Dos cestas invierten los destinos esperados

Jeremías 24

El panorama

Gente de Judá, el reino del sur, ha sido llevada al destierro. Dios muestra ahora a su profeta Jeremías dos cestas de higos en el templo. Nabucodonosor, rey de Babilonia, ha llevado al rey Jechônías, a funcionarios y a trabajadores especializados fuera de Jerusalem, la capital de Judá. Quienes siguen en casa podrían parecer más afortunados que los cautivos. La visión cuestiona esa suposición. Una cesta contiene fruta excelente, mientras la otra no se puede comer. Dios usa la diferencia para prometer renovación a los desterrados y juicio a quienes se quedan o buscan seguridad en otro lugar.

En este capítulo

Verdad central

Los desterrados volverán con corazones que conocen a Dios, mientras quienes siguen en casa afrontan juicio pese a su aparente seguridad.

Jeremías 24: Dos cestas invierten los destinos esperados
Escena del capítuloJeremías 24

Las Escrituras junto al resumen

Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 10

Jeremías 24:1-3

El profeta ve dos cestas opuestas

Dios muestra a Jeremías dos cestas de higos colocadas ante su templo. La escena ocurre después del destierro de Jechônías, hijo del antiguo rey Joacim, junto con funcionarios y artesanos. Algunos higos son muy buenos, como los primeros frutos maduros. Los otros son tan malos que nadie puede comerlos. Cuando Dios pregunta qué ve, Jeremías describe ese fuerte contraste. Aún no asigna las cestas a grupos de personas. Primero debe mirar de cerca la fruta. Dios explica después de quién es el futuro que muestran las cestas.

Jeremías 24:1-3: El profeta ve dos cestas opuestas
Escena del capítuloJeremías 24

En la vida diaria

Una compradora de productos agrícolas abre dos cajas cubiertas que llegaron del mismo mercado. Una contiene higos maduros listos para la mesa; la otra, fruta podrida. Unos recipientes iguales y una entrega compartida no hacen iguales sus contenidos. Dios usa la fruta para revelar el futuro de las personas, mientras la compradora juzga solo lo que se puede comer.

Observe

Jeremías 24:3 Jeremías repite lo buenos y lo malos que son los higos. El contraste extremo prepara una distinción que no puede hacerse solo por la ubicación actual de los grupos.

Jeremías 24:1-3

Santa Biblia Reina Valera 1909

1MOSTRÓME Jehová, y he aquí dos cestas de higos puestas delante del templo de Jehová, después de haber trasportado Nabucodonosor rey de Babilonia á Jechônías hijo de Joacim, rey de Judá, y á los príncipes de Judá, y á los oficiales y herreros de Jerusalem, y haberlos llevado á Babilonia.

2La una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que no se podían comer de malos.

3Y díjome Jehová: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Higos, higos buenos, muy buenos; y malos, muy malos, que de malos no se pueden comer.

Jeremías 24:4-7

Dios renovará al pueblo desterrado

El Señor identifica los higos buenos con quienes ha enviado a Babilonia, la tierra de los Caldeos. Su traslado servirá para su bien. Velará por ellos con favor y los traerá de vuelta a esta tierra. En la promesa, edificar y plantar sustituyen destruir y arrancar. También les dará un corazón que lo conozca como el Señor. Serán su pueblo y él será su Dios, porque volverán a él de todo corazón. Volverán a tener hogares. También volverán sus corazones a Dios.

Jeremías 24:4-7: Dios renovará al pueblo desterrado
Escena del capítuloJeremías 24
Asiria y Babilonia
Asiria y Babilonia

En la vida diaria

Una jardinera dedicada a recuperar plantas trasplanta un arbusto dañado a un lecho protegido, lejos de su lugar anterior. El traslado parece una pérdida, pero allí puede recuperarse antes de volver al jardín. Ella observa el nuevo crecimiento en vez de juzgar solo el espacio original vacío. Dios da a los desterrados corazones que lo conocen; una jardinera cambia las condiciones de una planta.

Observe

Jeremías 24:7 Un corazón que conoce es parte del regalo prometido. Volver a casa significa más que cruzar una frontera. El pueblo conocerá a Dios en un vínculo renovado.

Jeremías 24:4-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

4Y fué á mí palabra de Jehová, diciendo:

5Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Como á estos buenos higos, así conoceré la trasportación de Judá al cual eché de este lugar á tierra de Caldeos, para bien.

6Porque pondré mis ojos sobre ellos para bien, y volverélos á esta tierra; y los edificaré, y no los destruiré: plantarélos, y no los arrancaré.

7Y les daré corazón para que me conozcan, que yo soy Jehová: y me serán por pueblo, y yo les seré á ellos por Dios; porque se volverán á mí de todo su corazón.

Jeremías 24:8-10

Los que quedan afrontan dispersión y pérdida

Los higos malos representan a Sedechîas, el rey actual, a sus funcionarios y a quienes quedaron en la capital o viven en Egipto, el reino vecino del sur. Dios los entregará al daño y a la dispersión entre otros reinos. La gente se burlará de ellos y los maldecirá en cada lugar adonde vayan. La guerra, el hambre y la enfermedad los golpearán. Perderán la tierra que tuvieron sus padres. Quedarse en casa no demuestra que Dios los favorezca. Tampoco lo demuestra un nuevo refugio. Su futuro no es tan seguro como parece.

Jeremías 24:8-10: Los que quedan afrontan dispersión y pérdida
Escena del capítuloJeremías 24

En la vida diaria

Una inspectora de edificios se reúne con residentes que suponen que un bloque ocupado es más seguro que el que ya fue evacuado. Su inspección encuentra el mayor peligro detrás de sus ventanas aún iluminadas. Permanecer allí ha ocultado el riesgo en vez de eliminarlo. Dios anuncia juicio sobre grupos concretos; la inspectora evalúa condiciones físicas sin decidir su condición moral.

Observe

Jeremías 24:8 La cesta mala incluye a personas en Egipto además de quienes están en casa. Ni permanecer en la capital ni encontrar un refugio extranjero decide quién recibe el bien prometido por Dios.

Jeremías 24:8-10

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Y como los malos higos, que de malos no se pueden comer, así, ha dicho Jehová, daré á Sedechîas rey de Judá, y á sus príncipes, y al resto de Jerusalem que quedaron en esta tierra, y que moran en la tierra de Egipto.

9Y darélos por escarnio, por mal á todos los reinos de la tierra: por infamia, y por ejemplo, y por refrán, y por maldición á todos los lugares adonde yo los arrojaré.

10Y enviaré sobre ellos espada, hambre, y pestilencia, hasta que sean acabados de sobre la tierra que les dí á ellos y á sus padres.

Detalles que vale la pena notar

10versículos en esta lectura
3movimientos principales
1preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Jeremías 24:1 comienza con “MOSTRÓME Jehová, y he aquí dos cestas de higos puestas delante del templo de Jehová, después de haber trasportado Nabucodonosor rey de Babilonia á…”

Dónde cambia el capítulo

Jeremías 24:3 forma un giro natural: “Y díjome Jehová: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Higos, higos buenos, muy buenos; y malos, muy malos, que de malos no se pueden comer.”

La nota final

Jeremías 24:10 deja al lector con “Y enviaré sobre ellos espada, hambre, y pestilencia, hasta que sean acabados de sobre la tierra que les dí á ellos y á sus padres.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras higos, Jehov, malos, tierra, buenos, ellos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

brevas
Primeros frutos de ciertas higueras, que maduran antes que los higos posteriores.
trasportación
Aquí se refiere al grupo de personas llevadas al destierro.
escarnio
Burla cruel que humilla públicamente a quienes la sufren.

Escucha y mira junto al pasaje

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20