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Portada de Apartados a la Puerta

Levítico 8:1-36

Apartados a la Puerta

Letras · Levítico

Apartados a la Puerta

Levítico 8:1-36

Letras

Acerca de esta canción

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Esta canción pertenece a la colección de Levítico. Hay una grabación disponible para escuchar aquí, con la letra completa más abajo.

Libro bíblico
Levítico
Colección
Levítico
Estilos musicales
Música del mundo
[Verso 1] Moisés reunió al pueblo con vestidos, aceite y sangre, Lavó a Aarón y a sus hijos ante toda la asamblea. Túnica, cinto, manto, efod, pectoral en su lugar, Y corona de santidad sobre la cabeza sacerdotal. [Pre-Coro] Aceite cubrió el tabernáculo, Luego cayó sobre la cabeza de Aarón. [Coro] Apartados a la puerta por siete días, Oído, pulgar y pie llevaron la señal. Sangre y aceite en las ropas, pan dentro de las manos, El culto ordenado formó sacerdotes ante el SEÑOR. [Verso 2] Pusieron manos sobre el buey, su sangre limpió el altar, Un carnero fue entregado, otro vino a consagrar. Grasa, hombro, pan y oblea descansaron en su palma, Moisés los meció y quemó según la palabra dada. [Puente] Comieron junto a la puerta y se quedaron en el sitio, Día tras día el rito siguió hasta cumplir el tiempo fijo. No hubo atajo en el llamado ni camino personal, Aarón y sus hijos hicieron todo el mandato celestial. [Coro Final] Apartados a la puerta por siete días, Oído, pulgar y pie llevaron la señal. Sangre y aceite en las ropas, pan dentro de las manos, El culto ordenado formó sacerdotes ante el SEÑOR. [Outro] La puerta guardó su espera, Hasta completar la consagración.

Nombrados en esta canciónMoisésAarónEfodTabernáculo

Sobre el pasaje

Levítico 8: Los sacerdotes son consagrados en público

Las regulaciones se vuelven ahora una instalación pública. Moisés reúne a la congregación, lava y viste a Aarón y a sus hijos, unge tanto el santuario como el sacerdocio, y realiza sacrificios en su favor. Aarón todavía no es el oficiante de cada acción porque esta es la ceremonia que autoriza su oficio. La sangre del carnero de la consagración alcanza la oreja derecha, el pulgar y el dedo gordo del pie, mientras que el alimento designado se pone en manos sacerdotales antes de ofrecerse. La ceremonia es física, visible y lenta. No termina con un solo momento impresionante. Aarón y sus hijos permanecen a la puerta del tabernáculo siete días, comiendo lo prescrito, quemando las sobras, y guardando el encargo que se les dio. El oficio comienza bajo mandato, no como propiedad personal. Los siete días dejan claro que la consagración es un proceso de obediencia sostenida, no un destello ceremonial único.

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