El panorama
El camino lleva a Pablo hacia Jerusalem, la principal ciudad judía. Viaja como mensajero de Jesús. Jesús es el Señor resucitado por quien está dispuesto a sufrir. A lo largo de la costa, los creyentes le advierten del peligro y le ruegan que se detenga. Aun así, sigue adelante. Los dirigentes de Jerusalem reciben bien su informe, pero le piden que responda a los rumores mediante un acto religioso público. Ese intento de paz no impide una acusación falsa. Una multitud lo ataca, y los soldados romanos lo detienen.
En este capítulo
- Oración en la playa de Tiro Hechos 21:1-6
Los viajeros navegan con escalas por la costa y suben a un barco rumbo a Fenicia, una región costera.
- Un cinto atado anuncia el arresto Hechos 21:7-14
En Cesarea, una ciudad costera, el grupo se aloja con Felipe, un predicador y uno de los siete designados para el servicio.
- Una bienvenida alegre y un informe completo Hechos 21:15-19
Los viajeros recogen su equipaje y suben a Jerusalem.
- Un acto público para responder a los rumores Hechos 21:20-26
Los dirigentes alaban a Dios y luego explican una preocupación entre los creyentes judíos entregados a la ley.
- Una suposición se convierte en acusación violenta Hechos 21:27-36
Cerca del final de los siete días, unos opositores de Asia, una región distante, ven a Pablo en el templo.
- Pablo pide hablar a la multitud Hechos 21:37-40
Mientras los soldados llevan a Pablo hacia el cuartel, él pide al comandante permiso para hablar.
Verdad central
Pablo va a Jerusalem pese a las advertencias, intenta tranquilizar a otros creyentes y es apresado cuando una acusación sin pruebas enciende a una multitud violenta.

Las Escrituras junto al resumen
Hechos · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 40Hechos 21:1-6
Oración en la playa de Tiro
Los viajeros navegan con escalas por la costa y suben a un barco rumbo a Fenicia, una región costera. Pasan junto a la isla de Cipro y llegan a Tiro, un puerto donde se descarga la mercancía. Encuentran a unos creyentes y se quedan siete días. Por medio del Espíritu, esos creyentes dicen a Pablo que no vaya a Jerusalem. Los lectores difieren sobre si esto es una prohibición directa o una advertencia interpretada como una súplica. Al partir, todo el grupo, incluidas las esposas y los niños, los acompaña fuera de la ciudad. Se arrodillan en la playa para orar y se despiden cuando los viajeros suben al barco.

En la vida diaria
Un pasajero de una isla se detiene en el muelle mientras sus amigos le ruegan que reconsidere una misión peligrosa tierra adentro. La advertencia no ha resuelto la decisión, pero se reúnen a su alrededor antes de que embarque. Su cariño sigue siendo visible aunque no estén de acuerdo con su próximo paso. Los creyentes hablan por medio del Espíritu y oran ante la partida de Pablo.
Observe
Hechos 21:5 Las esposas y los niños se suman a la despedida en la playa. La preocupación por Pablo pertenece a familias enteras, no solo a unos cuantos dirigentes reconocidos.
Hechos 21:1-6
Santa Biblia Reina Valera 19091Y HABIENDO partido de ellos, navegamos y vinimos camino derecho á Coos, y al día siguiente á Rhodas, y de allí á Pátara.
2Y hallando un barco que pasaba á Fenicia, nos embarcamos, y partimos.
3Y como avistamos á Cipro, dejándola á mano izquierda, navegamos á Siria, y vinimos á Tiro: porque el barco había de descargar allí su carga.
4Y nos quedamos allí siete días, hallados los discípulos, los cuales decían á Pablo por Espíritu, que no subiese á Jerusalem.
5Y cumplidos aquellos días, salimos acompañándonos todos, con [sus] mujeres é hijos, hasta fuera de la ciudad; y puestos de rodillas en la ribera, oramos.
6Y abrazándonos los unos á los otros, subimos al barco, y ellos se volvieron á sus casas.
Hechos 21:7-14
Un cinto atado anuncia el arresto
En Cesarea, una ciudad costera, el grupo se aloja con Felipe, un predicador y uno de los siete designados para el servicio. Sus cuatro hijas solteras comunican mensajes de Dios. Llega Agabo, otro profeta, y se ata las manos y los pies con el cinto de Pablo. Dice que el Espíritu anuncia que Pablo será atado en Jerusalem y entregado a los gentiles, autoridades no judías. Sus compañeros y los creyentes locales le ruegan que no vaya. Él dice que sus lágrimas le duelen, pero está dispuesto a la prisión y a la muerte por Jesús. Como no logran convencerlo, dejan el resultado en manos de la voluntad del Señor.
En la vida diaria
Un piloto de helicóptero muestra un mapa de las amenazas alrededor de la pista donde un compañero piensa aterrizar. La tripulación le ruega que vuelva, pero él mantiene su compromiso de llegar hasta quienes lo esperan. El temor de ellos y la decisión de él se encuentran sin lograr acordar una ruta. Agabo da una señal profética de las ataduras reales de Pablo, no una estimación del riesgo.
Observe
Hechos 21:13 Pablo no desprecia su afecto; dice que sus lágrimas le rompen el corazón. Su decisión de ir convive con el dolor que le causa la preocupación de ellos.
Hechos 21:7-14
Santa Biblia Reina Valera 19097Y nosotros, cumplida la navegación, vinimos de Tiro á Tolemaida; y habiendo saludado á los hermanos, nos quedamos con ellos un día.
8Y otro día, partidos Pablo y los que con él estábamos, vinimos á Cesarea: y entrando en casa de Felipe el evangelista, el cual era uno de los siete, posamos con él.
9Y éste tenía cuatro hijas, doncellas, que profetizaban.
10Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de Judea un profeta, llamado Agabo;
11Y venido á nosotros, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los Judíos en Jerusalem al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los Gentiles.
12Lo cual como oímos, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese á Jerusalem.
13Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y afligiéndome el corazón? porque yo no sólo estoy presto á ser atado, mas aun á morir en Jerusalem por el nombre del Señor Jesús.
14Y como no le pudimos persuadir, desistimos, diciendo: Hágase la voluntad del Señor.
Hechos 21:15-19
Una bienvenida alegre y un informe completo
Los viajeros recogen su equipaje y suben a Jerusalem. Algunos creyentes de Cesarea los acompañan y organizan su alojamiento con Mnasón, un seguidor de muchos años procedente de Cipro. Los creyentes de Jerusalem reciben al grupo con alegría. Al día siguiente, Pablo se reúne con Jacobo, un dirigente de la iglesia, en presencia de todos los ancianos. Da un informe detallado de lo que Dios ha hecho entre los gentiles mediante su servicio. Su llegada no encuentra primero rechazo dentro de la iglesia. La hospitalidad y una escucha atenta preceden a la preocupación por los rumores que plantearán los dirigentes.
En la vida diaria
Un trabajador de ayuda comunitaria llega a casa de un colaborador de muchos años después de varias semanas fuera. A la mañana siguiente, el equipo local se reúne para saber qué familias recibieron ayuda y qué cambió. El informe nombra cada lugar en vez de reducir la labor a una cifra total. La bienvenida permite escuchar una explicación detallada. Pablo informa de la obra de Dios entre los gentiles mediante su ministerio.
Observe
Hechos 21:19 Pablo describe los hechos en detalle y atribuye la obra a Dios. Los dirigentes oyen más que una afirmación general de éxito o una lista de cifras.
Hechos 21:15-19
Santa Biblia Reina Valera 190915Y después de estos días, apercibidos, subimos á Jerusalem.
16Y vinieron también con nosotros de Cesarea algunos de los discípulos, trayendo consigo á un Mnasón, Cyprio, discípulo antiguo, con el cual posásemos.
17Y cuando llegamos á Jerusalem, los hermanos nos recibieron de buena voluntad.
18Y al día siguiente Pablo entró con nosotros á Jacobo, y todos los ancianos se juntaron;
19A los cuales, como los hubo saludado, contó por menudo lo que Dios había hecho entre los Gentiles por su ministerio.
Hechos 21:20-26
Un acto público para responder a los rumores
Los dirigentes alaban a Dios y luego explican una preocupación entre los creyentes judíos entregados a la ley. Han oído un informe inquietante sobre Pablo. Se dice que enseña a los judíos del extranjero a abandonar a Moisés, quien les dio la ley, y sus costumbres. Los dirigentes proponen que acompañe a cuatro hombres que están terminando un voto y pague sus gastos. Así mostrará su propio respeto por la ley. Repiten que los creyentes gentiles siguen bajo las anteriores instrucciones limitadas sobre los ídolos, la sangre, la carne de animales ahogados y la inmoralidad sexual. Pablo acepta, se somete a una purificación ritual y entra al templo, el principal lugar de culto, para organizar las ofrendas.

En la vida diaria
Una instructora de un gremio se entera de que los aprendices que regresan creen que ha prohibido todas las prácticas antiguas del taller. Los mayores le piden que participe en una ceremonia artesanal prevista y pague los materiales de los alumnos. Ella acepta para dar una prueba visible contra el rumor. Los nuevos miembros siguen cumpliendo las reglas acordadas por separado. El acto de Pablo trata de la ley judía y la purificación del templo, no de una tradición gremial.
Observe
Hechos 21:25 Los dirigentes repiten la decisión sobre los gentiles mientras proponen la acción de Pablo. No usan este plan para imponer toda la ley judía a los creyentes no judíos.
Hechos 21:20-26
Santa Biblia Reina Valera 190920Y ellos como lo oyeron, glorificaron á Dios, y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de Judíos hay que han creído; y todos son celadores de la ley:
21Mas fueron informados acerca de ti, que enseñas á apartarse de Moisés á todos los Judíos que están entre los Gentiles, diciéndoles que no han de circuncidar á los hijos, ni andar según la costumbre.
22¿Qué hay pues? La multitud se reunirá de cierto: porque oirán que has venido.
23Haz pues esto que te decimos: Hay entre nosotros cuatro hombres que tienen voto sobre sí:
24Tomando á éstos contigo, purifícate con ellos, y gasta con ellos, para que rasuren sus cabezas, y todos entiendan que no hay nada de lo que fueron informados acerca de ti; sino que tú también andas guardando la ley.
25Empero cuanto á los que de los Gentiles han creído, nosotros hemos escrito haberse acordado que no guarden nada de esto; solamente que se abstengan de lo que fuere sacrificado á los ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicación.
26Entonces Pablo tomó consigo aquellos hombres, y al día siguiente, habiéndose purificado con ellos, entró en el templo, para anunciar el cumplimiento de los días de la purificación, hasta ser ofrecida ofrenda por cada uno de ellos.
Hechos 21:27-36
Una suposición se convierte en acusación violenta
Cerca del final de los siete días, unos opositores de Asia, una región distante, ven a Pablo en el templo. Lo acusan de atacar al pueblo, la ley y el lugar sagrado. También afirman que introdujo allí a griegos contra la ley. Habían visto en otro lugar a Trófimo, un creyente de Efeso, ciudad de Asia, con Pablo y supusieron que también había entrado. La multitud arrastra a Pablo afuera e intenta matarlo. Los soldados llegan corriendo, detienen los golpes y lo encadenan. Los gritos contradictorios impiden obtener una respuesta clara sobre la acusación. Los soldados lo llevan en brazos hacia su cuartel para protegerlo de la multitud.

En la vida diaria
Una investigadora de pruebas compara una denuncia violenta con la única fotografía presentada como prueba. Muestra a dos personas juntas en una calle pública, no dentro del edificio restringido que menciona la acusación. Una suposición llenó ese vacío antes de que nadie lo comprobara. Su informe distingue lo que se vio de lo que se afirmó. Pablo es atacado antes de que se escuche esa distinción.
Observe
Hechos 21:29 Hechos identifica de forma explícita una suposición detrás de la acusación sobre el templo. Ver a Trófimo con Pablo en la ciudad no demostraba que Pablo lo hubiera introducido en el recinto sagrado.
Hechos 21:27-36
Santa Biblia Reina Valera 190927Y cuando estaban para acabarse los siete días, unos Judíos de Asia, como le vieron en el templo, alborotaron todo el pueblo y le echaron mano,
28Dando voces: Varones Israelitas, ayudad: Este es el hombre que por todas partes enseña á todos contra el pueblo, y la ley, y este lugar; y además de esto ha metido Gentiles en el templo, y ha contaminado este lugar santo.
29Porque antes habían visto con él en la ciudad á Trófimo, Efesio, al cual pensaban que Pablo había metido en el templo.
30Así que, toda la ciudad se alborotó, y agolpóse el pueblo; y tomando á Pablo, hiciéronle salir fuera del templo, y luego las puertas fueron cerradas.
31Y procurando ellos matarle, fué dado aviso al tribuno de la compañía, que toda la ciudad de Jerusalem estaba alborotada;
32El cual tomando luego soldados y centuriones, corrió á ellos. Y ellos como vieron al tribuno y á los soldados, cesaron de herir á Pablo.
33Entonces llegando el tribuno, le prendió, y le mandó atar con dos cadenas; y preguntó quién era, y qué había hecho.
34Y entre la multitud, unos gritaban una cosa, y otros otra: y como no podía entender nada de cierto á causa del alboroto, le mandó llevar á la fortaleza.
35Y como llegó á las gradas, aconteció que fué llevado de los soldados á causa de la violencia del pueblo;
36Porque multitud de pueblo venía detrás, gritando: Mátale.
Hechos 21:37-40
Pablo pide hablar a la multitud
Mientras los soldados llevan a Pablo hacia el cuartel, él pide al comandante permiso para hablar. Al oír griego, el oficial pregunta por su identidad. Creía que Pablo era un rebelde egipcio que había llevado al desierto a miles de hombres violentos. Pablo lo corrige: es judío de Tarso, una ciudad importante de Cilicia, región situada al norte. Pide hablar al pueblo. El comandante acepta. Desde las escaleras, Pablo hace una señal hasta que la multitud calla y luego les habla en su lengua hebrea. La confusión sobre su identidad deja paso a una oportunidad de responder.

En la vida diaria
Un guardia de estación detiene a un viajero al confundirlo con un organizador buscado por las autoridades. El viajero habla con calma, da su domicilio y pide explicarse ante quienes se han reunido. La primera idea que el guardia tenía de él cambia antes de que empiece el relato. La aclaración de Pablo le consigue permiso para hablar a una multitud que ha intentado matarlo.
Observe
Hechos 21:39 Pablo responde a la confusión del comandante con su verdadero origen y ciudadanía. Los datos personales claros abren espacio para hablar entre las acusaciones confusas de la multitud.
Hechos 21:37-40
Santa Biblia Reina Valera 190937Y como comenzaron á meter á Pablo en la fortaleza, dice al tribuno: ¿Me será lícito hablarte algo? Y él dijo: ¿Sabes griego?
38¿No eres tú aquel Egipcio que levantaste una sedición antes de estos días, y sacaste al desierto cuatro mil hombres salteadores?
39Entonces dijo Pablo: Yo de cierto soy hombre Judío, ciudadano de Tarso, ciudad no obscura de Cilicia: empero ruégote que me permitas que hable al pueblo.
40Y como él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho grande silencio, habló en lengua hebrea, diciendo:
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Hechos 21:1 comienza con “Y HABIENDO partido de ellos, navegamos y vinimos camino derecho á Coos, y al día siguiente á Rhodas, y de allí á Pátara.”
Dónde cambia el capítulo
Hechos 21:22 forma un giro natural: “¿Qué hay pues? La multitud se reunirá de cierto: porque oirán que has venido.”
La nota final
Hechos 21:40 deja al lector con “Y como él se lo permitió, Pablo, estando en pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Y hecho grande silencio, habló en lengua hebrea, diciendo:”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Pablo, como, ellos, nosotros, Jerusalem, pueblo ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- cinto
- Cinturón o banda que se lleva alrededor de la cintura.
- apercibidos
- Preparados para emprender el viaje con lo necesario ya dispuesto.
- tribuno
- Oficial romano que mandaba una unidad de soldados.
Escucha y mira junto al pasaje
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