2:10A veinticuatro del noveno [mes], en el segundo año de Darío, fué palabra de Jehová por mano del profeta Haggeo, diciendo:
2:11Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Pregunta ahora á los sacerdotes acerca de la ley, diciendo:
2:12Si llevare alguno las carnes sagradas en la falda de su ropa, y con el vuelo [de ella] tocare el pan, ó la vianda, ó el vino, ó el aceite, ú otra cualquier comida, ¿será santificado? Y respondieron los sacerdotes, y dijeron: No.
2:13Y dijo Haggeo: Si un inmundo á causa de cuerpo muerto tocare alguna cosa de éstas, ¿será inmunda? Y respondieron los sacerdotes, y dijeron: Inmunda será.
2:14Y respondió Haggeo y dijo: Así es este pueblo, y esta gente, delante de mí, dice Jehová; y asimismo toda obra de sus manos; y todo lo que aquí ofrecen es inmundo.
2:15Ahora pues, poned vuestro corazón desde este día en adelante, antes que pusiesen piedra sobre piedra en el templo de Jehová,
2:16Antes que fuesen [estas cosas], venían al montón de veinte [hanegas], y había diez; venían al lagar para sacar cincuenta [cántaros] del lagar, y había veinte.
2:17Os herí con viento solano, y con tizoncillo, y con granizo en toda obra de vuestras manos; mas no os [convertisteis] á mí, dice Jehová.
2:18Pues poned ahora vuestro corazón desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del noveno [mes], desde el día que se echó el cimiento al templo de Jehová; poned vuestro corazón.
2:19¿Aun no está la simiente en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de la oliva ha todavía florecido: mas desde aqueste día daré bendición.
El problema no es que nadie pueda construir. Las casas demuestran lo contrario. El pueblo ya encontró una fecha conveniente para sus propios techos, mientras el templo sigue reservado para un futuro supuestamente más oportuno. Hageo pone ambas casas una junto a la otra y deja que la excusa del calendario se derrumbe entre ellas. No prohíbe las viviendas cómodas. Deja al descubierto una urgencia muy selectiva.
Después, el lenguaje pasa de las casas a los cuerpos: comer sin quedar satisfecho, beber sin tener suficiente, vestirse sin entrar en calor. Son personas que trabajan, no personas que olvidaron sembrar o ganarse el sustento. Su esfuerzo rinde menos de lo esperado, y la última imagen deja a toda la economía con un agujero en el bolsillo. Los versículos siguientes vinculan expresamente la sequía con la casa abandonada. Hageo explica esta crisis del pacto, no todas las malas cosechas de la humanidad.