El panorama
Los israelitas que han vuelto, el pueblo de Dios, se han instalado en sus ciudades y se reúnen en Jerusalem, donde está el templo en ruinas. Jesuá, dirigente sacerdotal, y Zorobabel, dirigente del regreso, reconstruyen el altar. El culto comienza cuando el templo aún carece de cimientos. Luego se preparan materiales y trabajadores para la obra. Al colocar el cimiento, la alabanza se mezcla con las lágrimas de los mayores que recuerdan la primera casa. Un solo comienzo lleva tanto esperanza por el futuro como dolor por lo perdido.
En este capítulo
- Reconstruyen el altar en medio del miedo Esdras 3:1-3
En el séptimo mes el pueblo se reúne unido en Jerusalem.
- El culto diario sigue sin muros terminados Esdras 3:4-6
Durante la fiesta de las cabañas, el pueblo se reúne para el culto y lleva los sacrificios requeridos de cada día.
- Preparan los materiales y los trabajadores Esdras 3:7-9
Se paga a albañiles y carpinteros.
- Alegría y lágrimas ante el cimiento Esdras 3:10-13
Cuando los constructores colocan el cimiento, los sacerdotes tocan trompetas y los Levitas, címbalos.
Verdad central
El pueblo restaura el culto antes de construir el templo, y su nuevo cimiento trae alegría mezclada con lágrimas de quienes recuerdan el pasado.

Las Escrituras junto al resumen
Esdras · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 13Esdras 3:1-3
Reconstruyen el altar en medio del miedo
En el séptimo mes el pueblo se reúne unido en Jerusalem. Jesuá y los sacerdotes se unen a Zorobabel y a los otros dirigentes para reconstruir el altar de Dios. Lo colocan sobre su base y ofrecen sacrificios quemados por la mañana y por la tarde según la ley dada por Moisés. Sigue el miedo a los pueblos vecinos. El culto comienza en medio de ese miedo, sin esperar a que desaparezca toda amenaza. Restaurar el altar da a la comunidad que ha vuelto un acto común de obediencia antes de poder reconstruir todo el templo.

En la vida diaria
Un médico de campaña abre un puesto temporal de atención mientras siguen sonando alertas de inundación cerca. El equipo comienza su labor esencial antes de tener listo un edificio permanente. El peligro no ha desaparecido, pero esperar una seguridad perfecta dejaría a la gente sin atención. Quienes han vuelto comienzan los sacrificios mandados por Dios mientras temen a sus vecinos.
Observe
Esdras 3:3 Se menciona el miedo junto con la colocación del altar sobre su base. El pueblo inicia el culto con el peligro aún presente, sin una garantía previa de paz.
Esdras 3:1-3
Santa Biblia Reina Valera 19091Y LLEGADO el mes séptimo, y [ya] los hijos de Israel en las ciudades, juntóse el pueblo como un solo hombre en Jerusalem.
2Entonces se levantó Jesuá hijo de Josadec, y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Sealthiel, y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios.
3Y asentaron el altar sobre sus basas, bien que tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocaustos á Jehová, holocaustos á la mañana y á la tarde.
Esdras 3:4-6
El culto diario sigue sin muros terminados
Durante la fiesta de las cabañas, el pueblo se reúne para el culto y lleva los sacrificios requeridos de cada día. Siguen las ofrendas quemadas regulares, junto con dones para los nuevos meses, otras fiestas sagradas y ofrendas voluntarias. Todo comienza desde el primer día del séptimo mes. Aún no se ha puesto el cimiento del templo. El edificio completo queda por delante, pero la obediencia ya tiene un ritmo diario. El regreso se convierte en una forma de culto mediante el servicio repetido, no solo mediante una gran reunión.

En la vida diaria
Una bibliotecaria ambulante abre su furgoneta en las mismas paradas cada semana mientras la biblioteca permanente espera sus cimientos. Los días especiales de lectura se suman a las rondas habituales sin sustituirlas. El servicio tiene un ritmo antes de tener un edificio. La labor regular de Esdras consiste en sacrificios y fechas sagradas exigidos por la ley de Dios.
Observe
Esdras 3:6 Las primeras ofrendas comienzan antes de colocar el cimiento. Ese orden distingue el comienzo del culto del inicio posterior de la construcción del templo.
Esdras 3:4-6
Santa Biblia Reina Valera 19094Hicieron asimismo la solemnidad de las cabañas, como está escrito, y holocaustos cada día por cuenta, conforme al rito, cada cosa en su día;
5Y á más de esto, el holocausto continuo, y las nuevas lunas, y todas las fiestas santificadas de Jehová, y todo [sacrificio] espontáneo, [toda] ofrenda voluntaria á Jehová.
6Desde el primer día del mes séptimo comenzaron á ofrecer holocaustos á Jehová; mas el templo de Jehová no estaba aún fundado.
Esdras 3:7-9
Preparan los materiales y los trabajadores
Se paga a albañiles y carpinteros. Los proveedores de la costa reciben comida, bebida y aceite por traer cedro del Líbano por mar a Joppe. La autorización de Ciro permite la obra. En el segundo año, la comunidad que ha vuelto comienza el proyecto del templo bajo sus dirigentes. Los Levitas de veinte años o más supervisan a los trabajadores, y familias identificadas comparten esa tarea. Importan la madera, los salarios, el transporte marítimo y la supervisión. El propósito sagrado no elimina la necesidad de trabajo experto y de una organización clara para realizarlo.

En la vida diaria
Un capataz de muelle revisa la madera que llega para un embarcadero dañado por una tormenta. Antes de levantar la primera viga ya se ha pagado a los carpinteros, reservado barcazas y asignado equipos. La obra une a proveedores lejanos con la destreza local. La planificación cuidadosa sirve a un fin público. El edificio de Esdras es la casa de Dios, autorizada por una concesión real y supervisada por Levitas.
Observe
Esdras 3:8 Se asigna a Levitas desde los veinte años para supervisar la obra. Quienes vuelven dan un puesto definido a la supervisión, en vez de dejar la construcción sin coordinación.
Esdras 3:7-9
Santa Biblia Reina Valera 19097Y dieron dinero á los carpinteros y oficiales; asimismo comida y bebida y aceite á los Sidonios y Tirios, para que trajesen madera de cedro del Líbano á la mar de Joppe, conforme á la voluntad de Ciro rey de Persia acerca de esto.
8Y en el año segundo de su venida á la casa de Dios en Jerusalem, en el mes segundo, comenzaron Zorobabel hijo de Sealthiel, y Jesuá hijo de Josadec, y los otros sus hermanos, los sacerdotes y los Levitas, y todos los que habían venido de la cautividad á Jerusalem; y pusieron á los Levitas de veinte años arriba para que tuviesen cargo de la obra de la casa de Jehová.
9Jesuá también, sus hijos y sus hermanos, Cadmiel y sus hijos, hijos de Judá, como un [solo hombre] asistían para dar priesa á los que hacían la obra en la casa de Dios: los hijos de Henadad, sus hijos y sus hermanos, Levitas.
Esdras 3:10-13
Alegría y lágrimas ante el cimiento
Cuando los constructores colocan el cimiento, los sacerdotes tocan trompetas y los Levitas, címbalos. Alaban la misericordia duradera de Dios hacia Israel, y el pueblo grita de alegría. Pero los sacerdotes, Levitas y jefes de familia mayores que vieron el primer templo lloran en voz alta. Sus lágrimas se mezclan con los gritos hasta que quienes escuchan no pueden separar los dos sonidos. El ruido llega lejos. Las mismas piedras significan un nuevo comienzo para unos y un recuerdo doloroso de la pérdida para otros, sin que se silencie ninguna respuesta.

En la vida diaria
La maestra jubilada está junto a alumnos pequeños durante la apertura de una escuela reconstruida tras su destrucción. Ellos celebran las nuevas aulas mientras ella llora por los colegas y los pasillos que ya no están. La multitud sostiene ambos sonidos a la vez. El cimiento de Esdras renueva el templo de Dios, y la alabanza nombra su misericordia duradera hacia Israel.
Observe
Esdras 3:13 Nadie puede separar con claridad los gritos de alegría del llanto. El sonido compartido conserva distintas respuestas ante el mismo cimiento nuevo.
Esdras 3:10-13
Santa Biblia Reina Valera 190910Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron á los sacerdotes vestidos de [sus ropas], con trompetas, y á Levitas hijos de Asaph con címbalos, para que alabasen á Jehová, según ordenanza de David rey de Israel.
11Y cantaban, alabando y confesando á Jehová, [y decían]: Porque es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con grande júbilo, alabando á Jehová, porque á la casa de Jehová se echaba el cimiento.
12Y muchos de los sacerdotes y de los Levitas y de los cabezas de los padres, ancianos que habían visto la casa primera, viendo fundar esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos [otros] daban grandes gritos de alegría.
13Y no podía discernir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro del pueblo: porque clamaba el pueblo con grande júbilo, y oíase el ruido hasta de lejos.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Esdras 3:1 comienza con “Y LLEGADO el mes séptimo, y [ya] los hijos de Israel en las ciudades, juntóse el pueblo como un solo hombre en Jerusalem.”
Dónde cambia el capítulo
Esdras 3:7 forma un giro natural: “Y dieron dinero á los carpinteros y oficiales; asimismo comida y bebida y aceite á los Sidonios y Tirios, para que trajesen madera de cedro del Líbano á la…”
La nota final
Esdras 3:13 deja al lector con “Y no podía discernir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro del pueblo: porque clamaba el pueblo con grande júbilo, y oíase el…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, hijos, casa, para, hermanos, holocaustos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- holocaustos
- Sacrificios en que el animal se quemaba por completo sobre el altar.
- címbalos
- Instrumentos de metal que se golpeaban entre sí para acompañar la música.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.




