El panorama
Jerusalem, capital de Judá, está sitiada por el ejército de Babilonia. El rey Sedechîas ha encerrado a Jeremías en el patio de la cárcel del palacio porque el profeta dice que la ciudad y el rey caerán. En ese contexto, Dios le dice a Jeremías que compre el campo de un pariente. La compra parece difícil de explicar cuando se está perdiendo la tierra. Se firma y guarda una escritura ante testigos. Después Jeremías ora sobre la aparente contradicción. La respuesta de Dios mantiene unidos el juicio y la restauración futura: la ciudad caerá, pero volverán a comprarse campos.
En este capítulo
- El rey encierra al profeta de la derrota Jeremías 32:1-5
El relato sitúa la palabra de Dios en el décimo año de Sedechîas y el decimoctavo de Nabucodonosor.
- Plata y testigos confirman la compra Jeremías 32:6-15
Dios dice que Hanameel, primo de Jeremías, vendrá a ofrecerle un campo.
- El profeta ora ante la contradicción Jeremías 32:16-25
Después de entregar las escrituras, Jeremías ora al Creador de la tierra y del cielo.
- La ciudad cae por pecados persistentes y compartidos Jeremías 32:26-35
Dios responde que es Señor de toda la humanidad y pregunta si hay algo demasiado difícil para él.
- Un pacto duradero renovará sus corazones Jeremías 32:36-41
La guerra, el hambre y la enfermedad están derribando la ciudad.
- La escritura anticipa futuras compras corrientes Jeremías 32:42-44
Dios dice que traerá el bien prometido con tanta certeza como la desgracia presente.
Verdad central
La compra de Jeremías ante testigos hace concreta la restauración que Dios promete durante un asedio, sin negar el juicio que derriba la ciudad actual.

Las Escrituras junto al resumen
Jeremías · Santa Biblia Reina Valera 1909 · 44Jeremías 32:1-5
El rey encierra al profeta de la derrota
El relato sitúa la palabra de Dios en el décimo año de Sedechîas y el decimoctavo de Nabucodonosor. Este gobierna Babilonia. Su ejército rodea la ciudad. Jeremías está retenido en el patio de la cárcel dentro de la casa real. Sedechîas lo ha encerrado allí porque proclama que Dios entregará la ciudad al invasor. El propio rey no escapará. Se encontrará cara a cara con su captor. Luego será llevado a Babilonia y permanecerá allí hasta que Dios actúe respecto a él. Luchar contra los Caldeos atacantes, las fuerzas de Babilonia, no traerá éxito.

En la vida diaria
Un dirigente municipal prohíbe que una asesora de emergencias asista a reuniones públicas después de que informe que una defensa contra inundaciones fallará. Por la ventana de la oficina se ve que el agua sigue subiendo. Restringir a quien habla no ha cambiado la situación que describe. La predicción de Jeremías viene de Dios e incluye el cautiverio del rey, en lugar de evaluar barreras contra inundaciones.
Observe
Jeremías 32:3 La razón dada para el encierro es la propia profecía incómoda. La limitación del lugar donde está Jeremías no debilita la advertencia ni impide que Dios le hable allí.
Jeremías 32:1-5
Santa Biblia Reina Valera 19091PALABRA que fué á Jeremías, de Jehová el año décimo de Sedechîas rey de Judá, que fué el año décimo octavo de Nabucodonosor.
2Y entonces el ejército del rey de Babilonia tenía cercada á Jerusalem; y el profeta Jeremías estaba preso en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey de Judá.
3Pues Sedechîas rey de Judá lo había preso, diciendo: ¿Por qué profetizas tú diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí yo entrego esta ciudad en mano del rey de Babilonia, y tomarála;
4Y Sedechîas rey de Judá no escapará de la mano de los Caldeos, sino que de cierto será entregado en mano del rey de Babilonia, y hablará con él boca á boca, y sus ojos verán sus ojos;
5Y hará llevar á Sedechîas á Babilonia, y allá estará hasta que yo le visite, dice Jehová: si peleareis con los Caldeos, no os sucederá bien?
Jeremías 32:6-15
Plata y testigos confirman la compra
Dios dice que Hanameel, primo de Jeremías, vendrá a ofrecerle un campo. Está en Anathoth, una ciudad del territorio de la tribu de Benjamín. Como pariente cercano, Jeremías tiene derecho a comprarlo. Hanameel llega según lo anunciado, y Jeremías reconoce la palabra de Dios. Pesa diecisiete siclos de plata como pago. Firma y sella la escritura ante testigos. Entrega los documentos sellados y abiertos a Baruch, su colaborador de confianza, delante de todos los presentes. Dios ordena guardarlos en una vasija de barro para conservarlos mucho tiempo. En esta tierra volverán a poseerse casas, campos y viñas.

En la vida diaria
Una propietaria viuda firma una escritura de compra ante testigos mientras el distrito circundante sigue cerrado después de un desastre. Guarda el documento en un lugar protegido porque se pretende usar la tierra después de la crisis presente. El dinero ha cambiado de manos. Las firmas dejan claro el compromiso. Jeremías compra por orden de Dios con una promesa garantizada de restauración nacional.
Observe
Jeremías 32:14 Los documentos deben durar muchos días. Su conservación cuidadosa concuerda con una promesa cuyo cumplimiento se extiende después del asedio inmediato, no con la expectativa de posesión instantánea.
Jeremías 32:6-15
Santa Biblia Reina Valera 19096Y dijo Jeremías: Palabra de Jehová fué á mí, diciendo:
7He aquí que Hanameel, hijo de Sallum tu tío, viene á ti, diciendo: Cómprame mi heredad que está en Anathoth; porque tú tienes derecho á ella para comprarla.
8Y vino á mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme á la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y díjome: Compra ahora mi heredad que está en Anathoth, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia, y á ti compete la redención: cómprala para ti. Entonces conocí que era palabra de Jehová.
9Y compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anathoth, y peséle el dinero: diecisiete siclos de plata.
10Y escribí la carta, y selléla, é hice atestiguar á testigos, y pesé el dinero con balanza.
11Tomé luego la carta de venta, sellada [según] el derecho y costumbre, y el traslado abierto.
12Y dí la carta de venta á Baruch hijo de Nerías, hijo de Maasías, delante de Hanameel el [hijo] de mi tío, y delante de los testigos que habían suscrito en la carta de venta, delante de todos los Judíos que estaban en el patio de la cárcel.
13Y dí orden á Baruch delante de ellos, diciendo:
14Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Toma estas cartas, esta carta de venta, la sellada, y ésta la carta abierta, y ponlas en un vaso de barro, para que se guarden muchos días.
15Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aun se comprarán casas, y heredades, y viñas en esta tierra.
Jeremías 32:16-25
El profeta ora ante la contradicción
Después de entregar las escrituras, Jeremías ora al Creador de la tierra y del cielo. Nada es demasiado difícil para él. Dios muestra bondad y da al pecado su pago entre generaciones, viendo la conducta de cada persona. Rescató a Israel, su pueblo, de Egipto, su lugar de esclavitud, y le dio tierra fértil. Entraron en ella, pero rechazaron sus mandatos. Ahora las obras de asedio, la guerra, el hambre y la enfermedad confirman el juicio anunciado. Jeremías coloca su pregunta junto a esos hechos. Dios le dijo que pagara por un campo y trajera testigos. Pero los enemigos están tomando la ciudad.

En la vida diaria
La dueña de una librería archiva un contrato de alquiler recién firmado y luego pregunta al planificador cómo encaja con una calle aún bloqueada por escombros. Entiende tanto el contrato como el daño, pero todavía no ve cómo se relacionan. Su pregunta toma en serio la pérdida presente. Jeremías se dirige al Creador, cuyo mandato y futuro prometido intenta comprender.
Observe
Jeremías 32:25 Jeremías lleva a su oración la orden de comprar después de obedecerla. Su pregunta surge de poner la palabra de Dios junto al asedio, no de negarse a realizar el acto.
Jeremías 32:16-25
Santa Biblia Reina Valera 190916Y después que dí la carta de venta á Baruch hijo de Nerías, oré á Jehová, diciendo:
17¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti:
18Que haces misericordia en millares, y vuelves la maldad de los padres en el seno de sus hijos después de ellos: Dios grande, poderoso, Jehová de los ejércitos es su nombre:
19Grande en consejo, y magnífico en hechos: porque tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar á cada uno según sus caminos, y según el fruto de sus obras:
20Que pusiste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel, y entre los hombres; y te has hecho nombre cual es este día;
21Y sacaste tu pueblo Israel de tierra de Egipto con señales y portentos, y con mano fuerte y brazo extendido, con terror grande;
22Y dísteles esta tierra, de la cual juraste á sus padres que se la darías, tierra que mana leche y miel:
23Y entraron, y poseyéronla: mas no oyeron tu voz, ni anduvieron en tu ley; nada hicieron de lo que les mandaste hacer; por tanto has hecho venir sobre ellos todo este mal.
24He aquí que con arietes han acometido la ciudad para tomarla; y la ciudad va á ser entregada en mano de los Caldeos que pelean contra ella, á causa de la espada, y del hambre y de la pestilencia: ha pues venido á ser lo que tú dijiste, y he aquí tú lo estás viendo.
25¡Oh Señor Jehová! ¿y me has tú dicho: Cómprate la heredad por dinero, y pon testigos; bien que la ciudad sea entregada en manos de los Caldeos?
Jeremías 32:26-35
La ciudad cae por pecados persistentes y compartidos
Dios responde que es Señor de toda la humanidad y pregunta si hay algo demasiado difícil para él. La ciudad ciertamente caerá y arderá. Serán destruidas las azoteas donde se ofreció incienso a Baal, un dios falso, y ofrendas a otros dioses. Tanto los reyes como el pueblo han hecho el mal. Sacerdotes y profetas comparten esa culpa. Se apartaron pese a la enseñanza repetida y contaminaron la casa de Dios. Quemaron niños para Moloch, otro dios. Esto ocurrió fuera de la ciudad, en el valle del hijo de Hinnom. Dios niega haber ordenado o deseado esa abominación.


En la vida diaria
Una archivera de protección infantil revisa registros que muestran que se permitió el daño en todos los niveles de una institución cerrada. En los mismos expedientes aparecen nombres de altos cargos y deberes del personal corriente. La amplitud de la participación no puede reducirse a un solo infractor aislado. Dios da la razón moral de la destrucción de una ciudad, mientras la archivera documenta la responsabilidad humana.
Observe
Jeremías 32:33 A la enseñanza repetida, el pueblo respondió dando la espalda a Dios. El fallo consiste en negarse a recibir instrucción, no en carecer de acceso a lo que él exigía.
Jeremías 32:26-35
Santa Biblia Reina Valera 190926Y fué palabra de Jehová á Jeremías, diciendo:
27He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿encubriráseme á mí alguna cosa?
28Por tanto así ha dicho Jehová: He aquí voy á entregar esta ciudad en mano de los Caldeos, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la tomará:
29Y vendrán los Caldeos que combaten esta ciudad, y la pondrán á fuego, y la abrasarán, asimismo las casas sobre cuyas azoteas ofrecieron perfumes á Baal y derramaron libaciones á dioses ajenos, para provocarme á ira.
30Porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud: porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme á ira con la obra de sus manos, dice Jehová.
31Por manera que para enojo mío y para ira mía me ha sido esta ciudad, desde el día que la edificaron hasta hoy, para que la haga quitar de mi presencia;
32Por toda la maldad de los hijos de Israel y de los hijos de Judá, que han hecho para enojarme, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes, y sus profetas, y los varones de Judá, y los moradores de Jerusalem.
33Y volviéronme la cerviz, y no el rostro: y cuando los enseñaba, madrugando y enseñando, no escucharon para recibir corrección:
34Antes asentaron sus abominaciones en la casa sobre la cual es invocado mi nombre, contaminándola.
35Y edificaron altares á Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinnom, para hacer pasar [por el fuego] sus hijos y sus hijas á Moloch; lo cual no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación, para hacer pecar á Judá.
Jeremías 32:36-41
Un pacto duradero renovará sus corazones
La guerra, el hambre y la enfermedad están derribando la ciudad. Pero Dios reunirá al pueblo de los países donde su ira lo dispersó. Lo traerá de vuelta para vivir seguro y renovará su pertenencia a él. Les dará un corazón y un camino comunes. Lo honrarán para su propio bien y el de sus hijos. Su pacto durará. Enseñará a sus corazones a temerlo para que no se aparten. Hacerles bien le dará alegría. Los plantará firmemente en la tierra con todo su ser.

En la vida diaria
Una mediadora de reconciliación vuelve a reunir en una mesa a miembros dispersos de una cooperativa de vivienda. Trabaja para lograr reglas compartidas que tengan intención de cumplir, en vez de firmas dadas solo para terminar la reunión. Volver exige una base renovada para vivir juntos. Dios mismo da una reverencia duradera y garantiza su pacto; una mediadora no puede cambiar los corazones.
Observe
Jeremías 32:40 El pacto incluye que Dios ponga reverencia en sus corazones. Seguirá mostrándoles bondad. También promete obrar dentro de ellos para que el vínculo perdure.
Jeremías 32:36-41
Santa Biblia Reina Valera 190936Y con todo, ahora así dice Jehová Dios de Israel, á esta ciudad, de la cual decís vosotros, Entregada será en mano del rey de Babilonia á cuchillo, á hambre, y á pestilencia:
37He aquí que yo los juntaré de todas las tierras á las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo y saña grande; y los haré tornar á este lugar, y harélos habitar seguramente;
38Y me serán por pueblo, y yo seré á ellos por Dios.
39Y daréles un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que hayan bien ellos, y sus hijos después de ellos.
40Y haré con ellos pacto eterno, que no tornaré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí.
41Y alegraréme con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.
Jeremías 32:42-44
La escritura anticipa futuras compras corrientes
Dios dice que traerá el bien prometido con tanta certeza como la desgracia presente. Volverán a comprarse campos en la tierra que ahora la gente describe como vacía y entregada al invasor. El dinero, las escrituras firmadas, los sellos y los testigos volverán al uso corriente. Esto ocurrirá por todo el territorio tribal, los alrededores de la capital y las ciudades de las montañas, las tierras bajas y el sur. Dios pondrá fin al cautiverio. Un día, la extraña compra de Jeremías parecerá normal. Otros también comprarán campos. La gente volverá a vivir y trabajar en su propia tierra.
En la vida diaria
Una funcionaria del registro vuelve a abrir un libro de escrituras rurales después de años sin una venta registrada. El primer comprador cuenta el pago mientras los testigos firman junto al número de parcela. Los trámites corrientes señalan el regreso de una vida estable. Dios promete que esas operaciones se reanudarán en toda una tierra restaurada; la funcionaria solo registra la venta que tiene delante.
Observe
Jeremías 32:44 El dinero, las firmas, los sellos y los testigos vuelven a nombrarse. La promesa retoma los detalles concretos de la compra de Jeremías y hace visible la restauración futura mediante la propiedad legal corriente.
Jeremías 32:42-44
Santa Biblia Reina Valera 190942Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este grande mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo.
43Y poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: Está desierta, sin hombres y sin animales; es entregada en manos de los Caldeos.
44Heredades comprarán por dinero, y harán carta, y la sellarán, y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalem, y en las ciudades de Judá: y en las ciudades de las montañas, y en las ciudades de las campiñas, y en las ciudades del mediodía: porque yo haré tornar su cautividad, dice Jehová.
Detalles que vale la pena notar
La imagen inicial
Jeremías 32:1 comienza con “PALABRA que fué á Jeremías, de Jehová el año décimo de Sedechîas rey de Judá, que fué el año décimo octavo de Nabucodonosor.”
Dónde cambia el capítulo
Jeremías 32:25 forma un giro natural: “¡Oh Señor Jehová! ¿y me has tú dicho: Cómprate la heredad por dinero, y pon testigos; bien que la ciudad sea entregada en manos de los Caldeos?”
La nota final
Jeremías 32:44 deja al lector con “Heredades comprarán por dinero, y harán carta, y la sellarán, y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalem, y en las ciudades…”
Un recorrido de palabras por el capítulo
Las palabras Jehov, para, ellos, esta, tierra, hijos ayudan a revelar las preocupaciones que se repiten en el capítulo.
Palabras del texto bíblico explicadas
- redención
- Derecho de un pariente cercano a comprar una propiedad familiar.
- siclos
- Unidades de peso usadas para medir la plata del pago.
- traslado
- Copia de un documento, aquí de la escritura de venta.
- libaciones
- Ofrendas líquidas que se derramaban como parte del culto.
Escucha y mira junto al pasaje
Los recursos aparecen solo cuando su referencia bíblica coincide con esta unidad. Usa la música y el video como compañía y vuelve después al texto bíblico.



