La copa del juicio alcanza a toda nación

Jeremías 25

El panorama

Jeremías habla a Judá, el reino del sur, tras veintitrés años de advertencias. Su capital, Jerusalem, no ha escuchado. El rey Joacim está en su cuarto año. Nabucodonosor ha comenzado a reinar en Babilonia, la potencia que los invadirá. Dios anuncia setenta años de servicio a ese reino, seguidos del juicio sobre la propia Babilonia. Luego una copa de vino de furor representa un ajuste de cuentas más amplio. La advertencia alcanza a pueblos vecinos, gobernantes lejanos y dirigentes que suponían que su rango los protegería.

En este capítulo

Verdad central

Dios juzga la larga negativa a escuchar por medio de Babilonia y luego juzga también a Babilonia, mientras la copa de su ira alcanza a gobernantes y naciones sin excepciones.

Jeremías 25: La copa del juicio alcanza a toda nación
Escena del capítuloJeremías 25

Las Escrituras junto al resumen

Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 38

Jeremías 25:1-7

Años de advertencias sin que escuchen

Jeremías se dirige al pueblo durante el reinado de Joacim, hijo del anterior rey Josías. Cuenta veintitrés años desde que recibió por primera vez la palabra de Dios, durante el reinado de Josías. Ha hablado con insistencia, pero no lo han escuchado. Dios también envió a otros profetas con el mismo llamado urgente. Cada persona debía abandonar el mal, dejar de servir a otros dioses y permanecer en la tierra dada a sus antepasados. En cambio, provocaron a Dios con objetos hechos por sus propias manos. Dios les dio tiempo para oír. Eligieron no escuchar, y vendrá el daño.

Jeremías 25:1-7: Años de advertencias sin que escuchen
Escena del capítuloJeremías 25

En la vida diaria

Un inspector de calderas abre una carpeta de avisos fechados junto al encargado de una planta que dice que la advertencia de cierre llegó de repente. Cada hoja registra la misma falla sin resolver y el trabajo necesario. Los años de funcionamiento continuo no la han anulado. Jeremías registra el llamado repetido de Dios a abandonar el mal y el culto falso, no una disputa sobre mantenimiento.

Observe

Jeremías 25:3 Los veintitrés años miden un mensaje sostenido al que respondieron con rechazo. La advertencia no ha fallado por ser breve, estar oculta o haberse dado una sola vez.

Jeremías 25:1-7

Santa Biblia Reina Valera 1909

1PALABRA que fué á Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá en el año cuarto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, el cual es el año primero de Nabucodonosor rey de Babilonia;

2La cual habló Jeremías profeta á todo el pueblo de Judá, y á todos los moradores de Jerusalem, diciendo:

3Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, que son veintitrés años, fué á mí palabra de Jehová, y os he hablado, madrugando y dando aviso; mas no oisteis.

4Y envió Jehová á vosotros todos sus siervos los profetas, madrugando y enviándolos; mas no oisteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar,

5Cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino y de la maldad de vuestras obras, y morad en la tierra que os dió Jehová, á vosotros y á vuestros padres para siempre;

6Y no vayáis en pos de dioses ajenos, sirviéndoles y encorvándoos á ellos, ni me provoquéis á ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal.

7Empero no me habéis oído, dice Jehová, para provocarme á ira con la obra de vuestras manos para mal vuestro.

Jeremías 25:8-14

Babilonia sirve y después rinde cuentas

Como el pueblo no ha escuchado, Dios traerá fuerzas del norte bajo el rey de Babilonia, a quien llama su siervo. Devastarán esta tierra y las naciones vecinas. Cesarán los sonidos de las bodas, la molienda del grano y la luz de las lámparas. Las naciones servirán a Babilonia durante setenta años. Cuando termine ese tiempo, Dios castigará a su rey y a su pueblo por sus propios males. Otras naciones y grandes reyes los someterán entonces. Que Dios use al imperio para ejecutar su juicio no lo hace inocente. También él recibirá una respuesta acorde con lo que sus manos han hecho.

Jeremías 25:8-14: Babilonia sirve y después rinde cuentas
Escena del capítuloJeremías 25

En la vida diaria

Un administrador nombrado por un tribunal toma el control de una empresa quebrada y luego afronta una investigación aparte por el uso indebido de fondos durante su gestión. El nombramiento original no autoriza el robo. Ante quien investiga están los registros tanto de sus deberes como de sus abusos. Dios usa un reino invasor y después juzga sus actos; el nombramiento judicial confiere un cargo humano definido.

Observe

Jeremías 25:12 El castigo de Babilonia sigue al período de dominio que se le ha fijado. Llamar a su rey siervo de Dios no elimina su responsabilidad por los males del propio imperio.

Jeremías 25:8-14

Santa Biblia Reina Valera 1909

8Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: Por cuanto no habéis oído mis palabras,

9He aquí enviaré yo, y tomaré todos los linajes del aquilón, dice Jehová, y á Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y traerélos contra esta tierra, y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y pondrélos por escarnio, y por silbo, y en soledades perpetuas.

10Y haré que perezca de entre ellos voz de gozo y voz de alegría, voz de desposado y voz de desposada, ruido de muelas, y luz de lámpara.

11Y toda esta tierra será puesta en soledad, en espanto; y servirán estas gentes al rey de Babilonia setenta años.

12Y será que, cuando fueren cumplidos los setenta años, visitaré sobre el rey de Babilonia y sobre aquella gente su maldad, ha dicho Jehová, y sobre la tierra de los Caldeos; y pondréla en desiertos para siempre.

13Y traeré sobre aquella tierra todas mis palabras que he hablado contra ella, con todo lo que está escrito en este libro, profetizado por Jeremías contra todas gentes.

14Porque se servirán también de ellos muchas gentes, y reyes grandes; y yo les pagaré conforme á sus hechos, y conforme á la obra de sus manos.

Jeremías 25:15-26

Una copa pasa entre las naciones

Dios da a Jeremías una copa que representa su furor y lo envía a hacer beber a las naciones. Sus efectos retratan el terror y la confusión que trae la guerra. La lista comienza con la capital y sus ciudades, y luego alcanza a Egipto, al reino del sur y a los pueblos vecinos. Siguen ciudades costeras, gobernantes del desierto, reinos orientales y tierras lejanas del norte. Ninguna parte del mundo habitado queda fuera de esta lista cada vez más amplia. El rey de Sesach, un nombre simbólico de Babilonia, bebe después de los demás. Babilonia lleva la guerra a otras tierras. Al final también tendrá que beber.

Jeremías 25:15-26: Una copa pasa entre las naciones
Escena del capítuloJeremías 25

En la vida diaria

Una archivera de desastres extiende informes regionales sobre una mesa larga. Comienza por su propio distrito y añade expedientes de la costa, el desierto y poblaciones lejanas. La hilera creciente desmiente cualquier afirmación de que solo sufrieron los de fuera. No deja la carpeta de ninguna región oculta debajo de otra. La copa de Jeremías anuncia el juicio de Dios sobre las naciones, mientras la archivera registra pérdidas humanas.

Observe

Jeremías 25:26 El último rey bebe después de los demás. Ese orden impide que el reino que lleva la guerra parezca quedar para siempre fuera del juicio que ayuda a llevar a otros pueblos.

Jeremías 25:15-26

Santa Biblia Reina Valera 1909

15Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano el vaso del vino de este furor, y da á beber de él á todas las gentes á las cuales yo te envío.

16Y beberán, y temblarán, y enloquecerán delante del cuchillo que yo envío entre ellos.

17Y tomé el vaso de la mano de Jehová, y dí de beber á todas las gentes á las cuales me envió Jehová:

18A Jerusalem, á las ciudades de Judá, y á sus reyes, y á sus príncipes, para ponerlos en soledad, en escarnio, y en silbo, y en maldición, como este día;

19A Faraón rey de Egipto, y á sus siervos, á sus príncipes, y á todo su pueblo;

20Y á toda la mezcla de gente, y á todos los reyes de tierra de Hus, y á todos los reyes de tierra de Palestina, y á Ascalón, y Gaza, y Ecrón, y al residuo de Asdod;

21A Edom, y Moab, y á los hijos de Ammón;

22Y á todos los reyes de Tiro, y á todos los reyes de Sidón, y á los reyes de las islas que están de ese lado de la mar;

23Y á Dedán, y Tema, y Buz, y á todos los que están al cabo del mundo;

24Y á todos los reyes de Arabia, y á todos los reyes de pueblos mezclados que habitan en el desierto;

25Y á todos los reyes de Zimri, y á todos los reyes de Elam, y á todos los reyes de Media;

26Y á todos los reyes del aquilón, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros; y á todos los reinos de la tierra que están sobre la haz de la tierra: y el rey de Sesach beberá después de ellos.

Jeremías 25:27-29

Rechazar la copa no evita el juicio

Jeremías debe decir a las naciones que beban, se tambaleen y caigan, porque Dios está enviando la espada entre ellas. Si rechazan la copa, debe insistir en que la beberán. Dios comienza por la ciudad que lleva su propio nombre. Por eso, las demás naciones no tienen motivos para pedir una excepción. La amenaza se extiende a los habitantes de la tierra. Pueden rechazar las palabras. No pueden detener el juicio que esas palabras anuncian. La copa es una representación del juicio que Dios ordena, no una invitación que los gobernantes puedan rechazar sin peligro.

Jeremías 25:27-29: Rechazar la copa no evita el juicio
Escena del capítuloJeremías 25
Asiria y Babilonia
Asiria y Babilonia

En la vida diaria

Una inspectora de incendios entrega avisos a todos los dueños de una fila de edificios inseguros, incluido el inmueble del propio ayuntamiento. Un dueño rechaza el sobre como si eso eliminara el dictamen. El acta de inspección sigue nombrando su edificio. Dios convoca el juicio por toda la tierra; un aviso rechazado sigue dentro de un proceso humano limitado.

Observe

Jeremías 25:29 El juicio comienza en la ciudad llamada por el nombre de Dios. Su relación especial se convierte en el motivo por el que otras naciones no pueden dar por hecho que evitarán rendir cuentas.

Jeremías 25:27-29

Santa Biblia Reina Valera 1909

27Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Bebed, y embriagaos, y vomitad, y caed, y no os levantéis delante del cuchillo que yo envío entre vosotros.

28Y será que, si no quieren tomar el vaso de tu mano para beber, les dirás tú: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Habéis de beber.

29Porque he aquí, que á la ciudad sobre la cual es invocado mi nombre yo comienzo á hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos: porque espada traigo sobre todos los moradores de la tierra, dice Jehová de los ejércitos.

Jeremías 25:30-33

Un rugido anuncia juicio en toda la tierra

La voz de Dios se presenta rugiendo desde su santa morada y sonando como el grito de quienes pisan uvas. El ruido llega a los extremos de la tierra porque tiene una causa contra las naciones. Juzga a la humanidad y entrega a los malvados a la espada. La desgracia pasa de una nación a otra como una gran tormenta que se levanta en los confines del mundo. Los muertos quedarán por toda la tierra sin luto, sin que los recojan ni los entierren. El juicio trae pérdidas inmensas. Hay demasiados muertos para que los vivos les den el cuidado que merecen.

Jeremías 25:30-33: Un rugido anuncia juicio en toda la tierra
Escena del capítuloJeremías 25

En la vida diaria

Una encargada de registros humanitarios recibe listas de desaparecidos de una región tras otra. Cada nueva entrega supera la capacidad del pequeño equipo para buscar familiares u organizar actos de recuerdo. Conserva todos los nombres pese al creciente trabajo pendiente. Jeremías anuncia un juicio divino mundial y muertos sin sepultar, algo que un registro de ayuda no puede explicar ni medir por completo.

Observe

Jeremías 25:33 A los muertos no los recogen ni les guardan luto. La advertencia elimina el cuidado habitual que las comunidades dan a sus muertos, y deja claras la magnitud y la confusión de la pérdida.

Jeremías 25:30-33

Santa Biblia Reina Valera 1909

30Tú pues, profetizarás á ellos todas estas palabras, y les dirás: Jehová bramará desde lo alto, y desde la morada de su santidad dará su voz: enfurecido bramará sobre su morada; canción de lagareros cantará contra todos los moradores de la tierra.

31Llegó el estruendo hasta el cabo de la tierra; porque juicio de Jehová con las gentes: él es el Juez de toda carne; entregará los impíos á cuchillo, dice Jehová.

32Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal sale de gente en gente, y grande tempestad se levantará de los fines de la tierra.

33Y serán muertos de Jehová en aquel día desde el un cabo de la tierra hasta el otro cabo; no se endecharán, ni se recogerán, ni serán enterrados; como estiércol serán sobre la haz de la tierra.

Jeremías 25:34-38

Los pastores no encuentran salida

A los dirigentes, representados como pastores y principales del rebaño, se les ordena llorar y revolcarse en cenizas. Ha llegado su tiempo de matanza y dispersión. Caerán como una vasija valiosa que se rompe. No tienen ruta de huida. Sus gritos se elevan porque Dios ha arruinado sus pastos y destruido sus moradas tranquilas. Sale como un león que abandona su guarida. La tierra queda desolada bajo una opresión feroz y la ira divina. Su rango no los salvará. Caen junto al rebaño que antes dirigían.

En la vida diaria

Una alcaldesa desplazada se sienta con otros vecinos en un refugio temporal, sin poder localizar el barrio donde antes estaba su oficina. Su antiguo cargo no le da una salida privada de la pérdida común. Llena el mismo formulario de bienes desaparecidos que todos los demás. Jeremías anuncia el juicio de Dios sobre los pastores, no el trato igualitario en una fila para recibir ayuda.

Observe

Jeremías 25:35 Los dirigentes no tienen vía de escape. Su lugar por encima del rebaño no los coloca fuera de las consecuencias que caen sobre sus pastos y hogares.

Jeremías 25:34-38

Santa Biblia Reina Valera 1909

34Aullad, pastores, y clamad; y revolcaos [en el polvo], mayorales del rebaño; porque cumplidos son vuestros días para ser vosotros degollados y esparcidos, y caeréis como vaso de codicia.

35Y acabaráse la huída de los pastores, y el escape de los mayorales del rebaño.

36¡Voz de la grita de los pastores, y aullido de los mayorales del rebaño! porque Jehová asoló sus majadas.

37Y las majadas quietas serán taladas por el furor de la ira de Jehová.

38Dejó cual leoncillo su guarida; pues asolada fué la tierra de ellos por la ira del opresor, y por el furor de su saña.

Detalles que vale la pena notar

38versículos en esta lectura
6movimientos principales
1preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Jeremías 25:1 comienza con “PALABRA que fué á Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá en el año cuarto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, el cual es el año primero de…”

Dónde cambia el capítulo

Jeremías 25:29 forma un giro natural: “Porque he aquí, que á la ciudad sobre la cual es invocado mi nombre yo comienzo á hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos: porque…”

La nota final

Jeremías 25:38 deja al lector con “Dejó cual leoncillo su guarida; pues asolada fué la tierra de ellos por la ira del opresor, y por el furor de su saña.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Jehov, todos, tierra, reyes, sobre, para ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

aquilón
Nombre antiguo del norte, de donde vendrán las fuerzas invasoras.
lagareros
Trabajadores que pisan las uvas para extraer su jugo y hacer vino.
majadas
Lugares donde se recoge el ganado, usados aquí como imagen de hogares y tierras.

Escucha y mira junto al pasaje

Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20