El panorama
Al comienzo del reinado de Joacim, rey de Judá, Jeremías es enviado al atrio del templo en Jerusalem, la capital. Quienes vienen a adorar de todo el reino deben oír la advertencia de Dios. Si se niegan a cambiar, su casa santa quedará en ruinas. Sacerdotes y profetas responden exigiendo la muerte de Jeremías. Luego funcionarios y ancianos oyen el caso. El trato dado antes a otros profetas entra en el debate. Muestra tanto un precedente de arrepentimiento como el peligro muy real de que un gobernante mate a un mensajero incómodo.
En este capítulo
- La advertencia completa deja espacio para cambiar Jeremías 26:1-6
Jeremías debe ponerse en el atrio del templo.
- Los líderes religiosos exigen su muerte Jeremías 26:7-11
Los sacerdotes, los profetas y el pueblo reunido oyen a Jeremías terminar el mensaje de Dios.
- Jeremías defiende el mensaje y advierte al tribunal Jeremías 26:12-15
Jeremías dice a los funcionarios y al pueblo que Jehová lo envió a decir cada palabra que oyeron.
- Un antiguo profeta ofrece otro precedente Jeremías 26:16-19
Los funcionarios y el pueblo dicen a los sacerdotes y profetas que Jeremías no merece morir porque habló en nombre de Dios.
- Otro profeta muere pero Jeremías recibe protección Jeremías 26:20-24
Urías, hijo de Semaías, de la ciudad de Chîriath-jearim, también habla contra la tierra y la ciudad en nombre de Dios.
Verdad central
La advertencia de Jeremías sobre el templo provoca exigencias de muerte, pero funcionarios y ancianos reconocen que afirma hablar en nombre de Dios y protegen su vida.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 24Jeremías 26:1-6
La advertencia completa deja espacio para cambiar
Jeremías debe ponerse en el atrio del templo. Dios lo envía a hablar a todos los que llegan de las ciudades del reino. No debe omitir nada del mensaje. Quizá cada uno escuche y se aparte del mal. Entonces Dios podrá detener la desgracia que su conducta les ha acarreado. La advertencia trata de su negativa a obedecer su ley y oír a los profetas que les envió repetidamente. Si siguen así, el templo quedará como Silo, un antiguo santuario arruinado. La capital se convertirá en un nombre de maldición entre las naciones, en vez de ser refugio frente al juicio.

En la vida diaria
Una ingeniera de un museo entrega al patronato el informe completo sobre un techo dañado, incluidos los hallazgos que esperaban omitir en la reunión. Aún es posible repararlo si actúan conforme a lo que oyen. Omitir el peligro ocultaría la decisión que deben tomar. Dios ofrece detener el juicio cuando las personas abandonan el mal; la ingeniera describe una estructura que puede repararse.
Observe
Jeremías 26:3 La posibilidad de que el pueblo escuche explica por qué debe decirse toda la advertencia. Su propósito incluye hacerlos volver, en lugar de limitarse a anunciar un resultado fijo.
Jeremías 26:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091EN el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, fué esta palabra de Jehová, diciendo:
2Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla á todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé les hablases; no retengas palabra.
3Quizá oirán, y se tornarán cada uno de su mal camino; y arrepentiréme yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras.
4Les dirás pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual dí delante de vosotros,
5Para atender á las palabras de mis siervos los profetas que yo os envío, madrugando en enviarlos, á los cuales no habéis oído;
6Yo pondré esta casa como Silo, y daré esta ciudad en maldición á todas las gentes de la tierra.
Jeremías 26:7-11
Los líderes religiosos exigen su muerte
Los sacerdotes, los profetas y el pueblo reunido oyen a Jeremías terminar el mensaje de Dios. Lo apresan y exigen su muerte. ¿Cómo puede hablar en nombre de Dios de la ruina del templo y de una ciudad vacía? La noticia hace llegar a funcionarios reales desde el palacio al templo, donde se sientan en una puerta para oír el caso. Los sacerdotes y profetas presentan la acusación ante ellos y la multitud. Dicen que la advertencia contra la ciudad merece la muerte. Él los llamó a cambiar. Ellos tratan ese llamado como motivo para deshacerse de él.

En la vida diaria
Una testigo de salud pública termina una advertencia sobre un pozo comunitario contaminado y oye a vecinos exigir su despido por dañar el nombre del pueblo. Se organiza una audiencia, pero la primera queja trata de sus palabras y no del agua. Ella espera para responder. Jeremías afronta la ejecución por una advertencia divina, no la pérdida de un puesto profesional.
Observe
Jeremías 26:11 La acusación se basa en haber hablado contra la ciudad. Los dirigentes tratan el contenido de la advertencia como prueba de culpa en vez de atender su llamado a cambiar.
Jeremías 26:7-11
Santa Biblia Reina Valera 19097Y los sacerdotes, los profetas, y todo el pueblo, oyeron á Jeremías hablar estas palabras en la casa de Jehová.
8Y fué que, acabando de hablar Jeremías todo lo que Jehová le había mandado que hablase á todo el pueblo, los sacerdotes y los profetas y todo el pueblo le echaron mano, diciendo: De cierto morirás.
9¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casa será como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no [quedar] morador? Y juntóse todo el pueblo contra Jeremías en la casa de Jehová.
10Y los príncipes de Judá oyeron estas cosas, y subieron de casa del rey á la casa de Jehová; y sentáronse en la entrada de la puerta nueva de Jehová.
11Entonces hablaron los sacerdotes y los profetas á los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: En pena de muerte ha incurrido este hombre; porque profetizó contra esta ciudad, como vosotros habéis oído con vuestros oídos.
Jeremías 26:12-15
Jeremías defiende el mensaje y advierte al tribunal
Jeremías dice a los funcionarios y al pueblo que Jehová lo envió a decir cada palabra que oyeron. Vuelve a pedirles que cambien su conducta y obedezcan para que Dios detenga la desgracia anunciada. En cuanto a él, está en su poder y pueden hacer lo que consideren apropiado. Pero advierte que matarlo traerá sobre ellos y sobre la ciudad la culpa de derramar sangre inocente. Su defensa no retira la advertencia. Tienen poder para matarlo. Eso no les da derecho a declararlo culpable.


En la vida diaria
Una representante sindical comparece ante un comité hostil y repite las pruebas que la llevaron allí. Sabe que sus miembros pueden destituirla, pero su poder no vuelve cierta la acusación contra ella. Les pide que atiendan el daño que denunció. La defensa de Jeremías trata de un encargo divino y de la culpa por matar a un profeta inocente.
Observe
Jeremías 26:15 Jeremías reconoce el poder que tienen sobre su cuerpo, pero niega su culpa. Tener autoridad para actuar no hace justa ante Dios la acción con la que amenazan.
Jeremías 26:12-15
Santa Biblia Reina Valera 190912Y habló Jeremías á todos los príncipes y á todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió á que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído.
13Y ahora, mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y oid la voz de Jehová vuestro Dios, y arrepentiráse Jehová del mal que ha hablado contra vosotros.
14En lo que á mí toca, he aquí estoy en vuestras manos: haced de mí como mejor y más recto os pareciere.
15Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad, y sobre sus moradores: porque en verdad Jehová me envió á vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos.
Jeremías 26:16-19
Un antiguo profeta ofrece otro precedente
Los funcionarios y el pueblo dicen a los sacerdotes y profetas que Jeremías no merece morir porque habló en nombre de Dios. Los ancianos recuerdan a un profeta anterior, Miqueas de Morasti. Durante el reinado de Ezechîas advirtió de la ruina de la capital y del monte del templo. ¿Lo mató aquel rey? Al contrario, temió a Dios y buscó su favor, y la desgracia anunciada fue detenida. Los ancianos advierten que matar a Jeremías les causaría un daño grave. El rey anterior escuchó y cambió. Estos oyentes también tienen esa opción.

En la vida diaria
Una integrante del consejo escolar recupera las actas de una antigua disputa sobre seguridad. Muestran que una advertencia severa llevó al consejo a cambiar sus prácticas en vez de despedir a quien habló. Lee la decisión resultante ante una nueva reunión hostil. Los ancianos recuerdan a un profeta y el juicio que Dios detuvo, no solo una respuesta eficaz de un consejo.
Observe
Jeremías 26:19 El precedente incluye tanto escuchar la advertencia como buscar a Dios. Los ancianos usan la respuesta del rey anterior para mostrar que una profecía amenazante no tiene por qué contestarse con una ejecución.
Jeremías 26:16-19
Santa Biblia Reina Valera 190916Y dijeron los príncipes y todo el pueblo á los sacerdotes y profetas. No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en nombre de Jehová nuestro Dios nos ha hablado.
17Entonces se levantaron ciertos de los ancianos de la tierra, y hablaron á toda la junta del pueblo, diciendo:
18Miqueas de Morasti profetizó en tiempo de Ezechîas rey de Judá, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Sión será arada como campo, y Jerusalem vendrá á ser montones, y el monte del templo en cumbres de bosque.
19¿Matáronlo luego Ezechîas rey de Judá y todo Judá? ¿no temió á Jehová, y oró en presencia de Jehová, y Jehová se arrepintió del mal que había hablado contra ellos? ¿Haremos pues nosotros tan grande mal contra nuestras almas?
Jeremías 26:20-24
Otro profeta muere pero Jeremías recibe protección
Urías, hijo de Semaías, de la ciudad de Chîriath-jearim, también habla contra la tierra y la ciudad en nombre de Dios. Joacim busca su muerte, así que huye a Egipto, el reino vecino del sur. El rey envía a Elnathán, hijo de Acbor, con otros para traerlo de vuelta. Urías muere a espada y es enterrado entre la gente común. Ahicam, hijo de Saphán, tiene suficiente influencia para ayudar a Jeremías. Su apoyo impide que entreguen al profeta para ejecutarlo. Jeremías afronta una amenaza real de muerte. La ayuda de este hombre lo mantiene vivo.

En la vida diaria
Una periodista independiente se reúne con alguien que le da apoyo legal tras enterarse de que mataron a otro reportero con un caso parecido. Esa persona organiza protección en lugar de suponer que una audiencia favorable bastará para mantenerla a salvo. La muerte anterior hace real el peligro. El relato de Jeremías trata de profetas que hablan la palabra de Dios y de una ejecución real, no del periodismo moderno.
Observe
Jeremías 26:24 Se nombra el apoyo de Ahicam como el motivo por el que Jeremías no es entregado. El capítulo no presenta su supervivencia como un veredicto abstracto sin acción humana que lo respalde.
Jeremías 26:20-24
Santa Biblia Reina Valera 190920Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de Jehová, Urías, hijo de Semaías de Chîriath-jearim, el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra, conforme á todas las palabras de Jeremías:
21Y oyó sus palabras el rey Joacim, y todos sus grandes, y todos sus príncipes, y el rey procuró de matarle; lo cual entendiendo Urías, tuvo temor, y huyó, y metióse en Egipto:
22Y el rey Joacim envió hombres á Egipto, á Elnathán hijo de Acbor, y otros hombres con él, á Egipto;
23Los cuales sacaron á Urías de Egipto, y lo trajeron al rey Joacim, é hiriólo á cuchillo, y echó su cuerpo en los sepulcros del vulgo.
24La mano empero de Ahicam hijo de Saphán era con Jeremías, porque no lo entregasen en las manos del pueblo para matarlo.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 26:1 comienza con “EN el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, fué esta palabra de Jehová, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 26:9 forma un giro natural: “¿Por qué has profetizado en nombre de Jehová, diciendo: Esta casa será como Silo, y esta ciudad será asolada hasta no [quedar] morador? Y juntóse todo el…”
La nota final
Jeremías 26:24 deja al lector con “La mano empero de Ahicam hijo de Saphán era con Jeremías, porque no lo entregasen en las manos del pueblo para matarlo.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, esta, casa, contra, pueblo, todo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- atrio
- Patio del templo donde se reunían quienes llegaban para adorar.
- vulgo
- La gente común, a diferencia de quienes tenían rango o privilegios.
Escucha y mira junto al pasaje
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