La gracia responde a la culpa de todos

Romanos 3

El panorama

Pablo ha explicado que el conocimiento religioso no libra a nadie del juicio de Dios. Pablo es mensajero de Jesucristo y escribe a los creyentes de Roma, la capital imperial. Ahora responde a objeciones sobre el privilegio judío y la fidelidad de Dios. Luego reúne palabras de las Escrituras para mostrar que el pecado alcanza a todos los grupos. Frente a esa culpa compartida, anuncia que por medio de Jesús se recibe una condición justa ante Dios. El resultado no deja lugar para presumir ni un camino separado para un solo pueblo.

En este capítulo

Verdad central

Todas las personas son culpables ante Dios. Su gracia hace justos a los creyentes por medio de Jesús, no por méritos que aleguen haber ganado cumpliendo la ley.

Romanos 3: La gracia responde a la culpa de todos
Escena del capítuloRomanos 3

Las Escrituras junto al resumen

Romanos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 31

Romanos 3:1-8

Dios sigue fiel pese al fracaso humano

Pablo pregunta qué ventaja tienen los judíos, el pueblo que recibió el pacto y la ley de Dios. Hay un valor real, sobre todo porque Dios les confió sus palabras. La incredulidad de algunas personas no hace infiel a Dios. Dios sigue siendo verdadero aunque las personas mientan. Pablo expone entonces un argumento falso: si hacer el mal muestra con más claridad la justicia de Dios, ¿cómo puede Dios castigarlo? Rechaza esa excusa. Dios debe juzgar al mundo con justicia. Tampoco un buen resultado justifica una mentira. Decir que Pablo enseña a hacer el mal para que venga el bien es una calumnia, y esa conducta merece condena.

Romanos 3:1-8: Dios sigue fiel pese al fracaso humano
Escena del capítuloRomanos 3

En la vida diaria

Una de las partes de un contrato rompe una promesa. Luego sostiene que, por contraste, la honradez de la otra parte se ve mejor. El mediador se niega a aceptar ese contraste como defensa. La parte fiel ha cumplido el acuerdo. La falta sigue siendo una falta. Pablo defiende la verdad de Dios y su derecho a juzgar, no solo los términos de un contrato humano.

Observe

Romanos 3:3 La incredulidad humana no anula la fidelidad de Dios. Pablo conserva el valor de lo que Dios confió sin tratar como fiel la respuesta de cada persona que lo recibió.

Romanos 3:1-8

Santa Biblia Reina Valera 1909

1¿QUÉ, pues, tiene más el Judío? ¿ó qué aprovecha la circuncisión?

2Mucho en todas maneras. Lo primero ciertamente, que la palabra de Dios les ha sido confiada.

3¿Pues qué si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿la incredulidad de ellos habrá hecho vana la verdad de Dios?

4En ninguna manera; antes bien sea Dios verdadero, mas todo hombre mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus dichos, y venzas cuando de ti se juzgare.

5Y si nuestra iniquidad encarece la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será injusto Dios que da castigo? (hablo como hombre.)

6En ninguna manera: de otra suerte ¿cómo juzgaría Dios el mundo?

7Empero si la verdad de Dios por mi mentira creció á gloria suya, ¿por qué aun así yo soy juzgado como pecador?

8¿Y por qué no [decir] (como somos blasfemados, y como algunos dicen que nosotros decimos): Hagamos males para que vengan bienes? la condenación de los cuales es justa.

Romanos 3:9-20

Toda declaración de inocencia queda silenciada

Ni los judíos ni los gentiles, personas ajenas al pueblo judío, están por encima del pecado. Pablo reúne pasajes de las Escrituras que describen fallas en el pensamiento, el habla, los actos y el respeto a Dios. Nadie puede afirmar que ha llevado una vida siempre justa ante él. El engaño envenena las palabras, la violencia marca el camino y la paz es desconocida. La ley habla a quienes la poseen, de modo que no pueden usarla solo para condenar a otros. Todas las bocas quedan cerradas y el mundo entero debe rendir cuentas a Dios. Llevar un registro de actos hechos según la ley no puede hacer justo a nadie ante él. La ley da a conocer el pecado.

En la vida diaria

Un auditor de un almacén revisa los registros de todos los equipos después de que cada jefe culpa a otro por las existencias que faltan. Encuentra distintas fallas en distintos libros, pero ningún equipo puede usar las reglas para quedar totalmente libre de examen. La sala queda en silencio cuando cada firma se vincula con una entrada del registro. Pablo describe la culpa de toda la humanidad ante Dios, no un problema compartido de inventario.

Observe

Romanos 3:19 La ley se dirige a quienes la oyen. Sus palabras también ponen fin a la defensa de ellos. No sirven como un arma que deja intactos a quienes la poseen.

Romanos 3:9-20

Santa Biblia Reina Valera 1909

9¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado.

10Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;

11No hay quien entienda, no hay quien busque á Dios;

12Todos se apartaron, á una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni aun uno:

13Sepulcro abierto es su garganta; con sus lenguas tratan engañosamente; veneno de áspides está debajo de sus labios;

14Cuya boca está llena de maledicencia y de amargura;

15Sus pies son ligeros á derramar sangre;

16Quebrantamiento y desventura hay en sus caminos;

17Y camino de paz no conocieron:

18No hay temor de Dios delante de sus ojos.

19Empero sabemos que todo lo que la ley dice, á los que están en la ley lo dice, para que toda boca se tape, y que todo el mundo se sujete á Dios:

20Porque por las obras de la ley ninguna carne se justificará delante de él; porque por la ley [es] el conocimiento del pecado.

Romanos 3:21-26

Dios hace justos a los creyentes mediante Jesús

La justicia de Dios se da a conocer ahora sin depender de ganar una condición justa mediante la ley, aunque la ley y los profetas la señalan. Llega mediante la fe en Jesucristo a todos los que creen. Todos han pecado y no alcanzan la gloria de Dios. Sin embargo, Dios hace justos a los creyentes gratuitamente, por gracia, mediante la obra redentora de Jesús. Su sangre, su vida entregada en la muerte, trata el pecado y muestra la justicia de Dios. La paciencia anterior de Dios no significaba indiferencia ante el mal. Mediante Jesús, Dios sigue siendo justo mientras hace justo al creyente. Las tradiciones cristianas describen de distintas maneras cómo actúa exactamente esta obra salvadora.

Dios sigue siendo justo al justificar al impío
Escena del capítuloRomanos 3
Asia Menor
Asia Menor

En la vida diaria

Un voluntario que asesora sobre deudas se sienta junto a un cliente cuyos atrasos reales no desaparecen por negarlos. Un benefactor paga el costo y la cuenta queda saldada formalmente. El cliente recibe una nueva situación como regalo, sin afirmar que la deuda anterior era imaginaria. La afirmación de Pablo trata de la justicia de Dios y de la muerte de Jesús, que supera un arreglo económico.

Observe

Romanos 3:26 Pablo mantiene unidas dos afirmaciones: Dios es justo y hace justos a los creyentes. El perdón se presenta como una revelación del carácter de Dios, no como una forma de dejarlo de lado.

Romanos 3:21-26

Santa Biblia Reina Valera 1909

21Mas ahora, sin la ley, la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y por los profetas:

22La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él; porque no hay diferencia;

23Por cuanto todos pecaron, y están destituídos de la gloria de Dios;

24Siendo justificados gratuitamente por su gracia, por la redención que es en Cristo Jesús;

25Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento á haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

26Con la mira de manifestar su justicia en este tiempo: para que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Romanos 3:27-31

Un solo Dios elimina toda jactancia

Pablo pregunta qué lugar queda para presumir. La fe lo excluye, porque la condición justa se recibe en vez de ganarse mediante obras de la ley. Dios no es solo Dios de los judíos, sino también de los gentiles. Como hay un solo Dios, tanto los circuncidados como quienes no lo están son hechos justos mediante la fe. La circuncisión es la señal masculina del pacto. Pablo rechaza entonces la idea de que la fe deje sin valor la ley de Dios. La fe sostiene su verdadero lugar. El argumento elimina la pretensión de una superioridad ganada, sin desechar las Escrituras que han expuesto el pecado y dado testimonio de la obra salvadora de Dios.

Un solo Dios no deja lugar a pretensiones rivales
Escena del capítuloRomanos 3

En la vida diaria

Una persona que recibe una beca conoce a otro estudiante admitido gracias al mismo fondo de donaciones. Uno lleva el emblema de su antigua escuela, pero ninguno pagó el costo que aseguró su plaza. El emblema no da motivos para presumir frente al otro. Su gratitud tiene un mismo origen. Pablo habla de un solo Dios que hace justas a las personas por la fe, no de una ayuda económica igual para estudiar.

Observe

Romanos 3:31 Pablo anticipa la conclusión equivocada de que la fe desecha la ley. Su respuesta conserva el lugar de esta, pero niega que cumplirla dé una base para presumir.

Romanos 3:27-31

Santa Biblia Reina Valera 1909

27¿Dónde pues está la jactancia? Es excluída. ¿Por cuál ley? ¿de las obras? No; mas por la ley de la fe.

28Así que, concluímos ser el hombre justificado por fe sin las obras de la ley.

29¿Es Dios solamente [Dios] de los Judíos? ¿No es también [Dios] de los Gentiles? Cierto, también de los Gentiles.

30Porque uno es Dios, el cual justificará por la fe la circuncisión, y por medio de la fe la incircuncisión.

31¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.

Detalles que vale la pena notar

31versículos en esta lectura
4movimientos principales
10preguntas en el texto bíblico

La imagen inicial

Romanos 3:1 comienza con “¿QUÉ, pues, tiene más el Judío? ¿ó qué aprovecha la circuncisión?”

Dónde cambia el capítulo

Romanos 3:9 forma un giro natural: “¿Qué pues? ¿Somos mejores que ellos? En ninguna manera: porque ya hemos acusado á Judíos y á Gentiles, que todos están debajo de pecado.”

La nota final

Romanos 3:31 deja al lector con “¿Luego deshacemos la ley por la fe? En ninguna manera; antes establecemos la ley.”

Un recorrido de palabras por el capítulo

Las palabras Dios, como, para, justicia, ninguna, porque ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.

Palabras del texto bíblico explicadas

áspides
Serpientes venenosas usadas aquí como imagen del daño de las palabras.
maledicencia
Palabras que maldicen o hablan mal de otras personas.
redención
Liberación de una esclavitud o deuda, aquí por medio de Jesucristo.
propiciación
Medio para tratar el pecado y su juicio ante Dios.
jactancia
Orgullo expresado al presumir de los propios méritos o ventajas.

Escucha y mira junto al pasaje

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Fuente: eBible.org · spaRV1909 · obtenido 2026-09-20