El panorama
Moisés, el dirigente de Israel, recibe una orden de guerra antes de morir. Israel, el pueblo de Dios, debe atacar a Madián, un pueblo al que se culpa de haberlo llevado al culto falso. Phinees, hijo del sacerdote Eleazar, va con el ejército. Los soldados matan a los hombres y se llevan cautivos a mujeres y niños. Moisés ordena después más muertes entre quienes han traído. Siguen normas para purificar a las personas y los bienes, repartir el botín y dar una porción a Dios. El oro de los supervivientes se convierte en un recuerdo duradero ante él.
En este capítulo
- Doce mil hombres atacan Madián Números 31:1-12
Antes de morir, Moisés debe ejecutar la venganza de Dios contra Madián.
- Moisés ordena matar a más cautivos Números 31:13-18
Moisés sale al encuentro del ejército fuera del campamento con Eleazar y los dirigentes.
- La guerra deja personas y bienes impuros Números 31:19-24
Los soldados deben permanecer fuera del campamento durante siete días.
- El botín se divide y tributa Números 31:25-31
Por mandato de Dios, Moisés, Eleazar y los jefes familiares deben contar el botín.
- Se cuentan cautivos y animales Números 31:32-47
El recuento incluye a 32.000 muchachas y mujeres que no han tenido relaciones sexuales con hombres.
- Los oficiales traen oro tras contar Números 31:48-54
Los oficiales del ejército cuentan a sus hombres e informan que no falta ninguno.
Verdad central
La guerra de Israel contra Madián trae una matanza severa y cautiverio, seguidos de purificación, un reparto ordenado del botín y una ofrenda de los soldados supervivientes.

Las Escrituras junto al resumen
Números · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 54Números 31:1-12
Doce mil hombres atacan Madián
Antes de morir, Moisés debe ejecutar la venganza de Dios contra Madián. Cada tribu envía mil hombres, formando un ejército de doce mil. Phinees va con ellos, llevando objetos sagrados y trompetas. Matan a los hombres de Madián y a sus cinco reyes. Balaam, hijo de Beor, también muere a espada. Los soldados se llevan a las mujeres, los niños, los animales y los bienes, y luego queman las ciudades. Llevan sus cautivos y su botín al campamento de Israel. Moisés y Eleazar los reciben en Moab, cerca del Jordán y de Jericó.

En la vida diaria
Una conservadora de museo registra los nombres de vecinos cuyas casas ardieron durante una guerra. Coloca sus testimonios junto a fotografías de las calles en ruinas. Los familiares desaparecidos importan más que las cifras de los informes de daños. Deja espacio para ambos en la exposición. Números presenta el ataque de Israel como una venganza que Dios manda.
Observe
Números 31:9 Las mujeres y los niños son traídos vivos del combate. Su captura ocurre antes de que Moisés dé la orden posterior de que muchos de ellos deben morir.
Números 31:1-12
Santa Biblia Reina Valera 19091Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:
2Haz la venganza de los hijos de Israel sobre los Madianitas; después serás recogido á tus pueblos.
3Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, é irán contra Madián, y harán la venganza de Jehová en Madián.
4Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaréis á la guerra.
5Así fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil á punto de guerra.
6Y Moisés los envió á la guerra: mil de cada tribu envió: y Phinees, hijo de Eleazar sacerdote, [fué] á la guerra con los santos instrumentos, con las trompetas en su mano para tocar.
7Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó á Moisés, y mataron á todo varón.
8Mataron también, entre los muertos de ellos, á los reyes de Madián: Evi, y Recem, y Zur, y Hur, y Reba, cinco reyes de Madián: á Balaam también, hijo de Beor, mataron á cuchillo.
9Y llevaron cautivas los hijos de Israel las mujeres de los Madianitas, y sus chiquitos y todas sus bestias, y todos sus ganados; y arrebataron toda su hacienda.
10Y abrasaron con fuego todas sus ciudades, aldeas y castillos.
11Y tomaron todo el despojo, y toda la presa, así de hombres como de bestias.
12Y trajeron á Moisés, y á Eleazar el sacerdote, y á la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y la presa y los despojos, al campo en los llanos de Moab, que están junto al Jordán de Jericó.
Números 31:13-18
Moisés ordena matar a más cautivos
Moisés sale al encuentro del ejército fuera del campamento con Eleazar y los dirigentes. Está enojado porque las mujeres siguen vivas. Las culpa de seguir el consejo de Balaam y de llevar a Israel al pecado en Peor. Ese pecado trajo una plaga. Moisés ordena matar a todos los niños varones y a cada mujer que haya tenido relaciones sexuales. Las muchachas que no han tenido relaciones sexuales quedan vivas para los vencedores. Sus deseos no tienen lugar en la orden. Nada aquí dice cómo son sus vidas después.

En la vida diaria
Una intérprete de ayuda humanitaria lee un aviso que divide a las familias desplazadas en grupos separados. A nadie de los que esperan en la sala se le ha preguntado adónde quiere ir. Oye a padres preguntar qué pasará con sus hijos. Los funcionarios tienen las listas y deciden su siguiente paso. La orden de Moisés incluye matar a niños y a mujeres adultas.
Observe
Números 31:17 La orden incluye expresamente a los niños varones entre quienes deben morir. No se puede restar gravedad a lo ocurrido describiendo solo a hombres armados o a quienes se acusa de seducir a Israel.
Números 31:13-18
Santa Biblia Reina Valera 190913Y salieron Moisés y Eleazar el sacerdote, y todos los príncipes de la congregación, á recibirlos fuera del campo.
14Y enojóse Moisés contra los capitanes del ejército, [contra] los tribunos y centuriones que volvían de la guerra;
15Y díjoles Moisés: ¿Todas las mujeres habéis reservado?
16He aquí ellas fueron á los hijos de Israel, por consejo de Balaam, para causar prevaricación contra Jehová en el negocio de Peor; por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.
17Matad pues ahora todos los varones entre los niños: matad también toda mujer que haya conocido varón carnalmente.
18Y todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido ayuntamiento de varón, os reservaréis vivas.
Números 31:19-24
La guerra deja personas y bienes impuros
Los soldados deben permanecer fuera del campamento durante siete días. Quienes mataron a alguien o tocaron un cadáver necesitan quedar limpios. Los cautivos también deben pasar por este proceso los días tercero y séptimo. La ropa y los bienes necesitan purificación. Eleazar da normas separadas para los objetos que resisten el fuego. Estos metales pasan por el fuego y luego reciben el agua de purificación. Las otras cosas pasan por agua. El séptimo día se lava la ropa antes de que las personas regresen. Ganar la guerra no vuelve limpio el contacto con la muerte.

En la vida diaria
El encargado de recuperar materiales clasifica bienes dañados a la entrada de un refugio. Algunos objetos resisten el calor; otros necesitan un lavado más suave. Los trabajadores se limpian las manos y se cambian de ropa antes de entrar. Los bienes útiles aún deben pasar las revisiones. Estas precauciones tienen que ver con la salud, mientras que la purificación de Israel trata el contacto con los muertos ante Dios.
Observe
Números 31:19 Tanto los cautivos como los soldados necesitan purificación. Los efectos del contacto con la muerte alcanzan a quienes fueron capturados en la guerra, no solo a quienes combatieron.
Números 31:19-24
Santa Biblia Reina Valera 190919Y vosotros quedaos fuera del campo siete días: y todos los que hubieren matado persona, y cualquiera que hubiere tocado muerto, os purificaréis al tercero y al séptimo día, vosotros y vuestros cautivos.
20Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelos de cabra, y todo vaso de madera.
21Y Eleazar el sacerdote dijo á los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado á Moisés:
22Ciertamente el oro, y la plata, metal, hierro, estaño, y plomo,
23Todo lo que resiste el fuego, por fuego [lo] haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse: mas haréis pasar por agua todo lo que no aguanta el fuego.
24Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y así seréis limpios; y después entraréis en el campo.
Números 31:25-31
El botín se divide y tributa
Por mandato de Dios, Moisés, Eleazar y los jefes familiares deben contar el botín. Los cautivos y los animales se dividirán en dos partes iguales. Los combatientes reciben una mitad; el resto del pueblo recibe la otra. De la parte del ejército, uno de cada quinientos va a Eleazar para Dios. Uno de cada cincuenta de la parte del pueblo va a los levitas. Ellos cuidan la tienda sagrada de Dios. Moisés y Eleazar obedecen. Las personas cautivas se reparten junto con los animales, bajo el poder de quienes las capturaron.


En la vida diaria
Una productora de cine divide el pago de una licencia entre el equipo y el estudio. Cada parte debe una porción fija al fondo que mantiene sus equipos. Ella registra ambas cantidades antes de enviar los pagos. Haber trabajado en la película no da al equipo derecho a quedarse con todo. El botín de Israel incluye personas cautivas, no solo ingresos ganados.
Observe
Números 31:27 Los combatientes comparten el botín con la comunidad más amplia. El ejército no conserva toda la ganancia, aunque el reparto sigue incluyendo seres humanos cautivos.
Números 31:25-31
Santa Biblia Reina Valera 190925Y Jehová habló á Moisés, diciendo:
26Toma la cuenta de la presa que se ha hecho, así de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y las cabezas de los padres de la congregación:
27Y partirás por mitad la presa entre los que pelearon, los que salieron á la guerra, y toda la congregación.
28Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra, que salieron á la guerra: de quinientos uno, así de las personas como de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas:
29De la mitad de ellos lo tomarás; y darás á Eleazar el sacerdote la ofrenda de Jehová.
30Y de la mitad perteneciente á los hijos de Israel tomarás uno de cincuenta, de las personas, de los bueyes, de los asnos, y de las ovejas, de todo animal; y los darás á los Levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová.
31E hicieron Moisés y Eleazar el sacerdote como Jehová mandó á Moisés.
Números 31:32-47
Se cuentan cautivos y animales
El recuento incluye a 32.000 muchachas y mujeres que no han tenido relaciones sexuales con hombres. Hay 675.000 ovejas y 61.000 asnos. El ganado vacuno suma 72.000. Cada grupo se divide por la mitad. De la mitad de los combatientes, 32 cautivas pasan a Eleazar como porción de Dios. Las acompañan las cantidades exigidas de cada tipo de animal. La otra mitad aporta la porción mayor para los levitas. Estas cuentas exactas incluyen vidas humanas. Los vencedores retienen y reparten a las mujeres y a las muchachas.

En la vida diaria
La encargada de planificar un transbordador cuenta a los pasajeros que esperan en el muelle y anota sus bolsas por separado. Cientos de personas necesitan asientos, comida y un lugar seguro para esperar. Una cifra total de carga ocultaría esas necesidades. Ella comprueba el número de personas antes de pedir suministros. Números usa sus totales para repartir cautivos, no para organizar su cuidado.
Observe
Números 31:35 La lista cuenta a 32.000 cautivas junto con los animales. Esa cifra muestra la magnitud de las vidas humanas sometidas al poder de los vencedores.
Números 31:32-47
Santa Biblia Reina Valera 190932Y fué la presa, el resto de la presa que tomaron los hombres de guerra, seiscientas y setenta y cinco mil ovejas,
33Y setenta y dos mil bueyes,
34Y setenta y un mil asnos;
35Y en cuanto á personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, en todas treinta y dos mil.
36Y la mitad, la parte de los que habían salido á la guerra, fué el número de trescientas treinta y siete mil y quinientas ovejas.
37Y el tributo para Jehová de las ovejas, fué seiscientas setenta y cinco.
38Y de los bueyes, treinta y seis mil: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y dos.
39Y de los asnos, treinta mil y quinientos: y de ellos el tributo para Jehová, setenta y uno.
40Y de las personas, diez y seis mil: y de ellas el tributo para Jehová, treinta y dos personas.
41Y dió Moisés el tributo, por elevada ofrenda á Jehová, á Eleazar el sacerdote, como Jehová lo mandó á Moisés.
42Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que habían ido á la guerra;
43(La mitad para la congregación fué: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil y quinientas;
44Y de los bueyes, treinta y seis mil;
45Y de los asnos, treinta mil y quinientos;
46Y de las personas, diez y seis mil:)
47De la mitad, pues, para los hijos de Israel tomó Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas como de los animales, y diólos á los Levitas, que tenían la guarda del tabernáculo de Jehová; como Jehová lo había mandado á Moisés.
Números 31:48-54
Los oficiales traen oro tras contar
Los oficiales del ejército cuentan a sus hombres e informan que no falta ninguno. Traen cadenas, brazaletes, anillos y otros objetos de oro tomados en la guerra. Su don busca expiación por sus vidas ante Dios. Moisés y Eleazar reciben de ellos 16.750 siclos de oro. Los soldados también han conservado bienes para sí. Este oro entra en la tienda de reunión como recuerdo ante Dios. Señala el regreso a salvo de los hombres. Es distinto de las porciones ya apartadas del botín.

En la vida diaria
Una jefa de rescate en cuevas comprueba cada nombre cuando regresa su equipo. Todos están a salvo. Coloca una placa en la sala de formación para dejar constancia de sus nombres y de la fecha. Permanece allí después de guardar las cuerdas y las lámparas. Los oficiales de Números dan oro capturado para buscar expiación ante Dios.
Observe
Números 31:49 Los oficiales informan que no falta ningún soldado. Su cuenta explica la ofrenda adicional, mientras que las pérdidas anteriores del capítulo siguen siendo todas del otro bando de la guerra.
Números 31:48-54
Santa Biblia Reina Valera 190948Y llegaron á Moisés los jefes de los millares de aquel ejército, los tribunos y centuriones;
49Y dijeron á Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros.
50Por lo cual hemos ofrecido á Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, vasos de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos, y cadenas, para hacer expiación por nuestras almas delante de Jehová.
51Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, alhajas, todas elaboradas.
52Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron á Jehová de los tribunos y centuriones, fué diez y seis mil setecientos y cincuenta siclos.
53Los hombres del ejército habían pillado cada uno para sí.
54Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y trajéronlo al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Números 31:1 comienza con “Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:”
Dónde cambia el capítulo
Números 31:15 forma un giro natural: “Y díjoles Moisés: ¿Todas las mujeres habéis reservado?”
La nota final
Números 31:54 deja al lector con “Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar, el oro de los tribunos y centuriones, y trajéronlo al tabernáculo del testimonio, por memoria de los hijos…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras JEHOV, Mois, guerra, para, Eleazar, Israel ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- despojos
- Bienes tomados a los vencidos después de una batalla o guerra.
- siclos
- Unidades de peso usadas aquí para medir la cantidad de oro.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



