El panorama
Jesús, el sanador y maestro que anuncia el reino de Dios, vuelve al otro lado del lago. Perdona y sana a un paralítico, llama a un cobrador de impuestos y come con personas que otros rechazan. Las preguntas sobre el ayuno lo llevan a describir la nueva situación que crea su presencia. Un padre de luto, una mujer con una larga enfermedad y unos ciegos buscan ayuda. Algunos testigos se maravillan mientras sus adversarios lo acusan de servir al mal. El capítulo termina con compasión por las multitudes y un llamado a contar con más trabajadores.
En este capítulo
- La sanidad hace visible su autoridad para perdonar Mateo 9:1-8
Unas personas llevan a Jesús un paralítico en una cama en su propia ciudad.
- Un cobrador de impuestos sigue y comparte la mesa Mateo 9:9-13
Jesús ve a Mateo cobrando impuestos y lo llama a seguirlo.
- Su presencia cambia el tiempo de ayunar Mateo 9:14-17
Los seguidores de Juan, el predicador que bautizaba, preguntan por qué ellos y los Fariseos ayunan mientras los discípulos de Jesús no lo hacen.
- Termina una larga enfermedad y se levanta una niña Mateo 9:18-26
Un principal se arrodilla ante Jesús y dice que su hija ha muerto, confiando en que su toque puede devolverle la vida.
- Vuelven la vista y el habla entre juicios opuestos Mateo 9:27-34
Dos ciegos siguen a Jesús y apelan a él como Hijo de David, un título que lo vincula con la línea real prometida.
- La compasión lleva a pedir trabajadores en oración Mateo 9:35-38
Jesús recorre ciudades y aldeas, enseña en reuniones de culto, anuncia el reino de Dios y sana enfermedades.
Verdad central
Jesús trae perdón y misericordia a quienes tienen necesidad, mientras su autoridad revela la diferencia entre confiar en él y proteger una reputación de respetabilidad religiosa.

Las Escrituras junto al resumen
Mateo · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 38Mateo 9:1-8
La sanidad hace visible su autoridad para perdonar
Unas personas llevan a Jesús un paralítico en una cama en su propia ciudad. Al ver su fe, dice al hombre que sus pecados están perdonados. Algunos escribas, maestros de los escritos sagrados, lo acusan interiormente de deshonrar a Dios. Jesús conoce sus pensamientos y pregunta qué palabras son más fáciles de decir: un perdón o una orden de caminar. Para mostrar que el Hijo del hombre, su título para sí mismo, tiene autoridad para perdonar, dice al hombre que se levante y lleve su cama a casa. El hombre lo hace. La multitud se maravilla y honra a Dios por dar tal autoridad entre los seres humanos.

En la vida diaria
La coordinadora de rehabilitación oye una afirmación sobre la capacidad recuperada de un paciente; luego lo ve levantarse y llevar a casa su propio soporte plegado. El acto visible responde a la duda sobre lo dicho. Ella registra lo que los testigos pueden ver. Jesús usa la sanidad para demostrar autoridad para perdonar pecados, no una afirmación clínica que el simple hecho de caminar pueda verificar.
Observe
Mateo 9:6 La orden de caminar se da con un propósito explícito: mostrar autoridad para perdonar. La sanidad visible responde a una disputa sobre un acto invisible.
Mateo 9:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.
2Y he aquí le trajeron un paralítico, echado en una cama: y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.
3Y he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.
4Y viendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
5Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; ó decir: Levántate, y anda?
6Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.
7Entonces él se levantó y se fué á su casa.
8Y las gentes, viéndolo, se maravillaron, y glorificaron á Dios, que había dado tal potestad á los hombres.
Mateo 9:9-13
Un cobrador de impuestos sigue y comparte la mesa
Jesús ve a Mateo cobrando impuestos y lo llama a seguirlo. Él se levanta y va. Más tarde, muchos cobradores de impuestos y personas conocidas como pecadores comen con Jesús y sus discípulos. Los Fariseos, miembros de un grupo religioso estricto, cuestionan esa compañía. Jesús responde con la imagen de un médico necesario para los enfermos, no para quienes se creen sanos. Los llama a aprender que Dios desea misericordia en vez de sacrificio. Ha venido a llamar a los pecadores a volver a Dios. Compartir la mesa no declara inofensivo el pecado; pone a quienes tienen necesidad al alcance del llamado a cambiar.

En la vida diaria
El dirigente de un grupo de recuperación se sienta a comer con nuevos miembros cuya conducta pasada ha hecho que los vecinos respetables los eviten. La comida abre espacio para hablar con sinceridad y recibir un llamado a cambiar. Mantener una reputación limpia no es su primer objetivo. Jesús llama a los pecadores por su propia autoridad y enseña la misericordia de Dios, no la admisión a un programa humano de recuperación.
Observe
Mateo 9:13 El llamado incluye el arrepentimiento, apartarse del pecado. La misericordia hacia quienes están a la mesa no se describe como aprobación de todas las decisiones que los llevaron allí.
Mateo 9:9-13
Santa Biblia Reina Valera 19099Y pasando Jesús de allí, vió á un hombre que estaba sentado al banco de los públicos tributos, el cual se llamaba Mateo; y dícele: Sígueme. Y se levantó, y le siguió.
10Y aconteció que estando él sentado á la mesa en casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente á la mesa con Jesús y sus discípulos.
11Y viendo esto los Fariseos, dijeron á sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
12Y oyéndolo [Jesús], les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
13Andad pues, y aprended qué cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: porque no he venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.
Mateo 9:14-17
Su presencia cambia el tiempo de ayunar
Los seguidores de Juan, el predicador que bautizaba, preguntan por qué ellos y los Fariseos ayunan mientras los discípulos de Jesús no lo hacen. Jesús compara su presencia con la de un novio en una boda. Los invitados no están de luto mientras él está con ellos, aunque ayunarán cuando les sea quitado. Luego presenta una tela nueva que rasga una prenda vieja y vino nuevo que revienta cueros viejos. El vino reciente necesita recipientes capaces de contenerlo. Las imágenes advierten contra forzar lo que él trae a entrar en formas que no pueden recibirlo. Su presencia, no un mero descuido de la devoción, explica la diferencia que observan.

En la vida diaria
Una encargada de comidas para bodas mantiene las mesas preparadas mientras la pareja sigue celebrando con sus invitados. No convierte la comida en una ceremonia de luto porque otro hogar ayune ese día. La ocasión determina lo apropiado. Jesús identifica su presencia como el cambio decisivo y anuncia que será quitado, no solo una diferencia entre calendarios sociales.
Observe
Mateo 9:15 Jesús dice que llegará un tiempo de ayuno cuando el novio sea quitado. La respuesta distingue los tiempos en vez de rechazar el ayuno como algo inútil en toda situación.
Mateo 9:14-17
Santa Biblia Reina Valera 190914Entonces los discípulos de Juan vienen á él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?
15Y Jesús les dijo: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? mas vendrán días cuando el esposo será quitado de ellos, y entonces ayunarán.
16Y nadie echa remiendo de paño recio en vestido viejo; porque el tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.
17Ni echan vino nuevo en cueros viejos: de otra manera los cueros se rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros; mas echan el vino nuevo en cueros nuevos, y lo uno y lo otro se conserva juntamente.
Mateo 9:18-26
Termina una larga enfermedad y se levanta una niña
Un principal se arrodilla ante Jesús y dice que su hija ha muerto, confiando en que su toque puede devolverle la vida. Jesús lo sigue. En el camino, una mujer que lleva doce años sangrando toca el borde de su ropa, creyendo que será sanada. Él se vuelve, la llama hija y le asegura que su fe le ha traído sanidad. En casa del principal, quienes están de luto se ríen cuando Jesús dice que la niña duerme en vez de permanecer muerta. Los hace salir, toma su mano y ella se levanta. La noticia se difunde. Una mujer que sufre en silencio y un hogar de luto reciben cuidado durante el mismo recorrido.


En la vida diaria
Una enfermera de apoyo familiar espera con un padre de luto mientras otra paciente pide discretamente una ayuda que ha pospuesto durante años. La enfermera hace espacio para la segunda necesidad sin tratar la primera como olvidada. Ambas personas reciben atención como tales, no como interrupciones. Jesús sana a la mujer y levanta a la niña muerta, actos que ningún trabajador de apoyo puede prometer.
Observe
Mateo 9:22 Jesús llama hija a la mujer antes de confirmar su sanidad. Su acercamiento discreto no la deja sin ser nombrada ni inadvertida en medio de la mayor urgencia de la petición del principal.
Mateo 9:18-26
Santa Biblia Reina Valera 190918Hablando él estas cosas á ellos, he aquí vino un principal, y le adoraba, diciendo: Mi hija es muerta poco ha: mas ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
19Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos.
20Y he aquí una mujer enferma de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la franja de su vestido:
21Porque decía entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré salva.
22Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha salvado. Y la mujer fué salva desde aquella hora.
23Y llegado Jesús á casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y la gente que hacía bullicio,
24Díceles: Apartaos, que la muchacha no es muerta, mas duerme. Y se burlaban de él.
25Y como la gente fué echada fuera, entró, y tomóla de la mano, y se levantó la muchacha.
26Y salió esta fama por toda aquella tierra.
Mateo 9:27-34
Vuelven la vista y el habla entre juicios opuestos
Dos ciegos siguen a Jesús y apelan a él como Hijo de David, un título que lo vincula con la línea real prometida. Él pregunta si creen que puede ayudarlos. Ellos lo afirman y él toca sus ojos; recuperan la vista. Aunque les ordena guardar silencio, difunden la noticia. Luego traen a un hombre que no puede hablar por causa de un demonio. Jesús lo expulsa y el hombre habla. La multitud dice que nada semejante se ha visto en Israel, el pueblo de Dios. Los Fariseos afirman, en cambio, que actúa mediante el jefe de los demonios. Los mismos actos reciben asombro y una explicación hostil.

En la vida diaria
Una terapeuta del habla ve a un paciente hablar después de un largo silencio mientras los observadores reaccionan de maneras muy distintas. Uno escucha al paciente; otro se preocupa por desacreditar el servicio. La voz recuperada sigue siendo real pese a su disputa. Mateo atribuye el habla del hombre a que Jesús expulsa un demonio, no a un tratamiento cuya causa pueda evaluar una terapeuta.
Observe
Mateo 9:34 La acusación sigue a la restauración, no a un fracaso al ayudar. Los adversarios explican el acto mediante un poder maligno en vez de negar que el hombre haya recuperado el habla.
Mateo 9:27-34
Santa Biblia Reina Valera 190927Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.
28Y llegado á la casa, vinieron á él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.
29Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme á vuestra fe os sea hecho.
30Y los ojos de ellos fueron abiertos. Y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirad que nadie lo sepa.
31Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.
32Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.
33Y echado fuera el demonio, el mudo habló; y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.
34Mas los Fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.
Mateo 9:35-38
La compasión lleva a pedir trabajadores en oración
Jesús recorre ciudades y aldeas, enseña en reuniones de culto, anuncia el reino de Dios y sana enfermedades. Al mirar a las multitudes, siente compasión porque están agotadas y dispersas como ovejas sin pastor. Dice a sus discípulos que la cosecha es grande, pero hay pocos trabajadores. Deben pedir al Señor dueño de la cosecha que envíe trabajadores a ella. La multitud no se presenta solo como prueba de la popularidad de Jesús. Su necesidad se convierte en la razón de un mayor servicio. Su respuesta a la gente cansada une enseñanza, sanidad, compasión y un llamado a orar por ayuda.

En la vida diaria
Una coordinadora de salud rural mira una lista de espera que ha crecido más rápido que el equipo de visitas. Ve nombres y necesidades sin atender, en vez de tratar las cifras como una señal de éxito. Pide más trabajadores capacitados. Jesús llama a orar al Señor de la cosecha, no a conseguir personal que una coordinadora pueda reunir solo mediante contratación.
Observe
Mateo 9:36 La imagen de las ovejas explica la compasión de Jesús por la falta de cuidado y dirección de la multitud. Cada persona necesita un pastor. La gran multitud no es solo un grupo impresionante de seguidores.
Mateo 9:35-38
Santa Biblia Reina Valera 190935Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.
36Y viendo las gentes, tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor.
37Entonces dice á sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Mateo 9:1 comienza con “ENTONCES entrando en el barco, pasó á la otra parte, y vino á su ciudad.”
Dónde cambia el capítulo
Mateo 9:15 forma un giro natural: “Y Jesús les dijo: ¿Pueden los que son de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? mas vendrán días cuando el esposo será quitado de…”
La nota final
Mateo 9:38 deja al lector con “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros á su mies.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras ellos, ENTONCES, diciendo, disc, pulos, casa ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- publicanos
- Cobradores de impuestos a quienes sus vecinos solían mirar con desconfianza.
- cueros
- Recipientes hechos de piel animal que se usaban para guardar vino.
- flujo de sangre
- Sangrado continuo que, en esta mujer, llevaba ya doce años.
- tañedores de flautas
- Músicos que tocaban flautas entre quienes lloraban la muerte de la muchacha.
- mies
- Cosecha de grano maduro, usada aquí como imagen de personas que necesitan atención.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




