El panorama
El Salmo 70 casi no tiene movimiento sobrante. Comienza pidiendo a Dios que se apresure y termina pidiéndole que no se detenga. Entre esas apelaciones se ponen lado a lado dos clases de buscadores. Un grupo busca la vida del que habla y disfruta su angustia con un "¡Ah!" audible. El otro busca a Dios, ama su salvación, y se le pide que se alegre y diga siempre que Dios es engrandecido. El contraste alcanza la palabra además de la intención. Regodearse en el derrumbe ajeno se opone a la alabanza dirigida a Dios. El que habla puede pedir alegría para otros sin disfrazar su propia pobreza y necesidad. También puede llamar a Dios ayudador y libertador sin fingir que el auxilio ya llegó. La confianza del salmo no es por tanto distancia serena respecto del peligro. Es la persistencia urgente de un necesitado que sabe adónde debe ir la apelación.
Verdad central
El Salmo 70 concentra una oración urgente en cinco versículos al pedir a Dios que se apresure, buscar la inversión de quienes se deleitan en el daño, llamar a quienes buscan a Dios a una alegría continua y terminar con la súplica repetida del pobre: «apresúrate a venir a mí».

Las notas de estudio tienen su propia página
El análisis de cada movimiento, las palabras para rastrear, las notas versículo por versículo y los puntos donde los lectores difieren están escritos para quien estudia solo. Están en la página Reflexión Personal Profunda de este capítulo. Esta página es la lección.
Guía docente específica del capítulo
Estos puntos nacen del capítulo mismo. Ayudan a unir el mapa narrativo del Nivel 1, el análisis del Nivel 2 y el texto bíblico en una sola lección.
Comienza con la primera imagen del capítulo
Salmos 70:1: “Al Músico principal: Salmo de David, para conmemorar. OH Dios, [acude] á librarme; apresúrate, oh Dios, á socorrerme.”
Detente en el punto de cambio
Salmos 70:3: “Sean vueltos, en pago de su afrenta [hecha], los que dicen: ¡Ah! ¡ah!”
Mantén visible este recorrido de palabras
Dios, Sean, apres, avergonzados, buscan, rate
Qué explicar, y en qué orden
Enseña el pasaje en este orden. Cada paso nombra los versículos en que se apoya, para que cada punto se muestre en el texto antes de aplicarlo.
Salmo 70:1
Apresúrate
Empieza leyendo el versículo 1 y luego el versículo 5, para que el grupo oiga el mismo pedido urgente en los dos extremos: «apresúrate, oh Dios, á socorrerme» y «apresúrate á mí, oh Dios». Explica que el título dice «para conmemorar», una oración que pide a Dios que se acuerde de su siervo. Enséñalo primero porque la forma del salmo es su mensaje: todo lo que sigue está contenido dentro de un clamor por ayuda ahora, no después.
Salmo 70:2-3
Vueltos atrás
Lee 70:2-3. Nombra los dos grupos: los que «buscan mi vida» y desean su mal, y los que dicen «¡Ah! ¡ah!». Explica los verbos: avergonzados, confusos, vueltos atrás, todos imágenes de un plan que fracasa. Enséñalo en segundo lugar y subraya que David entrega el resultado a Dios. La oración pide a Dios que detenga el daño y que los burladores prueben la afrenta que querían para otro.
Salmo 70:4
Engrandecido sea Dios
Lee en voz alta el versículo 4 y ponlo junto al versículo 3. Un grupo dice «¡Ah! ¡ah!»; el otro dice siempre «Engrandecido sea Dios». Explica que engrandecer es hacer grande, hablar de la grandeza de Dios. Enseña este paso para mostrar que aun en una oración de emergencia de cinco versículos, a David le importa el gozo de «todos los que te buscan». Su propio rescate está pensado para que muchos se alegren en Dios.
Salmo 70:5
Afligido, menesteroso y audaz
Lee el último versículo: «Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas». Explica afligido y menesteroso como no tener nada que traer. Luego señala los dos nombres de Dios, ayuda y libertador. Enséñalo al final, y luego pon todo el salmo junto al Salmo 40:13-17 para que el grupo vea que estas palabras ya se habían orado y podían orarse de nuevo.
Dónde se atascan los participantes
Las lecturas equivocadas que este pasaje suele provocar, y cómo responder a cada una desde el texto.
«Es una falta de respeto decirle a Dios que se apure.»
El salmo lo dice dos veces: «apresúrate, oh Dios, á socorrerme» (70:1) y «oh Jehová, no te detengas» (70:5). La Escritura nos da estas palabras para orar. La oración urgente no es una exigencia de un superior, sino el clamor de alguien «afligido y menesteroso» (70:5) que confía en que Dios oye. Jesús enseñó a orar con perseverancia en Lucas 18:1-8.
«Usar las mismas palabras de una oración antigua es repetición vacía.»
El Salmo 70 reutiliza casi exactamente el Salmo 40:13-17, y la Escritura incluye los dos. Lo que Jesús advirtió en Mateo 6:7 fue no ser prolijos como los gentiles, que piensan que «por su parlería serán oídos», no volver a orar palabras sinceras. Cuando una oración antigua encaja con la necesidad, orarla otra vez es fiel, como hizo Jesús en Getsemaní «diciendo las mismas palabras» (Mateo 26:44).
«Pedir que los enemigos sean avergonzados es desearles mal.»
El pedido es que los que desean su mal sean «vueltos atrás» (70:2): que su ataque fracase. El salmo deja la acción a Dios y no añade maldición más allá de la afrenta que sus propios planes merecen (70:3). Es una oración de protección, hecha por alguien indefenso. El Nuevo Testamento añade el llamado a orar por los que nos persiguen (Mateo 5:44), lo cual no anula orar para ser guardado de ellos.
Objetivos de aprendizaje
- Identificar cada expresión de urgencia en los versículos inicial y final.
- Explicar la inversión solicitada para quienes buscan dañar al suplicante.
- Contrastar el «ajá, ajá» de los enemigos con el «sea engrandecido Dios» de quienes lo buscan.
- Explicar por qué el suplicante puede llamarse pobre y necesitado mientras sigue hablando con confianza.
- Identificar los dos títulos de Dios en el versículo 5: ayuda y libertador.
- Comparar el Salmo 70 con Salmo 40:13-17 y explicar por qué la oración repetida puede ser intencional, no una duplicación perezosa.
Preparación del docente
- Leer el Salmo 70 en voz alta a ritmo normal y luego otra vez con suficiente lentitud para escuchar cuántas veces vuelve la urgencia.
- Colocar Salmo 40:13-17 junto al salmo porque el Salmo 70 reproduce de cerca esa sección anterior de oración.
- Marcar cada palabra de prisa, vergüenza, retroceso, búsqueda, alegría, engrandecimiento, pobreza, ayuda y liberación.
- No construir en exceso un contexto histórico que el salmo no ofrece; dejar que la redacción compacta sostenga la lección.
- Preparar una oración que distinga la vindicación de la venganza personal: David pide a Dios que revierta el plan de los atacantes en lugar de tomar la venganza en sus propias manos.
Comprobación de evidencia e interpretación
Explícito
Los versículos 1 y 5 repiten explícitamente la petición de que Dios se apresure, enmarcando todo el salmo con urgencia.
Respaldado por las Escrituras
Salmo 40:13-17 respalda la observación de que la mayor parte del Salmo 70 es una oración reutilizada, con pequeñas diferencias de redacción y no una composición completamente nueva.
Inferencia sólida
El contraste entre «ajá, ajá» en el versículo 3 y «sea engrandecido Dios» en el versículo 4 sugiere claramente dos tipos rivales de palabras: regodearse en el daño y regocijarse en Dios.
Lectura posible o tradicional
Algunos lectores tratan la reutilización del Salmo 40 como una adaptación litúrgica para la adoración comunitaria, lo cual es plausible, pero el Salmo 70 mismo no explica cuándo ni cómo ocurrió la extracción.
Límite
El Salmo 70 no identifica a los enemigos, no describe el peligro ni promete un plazo de liberación más allá de la petición urgente del suplicante.
Diálogo con orientación de respuesta
1. ¿Dónde coloca el salmo la palabra «apresúrate» y qué logra ese marco?
Qué contiene una buena respuesta
Al principio y al final. «OH Dios, [acude] á librarme; apresúrate, oh Dios, á socorrerme» (70:1), y «apresúrate á mí, oh Dios» junto con «oh Jehová, no te detengas» (70:5). Toda la oración está dentro de un clamor por rapidez. Una buena respuesta nota que el salmo no explica el peligro en detalle: deja que el grupo sienta primero la urgencia. Una respuesta débil pasa de prisa sobre la repetición, que es la manera del salmo de decir cuán apremiante es la necesidad.
Mostrar orientación para el docente
Mirar los versículos 1 y 5. La oración está delimitada por la urgencia, de modo que la clase debe escuchar la presión del tiempo antes de especular sobre las circunstancias.
2. ¿Qué pide David que les ocurra a quienes buscan su vida en el versículo 2?
Qué contiene una buena respuesta
Que su plan fracase y se vuelva contra ellos. «Sean avergonzados y confusos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal desean» (70:2). Avergonzados y confusos significa decepcionados y desordenados; vueltos atrás es la imagen de un ataque rechazado. Una buena respuesta nota que David pide a Dios que lo haga, y pide que sus planes sean derrotados, no vengarse él mismo. Una respuesta débil lee el versículo 2 como rencor personal.
Mostrar orientación para el docente
Pide que sean avergonzados, confundidos y hagan marcha atrás. Mantener la respuesta en manos de Dios en lugar de convertirla en un plan de venganza.
3. ¿Por qué merece atención el «ajá, ajá» del versículo 3?
Qué contiene una buena respuesta
Porque es el sonido de gente que disfruta del problema ajeno. «Sean vueltos, en pago de su afrenta [hecha], los que dicen: ¡Ah! ¡ah!» (70:3). Es la burla del espectador que se alegra de la caída de otro. Una buena respuesta ve que el salmo trata la burla como parte del ataque, no como una reacción inocente, y que su «pago» corresponde a la afrenta que querían para otros. Compara el Salmo 35:21, donde los burladores dicen algo parecido. Una respuesta débil la trata como una línea sin importancia.
Mostrar orientación para el docente
Es el sonido de la satisfacción maliciosa. El salmo trata el regodeo en el daño de otra persona como parte de la oposición.
4. ¿Qué palabras reemplazan la burla de los enemigos en el versículo 4?
Qué contiene una buena respuesta
La alabanza a Dios reemplaza la burla al hombre. «Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios» (70:4). Los enemigos dicen «¡Ah! ¡ah!»; el pueblo de Dios dice «Engrandecido sea Dios». Una buena respuesta ve el contraste entre dos clases de palabras, y nota que este gozo pertenece a «todos los que te buscan», no solo al que ora. Aun en una emergencia, David quiere que muchas voces engrandezcan a Dios.
Mostrar orientación para el docente
Quienes buscan a Dios se regocijan y dicen continuamente: «sea engrandecido Dios». El contraste verbal es deliberado y fácil de pasar por alto si se apresura el versículo 4.
5. ¿Cómo puede quien habla ser «pobre y necesitado» y tener suficiente confianza para pedir atención?
Qué contiene una buena respuesta
Porque su confianza descansa en quién es Dios, no en lo que él tiene. «Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú» (70:5). Afligido y menesteroso describe a alguien sin recursos propios. Aun así habla con audacia, porque Dios tiene nombre: ayuda y libertador. Una buena respuesta nota que la necesidad no es un obstáculo para la oración sino su fundamento. Una respuesta débil imagina que la oración audaz requiere una persona fuerte.
Mostrar orientación para el docente
Su necesidad es real, pero su confianza descansa en la identidad de Dios como ayuda y libertador, no en los recursos del suplicante.
6. ¿Qué enseña la casi duplicación del Salmo 40 sobre las oraciones repetidas?
Qué contiene una buena respuesta
Que una oración puede volver a orarse. El Salmo 70 repite casi palabra por palabra el Salmo 40:13-17: compara «Quieras, oh Jehová, librarme; Jehová, apresúrate á socorrerme» (40:13) con 70:1. El Salmo 40 pone estas palabras después de la acción de gracias; el Salmo 70 las toma como una oración breve de emergencia. Una buena respuesta ve que la oración fiel no tiene que ser nueva, y que las palabras ya oradas pueden usarse otra vez cuando encajan. Jesús mismo oró tres veces en Getsemaní «diciendo las mismas palabras» (Mateo 26:44).
Mostrar orientación para el docente
Muestra que la oración fiel no exige novedad. Las palabras ya oradas pueden reutilizarse correctamente cuando corresponden con verdad a la necesidad.
Aplicación responsable
El corazón y los hábitos
Usar los cinco versículos para construir una breve oración de emergencia que nombre la urgencia, rechace el regodeo, busque a Dios y lo identifique como ayuda y libertador.
Las relaciones y la comunidad
Usar el versículo 3 para establecer una regla comunitaria contra celebrar el derrumbe de otra persona, incluso cuando esa persona desagrade o sea oponente.
Permiso para reutilizar buenas palabras
Comparar el Salmo 70 con Salmo 40:13-17 y permitir que los alumnos vean que la oración puede ser sincera sin ganar una competencia de originalidad.
Planes de sesión
Dos duraciones de la misma lección. La breve conserva la lectura, el diálogo central y una respuesta; la larga da su propio tiempo a las confusiones y a la aplicación.
45 minutos
Prisa en los dos extremos
Lee primero 70:1 y 70:5, luego todo el salmo. Haz la pregunta uno y trata la confusión uno.
Vueltos atrás
Lee 70:2-3. Haz las preguntas dos y tres y trata la confusión tres.
Burla o alabanza
Lee 70:4 junto a 70:3 y haz la pregunta cuatro.
Afligido y menesteroso
Lee 70:5 y haz la pregunta cinco.
Una oración orada otra vez
Lee el Salmo 40:13-17 junto al Salmo 70. Haz la pregunta seis y trata la confusión dos.
Hoja y oración
Reparte la hoja, lean juntos el versículo clave y oren en voz alta el Salmo 70 como grupo.
90 minutos
Cuando no hay tiempo
Pregunta al grupo qué oran cuando no hay tiempo para muchas palabras. Recoge algunas respuestas.
Apresúrate
Lee el salmo dos veces. Haz la pregunta uno y trata la confusión uno con Lucas 18:1-8.
Los que buscan mi vida
Lee 70:2-3 y Salmo 35:21. Haz las preguntas dos y tres y trata la confusión tres con Mateo 5:44.
Engrandecido sea Dios
Lee 70:4 y haz la pregunta cuatro. Conversen sobre cómo nuestras palabras acerca de otros pueden burlarse o engrandecer a Dios.
Mi ayuda y mi libertador
Lee 70:5 y haz la pregunta cinco. Pregunta qué puede significar afligido y menesteroso más allá del dinero.
Salmo 40 y Salmo 70
Lee el Salmo 40:13-17 junto al Salmo 70 y marca las diferencias. Haz la pregunta seis y trata la confusión dos con Mateo 6:7 y 26:44.
Escribir una oración breve
Pide a cada uno que escriba una oración de cinco líneas por una necesidad presente, siguiendo la forma del Salmo 70.
Hoja y oración
Lean juntos el versículo clave, señala la frase para llevar a casa y terminen orando juntos 70:5.
Adaptar la lección
Niños
Enseña gestos mientras lees: una mano que se agita rápido para apresúrate en el versículo 1, una mano que empuja hacia atrás para el versículo 2, brazos arriba para gócense en el versículo 4, y manos abiertas para ayuda en el versículo 5. Explica que cuando tenemos miedo o problemas podemos pedirle a Dios que venga pronto. Mantén sencillos a los enemigos: gente que quería hacerle daño a David.
Jóvenes
Compara «¡Ah! ¡ah!» del versículo 3 con «Engrandecido sea Dios» del versículo 4. Hablen de cómo los comentarios, las risas y las publicaciones pueden hundir más a alguien en problemas o dirigir la atención a Dios. Luego lee el versículo 5 y asegúrales que estar afligido y menesteroso es justamente el lugar desde donde pueden orar con audacia.
Adultos
Los adultos pueden poner el Salmo 70 junto al Salmo 40:13-17 y estudiar los pequeños cambios. Conversen sobre el valor de las oraciones escritas y memorizadas, y cómo se vuelven nuestras cuando se oran con verdad. Dedica tiempo al versículo 5 y a lo que significa venir a Dios sin recursos, solo con necesidad.
Uno a uno
Si la persona está en una crisis con poco tiempo o fuerzas para orar, dale el Salmo 70 como su oración. Léelo con ella despacio, y anímala a orarlo cada mañana esta semana. El versículo 5 basta cuando no tiene otras palabras. Óralo sobre ella antes de despedirse.
Laboratorio de canciones y videos
Usa los medios después de leer el pasaje. Una canción o un video puede interpretar, resumir o dramatizar el texto, por lo que debe compararse con las Escrituras.
- Antes: lee el pasaje exacto y nombra su movimiento central.
- Durante: observa qué palabras, personas, hechos o emociones destaca el artista.
- Después: identifica qué aclara el medio, qué omite y qué debe comprobarse en el texto.
Hoja para llevar
Una página para que los participantes se la lleven. El botón de imprimir imprime solo esta sección.
Salmos 70:1–5
El pasaje en breve
El Salmo 70 es una oración breve y urgente. David pide a Dios que se apresure a librarlo de gente que quiere hacerle daño y que se ríe de su problema. Pide que sus planes fracasen. Ora para que todos los que buscan a Dios se alegren y digan siempre cuán grande es Dios. Termina reconociendo que está afligido y menesteroso, y pide a Dios, su ayuda y libertador, que no se detenga.
Un versículo para guardar
Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.
Salmos 70:5 · Santa Biblia Reina Valera 1909
Preguntas para llevar
¿Qué le pide David a Dios que haga pronto en 70:1 y 70:5?
¿Qué dice el pueblo de Dios en 70:4 en lugar de burlarse?
¿Qué necesidad tuya podrías llevar a Dios con las palabras del versículo 5?
Esta semana
Memoriza el versículo 5 esta semana y óralo cada vez que te sientas sin tiempo o sin fuerzas.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



