje en celo representan una búsqueda sin freno. Se les advierte que no se agoten, pero insisten en que aman a los extraños y los seguirán. Su propio deseo habla con más claridad que su negación.


En la vida diaria
Una coleccionista compulsiva insiste en que ha dejado las compras costosas mientras las cajas de los envíos llenan el pasillo. Cuando una amiga señala los recibos, explica que todavía siente necesaria una compra más. El deseo que impulsa esa conducta contradice su negación. Jeremías acusa al pueblo de culto falso; la coleccionista sigue comprando objetos que no quiere.
Observe
Jeremías 2:22 Los productos fuertes de limpieza no pueden borrar la culpa que Dios ve. La mancha es moral, no física, por lo que limpiar la superficie no puede producir el cambio que se rechaza.
Jeremías 2:20-25
Santa Biblia Reina Valera 190920Porque desde muy atrás he quebrado tu yugo, y roto tus ataduras; y dijiste: No serviré. Con todo eso, sobre todo collado alto y debajo de todo árbol umbroso, corrías tú, oh ramera.
21Y yo te planté de buen vidueño, simiente verdadera toda ella: ¿cómo pues te me has tornado sarmientos de vid extraña?
22Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, tu pecado está sellado delante de mí, dijo el Señor Jehová.
23¿Cómo dices: No soy inmunda, nunca anduve tras los Baales? Mira tu proceder en el valle, conoce lo que has hecho, dromedaria ligera que frecuentas sus carreras;
24Asna montés acostumbrada al desierto, que respira como quiere; ¿de su ocasión quién la detendrá? Todos los que la buscaren no se cansarán; hallaránla en su mes.
25Defiende tus pies de andar descalzos, y tu garganta de la sed. Mas dijiste: Hase perdido la esperanza; en ninguna manera: porque extraños he amado, y tras ellos tengo de ir.
Jeremías 2:26-32
Piden rescate a los dioses fabricados
El pueblo y sus dirigentes quedan avergonzados como un ladrón descubierto. Llaman padre a la madera y fuente de vida a la piedra, mientras dan la espalda a Dios. En las dificultades todavía le piden que se levante y los salve. Él les dice que llamen a los muchos dioses que fabricaron y vean si pueden actuar. La disciplina no los ha corregido, y han matado a profetas enviados a ellos. Dios pregunta si ha sido una tierra estéril u oscura. Una novia recuerda sus adornos, pero su pueblo lo ha olvidado durante incontables días.

En la vida diaria
El dueño de un taller ignora al técnico capacitado y compra una fila de unidades de control de imitación. Cuando las máquinas se paran, llama al mismo técnico mientras sigue elogiando los aparatos inútiles. La crisis revela quién puede ayudar de verdad. El pueblo rechaza a los profetas de Dios, mientras el dueño ha comprado equipos que fallan.
Observe
Jeremías 2:28 La cantidad de dioses se compara con la cantidad de ciudades. Multiplicar los objetos de culto no ha producido ni uno capaz de responder a la necesidad de rescate del pueblo.
Jeremías 2:26-32
Santa Biblia Reina Valera 190926Como se avergüenza el ladrón cuando es tomado, así se avergonzarán la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes, y sus profetas;
27Que dicen al leño: Mi padre eres tú; y á la piedra: Tú me has engendrado: pues me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su trabajo dicen: Levántate, y líbranos.
28¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense, á ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción: porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.
29¿Por qué porfías conmigo? Todos vosotros prevaricasteis contra mí, dice Jehová.
30Por demás he azotado vuestros hijos; no han recibido corrección. Cuchillo devoró vuestros profetas como león destrozador.
31¡Oh generación! ved vosotros la palabra de Jehová. ¿He sido yo á Israel soledad, ó tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Señores somos; nunca más vendremos á ti?
32¿Olvídase la virgen de su atavío, ó la desposada de sus sartales? mas mi pueblo se ha olvidado de mí por días que no tienen número.
Jeremías 2:33-37
La sangre visible contradice la inocencia
El pueblo organiza con habilidad su búsqueda de otros amores e incluso enseña a otros sus malos caminos. La sangre de víctimas pobres e inocentes se ve en su ropa. Dios no ha necesitado una búsqueda secreta para hallarla. Aun así, se declaran inocentes y esperan que su ira termine. Él juzgará esa misma negación. Cambiar de alianzas les traerá vergüenza de Egipto, como antes su dependencia de Asiria. Saldrán angustiados, con las manos sobre la cabeza, porque Dios ha rechazado los apoyos en que confían. Los nuevos socios no pueden hacer desaparecer el mal visible.

En la vida diaria
Un director de fábrica afirma que ningún trabajador sufrió daño mientras los informes de lesiones están abiertos junto al contrato que vende a un nuevo socio. El distinto nombre del comprador no cambia las pruebas sobre la mesa. La negación se ha vuelto parte del caso. Aquí Dios juzga el derramamiento de sangre inocente; el director afronta una investigación humana sobre el comercio.
Observe
Jeremías 2:35 Dios cuestiona la afirmación de no haber hecho nada malo. Negarse a admitir una culpa visible añade otra falta, en vez de servir de defensa contra la primera acusación.
Jeremías 2:33-37
Santa Biblia Reina Valera 190933¿Por qué abonas tu camino para hallar amor, pues aun á las malvadas enseñaste tus caminos?
34Aun en tus faldas se halló la sangre de las almas de los pobres, de los inocentes: no la hallé en excavación, sino en todas estas cosas.
35Y dices: Porque soy inocente, de cierto su ira se apartó de mí. He aquí yo entraré en juicio contigo, porque dijiste: No he pecado.
36¿Para qué discurres tanto, mudando tus caminos? También serás avergonzada de Egipto, como fuiste avergonzada de Asiria.
37También saldrás de él con tus manos sobre tu cabeza: porque Jehová deshechó tus confianzas, y en ellas no tendrás buen suceso.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 2:1 comienza con “Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 2:18 forma un giro natural: “Ahora pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del río?”
La nota final
Jeremías 2:37 deja al lector con “También saldrás de él con tus manos sobre tu cabeza: porque Jehová deshechó tus confianzas, y en ellas no tendrás buen suceso.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, tierra, porque, para, sobre, Israel ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- desposorio
- Compromiso matrimonial, usado aquí para describir la primera devoción del pueblo.
- cisternas
- Depósitos excavados o construidos para recoger y almacenar agua.
- sartales
- Adornos formados por cuentas o joyas ensartadas en un hilo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



