El panorama
Joacim gobierna Judá. Dios da a Jeremías una prueba pública con los Rechâbitas, un grupo de familias emparentadas. Esta familia extensa sigue las reglas estrictas de un antepasado sobre el vino, las tiendas y la agricultura sedentaria. La guerra los ha traído a Jerusalem, la capital, donde Jeremías los invita a una sala del templo y les ofrece vino. Se niegan y explican por qué. Atienden a un antepasado humano. El reino se niega a escuchar a Dios. Él pone ambas respuestas una junto a otra. La obediencia de ellos muestra que quienes los rodean han elegido no aprender.
En este capítulo
- Ofrecen vino a la familia visitante Jeremías 35:1-5
Jeremías debe llevar a la familia a una sala de la casa de Dios.
- El antepasado rige sus decisiones diarias Jeremías 35:6-11
Rechazan el vino.
- Una familia obediente expone al reino rebelde Jeremías 35:12-17
¿Aprenderá el pueblo y escuchará las palabras de Dios?
- La familia fiel recibe una promesa duradera Jeremías 35:18-19
Jeremías comunica a los Rechâbitas la respuesta de Dios a su obediencia.
Verdad central
La obediencia constante de los Rechâbitas a su antepasado expone la negativa de Judá a escuchar a Dios, pese a sus repetidos mensajes y ofertas de seguir viviendo en la tierra.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 19Jeremías 35:1-5
Ofrecen vino a la familia visitante
Jeremías debe llevar a la familia a una sala de la casa de Dios. Allí tiene que ofrecerles vino. El profeta reúne a Jaazanías, miembro de la familia, con sus hermanos, hijos y el resto de la casa. Los lleva a una habitación cerca de salas usadas por funcionarios y encima de la sala del portero. Allí pone ante ellos recipientes llenos y copas, y los invita a beber. La gente puede ver cómo responden allí. Es más que una afirmación sobre lo que hacen en casa. Ahora tienen el vino delante.

En la vida diaria
El anfitrión de una cena pone un vaso ante cada miembro de una familia visitante y sirve una bebida que llevan mucho tiempo rechazando. Ahora su costumbre debe expresarse en la mesa, en vez de darse por supuesta a distancia. Responden juntos. Jeremías organiza esta prueba por orden de Dios para una lección profética pública, no como simple hospitalidad.
Observe
Jeremías 35:5 Ante la familia se colocan tanto recipientes llenos como copas. La invitación da un contexto concreto a su negativa y muestra lo que hacen cuando la opción está directamente disponible.
Jeremías 35:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091PALABRA que fué á Jeremías de Jehová en días de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, diciendo:
2Ve á casa de los Rechâbitas, y habla con ellos, é introdúcelos en la casa de Jehová, en una de las cámaras, y dales á beber vino.
3Tomé entonces á Jaazanías hijo de Jeremías, hijo de Habassinías, y á sus hermanos, y á todos sus hijos, y á toda la familia de los Rechâbitas;
4Y metílos en la casa de Jehová, en la cámara de los hijos de Hanán, hijo de Igdalías, varón de Dios, la cual estaba junto á la cámara de los príncipes, que estaba sobre la cámara de Maasías hijo de Sallum, guarda de los vasos.
5Y puse delante de los hijos de la familia de los Rechâbitas tazas y copas llenas de vino, y díjeles: Bebed vino.
Jeremías 35:6-11
El antepasado rige sus decisiones diarias
Rechazan el vino. Jonadab, hijo de Rechâb y antepasado suyo, les dijo que nunca lo bebieran. También les dijo que no construyeran casas, plantaran viñas ni cultivaran campos, sino que vivieran en tiendas. Dicen que sus esposas e hijos han guardado esas reglas con ellos. Su estancia actual en la capital tiene una causa concreta. Cuando Nabucodonosor, rey de Babilonia, invadió, buscaron protección de su ejército de los Caldeos y de las fuerzas de Siria, soldados de una tierra vecina del norte. La guerra los trajo aquí. Siguen cumpliendo la prohibición del vino.

En la vida diaria
Una familia de artesanos itinerantes explica a una voluntaria de un refugio por qué rechaza un ingrediente de la comida que sus abuelos les enseñaron a evitar. Una crisis los ha separado de su campamento. El traslado no ha borrado la regla familiar. Piden otro plato. La familia de Jeremías guarda los mandatos de un antepasado nombrado sobre toda su forma de vida.
Observe
Jeremías 35:10 La familia habla de hacer lo mandado, no solo de respetar el recuerdo del antepasado. Sus tiendas y decisiones lo muestran. También lo hace la negativa ante la mesa.
Jeremías 35:6-11
Santa Biblia Reina Valera 19096Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Rechâb nuestro padre nos mandó, diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos:
7Ni edificaréis casa, ni sembraréis sementera, ni plantaréis viña, ni la tendréis: mas moraréis en tiendas todos vuestros días, para que viváis muchos días sobre la haz de la tierra donde vosotros peregrináis.
8Y nosotros hemos obedecido á la voz de Jonadab nuestro padre, hijo de Rechâb, en todas las cosas que nos mandó, de no beber vino en todos nuestros días, nosotros, ni nuestras mujeres, ni nuestros hijos, ni nuestras hijas;
9Y de no edificar casas para nuestra morada, y de no tener viña, ni heredad, ni sementera.
10Moramos pues en tiendas, y hemos obedecido y hecho conforme á todas las cosas que nos mandó Jonadab nuestro padre.
11Sucedió, empero, que cuando Nabucodonosor rey de Babilonia subió á la tierra, dijimos: Venid, y entrémonos en Jerusalem, de delante del ejército de los Caldeos y de delante del ejército de los de Siria: y en Jerusalem nos quedamos.
Jeremías 35:12-17
Una familia obediente expone al reino rebelde
¿Aprenderá el pueblo y escuchará las palabras de Dios? Jeremías debe plantearle esa pregunta. Los descendientes de Jonadab siguen guardando su prohibición del vino, pero Dios ha hablado repetidamente sin que lo escuchen. Envió profetas que pedían al pueblo abandonar el mal, cambiar su conducta y dejar de servir a otros dioses. Así podrían seguir en la tierra que dio a sus antepasados. Se negaron a escuchar. Dios llamó, pero no respondieron. No quisieron oír. Por eso ahora llegará la desgracia que anunció.


En la vida diaria
Un entrenador de remo observa que un equipo sigue con cuidado el antiguo ejercicio de un capitán retirado, mientras otro ignora repetidas instrucciones dadas en persona sobre un manejo seguro. Ambos pueden oír y ambos saben seguir una rutina. La diferencia está en a quién deciden escuchar. Dios compara la obediencia a un antepasado con el rechazo de sus propios mandatos divinos.
Observe
Jeremías 35:14 Se sigue obedeciendo la instrucción de un antepasado humano mientras se ignoran las palabras repetidas de Dios. El pueblo sabe obedecer. Lo que le falta es voluntad de escuchar a Dios.
Jeremías 35:12-17
Santa Biblia Reina Valera 190912Y fué palabra de Jehová á Jeremías, diciendo:
13Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Ve, y di á los varones de Judá, y á los moradores de Jerusalem: ¿No recibiréis instrucción para obedecer á mis palabras? dice Jehová.
14Fué firme la palabra de Jonadab hijo de Rechâb, el cual mandó á sus hijos que no bebiesen vino, y no lo han bebido hasta hoy, por obedecer al mandamiento de su padre; y yo os he hablado á vosotros, madrugando y hablando, y no me habéis oído.
15Y envié á vosotros á todos mis siervos los profetas, madrugando y enviándolos á decir: Tornaos ahora cada uno de su mal camino, y enmendad vuestras obras, y no vayáis tras dioses ajenos para servirles, y viviréis en la tierra que dí á vosotros y á vuestros padres: mas no inclinasteis vuestro oído, ni me oísteis.
16Ciertamente los hijos de Jonadab, hijo de Rechâb, tuvieron por firme el mandamiento que les dió su padre; mas este pueblo no me ha obedecido.
17Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí traeré yo sobre Judá y sobre todos los moradores de Jerusalem todo el mal que contra ellos he hablado: porque les hablé, y no oyeron; llamélos, y no han respondido.
Jeremías 35:18-19
La familia fiel recibe una promesa duradera
Jeremías comunica a los Rechâbitas la respuesta de Dios a su obediencia. Han guardado las instrucciones de su antepasado y cumplido lo que exigió. Por eso, al linaje de Jonadab no le faltará alguien que esté ante Jehová. Su familia conservará un lugar ante él. Esto no ordena a todas las familias del reino copiar sus reglas exactas sobre el vino o las tiendas. Ellos cumplieron el encargo que recibieron. La nación que los rodea no lo ha hecho. Sus habitantes se niegan a escuchar a Dios.
En la vida diaria
Un encargado de un gremio concede a una familia un lugar duradero en la reunión anual. Cada generación ha cumplido el deber que recibió. El honor se debe a haber sido fieles a esa confianza. Otras familias no tienen que compartir todas sus costumbres. La promesa de Dios da al linaje de Jonadab un lugar duradero ante él, algo que un gremio no puede otorgar.
Observe
Jeremías 35:19 Estar ante Jehová es el resultado prometido de la fidelidad de la familia. Su lugar perdurará. Esto no hace que sus propias reglas sean obligatorias para todas las demás familias.
Jeremías 35:18-19
Santa Biblia Reina Valera 190918Y dijo Jeremías á la familia de los Rechâbitas: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Porque obedecisteis al mandamiento de Jonadab vuestro padre, y guardasteis todos sus mandamientos, é hicisteis conforme á todas las cosas que os mandó;
19Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No faltará varón de Jonadab, hijo de Rechâb, que esté en mi presencia todos los días.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 35:1 comienza con “PALABRA que fué á Jeremías de Jehová en días de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 35:13 forma un giro natural: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Ve, y di á los varones de Judá, y á los moradores de Jerusalem: ¿No recibiréis instrucción para…”
La nota final
Jeremías 35:19 deja al lector con “Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No faltará varón de Jonadab, hijo de Rechâb, que esté en mi presencia todos los días.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras hijo, Jehov, Rech, hijos, Jonadab, todos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- cámaras
- Habitaciones o salas dentro de un edificio, aquí del templo.
- sementera
- Terreno sembrado para cultivo, que esta familia tenía prohibido poseer.
- heredad
- Propiedad de tierra, a menudo recibida como parte de una herencia.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



