El panorama
Un maestro repasa el pasado de Israel para que los hijos aprendan a confiar en vez de repetir el rechazo de sus antepasados. Israel, el pueblo unido a Dios, también recibe el nombre de Jacob por su antepasado. El relato va desde Egipto, la tierra de su antigua opresión, por el desierto hasta la vida asentada en una tierra. Los regalos y los rescates encuentran incredulidad una y otra vez. El final se vuelve hacia Judá, una de las tribus del pueblo, y hacia David, el pastor elegido para cuidarlo como rey.
En este capítulo
- Contar a los hijos lo oído Salmos 78:1-8
El maestro llama al pueblo a escuchar la enseñanza recibida y los relatos difíciles de tiempos antiguos.
- Un pueblo armado olvidó al libertador Salmos 78:9-16
Ephraim, una tribu de Israel, aparece retrocediendo en la batalla pese a llevar arcos.
- Llega comida pero persiste la incredulidad Salmos 78:17-31
El pueblo sigue rebelándose en el desierto y pone a prueba a Dios al exigir la comida que desea.
- La misericordia recuerda su fragilidad Salmos 78:32-39
Incluso después de estos hechos, el pueblo sigue pecando y negándose a creer.
- El rescate olvidado atendió cada necesidad Salmos 78:40-55
El maestro recuerda nuevas rebeliones y el olvido del rescate de Egipto.
- La vida asentada repite el rechazo Salmos 78:56-64
El pueblo vuelve a poner a prueba a Dios y abandona sus instrucciones, desviándose como un arco poco fiable.
- Eligen un pastor para el pueblo Salmos 78:65-72
Dios aparece levantándose con la fuerza repentina de un guerrero y dejando a los enemigos en una vergüenza duradera.
Verdad central
El repetido olvido de los dones de Dios trae juicio al pueblo, pero la misericordia continúa y el relato termina con un pastor elegido para cuidarlo.

Las Escrituras junto al resumen
Salmos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 72Salmos 78:1-8
Contar a los hijos lo oído
El maestro llama al pueblo a escuchar la enseñanza recibida y los relatos difíciles de tiempos antiguos. Lo que contaron los padres no debe ocultarse a los hijos. Hay que transmitir la fuerza y las obras de Dios para que otra generación espere en él, recuerde sus actos y cumpla sus mandatos. El propósito incluye una advertencia. Los hijos no deben imitar a los antepasados cuyos corazones tercos rechazaron a Dios. Enseñar significa, por tanto, más que conservar nombres. Transmite un relato destinado a dar forma a la confianza y la conducta de vidas aún por venir.

En la vida diaria
Una abuela abre un viejo mapa de evacuación con sus nietos y explica tanto la ayuda recibida como los errores que retrasaron a la familia. Se niega a omitir las partes difíciles solo para embellecer el pasado. Los niños siguen la ruta y preguntan qué ocurrió después. El recuerdo se transmite con un propósito. El salmo enseña esperanza y obediencia hacia Dios.
Observe
Salmos 78:8 Los antepasados no se ofrecen como ejemplos que haya que imitar en todo. Su terquedad se recuerda para que la siguiente generación pueda elegir otra respuesta.
Salmos 78:1-8
Santa Biblia Reina Valera 19091Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
2Abriré mi boca en parábola; hablaré cosas reservadas de antiguo:
3Las cuales hemos oído y entendido; que nuestros padres nos [las] contaron.
4No las encubriremos á sus hijos, contando á la generación venidera las alabanzas de Jehová, y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.
5El estableció testimonio en Jacob, y puso ley en Israel; la cual mandó á nuestros padres que la notificasen á sus hijos;
6Para que [lo] sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán; y [los que] se levantarán, [lo] cuenten á sus hijos;
7A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios, y guarden sus mandamientos:
8Y no sean como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no apercibió su corazón, ni fué fiel para con Dios su espíritu.
Salmos 78:9-16
Un pueblo armado olvidó al libertador
Ephraim, una tribu de Israel, aparece retrocediendo en la batalla pese a llevar arcos. El fracaso se vincula con la lealtad quebrantada y el olvido de las obras divinas. El relato recuerda maravillas cerca de Zoán, un lugar de Egipto: el mar dividido para dejar paso, una nube de día y fuego de noche. Dios también abrió rocas en el desierto y dio corrientes de agua. Esos dones habían atendido necesidades que ningún ejército podía resolver por sí solo. Olvidarlos significó perder de vista la fuente de vida y guía, aunque el equipo externo siguiera allí.

En la vida diaria
Un club de senderismo prepara equipo costoso mientras ignora las notas de la ruta que dejó el guía que los sacó de la última emergencia. Ante el primer camino bloqueado, el grupo flaquea pese a llevar las mochilas llenas. El responsable del club vuelve a abrir las notas olvidadas. Tener herramientas no ha sustituido el recuerdo de la guía recibida. El salmo relata el rescate milagroso de Dios y la lealtad quebrantada de la tribu.
Observe
Salmos 78:11 Olvidar las obras de Dios se menciona junto con rechazar su ley. La pérdida de memoria y la desobediencia están relacionadas, en lugar de tratarse como fallos independientes.
Salmos 78:9-16
Santa Biblia Reina Valera 19099Los hijos de Ephraim armados, flecheros, volvieron [las espaldas] el día de la batalla.
10No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley:
11Antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.
12Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
13Rompió la mar, é hízolos pasar; é hizo estar las aguas como en un montón.
14Y llevólos de día con nube, y toda la noche con resplandor de fuego.
15Hendió las peñas en el desierto: y dióles á beber como de grandes abismos;
16Pues sacó de la peña corrientes, é hizo descender aguas como ríos.
Salmos 78:17-31
Llega comida pero persiste la incredulidad
El pueblo sigue rebelándose en el desierto y pone a prueba a Dios al exigir la comida que desea. Duda de que pueda dar pan y carne después de haber visto salir agua de la roca. La ira sigue a su negativa a confiar. Sin embargo, Dios envía maná del cielo y tantas aves que el campamento se llena. Comen lo que deseaban, pero el apetito no se ha convertido en fe. Mientras aún tienen la comida en la boca, llega el juicio y mueren hombres destacados. Dios ha dado con generosidad. Pero también juzga la negativa a confiar en él.

En la vida diaria
La coordinadora del campamento ve cómo una reunión convierte cada suministro entregado en una nueva acusación de que nadie se preocupa. Los voluntarios colocan comida mientras las acusaciones siguen iguales. Ella anota con sinceridad las necesidades pendientes, pero también señala la ayuda ya presente. Recibir bienes no ha reparado la confianza en la sala. El salmo incluye juicio divino y muertes que esta comparación no reproduce.
Observe
Salmos 78:22 La razón declarada de la ira es la falta de confianza en el cuidado salvador de Dios. El hambre por sí sola no se presenta como la ofensa que provoca el juicio.
Salmos 78:17-31
Santa Biblia Reina Valera 190917Empero aun tornaron á pecar contra él, enojando en la soledad al Altísimo.
18Pues tentaron á Dios en su corazón, pidiendo comida á su gusto.
19Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
20He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿podrá también dar pan? ¿aparejará carne á su pueblo?
21Por tanto oyó Jehová, é indignóse: y encendióse el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel;
22Por cuanto no habían creído á Dios, ni habían confiado en su salud:
23A pesar de que mandó á las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos,
24E hizo llover sobre ellos maná para comer, y dióles trigo de los cielos.
25Pan de nobles comió el hombre: envióles comida á hartura.
26Movió el solano en el cielo, y trajo con su fortaleza el austro.
27E hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como arena de la mar.
28E hízolas caer en medio de su campo, alrededor de sus tiendas.
29Y comieron, y hartáronse mucho: cumplióles pues su deseo.
30No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca,
31Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.
Salmos 78:32-39
La misericordia recuerda su fragilidad
Incluso después de estos hechos, el pueblo sigue pecando y negándose a creer. Sus años pasan entre dificultades. La muerte los impulsa a buscar a Dios y recordarlo como su roca y libertador, pero sus bocas lo adulan mientras sus corazones siguen sin ser fiables. No guardan fielmente el vínculo del pacto. Aun así, Dios muestra compasión, perdona y frena su ira repetidas veces en vez de destruirlos a todos. Recuerda que son carne mortal, como un soplo pasajero. La misericordia responde a su fragilidad. No finge que todas sus palabras de retorno sean sinceras.

En la vida diaria
Una trabajadora de rehabilitación escucha a un usuario prometer que cambiará después de otra crisis, y luego descubre que vuelven los mismos ocultamientos. Señala claramente la promesa rota, pero mantiene la cita, consciente de la fragilidad de su estado. La paciencia no exige llamar verdad al engaño. Sigue ofreciendo un camino hacia una ayuda sincera. El salmo describe cómo Dios reprime una y otra vez una ira merecida.
Observe
Salmos 78:39 Dios recuerda que el pueblo es carne. Su vida breve y frágil forma parte del relato de la misericordia, incluso cuando ellos mismos han dejado de recordar.
Salmos 78:32-39
Santa Biblia Reina Valera 190932Con todo esto pecaron aún, y no dieron crédito á sus maravillas.
33Consumió por tanto en nada sus días, y sus años en la tribulación.
34Si los mataba, entonces buscaban á Dios; entonces se volvían solícitos en busca suya.
35Y acordábanse que Dios era su refugio, y el Dios Alto su redentor.
36Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían:
37Pues sus corazones no eran rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto.
38Empero él misericordioso, perdonaba la maldad, y no [los] destruía: y abundó para apartar su ira, y no despertó todo su enojo.
39Y acordóse que eran carne; soplo que va y no vuelve.
Salmos 78:40-55
El rescate olvidado atendió cada necesidad
El maestro recuerda nuevas rebeliones y el olvido del rescate de Egipto. Los ríos se volvieron sangre; insectos, ranas, granizo y fenómenos destructivos arruinaron cosechas y animales. La peste y la muerte golpearon, incluidos los primogénitos de la tierra vinculada aquí también con Châm, un nombre ancestral. El relato no oculta esas muertes. Después, el pueblo de Dios salió como un rebaño, mientras el mar vencía a los enemigos. Él los guio a la tierra y dio a las tribus una herencia asignada. Su pasado olvidado contenía un juicio severo y un cuidado duradero. Dios los llevó de la esclavitud hacia un hogar.

En la vida diaria
La conservadora de un memorial cierra una vitrina después de ordenar los registros de la huida de una comunidad de un régimen violento. Coloca relatos de muertes junto a documentos sobre quienes sobrevivieron y reconstruyeron. Los visitantes tienen tiempo para leer, sin una representación del sufrimiento. El registro completo se resiste a una memoria selectiva. El salmo relata plagas divinas, rescate y el regalo de una tierra.
Observe
Salmos 78:52 El pueblo es guiado como ovejas después de recordar los juicios. El relato une un poder inmenso con la dirección cuidadosa de un rebaño vulnerable.
Salmos 78:40-55
Santa Biblia Reina Valera 190940¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!
41Y volvían, y tentaban á Dios, y ponían límite al Santo de Israel.
42No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia;
43Cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán;
44Y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes, porque no bebiesen.
45Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, y ranas que los destruyeron.
46Dió también al pulgón sus frutos, y sus trabajos á la langosta.
47Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con piedra;
48Y entregó al pedrisco sus bestias, y al fuego sus ganados.
49Envió sobre ellos el furor de su saña, ira y enojo y angustia, con misión de malos ángeles.
50Dispuso el camino á su furor; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida á la mortandad.
51E hirió á todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.
52Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, y llevólos por el desierto, como un rebaño.
53Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo; y la mar cubrió á sus enemigos.
54Metiólos después en los términos de su santuario, en este monte que ganó su mano derecha.
55Y echó las gentes de delante de ellos, y repartióles una herencia con cuerdas; é hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel.
Salmos 78:56-64
La vida asentada repite el rechazo
El pueblo vuelve a poner a prueba a Dios y abandona sus instrucciones, desviándose como un arco poco fiable. El culto en santuarios rivales y las imágenes talladas lo provocan. Él abandona Silo, la población donde estaba la tienda sagrada, y permite que la señal de su fuerza y gloria caiga en manos enemigas. La derrota trae muerte al pueblo, incluidos jóvenes y sacerdotes. Las bodas y los lamentos habituales callan. Vivir en la tierra no ha curado el antiguo rechazo. Todo el pueblo sufre. La fe quebrantada se vincula con la pérdida, así que la derrota significa más que perder una batalla.

En la vida diaria
La encargada del registro del pueblo abre un libro cuyas últimas páginas dejan de anotar bodas y reuniones locales de repente. Las columnas vacías siguen a un período de devastación descrito en las cartas conservadas. Ella deja visibles los huecos en lugar de llenarlos con sucesos imaginados. El propio silencio forma parte del registro de la pérdida. El salmo nombra el juicio divino, las muertes en batalla y el culto abandonado.
Observe
Salmos 78:64 Falta incluso el lamento esperado de las viudas. La pérdida alcanza las prácticas habituales con que una comunidad expresa su duelo y muestra la profundidad de la ruptura de su vida.
Salmos 78:56-64
Santa Biblia Reina Valera 190956Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios;
57Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: volviéronse como arco engañoso.
58Y enojáronlo con sus altos, y provocáronlo á celo con sus esculturas.
59Oyólo Dios, y enojóse, y en gran manera aborreció á Israel.
60Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, la tienda [en que] habitó entre los hombres;
61Y dió en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.
62Entregó también su pueblo á cuchillo, y airóse contra su heredad.
63El fuego devoró sus mancebos, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
64Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, y sus viudas no lamentaron.
Salmos 78:65-72
Eligen un pastor para el pueblo
Dios aparece levantándose con la fuerza repentina de un guerrero y dejando a los enemigos en una vergüenza duradera. Descarta la línea de José y a Ephraim, nombres ligados a las tribus del norte, y elige a Judá y a Sión, la colina santa de Jerusalem. Su morada santa queda firme. David pasa de cuidar ovejas, incluidas las que tienen crías, a pastorear al pueblo. Las palabras finales alaban tanto un corazón recto como unas manos hábiles. Tras repetidos fracasos, Dios elige a un líder. Cuidar un rebaño lo ha preparado para una responsabilidad mayor.

En la vida diaria
Una cooperativa agrícola pide a su cuidador de rebaños más atento que dirija el trabajo compartido del invierno. Los socios han visto cómo detecta a una oveja en apuros y planifica el alimento antes de que escasee. La nueva función necesita la misma atención honrada a mayor escala. Él aporta destreza práctica además de buenas intenciones. Dios elige a David para pastorear a todo un pueblo como rey.
Observe
Salmos 78:72 El corazón y las manos se nombran juntos al final. El pastor deseado necesita integridad y destreza; no basta con tener solo buenas intenciones o solo capacidad.
Salmos 78:65-72
Santa Biblia Reina Valera 190965Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, como un valiente que grita excitado del vino:
66E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: dióles perpetua afrenta.
67Y desechó el tabernáculo de José, y no escogió la tribu de Ephraim;
68Sino que escogió la tribu de Judá, el monte de Sión, al cual amó.
69Y edificó su santuario á manera de eminencia, como la tierra que cimentó para siempre.
70Y eligió á David su siervo, y tomólo de las majadas de las ovejas:
71De tras las paridas lo trajo, para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.
72Y apacentólos con entereza de su corazón; y pastoreólos con la pericia de sus manos.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Salmos 78:1 comienza con “Masquil de Asaph. ESCUCHA, pueblo mío, mi ley: inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.”
Dónde cambia el capítulo
Salmos 78:20 forma un giro natural: “He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿podrá también dar pan? ¿aparejará carne á su pueblo?”
La nota final
Salmos 78:72 deja al lector con “Y apacentólos con entereza de su corazón; y pastoreólos con la pericia de sus manos.”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Dios, como, ellos, hizo, Israel, para ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- contumaz
- Que se mantiene terco en su rechazo a cambiar.
- maná
- Alimento que Dios dio a su pueblo en el desierto.
- altos
- Lugares elevados donde se rendía culto a otros dioses.
- majadas
- Lugares donde se recoge el ganado, en especial las ovejas.
- pericia
- Habilidad práctica que se adquiere al conocer bien un trabajo.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



