El panorama
Los siervos de la casa de Dios reciben el llamado a alabar su bondad y su poder. Jacob e Israel nombran al pueblo elegido de Dios y lo vinculan con su antepasado. Su rescate incluye la muerte de los primogénitos de Egipto y la derrota de reyes cuyas tierras recibió. Luego los ídolos hechos por seres humanos quedan expuestos como objetos sin vida. El llamado final reúne a Israel, la familia sacerdotal de Aarón y la tribu de Leví, cuyos miembros sirven en el culto. La alabanza sube desde Sión, el monte santo de Jerusalem, la ciudad donde mora el Señor.
En este capítulo
- Bondad y poder dan motivos para cantar Salmos 135:1-7
Quienes sirven en la casa y los patios de Dios reciben el llamado a alabar su nombre.
- El rescate incluye muerte y reyes derrotados Salmos 135:8-14
El canto recuerda que Dios hirió a los primogénitos de Egipto, tanto humanos como animales.
- Los ídolos costosos siguen sin aliento Salmos 135:15-18
Los ídolos de las naciones son plata y oro trabajados por manos humanas.
- Cada grupo recibe el llamado a alabar Salmos 135:19-21
Todo el pueblo, la familia sacerdotal, la tribu más amplia que sirve en el culto y quienes reverencian al Señor reciben el llamado a bendecirlo.
Verdad central
El Señor que gobierna la naturaleza y rescató a su pueblo merece una alabanza que los ídolos sin vida hechos por manos humanas no pueden recibir como dioses vivos.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 21Salmos 135:1-7
Bondad y poder dan motivos para cantar
Quienes sirven en la casa y los patios de Dios reciben el llamado a alabar su nombre. Él es bueno y cantarle es un gozo apropiado. Ha elegido al pueblo como su posesión preciada. Quien habla sabe que el Señor es mayor que todos los dioses. Actúa como quiere en el cielo, la tierra, el mar y las profundidades. Las nubes que suben, los relámpagos con lluvia y el viento le obedecen. La alabanza une su cuidado particular por el pueblo con su gobierno de un mundo mucho más amplio que la tierra de ellos.

En la vida diaria
Una observadora del clima sube al techo de la estación para revisar el medidor de lluvia mientras se acumulan nubes sobre el valle. Registra juntos el viento, la lluvia y la presión, en vez de tratar una sola lectura como si fuera todo el cielo. El trabajo del día le hace prestar atención al alcance del clima que la rodea. El salmo alaba a Dios como gobernante de esas fuerzas.
Observe
Salmos 135:6 Se nombran el cielo, la tierra, los mares y las profundidades. La afirmación sobre la libertad de Dios para actuar no queda limitada al lugar donde su pueblo lo adora.
Salmos 135:1-7
Santa Biblia Reina Valera 19091Aleluya. ALABAD el nombre de Jehová; alabad[le], siervos de Jehová;
2Los que estáis en la casa de Jehová, en los atrios de la casa de nuestro Dios.
3Alabad á JAH, porque es bueno Jehová: cantad salmos á su nombre, porque es suave.
4Porque JAH ha escogido á Jacob para sí, á Israel por posesión suya.
5Porque yo se que Jehová es grande, y el Señor nuestro, mayor que todos los dioses.
6Todo lo que quiso Jehová, ha hecho en los cielos y en la tierra, en las mares y en todos los abismos.
7El hace subir las nubes del cabo de la tierra; él hizo los relámpagos para la lluvia; él saca los vientos de sus tesoros.
Salmos 135:8-14
El rescate incluye muerte y reyes derrotados
El canto recuerda que Dios hirió a los primogénitos de Egipto, tanto humanos como animales. También hubo señales contra Faraón, gobernante de Egipto, y sus siervos. Grandes naciones y reyes fuertes fueron derrotados. Entre ellos están Sehón, rey del pueblo Amorrheo, y Og, gobernante de Basán, una región al este del río Jordán. También cayeron los reinos de Canaán, la tierra donde entró el pueblo. Sus tierras se convirtieron en la herencia del pueblo. El relato nombra muertes reales como parte del rescate. Luego alaba el nombre duradero de Dios y su cuidado al juzgar a sus siervos y mostrarles misericordia.

En la vida diaria
Una archivera de un programa de reasentamiento coloca un nuevo registro de tierras junto a documentos antiguos que nombran el costo humano del conflicto anterior. Registra a las familias que ahora tienen vivienda sin quitar las páginas sobre quienes murieron. Recibir un lugar donde vivir no convierte el pasado en algo sin sangre. El salmo atribuye a Dios el juicio, la victoria y el regalo de la tierra.
Observe
Salmos 135:8 Se nombran primogénitos humanos y animales entre quienes fueron heridos. La alabanza recuerda una grave pérdida de vidas, en lugar de describir una liberación sin costo.
Salmos 135:8-14
Santa Biblia Reina Valera 19098El [es el] que hirió los primogénitos de Egipto, desde el hombre hasta la bestia.
9Envió señales y prodigios en medio de ti, oh Egipto, sobre Faraón, y sobre todos sus siervos.
10El que hirió muchas gentes, y mató reyes poderosos:
11A Sehón rey Amorrheo, y á Og rey de Basán, y á todos los reinos de Canaán.
12Y dió la tierra de ellos en heredad, en heredad á Israel su pueblo.
13Oh Jehová, eterno [es] tu nombre; tu memoria, oh Jehová para generación y generación.
14Porque juzgará Jehová su pueblo, y arrepentiráse sobre sus siervos.
Salmos 135:15-18
Los ídolos costosos siguen sin aliento
Los ídolos de las naciones son plata y oro trabajados por manos humanas. Su material tiene valor, pero no pueden hablar por la boca ni ver por los ojos. Las orejas no les permiten oír y no hay aliento en sus bocas. La forma de un cuerpo vivo no les ha dado vida. El poema añade que quienes los fabrican y confían en ellos se vuelven como ellos. Cuestiona la confianza en cosas que no pueden responder. Las obras del Señor recordadas antes contrastan con la completa falta de acción de estos objetos tallados.
En la vida diaria
Una escultora limpia el polvo de un retrato de bronce y ajusta la lámpara para que sus ojos parezcan brillantes. Un visitante hace una pregunta y ella responde desde detrás del soporte. La figura permanece en silencio, por hábil que sea el trabajo. Su valor artístico no puede darle aliento. El salmo rechaza confiar en tales objetos como dioses, no hacer retratos.
Observe
Salmos 135:17 No hay aliento en la boca de los ídolos. La crítica no se limita a su incapacidad de hablar: carecen de la vida que su forma corporal sugiere.
Salmos 135:15-18
Santa Biblia Reina Valera 190915Los ídolos de las gentes son plata y oro, obra de manos de hombres.
16Tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven;
17Tienen orejas, y no oyen; tampoco hay espíritu en sus bocas.
18Como ellos son los que los hacen; todos los que en ellos confían.
Salmos 135:19-21
Cada grupo recibe el llamado a alabar
Todo el pueblo, la familia sacerdotal, la tribu más amplia que sirve en el culto y quienes reverencian al Señor reciben el llamado a bendecirlo. La alabanza de un grupo no sustituye a la de los demás. Sus funciones difieren, pero honran al mismo Dios. El canto sitúa esta bendición en la ciudad santa donde él mora. Termina como empezó, con un llamado a alabar. Tras nombrar el gobierno sobre la naturaleza, los actos de rescate y los ídolos sin vida, las voces vuelven al Señor vivo que ha hecho su hogar entre ellos.
En la vida diaria
La encargada de un festival reúne en el patio a artistas, cocineros, personal de limpieza y visitantes para el agradecimiento final. Se nombra a cada grupo, incluso a quienes trabajaron fuera de la vista. Comparten una respuesta pese a sus distintas tareas. La reunión queda completa cuando todos tienen lugar en ella. El salmo convoca a estos grupos a bendecir al Señor que mora en Jerusalem.
Observe
Salmos 135:20 La tribu que sirve en el culto se nombra junto a todos los que temen a Dios. Las tareas específicas no convierten la alabanza en labor exclusiva de especialistas.
Salmos 135:19-21
Santa Biblia Reina Valera 190919Casa de Israel, bendecid á Jehová: casa de Aarón, bendecid á Jehová:
20Casa de Leví, bendecid á Jehová: los que teméis á Jehová, bendecid á Jehová.
21Bendito de Sión Jehová, que mora en Jerusalem. Aleluya.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 135:1 comienza con “Aleluya. ALABAD el nombre de Jehová; alabad[le], siervos de Jehová;”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 135:11 forma un giro natural: “A Sehón rey Amorrheo, y á Og rey de Basán, y á todos los reinos de Canaán.”
La nota final
Salmos 135:21 deja al lector con “Bendito de Sión Jehová, que mora en Jerusalem. Aleluya.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, casa, Porque, todos, bendecid, ALABAD ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- primogénitos
- Los primeros hijos nacidos de una madre, tanto humanos como animales.
- heredad
- Tierra o posesión que se recibe para conservarla como herencia.
- Amorrheo
- Nombre del pueblo sobre el que gobernaba el rey Sehón.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



