Quien juzga afronta la misma verdad

Romanos 2

El panorama

Tras describir el mal humano, Pablo se dirige a la persona que lo condena en los demás. Pablo es siervo y mensajero de Jesucristo, el Señor por medio de quien anuncia la salvación. Su carta se dirige a los creyentes de Roma, la capital imperial. Ahora rechaza la idea de que el conocimiento moral o la identidad religiosa protejan a alguien del juicio de Dios. Oír la ley de Dios no es lo mismo que cumplirla. El capítulo pasa de la posición pública a la conducta, la conciencia y el corazón.

En este capítulo

Verdad central

Dios juzga sin favoritismos. Por eso, condenar a otros o poseer la ley no puede sustituir la obediencia y un corazón cambiado ante él.

Romanos 2: Quien juzga afronta la misma verdad
Escena del capítuloRomanos 2

Las Escrituras junto al resumen

Romanos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 29

Romanos 2:1-11

Condenar a otros no permite escapar

La persona que juzga a otros mientras hace el mismo mal se condena a sí misma. El juicio de Dios sigue la verdad, no el tono de superioridad de quien juzga. Pablo pregunta si esa persona espera escapar o confunde la paciencia de Dios con aprobación. La bondad de Dios conduce al arrepentimiento, un cambio que aparta del pecado. En cambio, un corazón terco acumula ira para el día del juicio. Dios paga a cada persona según sus actos: vida por buscar el bien con constancia, ira y angustia por obedecer al mal. Esto se aplica primero a los judíos, el pueblo del pacto de Dios, y también a los gentiles, quienes no pertenecen a ese pueblo. Dios no favorece a ningún grupo.

En la vida diaria

El dueño de un restaurante reprende a un cocinero por esconder comida en mal estado, mientras hace lo mismo en su propio almacén. El inspector revisa ambos estantes con el mismo criterio. La autoridad del dueño para reprender al cocinero no libra sus provisiones de la inspección. Pablo habla del juicio final de Dios y de una paciencia que llama al arrepentimiento.

Observe

Romanos 2:4 La paciencia de Dios busca conducir al cambio. Tratar la demora del juicio como permiso convierte un regalo de bondad en una excusa para seguir haciendo el mal.

Romanos 2:1-11

Santa Biblia Reina Valera 1909

1POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas.

2Mas sabemos que el juicio de Dios es según verdad contra los que hacen tales cosas.

3¿Y piensas esto, oh hombre, que juzgas á los que hacen tales cosas, y haces las mismas, que tú escaparás del juicio de Dios?

4¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, y paciencia, y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía á arrepentimiento?

5Mas por tu dureza, y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la manifestación del justo juicio de Dios;

6El cual pagará á cada uno conforme á sus obras:

7A los que perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra é inmortalidad, la vida eterna.

8Mas á los que son contenciosos, y no obedecen á la verdad, antes obedecen á la injusticia, enojo é ira;

9Tribulación y angustia sobre toda persona humana que obra lo malo, el Judío primeramente, y también el Griego:

10Mas gloria y honra y paz á cualquiera que obra el bien, al Judío primeramente, y también al Griego.

11Porque no hay acepción de personas para con Dios.

Romanos 2:12-16

La conciencia también da testimonio

Quienes pecan sin poseer la ley de Dios siguen siendo responsables. Quienes la tienen serán juzgados por ella. Oír la ley no hace que una persona sea justa ante Dios. Importa cumplirla. A veces los gentiles actúan como la ley requiere sin tenerla por escrito. Su conducta muestra la obra de la ley escrita en su corazón. La conciencia y los pensamientos enfrentados los acusan o los defienden. Pablo mira hacia el día en que Dios juzgará los secretos humanos por medio de Jesucristo. Nadie puede reducir el juicio a si había un libro de la ley en el estante.

En la vida diaria

Un huésped de una casa de vacaciones devuelve la cartera perdida de un vecino sin haber visto nunca el aviso del pueblo sobre objetos encontrados. Otro huésped lee el aviso cada día, pero se queda con el dinero que encuentra. Sus decisiones revelan más que el hecho de haber tenido acceso a la norma impresa. Pablo describe la conciencia y el juicio de Dios sobre los secretos, no solo la devolución de objetos perdidos.

Observe

Romanos 2:15 La conciencia acusa y también excusa mientras los pensamientos se enfrentan. Pablo no describe a quienes carecen de una ley escrita como personas sin ninguna conciencia moral.

Romanos 2:12-16

Santa Biblia Reina Valera 1909

12Porque todos los que sin ley pecaron, sin ley también perecerán; y todos los que en la ley pecaron, por la ley serán juzgados:

13Porque no los oidores de la ley son justos para con Dios, mas los hacedores de la ley serán justificados.

14Porque los Gentiles que no tienen ley, naturalmente haciendo lo que es de la ley, los tales, aunque no tengan ley, ellos son ley á sí mismos:

15Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros;

16En el día que juzgará el Señor lo encubierto de los hombres, conforme á mi evangelio, por Jesucristo.

Romanos 2:17-24

El maestro debe escuchar su propia enseñanza

Pablo se dirige a quien se enorgullece de ser judío, conocer la voluntad de Dios y poseer la ley. Esa persona se ve como guía, luz y maestro de quienes no tienen conocimiento. Pablo pregunta si también se enseña a sí misma. ¿Roba quien predica contra el robo? ¿Rompe la fidelidad matrimonial quien enseña contra el adulterio? ¿Esconde el odio a los ídolos un sacrilegio, un mal uso de las cosas sagradas? Presumir de la ley mientras se quebranta deshonra a Dios. Las Escrituras dicen que esa conducta hace que los gentiles insulten el nombre de Dios. El conocimiento que se presenta como motivo de honor se vuelve prueba contra la hipocresía.

Un maestro interrogado por su propio programa
Escena del capítuloRomanos 2
Asia Menor
Asia Menor

En la vida diaria

Un instructor de conducción explica a un alumno que debe proteger a los peatones. Luego pasa a toda velocidad por un cruce peatonal de camino a casa. El alumno ve ambas acciones y empieza a burlarse de la escuela cuyo emblema lleva el instructor. Su lección sigue siendo cierta, pero su conducta daña el nombre que representa. A Pablo le preocupa la deshonra que los maestros desobedientes traen sobre Dios.

Observe

Romanos 2:24 El daño alcanza al nombre de Dios entre quienes observan desde fuera. Pablo relaciona la desobediencia privada con la reputación pública del Dios a quien el maestro dice representar.

Romanos 2:17-24

Santa Biblia Reina Valera 1909

17He aquí, tú tienes el sobrenombre de Judío, y estás reposado en la ley, y te glorías en Dios,

18Y sabes su voluntad, y apruebas lo mejor, instruído por la ley;

19Y confías que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas,

20Enseñador de los que no saben, maestro de niños, que tienes la forma de la ciencia y de la verdad en la ley:

21Tú pues, que enseñas á otro, ¿no te enseñas á ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas?

22¿Tú, que dices que no se ha de adulterar, adulteras? ¿Tú, que abominas los ídolos, cometes sacrilegio?

23¿Tú, que te jactas de la ley, con infracción de la ley deshonras á Dios?

24Porque el nombre de Dios es blasfemado por causa de vosotros entre los Gentiles, como está escrito.

Romanos 2:25-29

El corazón importa más que la señal

La circuncisión, la señal exterior del pacto, tiene valor cuando se obedece la ley. Quebrantarla deja esa señal sin la ventaja que se le atribuye. Una persona no circuncidada que cumple la ley deja al descubierto el fracaso de quien tiene la ley escrita y la señal, pero desobedece. Pablo dirige entonces la atención al interior. La verdadera pertenencia ante Dios no se decide solo por la apariencia exterior. La circuncisión necesaria tiene que ver con el corazón y el Espíritu, no solo con la letra. Esa persona recibe alabanza de Dios, no de quienes se dejan impresionar por una posición visible.

La señal no puede reemplazar la realidad
Escena del capítuloRomanos 2

En la vida diaria

Un dirigente de un grupo de exploradores compara un uniforme lleno de insignias con la conducta de un recién llegado que ayuda discretamente a un caminante herido. Las insignias deberían mostrar habilidades y carácter, pero quien las lleva se niega a ayudar. El ayudante sin insignias deja al descubierto la distancia entre ambas cosas. Pablo habla de la identidad del pacto y de la obra interior del Espíritu, no de honores ganados al aire libre.

Observe

Romanos 2:29 El contraste final trata de quién da la alabanza que importa. Dios conoce un corazón cambiado, aunque las señales visibles reciban más atención de otras personas.

Romanos 2:25-29

Santa Biblia Reina Valera 1909

25Porque la circuncisión en verdad aprovecha, si guardares la ley; mas si eres rebelde á la ley, tu circuncisión es hecha incircuncisión.

26De manera que, si el incircunciso guardare las justicias de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión por circuncisión?

27Y lo que de su natural es incircunciso, guardando perfectamente la ley, te juzgará á ti, que con la letra y con la circuncisión eres rebelde á la ley.

28Porque no es Judío el que lo es en manifiesto; ni la circuncisión es la que es en manifiesto en la carne:

29Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de Dios.

Detalles que vale la pena notar

29versículos en esta lectura
4movimientos principales
6preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Romanos 2:1 comienza con “POR lo cual eres inexcusable, oh hombre, cualquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que…”

Dónde cambia el capítulo

Romanos 2:21 forma un giro natural: “Tú pues, que enseñas á otro, ¿no te enseñas á ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se ha de hurtar, hurtas?”

La nota final

Romanos 2:29 deja al lector con “Mas es Judío el que lo es en lo interior; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no es de los hombres, sino de…”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Dios, Porque, circuncisi, eres, juzgas, mismo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

longanimidad
Paciencia prolongada que contiene la respuesta merecida por el mal.
acepción de personas
Trato desigual que favorece a alguien por su identidad o posición.
sacrilegio
Uso indebido o trato deshonroso de cosas consideradas sagradas.
circuncisión
Retiro del prepucio masculino como señal del pacto del pueblo judío.

Escucha y mira junto al pasaje

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20